Abro lo ojos y miro mi celular. 11.30 hs. Ana respira suavemente a mi lado. La beso y ella abre sus ojos
-Abusador
-Buen día para ti también Anastasia
-No me puedo mover. Me duele todo
-Y eso que solo me estaba poniendo en clima
-Christian de verdad ¿Cuántas horas puedes hacer el amor sin parar?
-El amor no lo sé, pero follar… eso es otra cosa
-No me agrada eso… tú y yo hacemos el amor porque nos amamos
-Lo sé, por eso hice la distinción
-De verdad estoy muy cansada. Me duele todo
-¿Todo?
-¡Sí, me duele hasta mi vagina!
-Ana, no grites, Gail y Taylor están en la casa- ella se lleva una mano a la boca y se pone de un rojo furioso… como las paredes de mi cuarto.
-Vamos a hacer algo- me pongo los bóxer y me voy hasta el baño. Lleno la bañadera de agua caliente y espuma. Tomo a Ana entre mis brazos y la deposito allí
-Esto te va a relajar un poco. Cuando estés lista, te espero para desayunar
-De acuerdo…- leo algunos de mis mensajes, Ros me mandó dos contratos al parecer por mail y Andrea también me mando algo, aunque no sé qué es lo que será. Y por supuesto Elena también escribió. Borro de forma instantánea sus mensajes sin detenerme a leerlos
-Buen día Gail
-Buenos días Sr Grey ¿desayuno?
-Voy a esperar por Anastasia, estoy en mi estudio por si ella pregunta.
-De acuerdo… ¿se encuentra bien la Srita Steele?- me imagino que Gail escucho el grito de Ana
-Si, solo que ella no está acostumbrada todavía al cuarto rojo
-Comprendo- Gail sonríe y yo también.
Bien, los contratos son de Turquía y Rusia, al parecer Ros se encargó perfectamente de todo. Andrea me dice que escribió un tal Dr. Basteri y preguntó por mi salud. El buen doctor preocupado por su paciente. Y hay un mensaje de Roach diciendo que recibieron solo 4 manuscritos y que se alegra que el padre de Ana este recuperándose.
-¿Puedo pasar?
-Que rapidez nena
-Me sentía sola en esa enorme tina- pone pucheritos y la siento sobre mí y la beso
-Lo siento. Si me metía ahí contigo te iba a doler más
-Christian eres insaciable
-Ni que lo diga Srita Steele ¿desayunamos?
-Preferiría almorzar
-Hay un bonito lugar en el muelle…
-Me cambio ¿y vamos?
-Por supuesto nena- nunca voy a entender la tardanza de las mujeres en vestirse, yo estoy listo en 10 minutos cuando Taylor tiene que ir a casa de Ana y traer no se cuanta ropa. Finalmente después de casi una hora la Srita Steele esta lista
-¿Te gusta la comida mexicana Ana?
-Me encanta
-Hay un restaurante llamado "Puerto Bonito" podemos ir ahí
-Vamos…- sé que Taylor me sigue pero prefiero conducir yo el día de hoy. Es un sábado soleado y despejado. El lugar está tranquilo y por suerte podemos sentarnos en unos cómodos sillones. Ana disfruta la comida y yo también. Pedimos postre. Y nos vamos porque el restaurante sólo está abierto hasta las 14.30. regresamos al Escala y le pido a Gail que nos prepare, un té para mi Ana y un café para mí.
-¿Nos vamos a quedar aquí todo el día?
-Puede…
-¿Cuarto rojo?
-No después de tu grito de hoy ¿Cómo está tu vagina?
-Christian ...
-Me preocupo por ella…
-Eres tan poco gracioso… se me ocurre otra cosa
-¿Cuál?
-Podemos hablar
-¿De qué?
-De tu relación con la bruja depravada violadora de menores
-¿A quién te refieres?
-A la Sra. Lincoln
-No Ana, eso es pasado
-Exacto, un pasado que yo quiero conocer, quiero saber cómo te convenció acerca de ser su sumiso… Christian de solo imaginarte con ella… se me revuelve el estómago
-Entonces no lo imagines y déjalo en el pasado, que es a donde pertenece.
-¿Cuántas fueron?
-¿Qué cosa?
-¿Cuántas mujeres fueron sumisas tuyas?
-Ya te lo dije antes… 15
-¿Siempre fuiste el dominante?
-Sí
-¿Con ella también?
-En la última parte de la relación
-¿Por qué se terminó Christian? digo, aparte de la diferencia de edad
-Porque su marido se enteró de lo nuestro y por poco la mata a golpes
-¿De verdad? ¿Quién se lo dijo?
-No tengo idea, ella era una esposa "trofeo" de esas que se quedan en la casa o salen de compras o toman el té con las otras esposas trofeo. No sé si ella se lo habrá contado a alguien y fue por eso que él se enteró.
-¿Te dijo algo?
-Vino a buscarme a mi casa… por suerte mis padres no estaban y mis hermanos tampoco
-¿Te hizo algo?
-Quiso pero no lo dejé
-¿Y ella?
-Estuvo varios días en el hospital hasta que salió y comenzó el tedioso divorcio
-¿Es tu amiga desde entonces?
-Aha
-¿Y nunca más…?
-No Ana, ella tiene un nuevo sumiso desde hace ya varios años, nos juntábamos a cenar y a ponernos al día de nuestras cosas. Muchas veces le pedía que me seleccionara sumisas, con ella podía hablar sin reservas acerca de todo esto.
-¿Solo con ella?
-Si Ana solo con ella
-Comprendo, ¿siempre fueron chicas de pelo oscuro?
- Sí
-Ella es rubia…
-Supongo que con ella tuve suficiente de las rubias y no quise probar mas
-En tu empresa son todas rubias
-Claro, porque donde se trabaja no se folla Ana, regla que debe cumplir el presidente de la compañía primero que nadie
-¿Nunca te pidieron más, digo flores y corazones?
-Sí
-¿Y?
-Se terminaba el acuerdo… yo no buscaba una novia, buscaba una sumisa
-¿Te gustaba lo que ella te hacia?- suspiro, con Ana es nunca acabar
-Christian sé directo como el día que me dijiste todo acerca de cómo te gusta tener sexo
-¿Qué es lo que quieres saber? Dime
-TODO
-Sí, fue con Elena con la que perdí mi virginidad, ella fue la primera mujer en mi vida. Ana yo no quiero hablar de eso…
-¿Te gusto?
-Anastasia
-¿Lo disfrutaste?
-¿Disfrutaste tú conmigo tu primera vez?
- Sí
-Pues ahí tienes la respuesta a tu pregunta
-¿Fue dulce?
-No
-¿No?
-No Ana, con Elena yo no hice el amor, con Elena yo follé duro…
-¿La amaste?
-No
-¿No estabas enamorado de ella?
-No, yo solo era un muchacho de 15 años, con las hormonas alborotadas y con ganas de sexo. ¿Puedes imaginar la primera vez que la vi? Elena siempre fue hermosa y elegante. Y que ella me sonriera y me mirara, para mí era como algo maravilloso
-¿Te golpeaba Christian?
-Sí, me castigaba
-¿Por qué lo hacía?
-Porque yo no me comportaba como es debido
-No entiendo
-Mi madre y Elena son amigas desde hace mucho tiempo, mi madre le contaba a Elena todo lo que yo hacía y lo que a ella le preocupaba. Y Elena me disciplinaba… ella me hizo enfocarme bien, dejar de beber, no meterme en líos y estudiar como correspondía… fue genial dejar que ella fuera quien tomara las decisiones, yo estaba demasiado confundido para hacerlo
-¡Eso es inconcebible! Por dios santo Christian tenías 15 a esa edad todos estamos confundidos
-Ana, ya me habían expulsado de al menos dos colegios, mi padre estaba que trinaba y mi madre ya no sabía que hacer conmigo. Me enviaron a dos psicólogos que no pudieron ayudarme con toda la mierda que llevo conmigo desde que nací. Elena me hizo enfocarme, ya te lo dije
-Ella te uso Christian
-Quizás, pero sin ella mi vida hoy sería un desastre… quizás si no hubiera conocido a Elena, tú nunca me hubieras conocido- Ana abre los ojos como platos
-Si seguía bebiendo iba a terminar con otra adicción y esa adicción iba a terminar con mi vida Ana…- ella se acerca y me abraza. Me besa suavemente.
-No hablemos más de eso por favor
-De acuerdo, al menos no por hoy
-Genial
-¿Miramos una película?- le digo que sí pero también yo estoy cansado. Me duermo en el sillón. Cuando abro los ojos está anocheciendo.
-¿Ana, donde estas?
-En la cocina
-¿Qué haces nena?
-Nada. Vine a servirme un poco de jugo… me voy
-¿Te vas? ¿A dónde?
-A casa… tengo que lavar ropa y acomodar un poco. Hace varios días que no aparezco por ahí
-Diablos, ¿no puedes quedarte hoy?
-No, no Sr Grey, no sea abusivo
-Entonces me voy contigo- voy hasta mi cuarto y tomo un pequeño bolso, coloco allí mi pijama, un jeans, dos camisas, una corbata. Una pantalón de vestir, una americana negra. Mi cepillo de dientes, mi BlackBerry, el cargador. Zapatillas y zapatos, gel de baño y perfume. Afeitadora. Si la srita Steele quiere irse, voy a invadir su casa y su cama hasta el lunes.
-Estoy listo… vamos
-¿Te vas a quedar en casa?
-¿Acaso querías pasar el domingo con tu otro novio?
-¡Me descubriste!- la beso, nunca voy a tener suficiente de Anastasia Steele
-¿Kate?- Ana llama a su compañera pero al parecer no hay nadie
-Debe estar con Elliot
-Supongo- dejo mi bolso en su horrible sillón
-¿Sabes? este sillón es horrible y no va con el estilo del departamento, le podría sugerir a Elliot un regalo para ti y para Kate
-Que no se te ocurra
-Vamos Ana, es horrendo
-Lo tenemos con Kate desde que comenzamos la universidad
-No es excusa Ana, porque además de feo es incómodo
-¿De verdad?
-¿Me dejas regalarte un blanco? Digo así está a tono con la sala- niega con la cabeza pero me sonríe
-De acuerdo- me acerco y la beso
-¿Tienes hambre? Puedo preparar algo para los dos
-De acuerdo
-¿Churrascos con ensalada o fideos con pollo y crema?
-Fideos con pollo y crema- le contesto mientras me siento. La veo picar cebolla y pollo y cocinar de manera muy sexy
-Eres tan hermosa Ana- ella se ruboriza
-Gracias
-Es la verdad
-Lo dices porque me quieres
-Lo pensé desde que te conocí
-¿La primera vez que me viste, pensaste en mi como tu sumisa?
-Sí
-¿De verdad?
-Si, la forma en que ponías con cada respuesta mía era fascinante
-¿Sí?
-Hasta que me preguntaste si era gay
-¿No lo vas a olvidar nunca no?
-No nena, quedo pegado en mi cerebro
-Te puedo decir que odie a Kate ese día- me aproximo a ella y le beso el cuello
-Yo no te puedo explicar lo feliz que soy de que Kate se haya enfermado y hayas sido tú la que me hiciera esa entrevista
-Lo mismo digo- me responde dándose vuelta y colgándose de mi cuello
-Te quiero hermosa
-Y yo a ti Christian- la beso profundamente. Mi lengua y la suya ya se entienden de maravilla. Mis manos acarician sus pechos y los pezones se ponen duros a mi tacto. Ana gime en mi boca. Y yo suspiro en la suya mientras apoyo mi erección entre sus piernas. Ella me acerca un poco más tirando suavemente mi cabello. La abrazo fuerte y la pongo sobre la mesada. Me deshago de la molesta musculosa y el sostén y muerdo su pezón. Ella arquea un poco la espalda y yo chupo suavemente.
-Realmente eres deliciosa Ana
-Oh Christian… tenemos que parar
-No me pidas eso ahora…
-Se va a quemar la comida- los fideos hierven y al parecer la salsa esta lista por lo que me detengo. Diablos. No me gusta detenerme y menos cuando estoy con Ana.
-¿A dónde está mi musculosa?
-No lo sé- digo molesto
-¿Y ahora porque te enojas?
-Hubieras dejado que se quemara todo… no me gusta quedarme con las ganas
-Lo siento- me dice mirándome a los ojos. Estoy molesto. Ella se da cuenta y comienza a armar la mesa para cenar. Cuando está todo listo me sirve y se sirve. Como poco a poco y está delicioso. Ana no dice nada pero tampoco me mira. Sé que me comporté como un idiota. Tomo su mano y la beso. Ella sonríe
-¿Se te paso el enojo?
-Un poco, esto está delicioso
-Gracias- me da un pequeño beso. Suspiro
-Tienes un temperamento terrible Christian
-Cada cual tiene sus defectos Ana… el mío es ese
-Ese y lo controlador, intimidante, acosador, pervertido- dejo el tenedor y la beso
-Mal humorado- otro beso
-Poco humor- vuelvo a besarla mientras la voy empujando al dormitorio
-Insaciable- me rio en su boca y finalmente con un suave empujón la tengo en su cama
-Ahora que ya enumeraste la cantidad descomunal de defectos que tengo, es hora de acabar lo que empezamos en la cocina Srita Steele
-Sr Grey es usted insaciable
-Ni que lo digas nena-
Ana tiene sed por lo que voy a buscar un poco de agua, pero no hay fría por lo que abro el freezer y saco unos cubitos de hielo y veo helado… de vainilla. Y se me ocurre una idea. Tomo el helado, el agua y una cuchara y me voy con ellos hasta la habitación. Aprovecho que tiene cerrados los ojos para dejar el helado a un lado de la cama
-Tu agua nena
-Gracias
-No había fría así que tuve que ponerte unos cubitos
-Mañana tendría que ir al súper. No sé cuánto dinero tendré
-Te puedo prestar y luego tú me lo devuelves
-Como no… ya voy a caer en esa trampa
-Puedo cobrarte intereses y todo si eso te hace feliz
-¿De verdad?
-Claro…
-Me lo voy a pensar- "no sea tan inocente Srita Steele"
-¿Cansada?
-Un poco
-Que poca resistencia Anastasia… así no podré jugar un fin de semana entero en mi cuarto de juegos.
-Le mandé un mensaje a tu entrenador, dijo que saliendo del trabajo, lunes, miércoles y jueves vamos a entrenar una hora diaria
-Muy bien por eso nena- me aproximo y la beso y toco su clítoris lo que hace que Ana gima fuerte en mi boca
-¿Qué ocurre?
-Está sensible
-¿Caliente?
-Si quieres ponerlo de esa manera
-Se me ocurre la forma de enfriarlo- digo mientras le muestro el helado
-Christian ...
-Tú jugaste con chocolate… yo quiero jugar con helado… de vainilla, abre las piernas
-Debe estar muy frío
-Yo le daré la temperatura justa Ana, confía en mí- abre sus piernas y coloco un poco de helado sobre mi botoncito preferido. Ana cierra los ojos mientras yo lamo el helado poco a poco…
-¡Christian!- después de chorrear y lamer helado de todo su cuerpo e introducirme en ella, Ana y yo alcanzamos el clímax… juntos como siempre. Ana tiene la respiración agitada y jadea y yo estoy por el mismo camino. La beso cuando de repente la puerta se abre y Kate se queda tiesa. Apenas llego a taparnos para que no nos vea desnudos
-¡Kate!- grita Ana. Ella cierra la puerta mientras yo me hundo en la almohada- voy a verla- me dice Ana mientras se coloca una bata. Diablos Kate Kavanag
ANASTASIA
Me anudo la bata y salgo a su encuentro. No la veo por ningún lado. ¿Estará en su cuarto? Golpeo
-¿Kate?- la veo tirada en su cama con la cara enterrada en la almohada
-Ana lo siento, tengo tanta vergüenza, no sé porque diablos no toco la puerta antes de entrar… casi los veo -desnudos Ana
-No pasa nada
-¿Cómo puedes decir eso? Christian me debe estar odiando
-Probablemente
-Lo siento
-Kate, no hay problema pero debes ser más cuidadosa, yo ya no soy la misma Ana de siempre
-Ni que lo digas…
-¿A qué te refieres?
-Apenas apareces por aquí… ya pronto me voy a olvidar de tu cara
-Exagerada
-De verdad Ana, Elliot pasa más tiempo aquí que tu
-Estoy enamorada Kate, no puedo despegarme de su lado
-Si, lo sé, pero eso no quiere decir que debas olvidarte de tus amigos
-¿Estás celosa?
-Yo no, José…- cambio mi expresión y Kate se da cuenta
-¿Qué paso entre ustedes Ana?
-Quiso besarme a la fuerza en nuestra graduación y lo hubiera conseguido si Christian no hubiera llegado
-¿Me hablas enserio?
-Y no conforme con eso, cuando mis padres estaban aquí le dio a entender a Christian de que estoy con él por su dinero
-¡Lo voy a matar!
-No hace falta… creo que ignorarlo le duele más
-Yo no sabía nada Ana
-Lo sé. No te lo conté antes porque no creía que José podía comportarse de esa manera
-Es algo impensado, pero Ana, tú sabes que él siempre estuvo interesado en ti
-Y tú sabes mejor que nadie que nunca le di esperanzas y que siempre fui muy clara con él
-Es cierto
-Me dolió que pensara en mi de esa forma Kate
CHRISTIAN
Mi madre me dijo siempre que escuchar conversaciones ajenas es muy malo… pero estoy tentado con la conversación entre Kate y Ana
-Si piensa así de ti es porque es un imbécil- digo mientras abro la puerta. Ana suspira
-Kate… buenas noches
-¿Me odias verdad?
-¿Odiarte? ¿Por qué?- le pregunto mientras me acomodo detrás de Ana y apoyo mi cabeza en su hombro
-Por lo que acaba de pasar
-Ummm ¿te refieres a casi vernos desnudos?
-Sí
-Eso no es problema. Problema hubiera sido si llegabas dos minutos antes cuando tu amiga gritaba mi nombre mientras acababa
-¡Christian!- me gritan las dos y yo me río a carcajadas
-Basta de tanta charla. Vamos a dormir Ana que mañana tenemos que ir de compras… Kate buenas noches y por favor, la próxima vez… golpea… tu amiga tiene novio ahora
-Si, te prometo que lo haré
Tomo de la mano de mi nena y me voy con ella hasta su cuarto
-¿Por qué sigues hablando de ese imbécil?
-José es mi amigo
-Con amigos como esos ¿Quién necesita enemigos?
-Tu…
-Yo nada, ella forma parte de mi pasado, lo sabes, lo viste y lo oíste. No busques excusas… quiero que lo trates lo menos posible y a tu pregunta si, estoy celoso porque quiere algo que es MIO. TU ERES MIA ANASTASIA no lo olvides
-No lo olvido- me besa y la ayudo cambiando las sábanas. Me parece que Ana se molestó un poco por lo que dije, no me mira y se puso un pijama. Yo la prefiero desnuda.
-¿Te enojaste por lo que te dije?
-No, solo estoy cansada
-Eres muy mala mintiendo Ana
-¿Sabes? es muy desconsiderado de tu parte decirme como tengo que vivir mi vida y a quienes puedo o no puedo ver
-¿Yo te digo como vivir tu vida?
-Si, cuando quieres pagar todo o cuando me dices a quienes puedo o no puedo tratar. Cuando pretendes que pase todo el tiempo contigo, es verdad que a mí me encanta eso… pero hasta cierto punto- me paro y me visto
-No era mi intención hacerte sentir de ese modo ni tampoco sofocarte Anastasia. nos vemos el lunes en el trabajo- cierro la puerta de calle y me voy. Estoy furioso. Ella al parecer no lo entiende. Yo nunca actuaría de esta manera con una sumisa, yo la amo y a ella todo ahora le parece poco. ¡maldito amor, malditas flores y corazones! No tengo ganas de ir al Escala. Es sábado en la noche ¿Qué diablos estará haciendo Elliot?
-Grey ...
-Aquí otro Grey
-¿Christian?
-¿Qué haces?
-Nada, Kate se fue a su casa y estoy por acostarme
-Vamos por algo de beber los dos
-De acuerdo
-Paso por ti en 10 minutos
Elliot y yo nos vamos en un taxi hasta un bar que él conoce. Me dice que dejemos mi auto en su casa por las dudas. Y que también puedo quedarme a dormir ahí sí me parece. Es raro, creo que nunca dormí en otro lado que no fuera el Escala. Pedimos dos cervezas y le comento lo que paso con Anastasia
-Ese imbécil siempre se las arregla para hacernos pelear
-Aunque ni yo pueda creer lo que te voy a decir ahora, llevas toda la razón en esto Christian
-¡Lo sé! ¿no es raro?
-Un poco espeluznante diría yo- Elliot me hace reír con sus chistes y bromas pesadas y sin darnos cuenta estamos borrachos pero felices. El taxi que nos lleva hasta su casa me marea.
-Si vas a vomitar, hazlo en el baño hermanito. Mis muebles me costaron demasiado como para oler a vómito
-Se contenerme- me tiro en el sillón y Elliot me pasa una almohada y una sábana con una frazada
-¿Seguro no quieres dormir en una de las habitaciones?
-Negativo, aquí estoy bien. Mira mi bolso, voy a ponerme el pijama y a lavarme los dientes como un nene bueno
-Correcto, buenas noches Grey
-Buenas noches Grey- cuando salgo del baño voy hasta la cocina y me tomo un vaso con agua y después un analgésico con un poco de jugo de lima que tiene Elliot. Enchufo mi teléfono y me acuesto. Lo odio a ese imbécil del fotógrafo. Siempre metiéndose donde nadie carajos lo llama. Y Ana… ¿Cómo puede ser tan dócil? Con él sí, conmigo no, a mí me hace frente y es impertinente pero a él imbécil siempre le encuentra justificativo. A la mierda con los dos. Al final voy a tener que pensar que… no, no, no. No te confundas Christian, ella no puede tener ni un poquito de razón.
-¿Qué demonios es ese ruido? Menos mal que me tome una pastilla antes de dormir porque si no este leve dolor de cabeza sería insoportable. ¿Es una puta licuadora?
-¡Elliot!
-Buenos días hermanito
-¿Necesitas hacer tanto puto ruido?
-Es la licuadora- lo sabía
-Bueno y ahora que estas despierto, ducha, desayuno y supermercado
-¿Qué?
-¿No ibas a ir con Ana al supermercado?
-Bien dijiste iba capaz que ahora quiere que su "amigo" la acompañe
-¿Me pregunto porque cuando uno se enamora se vuelve tan estúpido?
-¿Me estás llamando estúpido?
-¿No te das cuenta que de esa forma él gana, consigue lo que quiere? Que mantiene a Ana alejada de ti
-Ella es la que le da el gusto Elliot no yo
-Pero Ana es tu novia
-¡Más vale que sí!
-Entonces tú tienes que estar a su lado, no él
-Haz que ella entienda eso
-Tienes razón, las mujeres son seres imposibles de entender
-Ni que lo digas- me siento en la barra de la cocina mientras Elliot sirve licuado de banana con leche, que vale decir que hace años que no tomo, unos triples de miga y un poco de café
-No creas que como esto todos los días, este es mi desayuno recompensa del domingo
-Sería fatal si comieras esto todos los días- siento sonar el celular, pero no se de quien es
-Para ti Grey- dice lanzándome por el aire. Dios es tan despatarrado a veces
-Bueno
-Hola- Ana
-Buen día Anastasia
-Siento lo de anoche, sé que sonó cruel y sé que tienes razón, un verdadero amigo no se comporta como lo hizo José y sé que tienes celos porque me quieres. Cuando te fuiste y me dijiste eso, me sentí tan sola y tan mal y tan triste. Tienes razón, sé que para ti es difícil vivir todo esto por primera vez y yo no te ayudo Christian. lo siento de verdad ¿Dónde estás? Fui al Escala a verte y Gail me dijo que no volviste anoche ¿no estas con ella verdad?
-¿Cómo puedes siquiera decirlo Ana? Estoy con Elliot. Anoche fuimos por unos tragos juntos y ahora estamos desayunando en su casa
-¿Puedo ir a verte?
-Claro
-Enseguida llego- estoy enojado, eso ni dudarlo, pero también es cierto que la extrañe anoche, no sentir su respiración, oler su cabello o besarla fue duro para mí también. Cuando suena el timbre Elliot abre y Kate lo besa
-Hey nena, visita inesperada
-Hola dulce, hola Christian
-Buen día Kate…
-No cierres que ya viene Ana- Elliot me mira y me guiña el ojo
-Ana, Mia, Grace y Carrick
-¿Disculpa?
-Es que cuando veníamos, nos encontramos con todos ellos que iban a ver a tu hermano
-Buen día hijo, perdón, buen día hijos- saludo mamá mientras entra seguida de papá y de Mia. Y al final de la línea, lo mejor… MI Ana que me ve, me sonríe y camina apresurada hacia mí y cuando estoy cerca me toma en sus dulces brazos y me besa y yo olvido todo. Absolutamente todo.
-Bueno, bueno, bueno- dice Elliot
-Será mejor que te guardes silencio- le respondo
-¿Sales por un segundo?
-Sí - en el pasillo Ana me vuelve a besar solo que con más pasión
-Te extrañe anoche
-Y yo a ti nena
-Vamos a tu casa
-¿Ahora?
- Sí
-Pero Ana…
-Vamos- Ana tira de mi mano
-Tengo todo lo que lleve a tu casa en la casa de mi hermano- Ana me suelta y me deja sorprendido en el pasillo y poco después regresa con mi bolso. Cuando llegamos a recepción Taylor me mira extrañado mientras Ana tira de mi mano, cuando las puertas del ascensor se cierran, Ana literalmente se abalanza sobre mi
-Te extrañe mucho anoche, mucho, mucho- me besa y después sus besos llegan a mi cuello. Dios mío, nunca pensé que Ana pudiera ser así de apasionada. Tomo su cintura y la atraigo más hacia mí, mientras ella enreda sus dedos en mi cabello. Su lengua invade mi boca y la mía la suya. Aprieto su trasero suave y redondo. Y toco su sexo a través de la tela del jeans. Mi pantalón va a explotar, Ana me quita la camiseta que tengo puesta cuando se abren las puertas. Caminamos tropezándonos con todo mientras vamos hasta mi cuarto. Una vez allí le quito la camiseta y su sostén y beso y muerdo sus hermosos pechos. Bajo hasta el ombligo. Le quito las zapatillas y desabrocho el pantalón. Le quito todo. La tengo desnuda solo para mí. Ella hace lo mismo conmigo. La tomo de la cintura de nuevo y la beso
-Jamás nadie puede verte así. Tú solo puedes estar desnuda conmigo Ana. TU ERES MIA y de nadie más. Nadie puede tocarte porque si no lo mato
-Soy tuya mi amor, tuya y de nadie más. Solo a ti te amo Christian
-Y yo te amo a ti Ana- la acuesto y me entierro en ella y me muevo mientras ella gime y jadea. Me siento feliz de tenerla en mi vida. De amarla como lo hago. De sentirme su dueño, de saber que me ama y que será mía siempre. Porque Ana y yo vamos a estar juntos para siempre.
-Ah, Christian, así me gusta mi amor
-Lo sé nena, lo sé- cuando me apoyo sobre su pecho, todavía no podemos respirar bien.
