Desequilibrados por el equilibrio:
Capítulo 2

Flasback, varios días antes:

Monte Aris, la impenetrable fortaleza de los Hipogrifos, y un santuario para los refugiados que escapaban del conflicto entre las hermanas. En la entrada del monte, había cientos de miles de familias, la cuales esperaban su turno para recibir la asistencia y hospitalidad que los hipogrifos habían decido mostrar hacia las desafortunadas víctimas del conflicto.

En la cumbre del monte, en el palacio real, en uno de los salones más resguardados, la Reina Novo había reunido a su consejo de guerra.

El Reina estaba sentada en un gran trono, recargada sobre la mesa. Frente a ella estaba su capitán y marido de su hermana menor, Sky Beak. Sin embargo, entre los Hipogrifos había un viejo grifo cuyas plumas marrones habían perdido todo su brillo, le faltaba un brazo y llevaba un parche en su ojo izquierdo.

—En resumen, Alteza, — comentó el grifo — Me temo que las pérdidas debido al fuerte avance de la Reina Nightmare Moon sobre la franja son cada vez mayores. Nuestras defensas no pueden aguantar el poder de su ejército.

Los generales hipogrifos se miraron entre si y murmuraron. Sky Beak miró a su reina, quien hacía tiempo que se veía de la misma manera; Fría, con una mirada perdida y desesperanzada y con un plumaje que hacía tiempo que no brillaba.

—¿Cuántos refugiados están llegando? — Ante la pregunta un hipogrifo de plumaje café y ojos verdes levantó unos papeles.

—En los últimos dos días, han llegado unos… 20 mil refugiados… Muchos de ellos requieren atención médica urgente.

Sky bajó la mirada con tristeza, sabiendo lo que debía decirle a su reina…

—Mi Reina… Si me permite hablar, entiende y apoyo la ayuda que está aportando a las victimas… Pero los recursos del reino no dan abasto para tantos… A este paso no tendremos alimentos suficientes dentro de unos pocos meses.

Novo ni siquiera lo miro, sino que prestó atención a un documento que se hallaba frente a ella.

Colaboración con el Reino de la Noche. — Leyó en su mente el título del documento, que no era otra cosa que un acta de declaración de vasallaje adorando con lindas palabras. Nightmare Moon hacía tiempo que quería obtener el apoyo de los Hipogrifos para dar el golpe de gracia a Day Breaker. Sin embargo, la Reina Novo había jurado no apoyar a ninguna de las hermanas en su conflicto egoísta.

El anciano grifo tragó saliva. — Mi reina… con todo respeto… ese documento no es más que la condena del mundo.

Sky lo miró molesto. — ¿Piensas que no sabemos lo que significa, Iron Arrow? — Las palabras de Sky demostraban la molestia, la frustración a causa de la desfavorable situación. — Hemos llegado a un callejón sin salida… Mi reina… Más allá de las exigencias del tratado, Nightmare la reconocerá como Reina y podrá encabezar la reconstrucción de toda la franja.

—Sí, bajo un gobierno tirano. — Dijo el grifo levantándose de su asiento, Sky por su parte igual se levantó y se enfrentó contra la atemorizante mirada del grifo.

—¿Piensas que no lo sabemos Iron?

—Pues no parece que actúes en consecuencia, ¡Estas dos tienen al mundo partido en dos!

—Y seguirá estando así hasta que una de ellas destruya a la otra, si apoyamos a Moon derrotaría rápido a Day y la paz volvería a…

—¡El desequilibrio seguirá existiendo en este mundo Sky!¡Estas renunciando a la lucha! — Gritó con furia Iron, casi subiéndose a la mesa.

—¡Hay un límite para todo!

—¡No para tu cobardía! — El grifo no midió sus palabras.

—¡Basta! ¡Los dos! — Dijo Novo con autoridad, haciendo que ambos se sentaran. — Iron Arrow, los hipogrifos siempre han apoyado tu causa y Sky ha peleado a tu lado… ¿Cómo te atreves a llamarlo cobarde?

Iron miró levemente al consejo de guerra de la Reina, solo para toparse con miradas enojadas y furiosas por parte de los generales hipogrifos. — Me disculpo, Su alteza, General Sky Beak. — Dijo haciendo una reverencia y sentándose en su lugar.

—Por favor, le pido que nos deje a solas para tomar una decisión con respecto a este tema.

Iron Arrow asintió y se retiró de la habitación. En el momento en que el grifo abandonó la habitación, Novo retomó su aire depresivo, manteniendo la vista en el documento. — ¿Alguno de ustedes… cree que es posible rehusarnos a esto?

Sky cerró los ojos mientras que los presentes se limitaban a desviar la mirada con un silencio sepulcral… Novo, derrotada, tomó con su garra una pluma y lo acercó a la delgada línea para firmar el acuerdo con Nightmare Moon.

Sin embargo, justo cuando ella comenzó a firmar todos pudieron sentir un leve temblor. Novo miró extrañada a sus generales mientras que las lámparas de la sala comenzaban a titilar y los temblores se fortalecían con cada segundo.

Sky se levantó de su silla y miró a Novo. — Mi reina, creo que deberíamos eva…

Antes de que terminara de hablar una gran luz apareció en el techo y dos ponis cayeron en seco sobre la mesa.

—Auch… Pudieron ser un poco más amables. — Se quejó el muchacho, un unicornio de color lavanda y crin azul cobalto con un mechón rosado. Su Cutie Mark era un engranaje con una estrella de seis puntas en su interior. Novo fue lo que más observó, pues esa estrella era similar a la de una poni que ella conocía muy bien.

—Esos Bâtags no tienen modales. — Dijo una joven yegua; de pelaje color celeste, casi blanco, con melena rubia y una Cutie Mark en forma de tijeras de confección. — A una Dame no se la trata así.

—En fin… — El joven Bright Spark miró a su alrededor, solo para mirar directamente a Novo quien se incomodó por la mirada del joven.

—¿Esta es la Equestria paralela? — Lumi miró en todas direcciones, prestando especial atención a los decorados del palacio de los Hipogrifos. — ¡Oh! ¡Quelle merveille! ¡Que bella arquitectura!

—¡¿Quiénes son ustedes?! — Gritó Sky desenvainando su espada y apuntándola hacia Lumi.

Asombrando a los presentes, Bright Spark activó su traje y apuntó con su casco a Sky. De su casco surgió una especie de cañón miniatura, que soltó chispas.

— Tranquilo viejo, primero charlemos ¿Quieres?

Sky le lanzó una mirada desafiante, Bright por su parte solo arqueó una ceja mientras que su casco comenzaba a lanzar chispas. — Créeme, esto no lo puedes aguantar.

—Cierto Monsieur, no puede. — Le dijo Lumi con calma, mientras sonreía levemente. De pronto, la chica activo su traje, proyectando una especie de mapa de su casco. — Según el GPS, estamos en el Monte Aris… Eso explica los hipogrifos. — De pronto, ella arqueo una ceja. — Ya veo a lo que se referían Mon ami, según esto parece ser que el sol y la luna están completamente estáticos.

El muchacho desactivo su arma. — Mmmm, algo me huele a que ciertas princesas se pelearon aquí. — Él miró a Novo. — Disculpe alteza, ¿Nos podría poner al corriente? Venimos a salvarles el trasero de…

—¡¿Qué forma es esa de hablarle a la reina?! — Dijo una hipogrifa subiéndose a la mesa y colocando el filo de su espada en el cuello de Lumi, quien solo la miró con una cara que hablaba por si sola de lo que pasaría…

Calles de la Ciudad:

Iron caminaba refunfuñando una serie de desagradables términos hacia los generales de Novo, no obstante, fue sacado de sus pensamientos cuando una de las generales cayó frente a él, totalmente chamuscada.

—¿General Winter Wins? — Dijo él mientras pateaba levemente a la hipogrifa, quien sufría espasmos a causa del choque eléctrico.

De vuelta al salón real:

Todos los generales miraron asombrados el agujero que se había formado en el techo, el cual había atravesado todos los pisos hasta el techo. Novo miró a los dos jóvenes, quienes guardaron sus armas pero mantuvieron sus trajes activos.

—Bien, ¿Podemos hablar de forma civilizada ahora? — Preguntó Bright.

—Si no le molesta, una taza de té sería apropiada para la conversación. — Añadió Lumi, sentándose en la silla de Winter Wins.

—Yo preferiría un smoothie si es posible.

Novo chasqueó su pico, amenazante. ─ Si creen que les voy a servir…

─Tranquilos ─ dijo el unicornio, sacando de su bolsillo una especie de portafolios.

Lo arrojó al suelo, y de este emergió una especie de gigante de acero. Su forma era antropoide, al menos el doble de ancho que un alicornio, con enormes garras surgiendo de su cuerpo.

El unicornio se acercó al extraño ser, como quien no quiere la cosa, y abrió su pecho, como si fuera una refrigeradora. Dentro del pecho del ser había una licuadora, del cual se sirvió un vaso enorme de un apetitoso licuado de frutas.

La chiquilla, por su parte, sacó una casa de muñecas, de la cual salieron un grupo de muñecas que hacían el sonido 'Gero-gero-gero-gero' mientras una de ellas sacaba una elegante tetera de plata (ya llena de agua), otra la calentaba con láser, y otra vertía el té. Al cabo de unos minutos, una cuarta muñeca apareció llevando una elegante taza de porcelana, donde la joven vertió su té, y le dio un sorbo; soltando un gemido de satisfacción.

Bright se acercó a uno de los generales, concretamente uno que estaba junto a Lumi. Le sonrió, y el general se levantó (luego de sentir un escalofrío), cediéndole el asiento al joven unicornio.

Una hora después…

Los dos jóvenes estaban sentados cómodamente en las sillas. Lumi disfrutaba unas sabrosas galletas que le habían dado junto con el té, mientras que Bright en cambio disfrutaba su segundo smoothie.

Novo, por su parte, frotaba sus cienes con sus garras. — Lo que dicen es simplemente una locura jóvenes…

Los generales murmuraban entre sí, compartiendo la opinión de su reina.

—No es nuestro problema que no nos crean, lo único que nos importa es restaurar el equilibrio de este mundo. — Dijo Bright.

—Así, esos connards nos dejaran de molestar. — Tras decir eso, Lumi solo terminó su taza de té.

Sky hizo un face-hoof y los miró molesto. — Si lo que dicen es mentira, son unos lunáticos. Y en el remoto caso de que sea verdad, son unos idiotas por insultar a seres omnipotentes…

—Créeme viejo, si los conocieras, los odiarías. — Le dijo Bright, para luego mirar a Novo. — Mire Reina, quisiéramos terminar con esta conversación lo antes posible… Ya sabe, para ver y explorar un mundo donde Nightmare Moon y Day Breaker existen y dominan cada una mitad del mundo. Si no nos cree, nos vamos y ya, si no le sugiero que llame a un mago de confianza y que revise nuestros recuerdos. Lo que prefiera pero sepa que nosotros no nos andamos con rodeos.

Los generales, en especial Sky, se mostraron sumamente molestos por la forma en la que Bright le habló a Novo. Sin embargo, ella llevó su garra a la barbilla.

— Sky… Que llamen a Silver Wisdom.

—Pero… mi reina ¿No creerá en serio que…?

—Que lo traigan, Sky. — Novo ni lo miró, solo con su tono de voz fue suficiente como para que su cuñado entendiera.

Sky no tardó mucho en volver junto a un unicornio de color lila, calvo y con una barba de candado color brema y ojos azules. No se distinguía su CM, pues una capa la tapaba.

—Silver Wisdom, por favor… Imagino que Sky te explicó en el camino… — El anciano hechicero asintió. — Bien, que sea rápido.

El cuerno del hechicero se ilumino y se acercó a Bright, quien simplemente se limitó a agachar la cabeza para que Wisdom realizara el hechizo.

De pronto, los ojos de Wisdom se iluminaron y durante unos segundos se mantuvo centrado en Bright hasta que finalmente volvió a abrir los ojos exaltado, mirando al joven de una manera aterrada mientras sudaba.

— Ustedes… Son el demonio en persona…

—Sí, solemos tener ese efecto en la gente. — Le dijo Bright aburrido.

─¿Pero a la larga no es lo que necesitan? ─ Preguntó Luminositè. ─ Después de todo, el demonio castiga a los malos.

—¿Y bien? — Le dijo Novo.

—Pues… Dicen la verdad alteza, esos recuerdos… Por todos los dioses… — Comentaba horrorizado. — Dudo que pueda dormir en una semana…

La reina se quedó pensando unos minutos, recargada en su trono. — Entonces… ¿Ustedes dos van a encargarse de Day Breaker y a Nightmare Moon?

—Oui, sa Majesté. — Le respondió Lumi.

—Y, exactamente, ¿Cómo planean hacerlo?

De vuelta al presente:

Bright le extendió su tarjeta de presentación A Day, quien la aceptó sólo porque estaba demasiado sorprendida como para reaccionar de otra forma. La tarjeta estaba laminada en plástico, y era de color negro en la que resaltaban grandes letras color púrpura:

BRIGHT SPARK
SAQUEADOR PROFESIONAL

─¿Esto es una especie de broma? ─ Preguntó Day Breaker sin sacudiendo su cabeza.

─No ─ respondió el chico. ─ Como dije antes, he venido a saquear su amada biblioteca en busca de hechizos rasos. ¿Sabe cuánto valen los hechizos altamente clasificados en el mercado negro?

Twilight sólo pudo inflar las mejillas, indignada por la actitud del mocoso contra su amada maestra. Pero Day Breaker sólo sonrió divertida.

─¿Eres un espía de mi hermana, no?

─¿Quién? ¿Nightmare Moon? No. Sólo vine por una ganancia ─ se excusó Bright Spark.

Day Breaker asintió levemente, no tenía tiempo para andarlo pendiente.

─Como quieras. Twilight Sparkle, hazte cargo de interrogar a este.

─¿Yo? Pero…

─No vale la pena desperdiciar recursos militares con un mocoso como este. Además, ¿cuánto te tomará leer su mente? ¿Dos, tres minutos? ¿Uno? Llámame cuando tengas algo de información útil sobre mi hermana.

Day Breaker se fue escaleras arriba, mientras Twilight apuntó su cuerno hacia el unicornio. Una vez dentro de la celda, sus poderes estaban automáticamente sellados. Además, no era más que un mocoso. Jamás podría resistírsele a una alicornio como ella.

El aura mágica rodeó al chico, pero no ocurrió nada. Sólo logró que Bright hiciera un larguísimo bostezo, extremadamente teatral.

─Sí, buen intento.

Entonces se acercó a los barrotes y los tomó entre sus cascos. El joven unicornio fue cubierto por un aura de magia en estado puro, suficientemente poderosa para hacer sufrir incluso a un alicornio. Un poni normal moriría sin remedio al ser tocado por esa aura del demonio. Sin embargo, el chico ni se inmutó.

Twilight abrió la boca a máxima capacidad, esto no podía ser.

Por su parte, Bright dobló los barrotes sin dificultad alguna, y caminó fuera de la celda como quien no quiere la cosa.

─Y, por si no ha quedado lo suficientemente claro, me capturaron porque quise ─ dijo el chico, mientras sacaba un tazer de su traje, y electrocutaba a la alicornio morada.

La corriente recorrió el cuerpo de Twilight, haciéndola retorcerse y gritar del dolor. Entonces, Bright Spark le colocó una bola de goma en la boca.

─Tú perdonarás, pero me irrita el sonido de los gritos. En fin, ¡ay te ves!

Y sin más, se dirigió a la pared, y extendió su casco, activando su cañón plasma.

Disparó, creando un enorme agujero en la pared.

Twilight sintió escalofríos.

Debajo del dormitorio de la Reina del Sol, estaba ubicada su biblioteca personal. Un lugar en donde guardaba todo tipo de hechizos. Y no eran hechizos destinados a ser usados por los magos de la Corte; sino sólo los de uso personal de la Reina. Miles de hechizos creados por ella misma, y otros por Star Swirl. Todos y cada uno de ellos tan poderoso, que no estaban disponibles para nadie más que para Day Breaker.

Muy pocos sabían de la existencia de ese lugar; y eran aún menos los que sabían que estaba precisamente a nivel de los calabozos.

Twilight se levantó despacio.

─No te dejaré… ─ dijo ella, sacando la bola de goma de su boca.

Bright la electrocutó de nuevo, haciéndola caer.

─Si vas a dar la alarma, permíteme. ¡Me gusta hacer un espectáculo de mí mismo!

Arrojó un portafolios a los cascos de Twilight, que se abrió revelando un enorme equipo de sonido, el cual empezó a tocar una melodía electrónica a todo volumen.

En los pisos superiores, Day Breaker estaba a punto de revisar la estrategia de defensa con el General Armor, cuando la música comenzó a resonar por todo el Palacio.

─Viene de los Calabozos ─ dijo Day Breaker, sacudiendo su cabeza sin entender.

─¡Twily! ─ Dijo Shining, frunciendo el entrecejo.

Los dos se tele-transportaron al calabozo, sólo para toparse con Twilight poniéndose en pie, toda cubierta de quemaduras, mirando hacia un enorme agujero en la pared.

─¿Qué diablos pasó aquí? ─ Preguntó Day Breaker.

─El maldito quería que lo encerráramos aquí ─ explicó Twilight. ─ ¡Se dirige hacia su biblioteca personal, querida maestra!

Day Breaker soltó un gritito de incredulidad, y corrió por el agujero, seguida de Twilight.

Shining Armor sólo se le quedó viendo a la celda (que él mismo había diseñado para asegurar que nadie pudiera escapar), y levantó una ceja.

─¿Cómo diablos logró salir de aquí?

Luego corrió a reunirse con su hermana y su Reina.

El trío irrumpió dentro de la biblioteca de Day Breaker. El chico los volteó a ver, y les sonrió, para luego volver a concentrarse en las libreras donde la Reina guardaba sus tesoros.

Sin más, el chico tomó un bote de talco de su traje, y lo agitó al aire. El talco reveló los campos de energía invisibles, conjurados por no otro que Shining Armor. Los más poderosos que podía crear.

Entonces, Bright Spark sacó de su bolsillo una especie de navaja suiza, y muy para horror de Shining Armor, su campo de energía fue cortado limpiamente, como si se tratara de mantequilla. Entonces el potro recogió cuanto pergamino encontró, metiéndoselos en los bolsillos.

En serio ¿cómo era que le cabían tantas cosas?

Finalmente recuperada del shock, Day Breaker chasqueó la lengua con desprecio, y soltó una poderosa llamarada sobre el potro del demonio.

Bright hizo una triple voltereta hacia atrás para eludir el ataque, provocando que el ataque de Day Breaker diera contra la librera de la cual Bright estaba robando.

Esta fue reducida a nada, haciendo que Day se quedara pasmada de lo que había hecho.

─El trabajo… el trabajo de mi vida… se ha ido.

─No todo ─ dijo Bright, mostrándole los pergaminos que se había metido en el bolsillo. ─ Si te sirve de consuelo, el trabajo de tu vida está a punto de hacer a un potro miles de veces más rico.

Day Breaker de nuevo hizo brillar su cuerno, pero esta vez Bright se adelantó con su tazer.

El ataque apenas si sirvió para enfurecer a Day Breaker, pero Twilight y Shining fueron noqueados de una.

─Bien… creí que iba a funcionar.

─¿Acaso eres estúpido? ─ Preguntó Day. ─ ¿O es que nunca te has enfrentado a una Reina?

Y lanzó un poderoso ataque de magia pura, que Bright desvió con su casco, impactando contra las demás libreras.

Aunque esta vez, el escudo de Shining Armor sí sirvió de algo. Y eso logró impresionar a Bright Spark. Un poco.

─Te concedo algo: estos campos de energía son considerablemente más fuertes de los que puede crear mi tío. Supongo que los tiempos de paz pueden debilitar a los ponis.

─Bien, acepto que eres un oponente del más alto nivel ─ dijo Day Breaker. ─ ¿Sabes lo que significa?

El potro se encogió de hombros, como si le diera igual.

─Significa que voy a darte el mismo trato que le di a mi hermanita cuando nos encontramos la última vez ─ dijo Day Breaker, rodeándose de una poderosa aura naranja.

Bright levantó una ceja, y se colocó un par de gafas oscuras que sacó (de nuevo) de su bolsillo. Torció el gesto, de acuerdo con los datos de su scanner visual, la alicornio estaba convocando todo el poder del sol. Sonrió con ironía. Es igualita a mi madrina. No ves que está furiosa, sólo lo sientes.

Day Breaker comenzó lanzó un golpe contra Bright Spark, que levantó su casco para detenerla. Muy para la sorpresa de Breaker, él logró detener el golpe. Y, muy para la sorpresa de Bright, su traje soltó chispas.

Day Breaker soltó más golpes, y más contra Bright, a una enorme velocidad. El chico se protegió el rostro con sus cascos frontales, mientras los brutales golpes continuaban; cada uno tan fuerte que sería capaz de matar a Tirek (en su última forma).

Bright comenzó a perder terreno, y Breaker lo remató con un último ataque de magia pura.

El chico colapsó en el suelo, mientras que la Reina se volvía hacia su alumna y General, que estaban levantándose apenas.

─Ustedes…

─Mi Reina, perdóneme ─ dijo Shining Armor. Mis escudos…

─Tranquilízate, tú hiciste tu trabajo bien. Él está en su propia liga.

─¿Cómo lo sabe, querida maestra? ─ Preguntó Twilight.

Day Breaker miró hacia atrás.

─Porque el estúpido sigue con vida. Míralo bien.

Los dos hermanos intercambiaron una mirada de incredulidad, y luego fijaron sus ojos en el muchacho. Efectivamente seguía respirando, pero estaba inconsciente.

─¿Y qué hacemos con él? ─ Preguntó Twilight, molesta. Las quemaduras que sufrió le hirieron justo en el orgullo. ─ Sugiero mandarlo al sol.

─Mejor dispongo de él frente a la Guardia ─ dijo Shining de mal humor. No podía creer que sus escudos más poderosos fueran penetrados tan fácilmente.

─O podríamos…

─Basta ─ dijo Day Breaker con calma. ─ Quiero ver qué demonios estaba en la cabeza de este animal.

─En ese caso… ─ dijo Twilight preparando su cuerno.

─No, no ─ dijo Day Breaker. ─ Si llegó tan lejos para llamar mi atención, lo menos que puedo hacer es ver qué se trae entre cascos.

Twilight asintió en silencio, y Day Breaker lanzó su hechizo sobre el inconsciente Bright Spark.

Las imágenes comenzaron a proyectarse desde el cuerno del chico, mostrando la vida de un poni de la franja, que de pura casualidad se hizo con libros de ciencias terrestres avanzadas. Matemáticas, física y electromecánica. Del desaparecido Manehatan Tech, una de las escuela más prestigiosas de Equestria antes de la guerra.

A partir de estos conocimientos, el joven poni logró construir un gran arsenal. Había construido enormes cañones de plasma, cañones de electricidad de gran voltaje (tazers), y lo que más impresionaba; un traje que le proporcionaba fuerza y agilidad sobreponi, y lo hacía prácticamente invulnerable a la magia. De hecho, la Day Breaker logró vencerlo sólo porque usó el máximo poder del sol, de lo contrario, Bright Spark se hubiera escapado con los pergaminos de la biblioteca de Day.

Ese arsenal lo convirtió en uno de los ladrones más habilidosos del mundo; que amasaba fortunas infiltrándose en lugares imposibles para cualquiera que usara magia. Pero al utilizar herramientas no basadas en la magia, ninguna defensa estaba preparada para detener a Bright Spark. Pero no era feliz, todo lo que quería era acabar con el calvario que era su vida.

Por eso se decidió a allanar el palacio de Day Breaker. Si ganaba, ser haría más rico de lo que había imaginado jamás. Si perdía, bueno, ya todo acabaría.

Finalmente el recuerdo terminó, y ninguno de los dos hermanos sabía qué decir.

─Este… eso fue impresionante ─ dijo Shining. ─ Quién diría que…

─Shining, esto fue claramente falso. ¡Una memoria implantada para confundirnos! ─ Dijo Twilight, de mal humor. ─ No hay manera que la 'ciencia' tenga más poder que nuestra magia. Es simplemente ilógico y…

─Twilight Sparkle, mi fiel alumna, cállate por cinco minutos. Por una vez en la vida, cierra la boca. ¿Me harías ese favor? ─ Pidió Day Breaker.

La alicornio morada se calló.

─Obviamente estamos ante un potrillo de lo más talentoso. Subestimar las ciencias terrestres… vaya estupidez por nuestra parte.

Twilight la miró incrédula. ─ ¡Por favor, no creerá que…!

─Twilight, te dije que te callaras ─ le dijo Day Breaker. Su tono era tranquilo, pero Twilight pudo sentir que si volvía a interrumpir, se arrepentiría de veras. ─ Este niño… puede que nos dé las herramientas que tanto necesitamos para acabar con esto y poner a mi hermanita en su lugar. ¿Qué opina, General Armor?

─Que si puede atravesar mis escudos como si nada, puede construirnos las armas que necesitamos para triunfar. Sólo pude ver flashes en sus recuerdos, pero vi que sus herramientas ofensivas están a otro nivel.

─Está decidido entonces ─ dijo Day Breaker. ─ General Armor, llévese a este idiota a las barracas y dile que tiene un nuevo empleo. Y, para asegurarnos que no escape…

Dos enormes esposas aparecieron sobre sus cascos, pero desaparecieron de inmediato. Era un hechizo vinculante. Durante el resto de su vida, Bright Spark jamás podría dejar el palacio de Day Breaker. Luego, la tirana del sol le hizo un hechizo de servidumbre, el cual le impediría desobedecer cualquier orden de su ama.

─Listo. Lo primero que quiero que haga al despertar, será rediseñar el sistema de seguridad en mi biblioteca personal.

Shining se inclinó ante su Reina, y arrastró al chico fuera de la cárcel.

Shining arrojó al nuevo miembro del personal a una de las habitaciones de los soldados. Hicieron muchas preguntas, que él respondió con prisa.

Mientras tanto, una vez solo, Bright Spark abrió sus ojos, y sonrió divertido. En realidad, nunca estuvo inconsciente.

─Cada minuto nace un tonto ─ dijo con autocomplacencia.

Se arrancó el traje de spándex negro, que Breaker arruinó, revelando que tenía otro debajo, y este estaba completamente intacto. Lo encendió, y automáticamente los hechizos de la Reina se desvanecieron.

Luego, arrojó una esfera especial, que generó alrededor de su cuarto un campo de fuerza cientos de veces más poderoso que cualquiera que Shining Armor era capaz de crear. Además que evitaría que cualquiera lo espiara.

Se colocó el casco en su oído, donde tenía su comunicador.

─Aquí Bright. La muy idiota mordió el anzuelo.

Félicitations ─ dijo Luminosité del otro lado del comunicador. ─ Nightmare me arrojó al calabozo, pero estoy a punto de salir. Al menos ayudé un poco a sus prisioneros. Te avisaré cuando ella caiga en le piège también.

─Dentro de nada, estaremos trapeando el piso con los alicornios ─ se rio Bright Spark.

Última Noche; Reino de Nightmare Moon:

Nightmare Moon entró en su Sala de Guerra con tranquilidad, contenta de haber arreglado todo con su desobediente hijo. Dentro del salón pudo ver a su cuñado Night Strike, hermano menor de su difunto esposo, Silver Strike. A la jefa de la Policía Secreta Nocturna o PSN, Stalight Glimmer y su marido, el jefe del Ministerio de Magia e Investigación, Sunburst.

—Me disculpo, caballeros y dama. Terminé de arreglar las cosas con el príncipe Black Strike. — Al terminar de eso Night, un pegaso de crines color azul oscuro y un denso pelaje de color gris azulado, ojos gatunos de color amarillo y una armadura azul oscuro que impedía ver su CM.

—Mi sobrino es un problema, si me permite mi reina, yo puedo arreglar sus "Problemas de Disciplina"

Nightmare río. — Jajajajaja, no te preocupes mi leal general. Creo que él ya entendió que se tiene que comportar. — Nightmare fue hacia su silla, una imponente decorada con motivos góticos, con almohadas de color negro. — Bien, comencemos. Night, prioridades primero.

El aludido asintió y desplegó un mapa de la franja crepuscular.

— Las fuerzas de Day Breaker han sido obligadas a retroceder aquí. — Señaló una zona montañosa. — Aquí. — Esta vez señaló con su ala un bosque. — Y… — Durante unos segundos miró a Night para luego señalar una pradera en el centro de las dos anteriormente señaladas. — Y aquí. Como ordenó mi reina, la línea defensiva de Day Breaker está tambaleándose, durante la última ofensiva capturamos más de 20 mil soldados que van de camino a las minas, ahora mismo los están distribuyendo depende de donde se los necesite.

Nightmere, con una sonrisa, asintió.

— Excelente, general. Con esto podemos empezar a planear el ataque contra su línea principal, y empujarla hasta la frontera con las Tierras del Sol. — El tono de la Reina era ambicioso, lleno de satisfacción. — Con eso, quizás la pueda obligar a salir y enfrentarme cara a cara. ¡Sunburst! — Llamó ella, captando la atención del aludido, quien la miro con claro nerviosismo.

—¿Alteza…?

—¿Cómo va el adiestramiento de mis Magos Estatales?

El unicornio desenrolló un pergamino y se acomodó los lentes para leer. — Pues, los reclutas están avanzando a paso fuerte. Dentro de unos meses será la graduación de unos… 276 magos estatales que servirán en sus filas.

A pesar de que el unicornio consideraba esa cifra como algo increíble, Nightmare lo miró con decepción. — No es suficiente, dentro de poco atacaremos la línea principal de mi hermana. Quiero que las clases se intensifiquen, tienes 4 meses para que esos 276 se conviertan en 850 o más, no aceptaré menos Magos Estatales, ¡Son la élite de nuestro ejército! Si vamos a destrozar las líneas de Breaker, vamos a hacerlo por completo, sin correr riesgos.

Sunburst tragó saliva, agachando la cabeza. — Entendido… Majestad, me encargaré. — Ante su sumisión, su esposa Starlight refunfuñó.

Nightmare no le volvió a dirigir la palabra a Sunburst, simplemente redirigió su mirada hacia Starlight Glimmer, quien la miró con firmeza.

—Mis espías han reportado un gran movimiento por parte de las tropas leales a Breaker, alteza. — Dijo la unicornio. — También debo informarle que las escuadras de Guerrilla que enviamos hace un año continúan con sus actividades, reportan más de 1000 kilos de alimentos envenenados en el último mes.

A diferencia del reporte de Sunburst, este causo una grata sonrisa en Nightmare Moon. — Excelente Starlight. — Ella miró levemente a su marido, el cual solo bajo la cabeza algo avergonzado.

—Muy bien, ahora tenemos que organizar y desplegar nuestras tropas para la gran ofensiva. — Nightmare miró a Night. — Night, ¿Tienes la lista de…?

—¿Si sabes que tu plan nunca funcionará verdad? — Dijo una voz.

Los cuatro ponis levantaron sus cabezas y vieron a una joven adolecente, la cual estaba sentada con total tranquilidad bebiendo una taza de té. — Mientras más te acercas a la zona solar, más desventaja tienes.

Se hizo un silencio sepulcral. No tanto por la impertinencia de la mocosa, sino por la expresión de la Reina. La joven lo notó, pero en lugar de preocuparse, hizo una pequeña reverencia.

─Oh, excuse moi. Olvidé presentarme, ¿en dónde están mis modales? Je sois Luminositè. Genio, diseñadora de modas, y según varios doctores, la poni más peligrosa que ha pisado jamás Equestria. Es un placer.

Nightmare miró a sus guardias.

─¿Quién es el encargado de seguridad de turno?

Night Strike lo pensó unos segundos. ─ La mayor Fleet Foot, mi Reina.

─Bien, llévela a mi oficina. Me va a conocer.

Luminositè soltó una risita, una risita juvenil pero que de algún modo a todos les dio escalofríos.

─¿Qué es tan divertido? ─ Le espetó Starlight.

─No creo que la pobre se sienta muy intimidada por eso… después de todo, yo me la topé primero. ─ De un ágil salto se puso en pie, y se acercó a Starlight con toda confianza. ─ Suelo evitar descargar mis demonios internos en ponis, no me duran nada… pero he de decir que ella fue particularmente interesante. Claro que, tengo ciertas dudas que pueda volver a usar sus alas, o siquiera caminar, pero en fin.

Se relamió sus labios, y todos retrocedieron menos Nightmare y Night Strike.

─¿Qué demonios quieres aquí? ─ Preguntó Night.

─Oh, cierto. De nuevo, excuse moi. Me emocioné mucho al poder conocer a la Reina por fin ─ se excusó Luminositè. ─ Como dije antes, je sois Luminositè, y bueno, me escapé de un calabozo al que me arrojaron desde hace seis años. He sido gran admiradora suya, sa Majesté. Supuse que usted me entendería, el ser arrojado fuera por miedo. Miedo a lo que no entienden, miedo a lo que es diferente.

Nightmare Moon miró fijamente a la mocosa, pero no dijo nada.

─Uno no puede tener sus propias ideas, su propia concepción del mundo. Y sólo porque tu forma de ser no encaja dentro de los 'principios morales' en los que te crías… te arrojan lejos, como si fueras una especie de enfermedad contagiosa. Y se olvidan de ti, y de paso, pretenden que nunca exististe. La familia puede ser realmente odiosa de cuando en cuando, ¿no le parece?

Nigthmare levantó una ceja, pero al final se volvió a Night Strike.

─Quítala de mi vista.

El pegaso se inclinó, y lo siguiente que supo Lumi fue que era arrastrada por los pasillos, hasta llegar a una caverna helada. Sin más ceremonia, e ignorando las súplicas de los prisioneros, Night la arrojó dentro de la celda más cercana, y cerró con llave.

Luminositè se encogió de hombros.

─Lo que sea.

Se volvió, para ver al montón de ponis, grifos, hipogrifos, yaks, y similares encerrados en esa fría prisión. Todos apretujados los unos contra otros en un pobre intento de darse calor mutuamente.

─Miren, no es más que una niña.

─Ven pequeña, únete a nosotros. Estarás mucho mejor y…

Luminositè los miró curiosa. Muchos de ellos, los militares, estaban tan helados, que sus armaduras se pegaban a su cuerpo; y si se movían corrían el riesgo de quitarse pedazos de piel. Casi todos tenían los labios azules, y tiritaban.

Y no faltaba el que estuviera tan helado, que sus articulaciones colgaran inertes, de un poco saludable color azul esperando la amputación.

De hecho, todos estaban tan helados, buscando ayudarse; que nadie notaba que la expresión de la mocosa no expresaba la menor preocupación, piedad o nada. ─Esto no puede quedarse así.

Todos la miraron, haciéndole espacio.

─Vamos pequeña, ven ─ la animaron. ─ Ese traje que llevas no te protegerá.

─De hecho sí que lo hace ─ dijo Luminositè con calma. ─ Pero en fin…

Se metió el casco al bolsillo, sacando una muñeca, y dejándola en el suelo.

El pequeño androide emitió su característico sonido de 'Gero-gero' y caminó hacia el grupo, generando una luz amarillenta… cálida. Muy cálida.

En cuestión de segundos, todos sintieron cómo sus cuerpos recuperaban el calor perdido y con éste, regresaba la vitalidad.

Uno de los guardias se acercó a ver qué demonios.

─¡Ey! ¿Qué está pasando ahí?

Lumi se volvió a verlo.

─¿Qué está ciego? Nos calentamos.

El soldado no podía creer lo que veía, pero no se iba a quedar así. Iba a correr a dar la alarma, cuando algo suave y sedoso se enredó en su cuello, y comenzó a asfixiarlo.

Con los ojos a punto de saltar de sus cuencas por causa del apretón, se volvió a ver qué era lo que le pasaba. Para su confusión, la niña había sacado de quién-sabe-dónde una bufanda, y ésta se había enredado en su cuello. Y lo apretaba cada vez más.

─Pardon me, pero por mucho que me gusten los gritos, no quiero hacer mucho escándalo.

Entonces ella dobló los barrotes, como si nada, y la bufanda arrastró al soldado dentro. Sin ceremonia, ella le arrancó su armadura, mientras que la bufanda (aun apretándole el cuello impidiéndole gritar), se enredaba en sus extremidades.

Finalmente, a una señal de su dueña, la bufanda liberó una poderosa corriente eléctrica en el soldado. Tan poderosa, que su pelaje grueso cayó, exponiéndolo al frío. Pero al mismo tiempo, la bufanda se tensaba en su cuerpo; y sus huesos se quebraron con suma facilidad.

De nuevo, el nudo en el cuello le impidió gritar, y Lumi se acercó con una tétrica sonrisa.

─Si emites un sonido, ya verás lo que te espera. Porque todo esto no es nada ¿Estamos claros?

El guardia sólo pudo asentir débilmente.

─Bien ─ dijo Lumi, sacando la bufanda de su boca, y en su lugar amordazándolo con un pañuelo que sacó de su bolsillo.

─Usualmente tendría preparadas más cosas, pero hoy tengo prisa. Sin mencionar que no tengo todo mi equipo conmigo.

Luego miró a los prisioneros, que la miraban más que sorprendidos.

─Pueden quedarse la muñeca, y a este tipo también. Háganle lo que quieran.

Entonces ella salió de la celda por donde había entrado, y volvió a colocar los barrotes en su posición original.

─Ahora, los voy a sacar, sí. Pero denme tiempo. Debo asegurarme primero que tengan un lugar seguro a dónde ir.

Y sin más, caminó por los pasillos de la prisión, entregando muñecas que sirvieran como calentadores; y entregando a los guardias a sus prisioneros. A juzgar por lo que veía, en esa cárcel iban a tener que buscar reemplazos para todo el personal. Todo.

Era un espectáculo horrible para cualquiera. Pero a la hija de Rarity le daba igual. Amaba el dolor y el sufrimiento, pero sólo si ella era la causante directa; esto era más bien aburrido.

Sin más salió a la entrada principal, como quien está en su casa.

Nightmare estaba en su despacho, dándole una revisión más detallada a los informes de su gente, cuando alguien llamó a su puerta.

─Pase ─ dijo sin interés.

Entró Black Strike. Ella levantó la mirada de sus documentos.

─¿Qué se te ofrece ahora?

─Madre, escuché que capturaron a una adolescente…

─¿Quién te dijo?

─Sunburst.

─Bien, ya le arreglaré cuentas. ¿Y a ti qué te importa eso?

─Estaba pensando, madre, ¿y si se trata de una agente de la franja? Según él su pelaje era bastante delgado. Y todos sabemos que ningún poni de la franja del sol puede resistir mucho en estas condiciones. Los de la franja tampoco, pero…

─Sí, duran más ─ razonó Nightmare. ─ ¿Cuál es tu punto? Tengo cosas que hacer.

─Que, puede que ella tenga noticias de ellos. Sobre los refugiados, las fuerzas de Breaker, la…

Nightmare finalmente reveló un esbozo de sonrisa. ─ O la respuesta de Novo. Bien, veo que no eres tan inútil después de todo.

─¿Puedo interrogarla?

─Vamos juntos, me caería bien reírme un rato. Además, todavía estás a prueba.

Black Strike se inclinó, y se dirigió a la puerta, seguido de su madre.

Los dos recorrieron los pasillos, hacia la cárcel.

Finalmente abrieron la puerta, sólo para toparse con la chiquilla de antes a punto de abrir la puerta.

─Merde.

Y dio un ágil salto, dando tres volteretas en el aire, para finalmente caer detrás de los dos monarcas (completamente congelados por la sorpresa) y sin más se puso a saltar por las paredes en busca de una ventana lo suficientemente grande.

Una vez recuperada de la sorpresa, Nightmare gritó:

─¡GUARDIAS, GUARDIAS!

Un grupo de soldados, encabezados por una versión alternativa de Rainbow Dash (con la melena cortada al estilo Mawhawk), se lanzó contra la mocosa.

Luminosité la vio de reojo, y su bufanda se extendió, rodeándola.

Muy para sorpresa de todos los testigos, la bufanda se apretó en Rainbow Dash, doblando su armadura como si fuera papel, y finalmente los huesos de la pegaso crujieron.

Ella aulló del dolor, y Lumi aprovechó a arrojarla contra sus compañeros.

El grupo de pegasos cayó, y la potra los remató con un ataque de su tazer.

Mientras, guiado por un extraño presentimiento, bajó corriendo a los calabozos.

Al escuchar que alguien se acercaba, los prisioneros ocultaron los calentadores. Y las muñecas, gracias a su IA, se apagaron de inmediato.

Cuando él bajó, pudo ver que no había rastro de los guardias, pero sí que los prisioneros tenían varias manchas rojas en sus cuerpos.

Y podía ver lo que quedaba de algunos de los que lo custodiaron durante su tiempo en prisión.

En circunstancias normales hubiera felicitado a todos, pero ahora mismo tenía que demostrarle a su madre que no la desobedecería; así que volvió escaleras arriba.

De vuelta en el piso superior, los unicornios se unieron, y comenzaron a disparar todos a la vez contra la mocosa. Pero a pesar de recibir varios ataques de lleno, a ella no pareció molestarle. Aunque, se aburrió y respondió con un ataque de su cañón plasma.

La explosión los mandó a volar, y ella volvió a concentrarse en la ventaja.

Pero ahí, fue bloqueada por un campo de fuerza de Starlight y Sunburst combinados.

Con un suspiro, ella sacó su navaja suiza, y cortó un agujero en el campo de fuerza.

─Es una lástima, Majesté. Con todo y todo, no le mencioné que soy una maestra armera. Mis armas fueron en parte lo que hizo que me encerraran. Tengo miles de diseños preparados, cada uno tan mortal como el anterior; y estaba lista para poner ese hipotético arsenal a su servicio. Pero en fin, ya que no me desea cerca, sólo me queda decir: ¡Au revier!

Fue cuando Black Strike regresó al lado de Nightmare.

─Madre…

─¿Qué?

─Todos los guardias fueron liquidados. Alguien vino y… se las arregló para entregarlos a los prisioneros. No queda nadie.

Nigthmare miró a la niña, que hizo una reverencia.

─¿Qué puedo decir? Me hubiera gustado terminar el trabajo yo misma, pero tenía prisa. Ya que no me quiere aquí…

Nightmare levantó un casco a sus soldados.

─¡Alto!

─Pero Majestad…

─Dije que alto ─ respondió ella con frialdad. Luego, volvió sus siniestros ojos a la niña. ─ Dime, pequeña, ¿por qué no los liberaste?

─Porque usted tiene mi apoyo. Todo lo que yo quería era unirme a usted, pero ya que no se me permite, me temo que debo buscar un mejor lugar para… liberar mis tendencias sociópatas. En fin, fue un gusto conocerla. Es una lástima pero…

Nightmare sonrió.

─A decir verdad, creo que te subestimé. Vete ahora, y créeme que no descansaré hasta encontrarte y hacerte pagar. Pero quédate… y puedes trabajar en tu armamento aquí. Sin mencionar que te entregaré a los prisioneros que se pongan necios.

Miró de reojo a Black Strike, que sintió un escalofrío, pero fue lo suficientemente inteligente como para quedarse callado. Luego, Nightmare volvió a fijar sus siniestras pupilas en Luminositè, que se inclinó.

─Será un honor, y mi mayor privilegio.

─De acuerdo, me muero por ver qué más tienes preparado. Si me agrada, tendrás recursos ilimitados.

Lumi hizo otra reverencia. Una realmente profunda; pero no por respeto, sino por ocultar su sonrisa sádica. Dentro de nada, esa alicornio de negro conocería el verdadero significado del terror y el sufrimiento. Eso era seguro.

Le plus gros problème avec vouloir devenir plus stupide que vous êtes vraiment, c'est que vous obtenez presque toujours. El mayor problema con querer hacerse más estúpido de lo que realmente se es, es que casi siempre se consigue. Pensó Lumi con dulzura.


La historia avanza, hoy enfocándonos en la infiltración y la situación del mundo. Debo decir que Eye hizo un gran trabajo describiendo esta distopia. Espero les haya gustado y,

Chao; nos leemos!

En fin, esta historia tomó algo de tiempo para updatear, pero, al trabajar en equipo es necesario tomarnos nuestro tiempo. Ya veremos a dónde nos lleva esta distopia.