Richy Escor Presentando: Sí sé que algunos odiaran este capítulo, pero enserio esto se está poniendo cada vez más bueno….
Pero les tengo una sorpresa este no es el final, decidí cortarlo, pues por último falta el punto de vista de Oliver… el cual nos contara lo que pasara a continuación lo que se avecinara próximamente…
Por favor no sean duros con esto, simplemente la idea nació de escuchar la gran canción de Enrique Iglesias, lo que la vida me quitó, pero entiendan lo que le se suscitó es de mi autoría…
Sé que esta algo confuso y algo apresurado pero aun así, espero que lo entiendan…
Por lo que todo dependerá de ustedes si quieren la continuación… y si quieren limón, les prometo que el próximo que el final lo tendrá así como al ser la última parte será espectacular…
¡No se lo pierdan!
Por lo que sin más les presentó el segundo capítulo de Lo Que La Vida Me Quitó: Rin…
Diciéndote sólo esté título… ¿Te animas a leer algo así?...
Disclaimer: Los Vocaloid no son de mi propiedad, por lo que no me pertenecen si no a Yamaha Corporation, para representarlos, en este fic, que no tiene fines de lucro, sino que es un fic de un Fan para Fans. Al igual que la canción en está que es de Enrique Iglesias la autoría… Así que sin demora El fic.
Me encontraba frente al espejo de mi baño, el agua caí sobre el lavabo, produciendo un sonido agradable que por el momento lograba calmarme, ya había pasado algunos minutos, por lo que estaba segura de lo próximo que vería sería algo que cambiara completamente mi futuro…
Caminando hacia donde estaba aquel examen, lo tome con algo de nerviosismo y miedo…
Comenzando lentamente a darle la vuelta mis dudas, las cuales al mirar el resultado todas mis posibles dudas se habían esclarecido, era algo ilógico el pensar él como ocurrió…
Si yo también lo había querido…
Todo era tan perfecto, vivía en un bello sueño, en el cual todo estaba perfecto al estar junto a él…
Pero, tenía que despertar….
Siendo la única hija, yo era la próxima heredera de la prestigiosa familia Asakura, el llevar ese apellido me era todo un calvario y lo peor, mi compromiso obligado que se hacía cada día más cercano, estando a tan sólo una semana y un par de días para que ocurriese…
Pasando el agua por mi cara me mire al espejo, mis ojos completamente rojos y con algunos rastros de lágrimas aun en ellos, no voy a mentir mi aspecto estaba completamente demacrado… mis cabellos rubios estaban completamente alborotados, y mis ojeras estaban presentes, señales que no había logrado conciliar el sueño la noche anterior en lo absoluto…
Con calma salí del baño y oculte la prueba en lo más profundo de mi armario, caminando hacía mi balcón deje que la fresca brisa marina me llegara para intentar calmar en algo a mis pensamientos,- suspire, y mire aquel atardecer… Me reí por un momento sacando un par de lágrimas de nostalgia…
-¡Vaya, aun suspiro como joven enamorada!... –Intentando controlarme, de un momento a otro me pase a desplomar en el suelo del balcón en ese momento, de no haber logrado agarrarme del balcón me hubiera caído, controlando de nuevo las ganas de vomitar me reincorpore y corrí al baño, tras unos minutos de estar vomitando como su no hubiera mañana, salí, ya tenía desde hace horas sonando mi móvil, por lo que logrando juntar algo de valor, camine hacía el, el cual seguía sonando con la melodía que siempre me recordaba a él, acostándome con suavidad en mi cama blanca y tome el aparato el cual descansaba en la mesita de noche, intentando controlarme abrí el móvil y suspire de sorpresa, tenía más de 6 llamadas perdidas de mi amado y 11 mensajes en el buzón, abriendo el más reciente, lo leí con detenimiento, y pensándolo unos segundos, escribí lo más rápido que pude en ese momento …
-Len tenemos que hablar…
Cómo era costumbre, corría por las extensas calles de la ciudad, debajo de los claros rayos de la luna que decoraba el oscuro cielo estrellado…
Ya tenía más de 3 horas pensando lo que debía hacer con Len….
Ambos habíamos acordado vernos en la playa donde nos conocimos… aun me sentía algo mal por mí decisión… pero sabía lo que era lo mejor para los dos… tenía que hacerlo por el bien de la personita que vendría en camino, sabiendo de lo que le podría llegar a suceder en el futuro era algo que nunca me llegaría a perdonar, sería la última cosa que tendría de él, y la cual tendría para recordarlo, porque está noche sería la última vez que lo vería… aunque me doliera en el alma, el sería lo que la vida me quitó…
Por alguna extraña razón ya tenía un rato esperándolo, pero aun no tenía rastro alguno de él, por lo que bufe por lo bajo, y acomodando mejor mi falda, me senté sobre la arena y baje mi mirada sobre mis rodillas…
Tras unos segundos sentí un par de manos que taparon mis ojos, suspirando grité molesta
-¡Tardaste Baka! –Dándome la vuelta, lo vi, sonriendo como siempre, y acercándose a mí, tomo mi rostro entre sus manos y beso mi frente como era costumbre -¡Lo lamento mi princesa! –Moviendo mi mirada hacia otro lado, intente no verlo a los ojos y me reincorpore del suelo y di unos pasos hacia el mar, alejando un poco de él…
-¿Sabes? –Quitando mis zapatillas puse mis dedos en el agua fría del mar, sentí que de momento me tranquilizo, el me miro algo confundido, -¿Saber que princesa?, ¿Estás molesta porque ha llegado tarde? –No veía las expresiones que estaría haciendo por estar de espaldas a él, suspirando seguí con mi frente hacía el mar, observando a la Luna y las estrellas que adornaban al noche, logrando juntar valor continué…
-Está mal nuestra relación, ¿No te parece? –Suspirando, logré hacer una pequeña risa falsa, aunque logré hacerla parecer real para él, yo quería que pensara eso…
Porque de esto dependería su futuro y el mío…
-Que gratos momentos pasé contigo, realmente los recordare, pero fueron muy placenteros para antes que perdiera mi libertad, gracias… -Logré mantener mi voz plena y serena, hubo un largo silencio, supuse lo que vendría…
-¿Qué dices Rinny? –Su voz sonó quebrada -¿Es mentira cierto?, vamos princesa no juegos con eso, sabes ¡que te amo!... –Con esfuerzo logré darme la vuelta y lo vi, estaba de rodillas en el suelo, tenía algo entre manos por lo que camine hacía el y me agache para llegar a su altura…
Tomando con mis manos su rostro, vi como sus lágrimas caían una por una por sus mejillas, sus hermosos orbes azules, me hacían sentir un gran dolor al verlos, pero fui fuerte, me trague todos mis sentimientos y seguí adelante…
-¿Amor dices?, eso es algo muy tierno de tu parte, pero… yo amo a mi prometido, él es el único hombre que ame en esta vida… y te aseguro que es 10 veces mejor hombre de lo que serás tú, en tú mísera vida…
–Mentira me decía a mí misma…
-Por favor levántate, es algo inútil que me declares tu amor, es algo muy lindo, pero… yo nunca te he amado, por favor no te humilles así… ¿tienes dignidad no?
-Me dolía el decirle esas mentiras, realmente me dolía, pero… no me quedaba otra salida… al ver como de su cara, que cada vez se tornaba más baja, y sus lágrimas que caían si cesar por sus mejillas, sus ojos ya no tenían ese brillo que tanto amaba…
Tomando de sus manos una cajita negra, acción, la cual no puso siquiera resistencia a que yo la tomara, la abrí mientras él seguía mirando a la nada…
-¿Qué diablos es esto? –Le grité… Sacando de la cajita un anillo muy bello y decorado con pequeños detalles de rubí, con una piedra verde en medio, mirándola más de cerca pude leer una pequeña inscripción que me dejo helada por un segundo…
Para lo mejor que me ha dado la vida… Te amo Rin…
Tras leerlo, logré por fortuna mantener mi semblante serio, y continúe con mi actuación… -¡Hay no que asco!… ¿Qué rayos dice?, acaso no me digas que eso… ¿Esa baratija era para mí? –Tomando la caja y el anillo lo lance contra el chico que aún no levantaba la mirada… El tras sentir el golpe aun con la mirada baja los recogió de la arena, y logró controlar su llanto…
Levantándose de la arena logró por fin mirarme, sus ojos denotaban dolor y agonía, y sobre todo miedo…
-¡Por si no lo has notado se lo iba a dar a la primera y única chica a la que he amado en mí vida!, la dulce y bella chica a la cual le dedicaba cada noche mis pinturas, la que hacía de mi inspiración en mis peores momentos… la que lograba sacarme una sonrisa cuando no lograba superar que rechazaran mis obras…
-¡Pero creo que ella murió!... ¡No es posible que de buenas a primeras me digas esto!... ¡No!... ¡No!... ¡Me niego a creer que esto esté pasando!... ¿Dónde está mi dulce Rilianne?... ¡Dime!, ¡Te exijo que me digas!... –Acercándose poco a poco a mí, aunque sus pasos poco a poco se hacían cada vez más pesados… y sus lágrimas se hacía cada vez más y más que ya habían humedecido parte de su traje…
-Quería llorar, pero no… no podía, si lograba ceder… me arrepentiría había tomado una decisión…. No podía dar marcha atrás… me trague mis lágrimas que amenazaban con salir…, así que ahogue mis sentimientos y seguí con mi actuación…
-¿Acaso, pensabas casarte conmigo?, Pintor de cuarta… -Logré gritarle…
-Él que se había caído a unos pasos de mí al escucharme, apenas logró levantarse y me miró, podía ver el dolor en su mirada…Aunque en lo más profundo podía ver furia y traición…
Acomodando el anillo en su estuche, me miro de nuevo, y logrando abrir apenas sus labios logró decir unas cuantas palabras…
-¿Sabes?...
¿No sé porque?... pero… Tal vez me creerás un idiota, pero no te creó en ninguna de las palabras que me dijiste en lo absoluto…
-¿Por qué?, ¿Por qué?, me repetía mentalmente…
No sabes cuán difícil se me hacía decirte esto, porque me gritaba y me repetía…
-Sólo aléjate –Logre gritarle, él me tomo suavemente por una de mis manos y me susurro… -¡Por favor!...
-Vi su mirada… sus ojos me rogaban… pero no podía… simplemente no podía caer ante ese par de ojos que tanto amaba…
-No lo soporte más e hice lo único que podía en ese momento, levante mi mano que fue a parar en la mejilla izquierda de Len, teniendo un poco de tiempo para retroceder me refugie en las sombras de una palmera logrando que no viera mi mirada la cual poco a poco comenzaba a soltar lagrimas…
Logré mirarlo, aun con ese golpe, el me mostraba una sonrisa, sabía que el aun desconfiaba de las palabras que le había dicho… no podía entender como había logrado saber de alguna forma que le mentía….seguí diciéndole mentira tras mentira, una más peor que la anterior…
Eso no estaba bien…pero… tenía que romperle su corazón por completo, por su propio bien… Apretando mis puños, me reí, me deje llevar por la locura, y logre por un momento creer en la peor mentira que se me había ocurrido, logre secar mis lágrimas con el dorso de mis manos, y salí de las sombras con una sonrisa llena de malicia…
-¿Acaso no me crees?, -Fui caminando hacia él, logrando llegar junto a él, señalando mi vientre mientras le sonreía…
-¡Esta es la prueba de que nunca te amé!,… ¡Tú sólo eras una diversión, un juego nada más! –El cayó de espaldas, y su respiración se hizo más difícil… -¡Para favor mi princesa!, -El negaba fuertemente mientras su respiración se hacía cada vez más débil… ¡Dime que esto es sólo un mal sueño!, ¡Qué nada de esto es real!...
-Continúe con mí risa y me fui acercándome nuevamente hacía él…
Su llanto aumentaba y su mirada cada vez se hacía más pérdida… cada vez estaba más y más vacía…
-¿Acaso crees que alguna vez te amé?, ¡Por favor no me vuelvas a buscar!, ¡Esto se me hace aburrido pintor de cuarta, ¡vete por favor no quiero volver a saber de ti! –Dándome la vuelta comencé a caminar, a paso rápido, mis pasos se me hacían cada vez más difíciles, pero logré aguantarlos de a duras penas, porque sabía que a cada paso que daba mi felicidad se hacía cada vez más lejana, y que mi amor era más que imposible...
Logré estar lo suficiente lejos de ahí, sintiendo como las lágrimas ya tenían horas descendiendo por mis mejillas… que deje que sigan cayendo, eso de alguna forma lograba liberar el dolor que sentía… mire hacia el cielo, el cual por lo visto anunciaba el principio de un tormenta… logrando regresar mi vista hacia adelante corrí, y corrí hasta estar segura de estar dentro de la salvación de mi habitación, gracias a dios nadie había notado mi ausencia en la mansión….
Por lo que cerrando fuertemente la puerta y colocando mi ropero tras este, me arroje a mi cama y deje que le las lágrimas que aún me faltaban fluyeran…
Lloré, lloré, me descargue completamente…
Todo lo que apenas había logrado aguantar en la playa, lo deje salir… lo sabía, no me podía arrepentir de mis acciones, todo lo que le dije a Len, era mentira, era un gran pintor, un perfecto ejemplo de persona, la cual se ganó mi cariño, mi afecto y cuando menos me di cuenta mi corazón…
Y ahora, evite que supiera de la existencia de mi hijo… el cual yo evitaré que llegué a conocer a su padre… todo por el peso del apellido Asakura…
Logrando calmarme, logré colocarme maquillaje sobre mis ojeras producto de mis desvelos en estos últimos días, y me coloqué mi vestido blanco para mi boda, la cual transcurriría en un par de horas…
Logrando parar un par de lágrimas que me salieron involuntariamente, me mire al espejo…
Yo no quería esto, estaba a punto de casarme con un hombre al cual no conozco del todo, y aunque sea caballeroso, y algo atractivo simplemente no era el hombre al que amaba…
Las cosas que su suscitaron hace una semana aún estaban frescas en mis recuerdos…
Estaba recordando lo que sucedió el día de presentarme a la sociedad por parte de la familia Shion…
El día en el cual, Len había vuelto a mi vida…
Yo no lo aguante más, no quería escuchar su canción, ¡Simplemente no podía!... luche para no caer ante sus palabras, cada una de ellas me dolían, pero… ¿Por qué?... ¿Por qué?... quería evitar que saliera herido o peor muerto…
Por lo que no soporte más y salí de aquel salón… y Akaito vino por mí, podía ver en sus ojos que se preocupaba por mí, pero le negué y le dije que eran los mareos de embarazo, pues según él, un día despertó en mi cama y se sobresaltó por estar desnudo, yo le explique la situación y le dije que nada había pasado, pues esa noche no había estado ahí… pero al parecer eso estaba pendiente…
Logrando tomar su mano, ingresamos de nuevo al salón y regresamos a nuestros asientos, podía ver a lo lejos a mi padre que estaba sentado en otra mesa, me manda miradas de decepción y molestia por mi anterior comportamiento… intentando no verlo voltee al escenario el cual estaba vació, me sorprendí, y según me contó mi prometido el extraño cantante y Gakupo Kumui se habían marchado tras terminar aquella canción… pues sólo habían venido por unos minutos a tocar una nueva melodía…
Suspire fuertemente y camine hacía mi padre el cual me esperaba en la puerta, caminado sin verlo directamente, pase mi mano por su codo e ingresamos al recinto, al sólo pasar por la puerta de la entrada de la iglesia, la música alegre y clásica de la bodas comenzó a sonar, como era de esperarse era el día tan esperado de mi boda, pero la sonrisa que mostraba en esos momentos era más falsa que la afición de mi nuevo cuñado el cual estaba comiéndose en su banca un tarro de helado ante las miradas de reproche que le hacían con la mirada toda su familia…
Al llegar al frente por fin salí de mis divagaciones y mire a mi prometido el cual me sonreía…
-¡Te ves tan hermosa Rin! –Sonriendo de nuevo solo asentí -¡Tu igual Akaito! –Dándonos media vuelta miramos al Padre que habría un enorme libro y comenzaba a leer sobre versículos y pasajes sobre la vida de pareja, los valores que representa está unión y sobre todo el amor por el que daban paso a esta nueva responsabilidad, el de unir sus vidas por el resto de sus días….
Mis manos temblaban y por momentos sentía que no podría más, sentía las inmensas ganas de salir por la puerta y correr y alejarme de todo… pero… las palabras del Sacerdote lograron sacarme de mis pensamientos… -Señorita Rin… ¿Acepta al joven Akaito Shion?... para amarlo, respetarlo, honrarlo, en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza, ¿hasta que la muerte los separe?... –Por un momento mi mirada se puso negra y al otro observaba a Akito que me animaba a que aceptara… mire hacia la puerta y espere unos segundos, -Lo sabía –Me dije mentalmente, tal vez nuestro amor nunca debió ser… Volviendo mi mirada enfrente acepte, el Sacerdote sonrió y nos dio su bendición, -¡Ahora puede besar a la novia! –Antes las últimas palabras del padre mí ahora esposo retiro mi velo, y sonrió, acercando su cara a la mía, unió sus labios a los míos, por alguna razón los sentí fríos, tras unos segundos, me separe de él y sonreímos a los invitados y demás que nos dieron una gran oda de aplausos, miré a mi padre y madre que me sonreían, pero… quien diría que esa sería el último día de una bella vida…
Quién diría que tan sólo en ese preciso instante todo se tornaría en picada…
Mis padres por así decirlo me vendieron a los Shion y pasé hacer solo un accesorio más de ellos, día a día veía como mi esposo tardaba horas fuera de la mansión y regresaba hasta el otro día, mis suegros eran lo mismo, no contaba con algún apoyo, podía jurar que tenía algún par de amantes, ya estaba sospechándolo, lo notaba en su extraña forma de ser, el evitarme cuando le preguntaba sus largas reuniones, pero él me decía que no era nada… que mejor me apartara y lo dejara…
Todo se tornó cada vez peor, en una de sus borracheras hizo una de las peores cosas que pudo haberme hecho… me violó contra mi voluntad… le grité… le golpee… pero nada funciono… al amanecer mi mirada estaba perdida, y los rastros de lágrimas seguían en mi rostro, apretaba suavemente mi vientre de 4 meses… trataba de aferrarme a mi bebe…
No podía soportarlo más… eso fue lo que hizo que tomara medidas desesperadas… ya había soportado… su maltrato, sus gritos…. Todo porque según él me había embarazado tan rápido, algo que él no sabía que ese angelito era hijo del único hombre que ame, y del cual él no sabía nada, logré tiempo después descubrir los sucesos del porque creía que ese hijo que esperaba era de él…
La noche que me fui con Len, una mucama se emborracho con él y terminaron en mi cama, tras llegar a mi hogar, ella logro despertar y se fue de ahí, y sin saberlo por efecto del alcohol que había bebido con Len, no pude más y me acosté en mi cama sin percatarme de la presencia de mi prometido, cuando él se levantó pensó mal las cosas y se levantó sin decirme más…
Era una de las cosas por las que ya no confiaba en él, poco a poco empecé a no confiar en nadie más…
Tras unos meses contrataron a una nueva sirvienta, la cual era algo singular, su nombre era Gumi Megpoid, la cual era algo fuera de lo normal, que siempre desprendía una explosiva actitud, la cual lograba sacarme una o que otra risa… Tras soportar meses de torturas por parte de mí esposo y soportar sus infidelidades y largos periodos de abandono me fui de ese lugar que no podía considerar mi hogar…
Pero…
Mi vida dio un giro hermoso, mi mundo entero se ilumino con el nacimiento de mi hijo Oliver, nació un 2 de Noviembre, al verlo prácticamente le grite a la enfermera para que me lo diera, al tenerlo entre mis brazos simplemente me limite a mimarlo, era tan pequeño y lindo, con unos mechones rubios y unos ojos amarillos y lindos, -Simplemente perfecto -Susurre mientras lágrimas caían por mis mejillas, nadie había ido al hospital el día de su nacimiento, a excepción de Gumi, la cual me suplico ir, a lo cual acepte, mi esposo en el extranjero, mis padres sin noticia alguna de ello, mis suegros de igual manera, esa fue la gota que derramo el vaso y me fui de ahí a vivir sólo en otro lugar, con las acciones que aún tenía a mi nombre logré comprar una casa lejos de ahí, en compañía de Gumi a la cual contrate, los años pasaron y me adapte con mi pequeña familia ahí…
Lo que no sabía era que 10 años después de creer que había superado mi pasado…
Me sorprendí de ver en el periódico del 23 de Diciembre…
La nueva exposición de arte Reflejo de Amor por parte de la gran figura del arte contemporáneo…
Len Kagamine en compañía de su futura esposa…
Las lágrimas que salían por mis mejillas inconscientemente me hicieron que cayera de rodillas sobre la mesa… justo en ese momento mi pequeño Oliver entraba a mi habitación….
-¿Mami que te pasa?... –Su voz sonaba preocupada, por lo que acercándose a mí, me abrazó y me consoló… -¿Mamita porque lloras?...
No pudiendo soportarlo, sólo lo mantuve entre mis brazos mientras lograba susurrar apenas…
-Por nada hijo, sólo recordé que muy pronto es mi cumpleaños y me entró la nostalgia… -Mi hijo un joven brillante para su edad dudo un poco de mi respuesta pero no dijo nada más… nos limitamos a mantenernos en ese estado, realmente lo quería, pero no podía dejar que se enterara de…
Lo que la vida me quitó…
Richy Escor se Despide: Por el momento me despediré pero pronto subiré la versión de Oliver, que será el final, así que me despido, cuídense, y hasta la próxima… pero antes… agradeceré a…
Como siempre a:
Citlalli Mildred Pacheco López, como dijiste la estaba forzando y todo tiene un porque… que muy pronto se dejara saber…
Danny-Miku, me agrado saber que te fascino gracias espero que haya gustado el capítulo…
Rin Kagamine, enserio gracias….
SessKagome and Shade Shaw, senpai gracias por sus consejos y lamento la demora, como le explicado surgieron algunos inconvenientes, pero espero que le haya gustado gracias…
Hasta la próxima…
