Era de mañana, el sol había terminado su asenso al cielo, iluminando todo lo que sus rayos tocaran. A través de una ventana, iluminaba los rostros de dos cuerpos que yacían inmóviles sobre la cama de una bella habitación. Uno de los cuerpo, del cual sólo se podía apreciar su bello rostro cubierto por un pequeño fleco color rubio, con un simple movimiento se giró hacía el otro lado y cubrió su cabeza con las sábanas para evitar que el Sol molestara nuevamente su viaje a través de los brazos de Morfeo. El castaño junto a él, atendió a la llamada de su silencioso despertador y con desgano se quitó las cobijas de encima, se sentó torpemente sobre la cama, estiró sus brazos y salió por fin de ella, dejando solo al vocalista. Bajó las escaleras, se dirigió a la puerta de la entrada para recoger su periódico y revisar que nuevas, buenas o malas noticias, le traían hasta su puerta. Al abrirla quedó petrificado, sin creer lo que había frente a sus ojos.

-¿Qué demonios es esto?- Gritó lleno de furia.

-¿Qué pasa Tet-chan?- Preguntó el vocalista mientras bajaba las escaleras tan rápido como sus piernas le permitían.

-Mira Doiha-chan- le dijo apuntando con su dedo índice hacía afuera de la casa.

-¿Qué es esto?- preguntó dirigiendo una interrogativa mirada a su amante.

-Lo mismo quisiera saber yo, pero voy a averiguarlo ahora mismo-

Terminó de hablar y cerró bruscamente la puerta. Caminó hasta la mesita donde se encontraba reposando el teléfono, tomó el mismo y marcó un Número poco frecuentado por él.

-Buenos Días, estación de policía de…- se escuchó una voz del otro lado del teléfono.

-Exijo hablar con el detective Uchimura- ordenó interrumpiendo el saludo.

-Lo siento señor pero en este momento…-

-Lo siento nada, he dicho que exijo hablar con él y hablaré con él así tenga que ir hasta la estación así que mejor comuníqueme con él si es que sabe lo que le conviene-

-Si señor está bien en un momento lo comunico- obedeció la jovencita- esté es peor que el detec…-

-¿Qué decías Toruh? Interrumpió Uchimura dirigiéndose a la jovencita que atendía el teléfono.

-Nada, sólo que tiene una llamada-

-¿De quién?- preguntó asombrado.

-No lo se- respondió con la mirada baja la chica.

-¿Cómo que no lo sabes?-

-Es que no dio nombre, sólo exigió hablar con usted-

-Pues se supone que para eso estás para preguntar el nombre. Está bien, dame el teléfono. Uchimura al habla-

-¿Quién se cree que es usted? Detective estúpido-

-Ah ya veo, es usted señor Tetsuya-

-No seguramente Ayana Sakai, Claro que soy Tetsuya y le he preguntado ¿Quién se cree usted como para enviar un regimiento completo de patrullas para vigilar mi hogar?- preguntó más que furioso.

-Su novio está bajo arresto domiciliario, es mi deber vigilar que no escape ¿qué más puedo hacer?-

-Dejarnos en paz, eso es lo que debe hacer. Mi novio no va a salir a ningún lugar ni va a huir del país, no tiene necesidad de hacer algo como eso. Él es inocente- reiteró el bajista.

-Lamentablemente no puedo atender a su petición pero…-

-Pero nada, deje de molestar-

-No intento molestarlo señor Ogawa-

-Qué gran mentira. En fin, quiero ver sus patrullas fuera de mi espacio personal en una hora como máximo o llamaré a la policía- amenazó firmemente.

-Yo soy la policía- le corrigió el detective.

-Cierto pero… no me importa ya pensaré que hacer en caso de no seguir a mis exigencias, si estoy exigiéndoselo no pidiéndoselo, así que ya me escuchó las quiero fuera en una hora como máximo- colgó el teléfono sin esperar respuesta de su oyente.

-Mire señor Ogawa ¿Señor Ogawa? Demonios me colgó- maldijo molesto al no escuchar respuesta del aludido, entregó el teléfono a la Joven y se dio media vuelta.

-Señor- le llamó la joven.

-¿Qué?- contestó molesto.

-Nada- se arrepintió la chica.

-¿Tet-chan?- le llamó el rubio.

-¿Si?- contestó molesto.

-¿Qué dijo?-

-Que no les ordenaría su retirada pero ya me encargaré de que se vayan, ya lo verás…- respondió apretando fuertemente su puño derecho y pegándolo a su pecho.

-Tet-chan- le volvió a llamar en tono bajo Hyde.

-¿Si?- contestó un poco más tranquilo el castaño.

-yo se que no es el momento pero…-

-¿pero?-

-Pero podrías hacerme…-

-¿Hacerte que Doiha-chan?- preguntó mirándole tiernamente.

-¿Podrías hacerme de desayunar? Es que tengo hambre- dijo haciendo un puchero con sus labios al terminar de hablar.

-¿A si? ¿Tienes hambre? Y… ¿Qué quieres de comer mi Doiha-chan? ¿Leche?- preguntó en tono pervertido y seductor.

-Pervertido- recriminó Hyde.

-Cómo si tu no lo fueras- ironizó Tetsu.

-Si lo soy pero… no lo doy a relucir tanto como tú- se defendió.

-No para nada- le dijo sarcástico.

-¿Qué intentas decir? Yo no soy tan pervertido como tu-

-Si como digas da igual ven aquí-

Le tomó por la cintura y le acercó a él, haciendo contacto entre los dos cuerpos. Comenzó a haber un ligero roce entre los labios de ambos, hundiéndose en un profundo y perfecto beso.

-No Tet-chan- Balbuceó Hyde separándose de su amante.

-¿No qué?- preguntó desconcertado.

-No tengo ganas de hacerlo-

-¿Por qué no?-

-No se, siento que no te merezco-

-No digas tonterías ¿Por qué dices eso?-

-No se… no tengo ninguna razón solo…-

-¿Sólo qué?-

-Sólo lo siento-

-Está bien no te forzaré- le dijo y le soltó.

-Lo siento Tet-chan-

-No tienes nada que sentir, no te disculpes- le dijo comprensivo.

-Gracias Tet-chan- le dijo abrazándole por la cintura.

-De nada, ahora… vamos a ver que hay para desayunar- sugirió el bajista.

Entraron a la cocina el vocalista detrás del castaño. Tetsu buscó dentro del refrigerador y la alacena algunos ingredientes que pudiera usar para comenzar a preparar el desayuno para su pequeño niño, porque así lo veía, como su pequeño y adorable niño. Hyde por su parte tomó asiento en uno de los bancos que estaban frente a la barra [1]. Contemplaba como su líder preparaba el desayuno con aquellas ágiles manos, les miraba como si le tuvieran completamente hipnotizado.

-¿Qué pasa?- preguntó Tetsu sacando a Hyde de sus pensamientos.

-Me gusta-

-¿Qué?-

-¿Qué, qué?-

-¿Qué es lo que te gusta?- preguntó Tetsu.

-La forma en la que las mueves-

-¿Qué muevo, las caderas?-

-No pervertido, tus manos- corrigió Hyde.

-Ah era eso-

-Si era eso… tus manos- reiteró el rubio.

-Y… ¿Te gusta como las muevo cuando las poso sobre tu piel también?-

-Que insistente, ya te dije que no tengo ánimos- reclamó Hyde cruzándose de brazos y girando la mirada.

-Está bien, está bien, no te enojes ya no insistiré más, perdón- se disculpó Tetsu.

-Gracias-

El bajista volvió a su labor de cocinero y terminó de preparar el desayuno para su vocalista. Cuando estuvo listo, sacó unos platos del lugar preestablecido para su acomodo y sirvió un poco de lo que había preparado en cada uno de ellos, la porción del vocalista por su puesto era mucho mayor a la de Tetsu, conociendo su apetito no quería tener que levantarse a servir más a su amado. Se sentó a un costado de Hyde al otro lado de la barra y comenzó a contemplarle como si fuera la octava maravilla del mundo, veía hipnotizado los tiernos pero fieros movimientos del vocalista al intentar devorar con desesperación su comida, le gustaba mirar como llevaba más de un trozo de comida a la vez a su boca.

-¿Tet-chan no comerás nada más?- Preguntó Hyde preocupado al ver el ensimismamiento del bajista.

-No, ya estoy satisfecho-

-¿Seguro? Es que casi no tocaste tu comida-

-No todos comemos como tu- ironizó Tetsu.

-Que gracioso- le respondió el vocal con sarcasmo y fingiendo enojo.

-Como siempre ya sabes- le respondió con una sonrisa burlona en el rostro el castaño.

Tetsu se levantó de su asiento, le acomodó en su lugar y dio media vuelta para salir de la cocina.

-¿A dónde vas?- preguntó el vocal tomándole del extremo de una de sus mangas para detener el avance del bajista.

-Iré a llamar a un buen abogado, debemos preparar tu defensa ¿recuerdas?- le dijo con tristeza y hastío.

-Si es cierto, ve yo terminaré de comer y te alcanzo- Le soltó la ropa, recordando porque se encontraba ahí.

-Si termina de comer y después vístete para recibir a Seto-

-¿Seto?- preguntó con duda

-Seto es el nombre del abogado al que llamaré-

-Ah ahora comprendo-

-Bien iré al teléfono-

-Hai-

Tetsu salió de la cocina dejando al vocalista devorando su desayuno aún.

Cuando terminó de desayunar, dejó los platos en el fregadero para que el bajista los lavara por él, sabía que cuando viera los platos sucios recibiría un regaño por parte de su líder pero también sabía que no podría durar mucho tiempo enojado con él, le era prácticamente imposible durar más de cinco minutos enojado por alguna de las infantiles acciones del vocal. Salió de la cocina para dirigirse a su cuarto y cambiar de vestimenta. El bajista le vio subir llevando consigo una sonrisa maliciosa, sabía que algo había hecho o pensaba hacer así que, se dirigió al último lugar donde Hyde habaía estado y miró a su alrededor para encontrar la travesura de su amante, visualizó los platos sucios, que pedían ser limpiados de esa suciedad, debido a su obsesión por el orden se acercó a ellos y en seguida comenzó a lavarlos.

-Ya estoy listo- Avisó Hyde al bajar las escaleras con una ropa adecuada para recibir a sus visitas.

-Que bien- respondió Tetsu saliendo de la cocina con una toalla en las manos para secarse.

-¿Me veo bien?- preguntó inocente el vocalista.

-Si pero…-

-¿Pero qué?- interrumpió el rubio.

-Pero me gustas más sin ropa-

-Terco- le dijo con reproche y cruzando los brazos para simular disgusto.

-No te enojes es broma-

Tetsu dejó la toalla sobre una de las mesitas de la cocina y caminó hasta Hyde, le abrazó por la espalda rodeándole por la cintura y besando su descubierto cuello.

-Hm- gimió ligeramente al sentir los besos del bajista sobre su cuello y las manos del mismo adentrándose en su camisa.

-¿Te gusta?- preguntó con perversión.

-Hai-

Las intenciones de Tetsu eran comenzar a desabrochar aquella estorbosa camisa para continuar más fácilmente con esas caricias cuando se escuchó el llamado del timbre de la entrada.

-Demonios- maldijo el bajista al ver que su actividad había sido arruinada.

-Es tu destino que no me puedas hacer nada más que acariciarme-

-Creo que sí- dijo fastidiado.

El bajista se separó de su amante y caminó hasta la puerta para abrirle y recibir a sus inesperados visitantes.

-Hola Tet-chan-

-¡Tu!- le señaló con odio.

-Si yo-

-Arruinaste mi oportunidad de…-

-Tirarte a Hyde-antes de que Tetsu pudiera pronunciar una palabra más, completó Yukki, quien comía un helado de chocolate.

-Yukki que poco directo, tienes tanto tacto- señaló Hyde con ironía.

-Lo siento, cuando vives con Ken aprendes muchas cosas-

-¿A si? Y sólo en la forma de expresarte o también en la ca…-

-Cállate Hyde- le dijo Tetsu.

-Lo siento- se disculpó con una reverencia.

-¿Por qué me echas la culpa Yukki?-

-Es la verdad Ken- le respondió secamente.

-¿Tet-chan tu le crees?- preguntó el pelinegro mirando con súplica a su amigo.

-Pues supongo que… en fin no importa pasen por favor- ofreció Tetsu.

-Gracias- dijeron ambos al mismo tiempo.

-¿Quieren algo de beber?- ofreció Hyde.

-Nada gracias, a menos… que tengas algo con chocolate- respondió Yukki.

-Un café solamente gracias- respondió Ken.

-Ahora lo traigo, aunque no se si tenga algo con chocolate buscaré- advirtió Hyde.

-Gracias- le respondió el rubio de cabello largo.

Hyde salió de la escena dejando a los otros integrantes de Laruku sentados frente a frente sin decir nada. Tetsu tomó un documente que estaba en la mesita frente a él. El ambiente que se había creado era incómodo y silencioso, un tipo de ambiente que a Ken no le hacía mucha gracia.

-Tet-chan- le llamó el guitarrista.

-¿si Ken?-

-¿Ya pensaste en como defender a Hyde?-

-Pues no, esperaré a que llegue Seto para preguntar lo que podemos hacer ante la situación- Respondió el castaño seriamente.

-Ya veo y si…-

-¿Y si qué?- preguntó con intriga el bajista al notar el silencio de su amigo.

-¿Y si llamara a Gackt? El podría testificar a favor de Hyde, él es la prueba viviente de que Hyde estuvo con él al momento del accidente y de que no hizo nada-

-No quiero deberle nada a ese tipo, pero supongo que será necesario que se lo pida sino…-

-¿Si no qué Tet-chan?- preguntó Hyde al llegar con tres tazas de café, una cafetera llena y un moffin de chocolate sobre una bandeja que depositó sobre la mesita de centro.

-si no, no tendremos ningún otro testigo-

-Si tienes razón, pero también podrían hablar con el dueño del restaurante Evergreen se supone que estuve ahí cuando me enteré del accidente, así que el debe haberme visto, no es tan fácil olvidar un rostro como el mío- dijo con aires de grandeza.

-Deja de auto alabarte- le regañó Yukki.

-Perdón- dijo el vocal.

-Bien y quién será el desdichado digo el afortunado que llevará el caso de Hyde- preguntó Ken con cierto tono de burla.

-El mejor que conozco-

-¿A si y quien es?- preguntó Yukki cuando terminó su helado.

-Seto-

-He escuchado que es un buen abogado- opinó el rubio y acto seguido llevó el moffin a su boca para darle una mordida.

-Yukki estás comiendo mucho te pondrás gordo- expresó Hyde al rubio.

-Tu no eres quien para regañarme, tu tienes un apetito mayor al de nosotres tres juntos- respondió señalando al bajista y al guitarrista junto con él.

-Yukki no me lo tomes a mal, pero pareciera que estás embarazado-

-¿Así y porque lo dices Hyde?-

-Pues porque tienes antojos, estás voluble, de un humor peor que el de Tet-chan…- Enumeraba las cosas una tras otras con sus dedos.

-Oye, yo siempre estoy de buen humor- reclamó el castaño.

-Si como digas Tet-chan- le respondió sin darle importancia al comentario –en fin sin número de cosas que sólo las futuras madres padecen- terminó Hyde con su breviario cultural.

-Tu que sabes del embarazo Hyde, no me vengas con esas cosas- le dijo Yukki.

-Está bien ya no diré más, sólo era un comentario-

Después de que Tetsu y Ken habían sido mediarios de varias discusiones acerca de la apariencia y nuevos hábitos del baterista de L'Arc~En~Ciel, protagonizadas por Hyde y Yukki, por fin pudieron continuar hablando y sugiriendo las diferentes opciones que podrían utilizar en defensa del vocalista pero siempre llegaban a la misma conclusión llamar a Gackt. Por alguna razón habían perdido por completo las esperanzas de salvarlo más sin embargo nadie dejaba en evidencia lo que sentían, deseaban evitar ser negativos, sabían que se engañaban a si mismos pero continuaban haciéndolo, les hacía sentir un poco más tranquilos.

La plática fue interrumpida por el llamado del timbre, Tetsu se levantó en seguida para abrir la puerta.

-Hola Seto- Saludó el bajista al hombre que se encontraba frente a él –Pasa por favor- le invitó haciéndole un ademán que le indicaba donde estaban los demás.

-Gracias- respondió el hombre alto, cabello negro y corto.

-Konbanwa- saludaron los invitados restantes.

-Konbanwa- correspondió al saludo con una reverencia –Seto desu domo-

-Domo. Hyde desu- respondió el vocal.

-Ken desu- respondió el guitarrista.

-Yukki desu- respondió lo mejor que pudo al estar comiendo un chocolate que le había comprado Ken.

-Tome asiento por favor- le indicó Hyde quitando algunos papeles del sillón.

-Muchas gracias- aceptó el hombre sentándose en el espacio dejado.

-Iré por una taza para servirle un poco de café- dijo el vocalista.

-Gracias-

Hyde se retiró de la sala mientras Tetsu llegaba para tomar su asiento a un costado de Seto.

-Gracias por venir Seto- se dirigió el bajista al aludido.

-No hay porque, estoy a tus servicios ¿En que te puedo servir?- preguntó pensativo.

-Gracias. Pues necesito que me ayudes a formar una defensa para el caso de Hyde-

-Ya veo. Se han corrido algunos rumores sobre su acusación pero nadie sabe exactamente porque se le acusa a Hyde y porque fue arrestado a mitad de su concierto-

-Lo culpan de mi supuesta muerte. Por intento de asesinato.

-Vaya, eso es algo complicado de llevar y… ¿Es cierto? ¿Es culpable?- preguntó curioso el abogado.

-Como te atreves a dudar de Hyde, él es completamente inocente- respondió golpeando la mesa con su puño izquierdo.

-Tet-chan tranquilo por favor- Le dijo Hyde quien regresaba de la cocina –Es normal que pregunte eso, no te alteres. Aquí tienes tu café Seto- expuso Hyde al terminar de servir café en el recipiente.

-Lo siento Doiha pero es que…-

-No digas más, se lo que sientes- le dijo mirándolo comprensivamente.

-Gracias-

Hyde dio un beso a su tierno y preocupado amante.

-Ay chicos aquí no por favor- les dijo Ken.

-Como si tu no lo hicieras con Yukki- le remató Hyde.

-¿Eh? Bueno… yo…-

-Chicos no quisiera interrumpir pero…-

-¿Pero qué?- se giraron los cuatro músicos para mirar a Seto.

-Pero tenemos que preparar la defensa de Hyde.

-Si tiene razón- dijo Hyde –continuemos con eso.

-Hai- respondió el resto de la agrupación.

Después de haber sido mediador de varias disputas entre los integrantes de la afamada banda, Seto se retiró habiendo tenido poco éxito en la búsqueda de la solución al problema de Hyde.

Durante el tiempo que se había pactado como plazo para preparar una defensa lo suficientemente buena como para demostrar la inocencia de Hyde y evitar el encarcelamiento del mismo, Seto visitó diariamente la residencia Ogawa.

-Hoy es el último día que tenemos para repasar la defensa y revisar que todo esté en orden-

-Si hoy es el último día- repitió Tetsu desanimado.

-No te desanimes Tet-chan ya verás que todo saldrá bien- le dijo Hyde con voz animadora y una sonrisa en los labios.

-Te lograste comunicar con Gackt- preguntó el bajista retomando su seriedad y mirando de reojo a Seto.

-Si claro- respondió con firmeza el abogado.

-¿Y que dijo, testificara?- preguntó el castaño con desesperación.

-Si lo hará, no te preocupes por él-

-Bien, Gackt nos será de mucha ayuda- Dijo emocionado el vocalista.

-Bien, entonces nos veremos mañana en la corte-

-Si ahí estaremos puntuales- respondieron los dos integrantes de L'Arc~En~Ciel al mismo tiempo.

El abogado abandonó su lugar en el sofá y caminó hasta la puerta para retirarse. Hyde y Tetsu le acompañaron hasta la salida y amablemente le despidieron y agradecieron sus tan útiles servicios.

-Tetsu- le llamó el vocalista con un susurro.

-Dime Doiha-chan- respondió el bajista acercándose a su amante para escucharle mejor.

-Podemos…-agachó la cabeza haciendo aún más inaudible su voz.

-¿Podemos que? Dime Doiha-chan- insistió el bajista.

-Podemos ir a cenar es que tengo mucha hambre- le dijo haciendo un puchero con sus labios y agitando sus brazos de arriba hacía abajo como un niño berrinchudo.

-Claro ¿y qué te gustaría cenar?-

-Leche- le dijo con una sonrisa maliciosa.

-¿A si? ¿Quieres leche?- preguntó con voz seductora.

-Si- le contestó acercándose seductoramente hacía el bajista.

-¿Y en donde quieres que te la dé? Tal vez… ¿en la sala? O tal vez ¿en la cocina? O pudiera ser que la quisieras en la ¿habitación?- preguntaba con un tono cada vez más seductor al indicar un lugar.

-Donde tu quieras dármela estará bien- respondió el vocalista.

Hyde se acercó aún más a Tetsu, haciendo contacto entre sus cuerpos. Le rodeó por la cintura, lo atrajo más hacia el y amenazó con besar el cuello del bajista. Delicados y cariñosos besos, así eran y se sentían. Una caricia tan suave, tan frágil pero a la vez seductora e irresistible. A Hyde le había sentado bien interpretar aquel vampírico personaje. Había adquirido los mismos poderes de seducción que uno real, más bien habían aumentado sus poderes de seducción. La seducción era una característica innata en el hombre. Tetsu podía sentir el temor de Hyde, sabía que estaba pensando en que pronto lo perdería, que de nada serviría llevar el caso a juicio, en sus caricias se podía sentir su miedo. Sabía que Hyde pensaba que sería la última vez en mucho tiempo pero el bajista se encargaría de que no fuera así. Comenzaron a avanzar hacia la habitación mientras se despojaban poco a poco de sus prendas superiores. Al llegar a la habitación, Tetsu empujó a Hyde a la cama, se abalanzó lentamente sobre él. Comenzó a desabrochar con desesperación los pantalones del vocalista, sacándoles junto con la ropa interior después de ellos, se sacó las prendas propias para poder continuar con su juego de lujuria y pasión.

-Quiero mi leche- exigió Hyde con ojos suplicantes.

-¿El bebé quiere su leche?- preguntó con tono consentidor y burlón a la vez –pero si le doy su biberón ahora ya no tendrá con que jugar después- expuso con un tono juguetón en la voz el bajista.

-No es justo- reprochó el vocalista.

-Nada en esta vida es justo- expuso Tetsu.

Seguido de esas palabras, un hábil movimiento por parte del vocalista invirtió las posiciones de ambos dejando por debajo de él a Tetsu.

-Ey no es justo- se quejó el bajista.

-Nada en esta vida es justo Tet-chan. Te dije que quería mi leche y tendré mi leche-

-Ya se te hizo costumbre dejarme debajo de ti- se quejó Tetsu.

-¿A si? No lo había notado- dijo con cinismo.

-Cínico-

-Lo se es una de mis cualidades- le dijo sonriendo con más cinismo aún.

Comenzó a besar los labios de Tetsu para evitar que continuara quejándose, quería deleitarse con esos seductores labios que le llamaban. Al llegar a separarse de los labios ajenos, le mordía el labio inferior al bajista de una manera tal que arrancaba suspiros de placer de esa boca. Con su mano izquierda empezó a recorrer el cuerpo de Tetsu desde su pecho hasta su entrepierna. Acariciaba el lugar moviendo su mano de arriba hacía abajo para excitarle. El bajista intentaba suprimir los gemidos que deseaban salir de su boca, mordiendo su labio inferior, pero aún así le era casi imposible hacerlo. De vez en cuando un leve sonido parecido a un gemido advertía a Hyde que estaba a punto de lograr su meta.

-¿Qué pasa Tet-chan? ¿Te quedaste mudo a caso?-

Le insinuó maliciosamente Hyde al visualizar la expresión de resistencia de su amante. Empezó a hacer aún más contacto físico con el bajista, chocando levemente sus caderas sin dejar de acariciar con sus manos el cuerpo de Tetsu.

-Ah- gimió el bajista cuando llegó el momento en que no pudo resistir más.

-Qué rico gimes- le dijo Hyde lamiendo los labios de su líder.

-Ah- gimió nuevamente.

Hyde se acercó nuevamente a los labios de Tetsu, mordiendo de una manera tan suave hasta aumentar su fuerza a tal grado que les hizo sangrar.

-Ay- se quejó el castaño al sentir el dolor propiciado por la herida.

-Esto me recuerda a la primera vez que lo hicimos- dijo el vocalista y continuó lamiendo el delicioso líquido rojizo emanante de los labios de Tetsu -¿A ti no?- preguntó al terminar de limpiar la zona y comenzó a llenar de besos las inferiores.

-Hm… ah…- Gemía el bajista con cada roce que ejercía el vocalista sobre su cuerpo.

Hyde continuaba besando el abdomen de su líder, jugaba con su lengua dentro del ombligo del castaño, disfrutando de cada gemido de Tetsu. Bajó un poco más hasta llegar a la entrepierna de su líder, la cual no había parado de estimular en ningún momento. Sus labios tocaron el lugar, lamió suavemente la punta, después comenzó a lamer de arriba hacia abajo para finalizar metiéndolo todo en su boca, saboreaba el lugar, disfrutaba lo más que podía de el placer que producían los gemidos de Tetsu. Era una satisfacción mental que nadie le podía otorgar más que él. Lo metía y sacaba de su boca constante y rítmicamente, haciendo estremecer al bajista quien, se aferraba fuertemente a las sábanas que cubrían la cama. Tetsu, reprimía los gemidos tanto como le era posible, pero esa boca, esa boca era tan buena al momento en que tenía que trabajar. Tetsu sentía su fín próximo pero no podía dejar que Hyde fuera el único que se divirtiera en ese juego, haría que sus posiciones retomaran la inicial y el también se divertiría. Tomo entre sus manos el rostro del vocal deteniendo sus pasionales movimientos, le guía hasta su rostro. Comenzó a rozar sus labios contra los ajenos, era un roce suave y enternecedor que advertía el inicio de un hermoso y delicado beso que llegaría a ser profundo, lleno de lujuria y pasión, sería un beso delicioso, que fundiría ambas bocas en una misma. Jugaban con sus lenguas dentro de la cavidad opuesta a ellos. Cuando Tetsu sintió que su cuerpo se había relajado un poco y su cuerpo tenía la suficiente fuerza para cambiar las posiciones, efectuó su jugada, con un rápido movimiento giró a Hyde para dejarlo debajo de él. Para volverlo tan suyo como siempre había sido.

-No es justo quiero mi leche- exigió el vocalista al darse cuenta de la nueva posición en la que se encontraba.

-No te preocupes la tendrás. Tendrás tu leche- le contestó Tetsu.

-Com…-

Antes de poder terminar de decir una sólo palabra, sus labios fueron aprisionados por el bajista evitando la dicción de Hyde, disfrutaba de la completa exploración y minucioso análisis que efectuaba dentro de la cavidad oral del vocal. Mientras se deleitaba con esos suaves labios, sostenía con una de sus manos por las muñecas a Hyde y con la restante acariciaba la entrepierna del rubio. Copiaba los movimientos anteriores que las manos de Hyde habían ejercido sobre él. A falta de respiración se separaron para tomar un poco de aquel vital gas al que llamaban oxígeno, necesario para cumplir algunas funciones obligatorias del cuerpo humano. Las respiraciones de ambos cuerpos se habían tornado rápidas y entrecortadas. Sus miradas se cruzaban exigiendo satisfacción, placer, dejando a la vista del otro su mutuo deseo. No tardaron más de unos cuantos segundos antes de volver a entrelazar sus lenguas, antes de volver a rozar sus labios, de volverse a sentir suyos. Sus labios se separaron una vez más, saboreando la esencia que dejaba el uno en el otro, repasando por encima de sus labios con su lengua para detectar el sabor del otro. Tetsu comenzó a besar el cuello de Hyde marcándolo para reclamarle como su propiedad. No era de nadie más que de él, era una propiedad que se había ganado a pulso. Bajó lentamente por el pecho del vocalista, llegando hasta su abdomen, jugando con el piercing que llevaba en él. Bajando lentamente hasta la zona de placer deseada.

-No- dijo con un tono de voz fuerte, Hyde.

-¿No? ¿Por qué no?- preguntó Tetsu con malicia.

-Porque yo quiero mi leche, yo era el que tenía que beber aquí-

-Y lo harás, créeme que lo harás, sólo espera-

-¿Qué quieres decir?- preguntó curioso Hyde.

-Nada sólo disfruta- insistió el bajista.

Tetsu tomó entre sus manos la entrepierna de Hyde, acercó su boca lentamente a ella, lamió varias veces la punta, delicada y lentamente para disfrutar de los gemidos que provenían de la boca de su amante.

-Ah… Ah…- se oía resonar por la habitación la voz de Hyde.

Lamió una última vez la punta para después meterlo por completo en su boca. Rozaba la extremidad con sus dientes, movía su cabeza ascendente y descendentemente, sacando y metiéndolo de su boca, disfrutando el placer que le producía a su amante y a si mismo, cada gemido era una muestra de su buen trabajo, del placer que sentía Hyde.

-Ah…Ah…-

No podía evitar que los gemidos nacieran de su boca, cada caricia era perfecta cada roce, cada toque de ese cuerpo. Aunque intentara reprimir sus gemidos le era inútil, el bajista sabía los puntos correctos que le hacían vibrar y mejor aún sabía como acariciarlos.

-Ah…- Un gemido aún más fuerte por parte del rubio hizo acto de presencia en la escena.

Se había venido dentro de la boca de Tetsu, no había resistido más. El bajista recogió todo el blanquecino líquido que caía por uno de los costados de su boca. Se acercó lentamente al rostro de Hyde y le besó, compartiendo con el la esencia, la "leche" por la que tanto había suplicado. Jugaban dentro de sus cavidades con aquel líquido proveniente del cuerpo del rubio. Después de unos segundo de diversión, logró hacer que Hyde tragara su esencia, antes de que el contacto entre las dos bocas terminara y se separara por completo de su rostro.

-Ya tomaste tu leche ¿Era lo que querías no?-

-Eres un tramposo- le recriminó con indignación el vocalista.

-No soy tramposo- se defendió en seguida Tetsu.

-Claro que sí- decía con insistencia Hyde.

-Deja de hablar y déjame terminar-

-Ahora tendrás que hacerlo sólo-

-No lo creo- le expuso el bajista.

Tomó de nuevo el andrógino rostro entre sus manos para besarle. Empezó a recorrer el delicado cuerpo con una de sus manos hasta llegar a la altura de su entrada en donde, introdujo un dedo, le sacaba y le metía constantemente para acostumbrar al cuerpo del Hyde. Un segundo dedo fue introducido en el cuerpo del vocal, haciendo más placentera la intromisión, haciéndolo desear más.

-Ah… Ah… Tet-chan… Ah… más-

Suplicaba a su líder que le poseyera por completo, que le tomara entre sus brazos y le volviera a hacer suyo como cada noche que pasaron juntos. Gemía al oído su nombre para excitarle más mientras rodeaba con un uno de sus brazos el cuello del bajista y con el otro acariciaba su espalda. Quería tenerlo tan cerca como le fuera posible, no quería separarse de él. Tetsu cumplió con las exigencias de Hyde y acomodó las piernas del más bajito alrededor de sus caderas. Lentamente fue entrando en él, sacando algunos suspiros y gemidos del vocal. Comenzó a Moverse lentamente sintiendo como el vocalista se aferraba a su espalda ahora con ambos brazos, sintiendo cada rasguño que le propiciaba sobre de ella, las mordidas que depositaba en su cuello y hombros. Era un deleite que hacía mucho deseaba. El placer aumentaba al escuchar los gemidos de su nombre tan cerca de su oído. "Tet-chan" le llamaba Hyde, "Te amo" le decía con sumo esfuerzo al intentar no gemir para poder articular esas únicas palabras. Por ese mamor que se profesaban los dos sería que Tetsu no permitiría que les separaran. "Tet-chan quiero más" le suplicaba en susurros el vocal. Le provocaba con sus casi inaudibles frases. Hyde lamió seductoramente el cuello de Tetsu, ascendiendo hasta el lóbulo de su oreja, el cual mordió muy suavemente.

-Ah- continuaba gimiendo al sentir cada movimiento del bajista dentro de su cuerpo. –Ah… más…Ah-

Tetsu quería hacer que el momento ocurriera lo más lento que le fuera posible, quería disfrutar tanto como pudiera de ese roce tan profundo entre los cuerpos. Pero su cuerpo al igual que su vocalista, exigían más, deseaban más placer. Incrementó el ritmo de sus movimientos, era cada vez más rápido y constante, por lo menos tanto como su cuerpo le permitía. Hacía gritar a Hyde de placer, disfrutaba aquellos gritos, le gustaba que Hyde gritara su nombre, que gimiera su nombre. No pasó mucho antes de que Tetsu terminara su trabajo y acabara por dejar su esencia en el cuerpo del vocalista. Al terminar cayó rendido sobre el cuerpo de su vocalista. Respiró durante unos segundos mientras su cuerpo retomaba un poco de fuerza. Al haber conseguido la suficiente para moverse se colocó a un lado de Hyde. Le dio la espalda a su vocalista quien le abrazó rodeándole por la cintura, acercándose a su cuerpo para sentir la humedecida piel del bajista debido al sudor. Acercó su boca al oído de Tetsu y comenzó a cantar una melodía que había venido a su mente mientras se fundía en un mismo ser ambos cuerpos.

-….. Dream on till tonight, be sailin' on your life Tonight, want your blood… I'm a lover boy…- susurraba al oído de tetsu el vocalista.

Cubrieron sus cuerpos con las cobijas que se encontraban tiradas en el suelo. Hyde continuó tarareando aquella melodía que había venido a su mente arrullando a su querido amante para que cayera en manos de Morfeo y seguirle en su camino hacía un etéreo sueño que compartirían aquella noche. El estar juntos por siempre. Acariciaba suavemente el cabello del bajista mientras le abrazaba fuertemente como si temiera perderle. Así cayeron lentamente en esa alterna realidad.