Feña: Hey, hey, hey!

Izamu: Hey, hey, hey!

Feña: Como adoro a Bokuto...Tenía que decirlo XD

Izamu: 7-7 En fin, traemos la conti!

Feña: Sip, aun que es algo corta pues me faltan ocs u-u y no me los han mandado todo, así que ¡Mandenlos!

Izamu: Ahora les dejamos el primer capitulo...disfrútenlo.


Capitulo 1

"Algo nuevo"

Kei jugaba con su navaja, Miwa había terminado hacía poco de curar los múltiples magullones y heridas que tuvo producto de la pelea callejera que tuvo. El rostro de Kei tenía algunos moretones alrededor de su mejilla, una bandita cubría el corte que tenía en su frente y la pequeña herida de su labio ya no sangraba, aun que este estaba inflamado. Antes de que Miwa lo ayudara, sus heridas y magulladuras eran mucho peores.

—Kei—Llamó la muchacha observando como este jugaba con el objeto corto punzante.

—¿Qué sucede?—Dijo el aludido sin quitar la vista de su navaja, esta miraba inquieta aquella arma, con la que en algún momento de su vida corto su cuerpo dejando marcas en todo este. Podía de perder la cordura con solo ver aquel objeto, además de traerle malos recuerdos.

—Deja de jugar con esa navaja—Ella miraba con nerviosismo dicho elemento—Me tienes enferma con esa cosa—El de ojos rojizos dejo de lado su navaja—Gracias—Ambos callaron por unos segundos.

—¿Por qué tan silenciosa?—Cuestiono el muchacho desarmando la pequeña coleta que taba sus semi-largos cabellos oscuros. Miwa lo miro con confusión y pensó si ¿Era algo malo o extraño que estuviera callada? Luego este se coloco en frente de la muchacha en cuclillas ladeando su cabeza.

—Perdón , no te entiendo—Contestó la peli-roja. Sus rostros se encontraban bastante cerca. Los ojos rojizos de Kei estaban penetrando los de Miwa, como si tratara de leer sus pensamientos.

—Te siento...—Hizo una pausa sin dejar de mirar los ojos de esta—...Distinta—Los ojos de Miwa se abrieron levemente—Estas actuando extraño.

—Claro que no—Mintió la muchacha—Estas loco...e ilusionas—Dijo negando rotundamente lo que su amigo decía, siendo que tenía la razón. Realmente se sentía decaída, como si fuera a enfermarse, tal vez podría enfermarse, pero no era lo único, también tenía un decaimiento psicológico. Su vida se estaba haciendo monótona, necesitaba algo nuevo. Estaba aburriéndose de lo común y cotidiano, necesitaba romper sus esquemas.

—Lo siento, no me convences—Dijo Kei, ella le saco la lengua—No te creo.

—No lo hagas—Miwa se coloco de pie provocando que el chico perdiera el equilibrio y se sentara en el piso—Te estoy diciendo la verdad, ahí verá tu si me crees o no—Entonces esta comenzó a caminar hacía su habitación bajo la atenta mirada del muchacho, lo había dejado preocupado, realmente no le creía nada de nada, él la conocía muy bien. Kei y Miwa son como hermanos, él es la única familia que ella tiene, él es el único que estuvo junto a ella cuando más lo necesitaba, cuando pasaba por un mal momento, él le ayudo a dejar muchas cosas malas atrás. Kei se preocupa mucho por la chica, le quiere mucho, su amor fraternal por ella es incondicional, y jamás permitirá que algo le ocurra o que alguien la pase a llevar.

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A la mañana siguiente

La sostenía por la cintura bajando hasta su trasero toqueteandolo con desesperación, múltiples gemidos escaparon por los labios de la muchacha de cabellos ondulados, mientras la lengua del peli-rojo recorría el cuerpo de esta. La habitación en menos de lo esperado se había llenado de gemidos y suspiros de placer por parte de ambos chicos, lamentablemente su diversión no duraría mucho más, puesto que los amigos de Claude habían llegado, el sonido de la puerta al abrirse alerto a ambos chicos.

—Claude...Creo que alguien llego—Dijo la muchacha entre gemidos mientras el aludido apretaba uno de los pechos de la castaña.

—Natsumi...no es nadie—Dijo el chico para evitar que aquello se acabara.

—No, si alguien llego—Insistió la muchacha haciendo que Claude se apartara de ella—Es todo por hoy—El muchacho frunció el seño. Natsumi se encontraba en ropa interior, mientras que Claude estaba sin camisa con el cinturón desabrochado. El chico se coloco de pie, abrocho el cinturón y se coloco la camisa, acto seguido agarro las ropas de la muchacha y se las tiro, esta le miro con el seño fruncido ¿Qué culpa tenía ella que sus amigos llegaran en un mal momento?

—Vístete rápido y vete—Dicho esto Claude salió de la habitación encontrándose con Fudo y Suzuno—¿No podían haber llegado una hora más tarde?

—"Hola chicos, que gusto verlos"—Dijo irónico Suzuno— eso esperaba que dijeras.

—aja—Dijo el peli-rojo—Estaba de lo más bien hasta que ustedes decidieron llegar antes.

—¿Otra vez haciendo de las tuyas?—Pregunto Fudo alzando una de sus cejas, el peli-rojo rodo sus ojos con indiferencia.

—Cállate Akio—Dijo Claude. De pronto la puerta del cuarto del chico se abrió, saliendo Natsumi de esta con un vestido negro ajustado al cuerpo largo hasta la rodilla con una abertura por el lado. Ambos chicos no se sorprendieron de que ella estuviera ahí, después de todo Claude y ella eran amigos con derecho, con encuentros sexuales de vez en cuando y nada más.

—Hola Natsumi—Dijeron ambos chicos.

—Hola chicos—Respondió esta sonriendo levemente—Bueno, debo irme—Luego se acerco a Claude para despedirse, este la beso fugazmente.

—Hasta pronto, Natsumi—Dijo el peli-rojo.

—Hasta pronto, Claude—Luego esta salió por la puerta.

—Si nos hubieras dicho que hoy te tocaba ver a Natsumi hubiéramos llegado más tarde—Comentó Suzuno, Claude le miro de reojo.

—Muy gracioso—Dijo el chico para luego volver a su habitación. Al llegar a esta, se tumbo en su cama cerrando los ojos, la luz del sol no entraba en su habitación puesto que las cortinas estaban cerradas. Luego de unos minutos Claude comenzó a meditar y a cuestionarse existencialmente ¿Qué rayos estaban haciendo con su vida? Estaba mal y lo sabía, su mala conducta le ha traído muchos problemas, y consigo la mafia aun le pide pequeños trabajos, pero ha tratado de dejar eso atrás. Tiene una vida sexual activa, no solo con Natsumi, si no que también con otras mujeres que conoce en antros o bares, a los que puede entrar gracias a la mafia...pero ¿Debía cambiar? ¿O solo seguir como está? No sabía que elegir, tenía una gran disyuntiva, pero lo que si sabía era que viniera lo que tuviera que venir, después de todo el futuro es incierto y ahora solo debía de vivir el presente.

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Mientras tanto

Otra vez debía de levantarse para ir al psiquiatra. No le ayudaba, nunca lo hizo, cada semana volvía a ese lugar contándole a su doctor lo que le ocurría y como llevaba sus problemas con su especial personalidad, pero nada cambiaba, seguía siendo aislada por sus compañeros y sus padres adoptivos tampoco la toman mucho en cuenta, nada progresaba, ni ella, ni su vida, era siempre lo mismo. Miro la hora en su teléfono, eran las doce y media del día y la hora con su doctor estaba fijada para las dos de la tarde, aun le quedaba suficiente tiempo para arreglarse e incluso almorzar, pero no tenía ganas de levantarse. De pronto, su madre adoptiva la llama desde fuera de su habitación.

—Alessandra, vístete el almuerzo estará listo dentro de poco—Dijo la mujer.

—Esta bien, Nancy—Dijo la chiquilla. Su madre nunca dejo que le dijera madre, por lo que ella tuvo que acostumbrarse a decirle Nancy. La de cabellos blancos salió de su cama yendo al baño a darse una ducha, dentro de diez minutos estuvo completamente lista y bajo a almorzar, para ello marcaban las doce y cincuenta minutos. En cuanto bajo el almuerzo estaba listo, el mayordomo estaba sirviendo los platos y sus padres adoptivos estaban sentados esperando a la muchacha, esta con una sonrisa fingida saludo.

—Buenos días—Dijo Alessandra.

—Buenos días querida—Dijo el hombre. Luego la muchacha tomo asiento y le sirvieron su plato. Todo estaba muy silencioso, nadie decía, ni interrumpía aquel silencio, aun que esa vez la rompería el padre adoptivo de ella, Klaus—Alessandra querida queríamos contarte algo.

—¿De que trata?—Preguntó ella sin quitarle la vista a su plato.

—Hemos encontrado un nuevo colegio para ti—Comentó Nancy.

—Oh eso es genial—Dijo la chica sonriendo falsamente, pero no le interesaba después de todo sería más de lo mismo y terminaria ocurriendo lo mismo de siempre.

—Este lunes comienzas tus clases—Dijo Klaus.

—Tu uniforme esta listo, esta tarde lo vendrán a dejar—Dijo la mujer.

—Esta bien—Dijo Alessandra. Después de ella nadie dijo ninguna otra palabra hasta que los tres terminaron de almorzar y Klaus fue a dejar a Alessandra hasta el psiquiatra.


Feña: ¡Fin del capitulo!

Izamu: Algunas preguntas por aquí...

¿Que tal el capitulo?

¿Dejan review :c ?

¿Me mandaran los ocs que faltan?

¿Podrá haber un cambio en la vida de Alessandra en su nuevo colegio?

¿Claude debería de cambiar su rumbo?

¿Kei descrubira lo que le ocurre a Miwa?

Feña: Bueno tengo puestos reservados y parejas u.u y me quedan solo dos cupos ¡Atsuya y Tachimukai son las parejas que me queda!

Izamu: Ahora nos despidimos!

Los dos: Matta ne! Saludos. Tengan un lindo fin de semana.

(Subido en...)

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