Hola, buenas a todo/as. He decidido subir el segundo capítulo tan pronto básicamente porque no podré subir más hasta dentro de una semana o así ya que me voy de vacas :v. Pero en fin, aquí está. ¡Hasta (no) muy pronto!

Disclaimer: Ni Free! ni sus personajes me pertenecen.


Momotarou ni siquiera sabía que estaba pasando. Quería decir algo pero las palabras no le salían. Nunca se le había pasado por la cabeza que a su compañero de habitación le interesaran esas cosas, y mucho menos que lo admitiera de esa manera.

-Eh, uhm, Nitori-senpai, ¿seguro que es necesario hacer todo esto?, es decir, podemos probar alguna otra cosa, ¿no?

-¿Intentas escabullirte?, podemos usar una revista gay si lo prefieres.

-¡No, no, no!- "¿¡también tiene revistas gays!?" pensó el pelirrojo alarmado.

-Bueno, pues entonces no me hagas perder más el tiempo. Al fin y al cabo, esto es algo que quiero olvidar también.

Momotarou cada vez estaba más nervioso, sentía como se enrojecía cada vez más al pasar las páginas, hasta llegar al punto de poder desmayarse.

-N-nitori-senpai, por favor, no creo que pueda más…

-Pero si apenas has pasado 4 páginas- dijo Nitori, un tanto decepcionado.

Aunque no lo quería admitir, estaba disfrutando ver a Momotarou de esa manera. Era entretenido ver por una vez al pelirrojo pasando vergüenza.

-¿No hay alguna manera menos vergonzosa?- preguntó Momotarou aún enrojecido.

-Esto fue lo primero que se me ocurrió, así que realmente no lo sé. Aunque te podría recomendar hablar con Matsuoka-senpai.

-¡No, por favor!, ¡solo me vendrá esa imagen otra vez!- lloriqueó.

-Yo creo que sería lo mejor, después de todo. Lo más probable es que se te quedó esa imagen grabada en la cabeza porque te sorprendió y ya está.

-P-pero…

"Cielos, sí que es paranoico" pensó Nitori. Él pensaba que sin duda el pelirrojo se estaba comiendo la cabeza de manera innecesaria. "Además, Rin-senpai es muy buena persona, y seguro que si se lo dice, le ayudará".

Suspiró. La verdad es que echaba de menos a Rin Matsuoka. Había pasado muchos buenos momentos con él y con su equipo el año pasado, pero desde que llegaron aquel chico de Tokyo y el hermano de su antiguo capitán, la verdad es que había tenido una vida imposible. Aunque, para bien o para mal, ya se estaba acostumbrando.

-¿Nitori-senpai?

-Eh, ah, sí, sí, pues eso. Creo que deberías de hablar con Rin-senpai y quitarte todas esas… tonterías de la cabeza.

-¡Nitori-senpai, no son tonterías!, cada vez que me viene esa imagen, no me la puedo quitar de encima y hace que me duela la cabeza – lloriqueó de nuevo el pelirrojo.

"Tú sí que haces que me duela la cabeza" pensó el pobre Nitori, agotado.

-Lo que sea. Si quieres solucionar tu problema lo mejor sería hablarlo con senpai. Ahora que lo pienso, creo que debe de estar en su habitación ahora mismo, así que ahora mismo tienes una oportunidad. Yo de ti la aprovecharía.

Nitori notó como Momotarou empezaba a temblar.

-Oh, vamos. Ya verás como no es para tanto.

-¿Seguro?

-Lo juro.

-Está bien…, pero Nitori-senpai, te advierto que como no funcione, ¡no pienso cumplir ninguna de esas normas que has dicho!

Nitori tragó saliva. "Más vale que el plan salga bien" pensó Nitori, nervioso. Sabía que si Momotarou no conseguía solucionar su problema la iba a pagar muy caro.

Al final, no tuvo más remedio que jurarle que todo iba a salir bien de todas formas. Se limitó a observar como el pelirrojo salía de la habitación, más nervioso que nunca.


Momotarou se sentía muy nervioso. Demasiado. "Me siento como cuando una vez intenté confesarme a aquella chica en la escuela media" pensó sin evitarlo. "¡P-pero este es un caso totalmente diferente!".

Una vez había llegado a la habitación de Sousuke y Rin, tragó saliva y llamó a la puerta. "Qué raro", pensó. "Yo nunca suelo llamar a la puerta antes de entrar a un sitio. Debe ser por los nervios".

"¿Sí?" se oyó desde el interior de la habitación. Era una voz fuerte, Momotarou adivinó enseguida que se trataba de Sousuke.

-¿E-está Rin-senpai dentro?

-¿Mm?, si, ¿por qué?- le respondió el moreno.

-Necesito hablar con él sobre… algo.

-¿Sobre qué?

"¡Dios, Sousuke, solo ábrele de una vez!"- se oyó desde el interior.

El moreno, suspirando, terminó abriéndole la puerta al pelirrojo.

-¿Qué pasa?- preguntó Rin- Estoy bastante ocupado, así que si tienes que decirme algo, dilo ya.

Momotarou estaba a punto de abrir la boca y contarle de sopetón todas sus agonías, pero tuvo la mala suerte de fijarse en que Rin llevaba exactamente la misma camiseta que cuando le vio su "escote" por primera vez.

No pudo evitar soltar un grito de agonía. Se sentía tan mareado que estaba a punto de...

-¡Oye!, ¿¡qué te pasa!?- soltó Rin enseguida.

Pero ya era tarde, todo esto era demasiado para el pelirrojo. Sin poder hacer nada, se desmayó.

Sousuke y Rin se alarmaron enseguida y empezaron a gritar pidiendo ayuda.


Nitori cada vez estaba más preocupado, gracias a aquella estúpida advertencia del pelirrojo sabía que su libertad se haría añicos a la mínima que Momotarou se empezara a agobiar de nuevo.

De repente, escuchó gritos desde el pasillo.

Nitori se esperaba lo peor, y no le costó mucho adivinar que los que gritaban no eran otros que Sousuke y Rin.

-Oh dios. Ese maldito idiota...