N/A Descargo de responsabilidad: ninguno de estos personajes me pertenecen salvo mi OC


Blue moon

Era mediodía, cuando después de dos días encerrada en casa me aventuré a salir a la calle, sé que en cualquier momento el alcalde me pedirá ayuda para guiar a los cazadores de brujas por el bosque y que ese alguien sería yo, la única persona lo suficientemente loca como para adentrarse en el lugar. Sin embargo en cuando les haya enseñado el bosque todo habrá acabado, tendré que dejar la vida de mi hermana en manos de ellos, como dejé la de Mina. Ella murió así que no voy a permitir que eso vuelva a suceder.

Me adentro en el bosque los árboles, verdes y tan altos que parecen que tocan el cielo, silban dándome la bienvenida, de ninguna parte salen ruidos amenazantes ni animales salvajes a punto de comerme todo es luz y belleza, y 'espero que siga así el resto del día' pienso mientras me adentró en el bosque.


Hace dos días que Hansel y Gretel, llegaron a ese pueblo y todavía no han encontrado ninguna pista sobre las chicas desaparecidas, el alcalde está haciendo algunas averiguaciones sobre quien puede guiarlos por el bosque, el lugar donde desaparecieron las primeras chicas, pero no hay quien se atreva a entrar, ya que el miedo de no volver a salir es más poderoso.

-Hay una chica, que podía ayudar, pero hace tiempo que nadie la ve por el pueblo- les dice el alcalde.- Se ha encerrado en su casa y nadie se atreve a acercarse tampoco, muchos creen que es la bruja. Tonterías creo yo, su hermana fue la primera desaparecida, por que iba a secuestrar a su propia hermana.

Hoy están pensando en entrar en su casa para lograr hablar con ella, Hansel llama a la puerta… nada.

-No está.- dice una voz a sus espaldas.

Es una anciana de pelo blanco como la nieve y unos ojos como dos agujeros negros, solo se da mantenido en pie gracias a su bastón.

-¿Cómo que no está?- pregunta Gretel

-Salió está mañana, cara al bosque.

-¿Al bosque?- pregunta Gretel.

-Sí cara al bosque, esa chica tiene muchas agallas.- comento la anciana- Ustedes son los cazadores de brujas ¿no?- sin darles tiempo a contestar prosigue- tengan cuidado en este pueblo nadie es lo que parece siempre lo ha sido desde yo era pequeña, la luna azul se acerca y eso siempre trae malas cosas, muy malas,…- decía la anciana mientras se daba la vuelta y se iba.


Cuando me adentró más y más en el bosque las cosas cambian los árboles dejan de silbar y se quedan fríos, todo comienza a volverse aterrador y me comienzo a debilitar. Siento la magia del bosque, pero es diferente a la que sentí la primera vez que estuve aquí, magia limpia y poderosa imposible de controlar, este bosque está sintiendo en sus entrañas la más poderosa magia negra, dura y cruel, incontrolable.

No puedo seguir adentrándome más en este lugar así que haré lo que he venido a hacer aquí, me siento débil porque no he llegado al corazón del bosque donde el hechizo de rastreo que voy a lanzar funcionaría mejor pero con esto tendré que conformarme, preparó las velas y me concentro.

Pasan horas y no logro nada cuando unos ruidos a mi espalda me sorprenden.

-¿Quién es?

Nadie responde pero se vuelven a oír pasos.

-¡Sal de donde quiera que estés, cobarde!

Esta vez me responde pero no de la manera que me gustaría, oigo un murmullo y una fuerza mágica me alza y me empuja rápidamente en la dirección que lleva hacia los límites del bosque, los árboles se mueven y me cierran el paso cada vez que paso a su lado, como si pudiese hacer algo para volver, solo para cuando llego casi al final del bosque, me he chocado con árboles, he sido arrastrada, sea quien sea la persona que haya hecho el hechizo no quiere que meta las narices en el asunto, no debe saber lo terca que soy.

-¿A que sí Edward?- termino de decir en voz alta.

Espera un momento, ¿Qué hace Edward aquí? Eso es lo último que pienso antes de perder el conocimiento.


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