DISCLAIMER: Naruto no me pertenece.


2. Enemigos de sangre

-¿Y su padre que hará? -preguntó el Hyuuga.

Sin responder, Tsunade se dio la vuelta dándoles la espalda a los dos hombres.

-Tal vez… la lleve con él.

Kakashi sintió que su corazón se rompía. Él de ninguna manera quería que eso ocurriera.

-Si él así lo decide, ¿No hay otra opción?

-Lamentablemente… no.

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-Así que… después de dieciocho largos años, ese maldito sello al fin se rompió -el hombre dejó sobre su gran escritorio el papel que acababa de leer, y sonrió de lado mirando en dirección al ninja que se hallaba en su despacho.

-Es una muy buena noticia.

-Si, así es.

-¿Cuáles son sus ordenes?

-Búscala… y no vuelvas sin ella, Logan.

-Si, padre -respondió el joven, haciendo una reverencia.

-Justo a tiempo -pensó Logan, tras cerrar la puerta de la oficina de su padre- si que es lindo tener una hermanita menor.

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-¡Estás de alta, frentona! -gritó eufórica Ino, al entrar en la habitación de la pelirrosa y abrazarla fuertemente.

La Haruno llevaba días allí internada, malhumorada e intentando escapar constantemente. Así que cuando la rubia la abrazó, a pesar de estar algo feliz no pudo siquiera tocar a su vieja rival, y alejó las manos de su cuerpo instintivamente.

-Pásame mis guantes.

-Aquí los tienes -dijo la Yamanaka, extendiéndoselos- pero que ni se te ocurra entrenar ahora.

Sakura no le respondió, y sólo quedó observando sus manos analíticamente, cosa que hizo enojar a la rubia.

-¡Ey! ¿Me estás escuchando?

-Si, Ino. No grites -la pelirrosa miró a su amiga, que enojada se cruzaba de brazos.

-Odio tu comportamiento -la reprendió la Yamanaka- ¿Por qué siempre tienes que ser así?

-Porque si, y nadie te pidió sermones -contestó molesta, mientras se levantaba para cambiarse de ropa.

Bajo la mirada de Ino, y sin el mínimo pudor que ambas se tenían, Sakura se cambió de ropa frente a la rubia, y se vistió con una chaqueta rosa bajo la de Jounin, unas botas negras más arriba de las rodillas y un short negro.

-¿Y mi banda?

-La tiene Neji, y no me preguntes porque.

-Iré con él -dijo, mientras salía por la ventana.

-¡Vale decir adiós! ¿Sabes? -gritó Ino, enojada.

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La pelirrosa corría por las calles de Konoha a toda prisa. Su rostro de poker no demostraba emociones, más su mente repetía imágenes y palabras que le causaban un gran dolor.

-Cuando el sello se rompa, Sakura, deberá regresar a mi lado inmediatamente.

Esa frase, fue parte de las últimas que ella había escuchado decir a su padre.

Pero no era irse lo que ella quería. Por muy hija del Raikage que fuera, Konoha era su Villa y Kumoga nunca lo sería. No le importaba en lo más mínimo su alto puesto en el Rayo, y nunca deseó nada de todo lo que podría obtener de esa gente.

Ella sólo quería vivir en su tierra… porque Konoha era y siempre sería su hogar.

-Porque si no controla su kekengenkai, será destructivo para ella misma…

-¡Maldición!

Pero el mayor problema era ese, controlar el kekengenkai más poderoso del mundo. Y estaba segura que no sería fácil, mucho menos sola como se encontraba.

-¿Por qué tengo que tener esto?

Si sólo no hubiera tocado al Hyuuga ese día, no tendría, ni sabría nada de él que no quisiera. Y habría una esperanza…

Ahora si se quería quedar, debía aprender a controlar el Byakugan. Pero si quería convencer a un Hyuuga de que la ayudara, seria más difícil que convencer al mismo diablo.

-Si tan sólo Hinata estuviera aquí… pero aún le quedan meses para volver de su misión.

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-¿Otra vez aquí? -preguntó Neji, cuando sintió la presencia de la Haruno tras de él.

-Si te molesto sólo dilo.

-No molestas…

Entonces ella camino unos pasos más cerca de Neji, y se detuvo sintiendo como el aire se tensaba a su alrededor.

-Tengo que hablar contigo.

-Anda -respondió él, dándose la vuelta.

-Enséñame a usar el Byakugan…

Neji la miró extrañado.

-¿No te bastó con robármelo?

-No. Sé que suena ofensivo e insultante pero… necesito dominarlo, o todo se saldrá de control.

-Si robaste mis recuerdos, ¿No puedes sacar la forma de usarlo de ellos?

Sakura sintió a sus manos temblar. Jamás se había visto a si misma actuar así de desesperada, pero tenía que convencerlo.

-No… mi kekengenkai sólo copia las técnicas de línea sucesoria, pero… no enseña a usarlas…

-¿Es tan grave?

-Grave no es la palabra, sino controlo mis poderes… las leyendas sobre mi Clan dicen que será mortal. Aunque me niego a creerlo, no sé que pensar.

Neji la vio agachar la cabeza con miedo grabado en sus ojos. Por un segundo le dio lástima. Pero no debía dejarse dominar por aquella mujer a la que hasta hace poco consideraba como una niña caprichosa y desobediente.

-Ese sello en mi rostro… aún no sé la razón, pero creo que fue mi madre quien me lo hizo. Ella debía temerle al poder que corría por mis venas para…

-Usar un sello prohibido.

Ella afirmó con la cabeza aún gacha, y suspiró tras largos minutos en los que el Hyuuga no dijo palabra alguna.

-Convencer al diablo de mi infierno es la peor idea que tuve… él jamás me dirá como usar el Byakugan, recurrí a la persona equivocada, pero de todos modos era el único capaz de ayudarme…

Levantó la cabeza, mirándolo directamente a los ojos.

-¿Me odias cierto?

-¿Qué? -preguntó extrañado- ¿Por qué lo haría?

-Sé que sabes la verdad. Sabes que mi padre es el Raikage. Debes odiarme…

-¿De qué verdad hablas? -cuestionó, al tiempo en que fruncía el ceño.

-La muerte de tu padre fue seguramente por culpa del mío, debes odiarme por eso.

Impactado, Neji recordó que su progenitor había muerto hacía muchos años sacrificándose por un pacto entre Konoha y Kumoga.

-Eso no importa -respondió, intentando esconder sus verdaderos sentimientos.

-No voy a creerte eso -se dio media vuelta, pero Neji la tomó sorpresivamente del brazo y la obligó en un brusco movimiento a enfrentarlo cara a cara.

-No te burles de mi -la amenazó.

Ella se soltó del agarre, y lo miró con desprecio.

-Fue tiempo perdido esperar que me ayudaras…

-No necesitas mi ayuda, sé que puedes sola.

Sakura estalló en carcajadas, pero paró de reír y melancólica sonrió pensando en las veces que su madre le había dicho esa frase.

-Sabes… nunca esperé que un Hyuuga me salve hasta hoy y… -sonrió de lado- te agradezco de corazón que no me odies, fue un acto precipitado preguntarte tal cosa. No soy como mi padre, y nunca lo seré.

-¿Has copiado técnicas de alguien más?

-No…

-Intenta hacer esto -dijo, y luego hizo unos cuantos sellos.

Sakura se sorprendió. Lo había convencido. Había convencido a Neji Hyuuga de que la ayudara a dominar el Byakugan. Así que sin pensarlo dos veces, imitó a la perfección cada sello mirando cuidadosamente todos los movimientos del moreno.

Pronto, ambos activaron el Byakugan, y los ojos de la Haruno se transformaron de verde a plata. Pero inmediatamente un fuerte dolor atravesó su ojo derecho, y desactivó el ojo blanco, más sus orbes siguieron del mismo color, logrando asustar al joven Hyuuga cuando la marca negra reapareció.

-¿Estás bien?

Neji que seguía con el Byakugan activado, pudo ver de nuevo el chakra de Sakura recorrer su cuerpo.

Había fallado.

-Yo… no -logró murmurar ella, y sintió los brazos de Neji sostenerla.

-Haruno… -susurró él, luego de observar agonía en los ojos de la pelirrosa que acababa de desmayarse.

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Habían trascurrido horas. Todas a un lado de ella. Sin abandonarla. Tantas que Neji se durmió abrazándola mucho antes de que la noche empezara.

Y ahora, que la luna estaba marcando un punto brillante en el oscuro cielo, Sakura abrió lentamente sus ojos, y sintió unos fuertes brazos rodeándola por la cintura. Se removió un poco, y pudo jurar que su cabeza estaba apoyada sobre algo cálido. Parpadeó notablemente dormida, y al divisar bien a su alrededor, vio al Hyuuga dormido junto a ella.

-Neji… -susurró, pero de él ni respuesta- Neji… -volvió a llamarlo, con sus manos apoyadas en sus pálidas mejillas.

El despertó sorprendido, y si sus oídos no habían escuchado mal, Sakura le había dicho gracias en un susurro, y luego se había marchado.

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-Te tomó poco tiempo llegar… pequeño Logan -murmuró Tsunade melancólica, cuando el joven de cabellos castaños claros y ojos jade entró en su oficina.

-Tanto tiempo, Tsunade-sama.

-Has crecido, pequeño… te ves muy guapo.

-Y usted sigue tan joven como siempre.

-Eso espero… -murmuró la Hokage- ¿Qué harás ahora?

-La llevaré conmigo… y lamento decirle que será con o contra su voluntad.

Tsunade asintió con la cabeza, y cerró los ojos cuando Logan comenzó a caminar en dirección a la puerta.

-Adiós, Tsunade-obachan.

La Quinta sonrió, al recordar que él era el único al que ella había permitido llamarle así, y no había golpeado por hacerlo.

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-Que tonta eres, Sakura Haruno… recién ahora te das cuenta cuanto necesitas de alguien a tu lado, ahora que pocos quedan allí…

El viento meció sus cabellos, y miró a la luna con pena.

-No lo dominaste… no dominaste el poder del Byakugan… ¿Entiendes acaso que te arruinaste la vida? ¿Para que ocultaste tanto tiempo que eras la hija del Raikage? ¿Qué lograste, si ahora están tras de ti y te alejarán de todo lo que quieres sin preguntártelo?

Sus pasos la llevaron hasta el monte Hokage, donde sorprendentemente Naruto no se encontraba, pero él si…

-Llegaste…

-Lo dices como si te molestara, ¿Acaso no me extrañaste en estos casi diez años separados, hermanita? -Logan sonrió cínicamente, y provocó que la sangre en las venas de Sakura hirviera como agua al fuego.

-No digas estupideces.

-Que carácter. Te recordaba algo más… tierna -esta vez los nudillos de Sakura blanquearon, y su hermano volvió a reír- ¿Sabes? Nuestro padre quiere tenerte a su lado.

-No iré.

-No tienes opción, Sakura-chan -dijo, y sin que la pelirrosa se diera cuenta, la golpeó en la espalda haciéndola caer frente a la torre Hokage.

Tsunade-sama salió inmediatamente de su oficina, y bajó lo más rápido posible hasta su alumna, mientras que los que se encontraban en la torre se apresuraron a bajar también tras la rubia.

Logan descendió con calma del monte, y caminó a paso tranquilo hasta su hermana, que estaba tendida en el suelo con un hilo de sangre corriendo por su boca.

La pelirrosa se paró con dificultad, sosteniendo un costado de su cuerpo adolorido.

-Con que todavía no dominas ni lo básico del kekengenkai. Ni siquiera puedes controlar tu chakra tipo rayo…

-¡Cállate! -gritó ella, y el relámpago negro reapareció en su mejilla, al mismo tiempo que sus ojos se teñían de plata.

-La verdad no debería dañarte, ¿O no te has preguntado por qué tus ojos cambian sin tu consentimiento?

-No me interesa.

-Deberías… o cuando pierdas completamente el control, tu cuerpo no volverá a responderte.

-¿Qué?

-Cuando uno de nosotros no domina sus poderes, muere, ¿No lo sabías?

-¡Mentira! ¡Son sólo leyendas! -gritó la Haruno, y dirigió un rayo en dirección a su hermano.

-Si eso crees, por mi está bien -contestó riéndose, mientras esquivaba el ataque fácilmente. Logan fijó su vista en los perlados ojos de su hermana, y sonrió malignamente- ¿Pero cómo pudiste ser tan estúpida para tocar a un Hyuuga y acabar así?

-¡Basta!

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Neji se paró rápidamente del suelo al sentir el chakra de Sakura desbordarse, y corrió en dirección a ella sin pensarlo.

-¿Por qué me preocupo por esa caprichosa?

Y aunque su pregunta no tenía respuesta, tampoco dejó de correr al saber que lo que hacía era una locura.

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-¡Váyanse! -gritó la joven pelirrosa, cuando sintió a sus compañeros y a su maestra tras de ella- esto es entre él y yo…

-Si, no teman -acotó su hermano- que al fin de cuentas, una aspirante a capitán ANBU no puede ser derrotada tan fácilmente…

-¿Qué? -cuestionó Neji, que apenas aparecía en la escena.

-¡Cállate! -gritó la Haruno.

-Si no me creen, pregúntenle a él ya que pertenece a su escuadrón ANBU -mencionó, señalando a Kakashi.

-Kakashi-sensei… ¿Eso es cierto? -murmuró el rubio, a lo que el Hatake le contestó afirmando con la cabeza.

Sakura atacó inmediatamente a su hermano. Intentando demostrarle toda su fuerza en cada golpe. E intentando también quitarle esa retorcida sonrisa de la cara.

Pero de nada sirvió… y en un descuido suyo, Logan utilizó la oportunidad para acabar con todo de una buena vez.

Todos vieron cuando golpeó a Sakura en la nuca dejándola inconsciente. Los seis pares de ojos presentes, también observaron cuando él la atrapó en sus atléticos brazos. Pero ninguno pudo notar que Logan borró su sonrisa de victoria cuando vio una lágrima recorrer el rostro de su hermana.

-¡Detente! -gritó Naruto, parándose frente a él- ¡Ni se te ocurra llevarte a Sakura!

-Demasiado tarde… pero descuiden, pronto volverán a saber de ella -el joven desvió su vista a Neji, quien preocupado miraba la escena, y fijó su ojos entonces en su hermana, para sonreír al darse cuenta de donde ella había copiado el Byakugan, y luego desapareció.

-¡SAKURA!

-¡Naruto, basta!

-¡Pero!

-Ya no hay nada que hacer…

~ No importa lo que hagas, ni lo que digas.
Sabes que darías todo porque esa mano hermana cure tus heridas, en vez de lastimar tu corazón - FM


¡Hola, preciosas! ¿Cómo andan? ¿Les gustó el segundo nuevo cap? (:

Un beso grande a todas, y para ti el mayor SAKURASS.