Hola a todos, aqui traigo el nuevo cap... por cierto, todos serán narrados desde la perspectiva de Himeko y ahora "comienza" la historia. Gracias por sus reviews :)

El accidente

AKISHIMA, VIERNES, 22:00 Hrs. (Actualidad)

La luz de la luna brillaba en la profunda oscuridad de la noche, en aquel lugar alejado de la ciudad, me hallaba junto a ella, contemplando el reflejo de la luna en un lago, rodeadas por abundante vegetación y algunos sonidos de aves, o simplemente del viento que movía la rama de los arboles.

-¿Qué te parece el lugar? – rompió el silencio mi acompañante.

-Magnífico – suspiré – nunca había visto algo así.

-Me lo imaginaba – sonrió – por eso te traje aquí – ambas nos sonrojamos.

-¡¿Ya lo tenías todo planeado?! – me puse notoriamente nerviosa, ella lo notó y rio por lo bajo - ¿De qué te ríes?

-De nada en especial – me miró fijamente – solo que te ves tan linda cuando te pones así – ante esta respuesta mis mejillas se tornaron aun más rojas.

Volvimos nuestra atención al paisaje frente a nosotras, era algo romántico por así decirlo, pero no solo el lugar era especial, sino también la compañía. Pronto un sonido quito la paz de ese momento.

-Es un mensaje de texto – dije sacando el celular del bolsillo

Himeko, ¿En donde rayos estas? Recuerda que tenemos que estar en la habitación del hotel antes de las 23:00, o nos perderemos de la excursión de mañana. No me hagas esto, este viaje lo espere todo el año escolar. Por cierto, tampoco he visto a Karin por aquí, ¿No me digas que estas con ella? Sea como sea, donde quiera que estés ven pronto.

-¿Quién era? – pregunto Karin, intentando ver el mensaje.

- Mako-chan – guarde rápidamente el celular – solo quería saber donde estoy.

-Ya veo – se acerco peligrosamente - ¿Quieres volver? – mi corazón se acelero tanto que pensé que Karin podía escucharlo.

-Todavía tenemos tiempo – susurré, mi atención volvió hacia la luna, mientras mi acompañante seguía mirándome.

-¿Sabes que me gustaría hacer en estos momentos? – mi cuerpo se estremeció, e inconscientemente pensé "No lo sé, pero me encantaría que fuera lo mismo que yo deseo al tenerte así" Karin se separo un poco y en un ágil movimiento se quito su camiseta - ¿Vamos a nadar? –me decepcione y asombre al mismo tiempo, pero no pude dar una respuesta ya que en un instante mi amiga se encontraba en el lago - ¡Ven, el agua esta deliciosa!

Lo medite por un momento, de seguro tendría un resfriado si me metía al lago, pero no quería parecer una miedosa ante la chica que me gustaba, al menos no en esta ocasión. La observe por un momento, su cabello negro con rayos rojos brillaba con la luz de la luna, su piel blanca se veía hermosa cubierta por el agua, y sus ojos marrones me miraban con atención. Me quité el suéter y mire donde había dejado la ropa Karin, la cual se había quitado casi todo, excepto la ropa interior. Sin perder tiempo la imite, con la diferencia que no me atreví a quitarme la camiseta. Entre al lago, tal y como pensé, estaba helado, pero no importaba seguí adentrándome hasta llegar a mi amiga. Ambas comenzamos a nadar y a jugar con el agua. Pero de un momento a otro comenzó a llover.

-¡Salgamos deprisa! – dijo Karin y ambas nadamos hacia la orilla. Como era de esperarse la ropa ya no estaba del todo seca – Mira allí hay una cabaña, vamos – tomamos los cosas y nos dirigimos allí. Nos quedamos solo en la entrada colocándonos la ropa, hacía demasiado frío y comenzamos a temblar. Me abracé a mi misma para darme calor, pero Karin se quito la chaqueta y la coloco en mi espalda – De seguro te calentara.

-"Mas calor sentiría si me abrazaras tu" – pensé, me arropé con la chaqueta y descubrí que tenía el olor de la chica que tanto me gustaba. Karin inspecciono el lugar, consiguió abrir la puerta de la cabaña - ¿Qué estás haciendo? – la pregunta no venia al caso ya que era obvio

-Si seguimos aquí nos congelaremos – ingreso al lugar y encendió el interruptor – vaya, aquí se guardan las canoas para pasear en el lago – ingrese tímidamente, Karin cerró la puerta tras ella y ambas tomamos asiento en una banca que se hallaba al fondo.

-¿Por qué no vamos por el auto y regresamos a la ciudad? – dije mirando por la ventana que se hallaba junto a la puerta, me pareció ver que algo se movía afuera.

-¿Te molesta tanto estar cerca de mi? –negué rápidamente – si hacemos eso lo más seguro es que terminemos empapadas y le pedí el auto a Niya, ya lo conoces, se pondrá muy dramático si se lo devuelvo con los asientos mojados – asentí, en parte eso me hacia feliz, ya que podía estar más tiempo a solas con ella. Afuera la lluvia no cesaba y estaba acompañada con unos truenos, pero tenía la sensación de ser observada, como si alguien fuera nos espiara - ¿Has escuchado acerca de las leyendas urbanas en que las chicas se quedan solas en la montaña? – negué con la cabeza, Mako una vez me hablo de ello, pero ya no lo recordaba – bueno, se suele decir que una vez un grupo de preparatoria salió de viaje de fin de año a este mismo lugar, como ellos tenían muchas ganas de refrescarse fueron hacia un lago, todo el grupo estaba junto y no sucedería nada, o al menos eso creían, ya que de pronto comenzó una tormenta y todos corrían hacia el autobús para ir al hotel, por lo cual nadie se dio cuenta que dos de sus compañeras se habían quedado atrás y se fueron sin ellas. Ambas se refugiaron en una cabaña, pero no se dieron cuenta que un psicópata las estaba acechando, el cual ingreso rápidamente y asesino a una de ellas, la otra corrió por el bosque y se escondió entre unos arbustos, pero luego de unas horas aquel tipo la encontró y la degolló – me miro seria y sus ojos se oscurecieron, lo cual me asusto - ¿No te parece que estamos en una situación igual? Sería sumamente fácil que alguien viniera y te asesinara Himeko – delineo mi cuello con una de sus manos – después de todo, nadie se enteraría quién fue el agresor – sonrió de lado, mi cuerpo tembló inconscientemente.

-Hace frio – susurré, era cierto, y no quería que se dé cuenta que me asusto mucho su actuar, Karin me abrazo, atrayéndome hacia ella, el miedo se esfumo y sentí como mi cuerpo se calentaba, quizás era el rubor de mis mejillas lo que me hiso sentir así. No supe cómo, pero de un momento a otro sus labios se hallaban a unos centímetros, cerré mis ojos y abrí un poco los labios, pronto sentí los de Karin, fue un beso tímido, pero un fuerte sonido nos hiso separarnos - ¡¿Qué fue eso?!

En un instante la cabaña comenzó a incendiarse, pero para mala suerte, se incendiaba la puerta por donde ingresamos. Y como todo era madera se extendió rápidamente.

-Quizá un rayo cayó en la entrada – Karin miro hacia todos lados buscando una salida, pero solo se hallaban canoas- ¡Maldición! – el humo se extendió, comencé a toser – No te agites, cúbrete con la chaqueta e intenta no inhalar mucho humo – la obedecí, y vi como la cabaña era cubierta por las llamas, mientras algunas canoas caían obstruyéndonos el paso, si no hacíamos algo rápido, sería el fin.

-¡Mira! – señale hacia una canoa – ¡detrás hay una ventana! – Karin intento mover la canoa pero era demasiado pesada, tomo un remo y trepo por ella, rompió el vidrio y el marco de la ventana, aunque era un espacio muy estrecho sería suficiente para escapar.

-¡Himeko! – el humo no permitía que la viera, pero observe una especie de sombra detrás de mí, sentí como Karin me halaba y tome su mano, inmediatamente logre subir a la canoa. El fuego estaba por todos lados, si no salíamos pronto el techo caería sobre nosotras - ¡Tu primero! – quise negarme pero no lo conseguí, le regrese la chaqueta a Karin y me dispuse a salir, algunos vidrios se incrustaron en mis manos, conseguí salir cayendo con fuerza en el pasto. Rápidamente me levante para ayudar a mi amiga, pero vi como ella se despedía con la mano – Lo siento, cuídate, te…– dijo moviendo sus labios para que ella comprendiera, Karin cayo detrás de la canoa y poco después la cabaña se derrumbó.

-¡KARIN!- grité desesperada, pero no había nada que pudiera hacer, vi unas luces a lo lejos, una extraña figura y me desmaye…

...

Cuando desperté me hallaba en un cuarto blanco, con una bata y una mascarilla. Tengo un ligero vendaje en las manos. Por un momento creí que todo había sido un sueño, pero no fue así. El médico me reviso y me dio de alta, no tenía nada grave. Pronto mis padres entraron a la habitación y abrazaron con fuerza, no pude evitar llorar.

-¿Saben cómo esta Karin? – pregunté, temiendo la respuesta

-Karin fue muy fuerte – dijo mi padre – pero inhalo mucho humo y… - rompí a llorar, por un momento pensé que la respuesta seria otra – ahora es cuando debemos estar más unidos – no comprendí esas palabras.

Una vez en casa, me encerré en mi habitación y llore hasta quedarme dormida. Al día siguiente mis padres estuvieron junto a mí, y me mostraron una carta. Era una citación al juzgado, al parecer me culpaban por la muerte de Karin.

...

Había dado mi testimonio, comenzaron a hacerme preguntas los abogados de la parte acusadora.

-¿Por qué se hallaba sola con ella, si ambas debían estar en el hotel Showakan con el resto de sus compañeros, de quién era ese auto? – me miro con desdén

-El auto es de un amigo de Karin, que vive cerca de donde nos hospedamos. Solo fuimos a pasear un rato en el lago – ante esa respuesta, el abogado no se sintió contento, él a toda costa quería "probar" que yo provoque el incendio y la muerte de Karin.

-Usted, señorita Kurusugawa, dice haber estado a solas con su amiga en un lago. ¿Por qué entonces ingresaron a aquella cabaña? – decía el abogado

-Fue porque comenzó a llover y nos refugiamos allí.

-¿Y me podría decir con detalle que sucedió después de eso?

-Ingresamos al lugar a esperar que acabara de llover, nos sentamos en una banca casi al final de la cabaña, hablamos de cosas triviales, y luego un rayo cayó en la entrada incendiando el lugar.

-¿No le parece extraño que a pesar de la lluvia, y que la cabaña se hallaba mojada se haya incendiado? – no había pensado en ello, pero de seguro la naturaleza era más fuerte y por ello ocurrió eso - ¿No será que usted planeo todo, incluso los pequeños cortes en las manos para no levantar sospechas?

-No es así, ambas saldríamos por la ventana, solo que…Karin se cayó de la canoa y la cabaña se derrumbo.

-¿Por qué no salieron juntas por la ventana? – el abogado lanzo varias preguntas pero no tome atención, recordaba el primer y último beso con Karin. ¿Cómo se les ocurría que planee eso, si me hallaba enamorada de Karin?

-Señorita Kurusugawa, en los exámenes realizados a la señorita Karin Atsushi, muestra señales de golpes e incluso una herida profunda en su costilla izquierda como las que dejan los objetos cortos punzantes, la única persona con la que se encontraba era usted, ¿No será que pelearon, la agredió, incendio el lugar y huyo por la ventana?

-No es así – me puse nerviosa – quizás eso sucedió cuando la cabaña se derrumbo y algo se le incrusto, ¡Yo nunca le haría eso a Karin! – solté lagrimas de dolor y frustración, recordé a la sombra que vi detrás de mí, la sensación de ser observada – creo que había alguien más dentro, me pareció ver a alguien cuando la cabaña se incendio- al parecer nadie me creyó, el abogado entrego unos documentos a la juez y ella los observo detenidamente.

-¿Cómo se declara señorita Kurusugawa? – me miro la juez – si usted nos dice la verdad podríamos minorar la condena.

-Soy inocente – dije conteniendo las lagrimas.

-Ahora daré el veredicto – dijo la juez, todos volvieron a sus lugares – debido a que no se encuentra ningún testigo más Kurusugawa Himeko es declarada culpable – me quede helada- Pero a juzgar por las pruebas y el testimonio de la señorita se dejara el caso abierto para realizar más investigaciones, por lo pronto tendrá que asistir a un reformatorio hasta cumplir la mayoría de edad, de no acatar esta orden inmediatamente se cierra el caso y será juzgada como adulta…en un mes debe presentarse a la corte señorita– golpeo el martillo en su escritorio.

Las palabras reformatorio resonaron en mi mente, no solo perdí a la chica que amaba, sino que era tomada como una asesina, lloraba incesantemente, yo no hice nada, pero todos me miraban como si lo fuera, toda mi vida cambio en tan poco tiempo ¿Qué haría ahora?

Espero les haya gustado, dejen comentarios. Ahora Himeko ira al reformatorio...¿Qué sorpresas encontrará allí?