Hola a todos! n.n

Por más increíble que sea, logré actualizar considerablemente rápido, la inspiración que tengo para escribir este finc es impresionante.

Sin agregar más ¡Disfruten del capítulo!

Miraculous, las aventuras de Ladybug y Chat Noir y sus personajes no me pertenecen.

Palabras

Ladybug seguía con la mirada perdida en dirección de donde se había marchado su compañero, sabía bien dónde este se dirigía y que pronto se reuniría con él, pero ella siendo Marinett. De verdad la joven deseaba ya estar en su casa, pero antes debía ver cómo arreglárselas para estar en mejores condiciones, aunque se sentía mejor debía fijarse como ocultarse para que no se vieran los pequeños cortes en su cuerpo. Entonces su transformación llegó a su fin y Tikki apareció a su lado con expresión de preocupación en su rostro.

- ¿Te encuentras bien Marinett?- Preguntó la kwami

- Sí, pero Chat…- Se abraza a sí misma- No lo creo, no después de todo lo que hizo- Le respondió ella con tristeza.

- Sí, estuvo impresionante, pero le causó mucho daño- Dijo Tikki.

- Sí…- Miró nuevamente en dirección de donde se había ido Chat.

Flash Back

Chat Noir fue completamente rodeado por las mariposas y Ladybug solo podía ver con horror como esos insectos lastimaban a su compañero, no soportaba que le estuvieran haciendo daño y menos si ella no podía hacer nada para ayudarlo. Para sorpresa de ella, el ojiverde logró liberarse con facilidad de aquellas mariposas que lo dañaban y como este con decisión se enfrentaba a la mujer akumatizada. Pero lo que realmente la dejó atónita fue la expresión en el rostro de Chat, este estaba tan carente de emoción que por un momento no pudo creer que se trataba del mismo chico simpático que siempre le coqueteaba y cuando escuchó su voz tan fría y distante, la hizo temblar.

- Cada palabra una puñalada, eso no me afecta, ya no- Con un solo movimiento de su bastón se deshace de las mariposas- Eres débil- Se acerca a ella- ¿Qué pensabas lograr con eso? ¿Tanto gusto te da hacerles daño a las personas?

- Lo destruiste, desapareciste el akuma- Dijo Ladybug sin creerlo- ¿Por qué lo hiciste? Hay que purificarlo, no destruirlo.

- Si eso es lo único que puedo hacer, solo destruyo, no soy capaz de purificarlo como mi Lady- Dijo Chat sin emoción alguna, para luego darle la espalda y alejarse de allí, huyendo otra vez.

El héroe se había ido, por primera vez la dejó atrás y Ladybug solo podía ver como este se alejaba más y más de su lado.

Fin del flash back

- La derrotó él solo, fue increíble, pero el akuma-Bajó su mirada, clavándola en el piso- Destruyó el akuma y no sé qué pasará por hacer eso- Dijo la ojiazul, sin saber que podría suceder al hacer algo como eso.

- Ahora que lo dices Marinett, es la primera vez que hace algo como eso- Dijo Tikki algo preocupada.

- No me agrada tengo un mal presentimiento al respecto- Observa su alrededor y siente un escalofríos- No está, la mujer esa desapareció- Dijo ella con sorpresa, se suponía que esa joven debía de estar allí desmayada.

- Es verdad, no está por ninguna parte- Dijo la kwami mientras flotaba de un lado a otro.

- El akuma no fue purificado, lo que da posibilidades a que pueda ser controlada por uno de estos otra vez o que algo peor suceda- Dijo Marinett, quién tenía un mal presentimiento.

- Esperemos que no, pero solo el tiempo lo dirá- Dijo Tikki, quién trataba de tranquilizarla al respecto.

- Es mejor regresar, ya me encuentro bien- Dijo la pelinegra mientras comenzaba a caminar despacio, aun se sentía algo mareada, pero al menos ya podía estar en pie y no le dolía tanto las pequeñas heridas de su cuerpo.

-¿Segura?-Preguntó la kwami, claramente preocupada por la chica.

-Sí- Sonrió-No te preocupes Tikki-La tranquilizó ella mientras se dirigía hacia su casa con deseos de ver a su gatito.

En la casa de Marinett

Chat Noir cae en la terraza del hogar de la ojiazul, para luego ingresar en la habitación de esta y en escasos momentos su transformación desapareció por completo. Entonces se sintió desprotegido, vulnerable, débil sin poseer esa máscara que ocultaba su tristeza y dolor, deseaba por siempre ser libre con ese traje, de vez de regresar a ser Adrien Agreste, el chico que no soportó más sus problemas familiares y huyó ¿Y no era lo mismo que había hecho, solo que dejó como un cobarde a su Lady porque no sabía cómo enfrentarla? Había hecho las cosas mal, por un descuido Ladybug había salido herida, por enojo destruyó al akuma y por miedo de lo que la ella pensara huyó, abandonándola aunque sabía que ella estaba mal ¿Por qué las cosas no le podían salir bien por una vez? ¿Por qué siempre los pensamientos que más daño le hacían regresaban? Sentía un vacío en su interior, una soledad intolerable y unas ganas de llorar terrible. Negó con la cabeza en un intento de alejar esos pensamientos y desvió su mirada hacia su kwami, el cual estaba extrañamente callado y lo miraba fijamente.

-¿Te encuentras bien Plagg?-Preguntó Adrien y ante eso el pequeño gatito estufó.

-Esas son mis líneas- Se cruza de patas- Pero igual respondo que estoy hecho pedazos, agonizo- Dijo dramáticamente.

- Estarás bien-Mira de reojo el escritorio de Marinett- Al parecer ella consideró dejarnos queso a mano.

- ¡Milagro divino!- Sale disparado en dirección del queso, el cual no había visto antes- Oh Camembert, mi precioso Camembert ¿Cómo pude no darme cuenta de que estabas tan solitario allí por este chico imprudente?-Continuó dramatizando el kwami, para después empezar a comer.

-Plagg…-El minino lo mira al escuchar su nombre- ¿Qué se supone que hice? ¿Vistes la cara de mi Lady? Yo… ¿Cómo pude abandonarla de esa forma? Ella no se encontraba bien y lo único que hice fue huir- Dijo Adrien mientras ponía una mano en su frente, le estaba comenzando a doler la cabeza.

- Te enfrentaste solo a esa mujer tenebrosa, saliste herido de la batalla y utilizaste cataclismo, por lo que te quedaba poco tiempo de transformación- Devora lo que quedaba del queso- Hiciste mucho, creo que Ladybug se las arreglará por sí sola, debes ser más cuidadoso contigo mismo.

- Yo me encuentro bien…- Comenzó a decir, pero un repentino mareo lo invadió, todo le empezaba a dar vueltas, eso en combinación con el dolor de cabeza y las de sus heridas, lo estaban superando.

-No- Se acercó a él-Definitivamente no lo estás y hay que hacer algo con esas heridas- Dijo el felino preocupado, aún quedaban rastros de sangre en el rostro del chico, aunque por las cortadas ya no brotaban aquel líquido vital.

- Eso es lo de menos- Toca su frente nuevamente con la mano y niega con la cabeza-Plagg, solo cállate y transfórmame otra vez.

- Adrien…- Comenzó a decir, sin embargo fue bruscamente interrumpido por el chico.

- Ya recargaste energías ¡Solo hazlo!-Le exigió él sin importarle nada y el pequeño gato no pudo hacerlo entrar en razón y se vio arrastrado hacia el anillo.

En alguna parte de París

Hawk Moth sonrió, las cosas se estaban poniendo interesantes, Chat Noir por fin estaba utilizando de forma beneficiosa todo su poder de destrucción. A simple vista parecía que había conseguido vencer al destruir el akuma, pero no sabía lo equivocado que estaba y cómo se lo agradecía por hacer eso. La verdad era que en el momento que el héroe desintegró a la mariposa, la esencia de esta que no puede ser captada por cual quiera, regresó a su víctima, quizás no pudiera darles poderes a esta, sin embargo la concentraría con más energía negativa. Chat Noir No sabía que no se puede eliminar a energía negativa de un akuma y gracias a él tenía a un peón más poderoso que los anteriores, ya que una vez que a esa persona la poseía otro akuma su fuerzas aumentaba, era hasta posible que la purificación de Ladybug no funcionara cuando lo intentara, ya que este no tenía solo una fuente. A demás había algo que este no se había percatado y sería su comodín por si su plan fracasara, esta vez no se las iba de dejar fácil a los portadores de los miraculous.

- Hazlo, destrúyelos, llena con más negatividad a mis peones, todo se acumula- Sonríe- Esto no ha acabado, solo hará que regrese más fuerte y con más posibilidades de ganar ¿No?- Dijo él mientras se volteaba y veía a la mujer del kimono.

- Sí Hawk Moth- Inclina un poco la cabeza- Pronto te traeré los miraculous de LadyBug y Chat Noir-Abre su abanico y cubre parte de su rostro con este -Deseo acabar sobre todo con ese gatito.

- Sabes bien que permito tu venganza…, por algo eres Remember, hazle recordar lo que es el sufrimiento.

- Las palabras le llegarán aunque se haga el sordo y los recuerdos revivirá aunque los deje olvidados- Dijo ella al mismo tiempo que se abanicaba.

-Cuanto odio, cuando dolor, hazlo recordar, destrózalo con todo lo que tienes- La señala con su bastón-Llénalo de esos sentimientos negativos, de una u otra forma conseguiremos nuestro objetivo.

- Tú y yo tendremos lo que nos han quitado- Cierra de golpe su abanico- Dalo por hecho.

- Así será, entonces ya sabes que hacer, solo esperemos un poco, que disfruten esta amarga victoria que tuvieron hoy-Dijo él, para luego reír, siendo seguido por Remember.

En casa de Marinett

La pelinegra entró a su cuarto y lo primero que hizo fue buscar a Chat Noir, ni siquiera se encontraba hecho rollito, lo cual era lo que esperaba, pero por suerte dio con él en la terraza. El joven se encontraba observando las calles con la mirada perdida, parecía no haberse dado cuenta de su presencia. Entonces Marinett, media indecisa se acercó hacia él, quizás el ojiverde quería estar solo, o al menos eso fue lo que le pareció cuando se alejó ese día, sin embargo no lo podía dejar así. El atuendo del chico estaba todo manchado de un color escarlata, desgarrado en algunas partes, donde todavía la sangre brotaba.

-Chat- La llamó la ojiazul.

- Ya regresaste, te debo de agradecer por dejar a mano el queso, me ayudó para estar transformado en estos momentos, aunque mi traje no tiene el mismo encanto de siempre- Dejó de hablar por unos momentos, pero continuó al no recibir respuestas de Marinett-¿Cómo te fue en la escuela?-Preguntó él, todavía sin mirarla.

-Como siempre y tú… ¿Estás bien?-Preguntó mientras se detenía a unos pasos del héroe.

-Claro princesa- Se dio media vuelta y sonríe, cosa que no le duró demasiado al verla- Pero…- La observó preocupado- ¿Qué te pasó a ti?

- Me caí…- Desvió su mirada y luego negó con la cabeza. Al volver a verlo nota claramente el resto de las lágrimas en su rostro, haciéndola sentir un vacío por dentro-Pero olvídalo, eres el único que está sangrando y solo se preocupa por las heridas menores de otro.

- Claro que me voy a preocupar por ti princesa, más si te caíste y no tuve oportunidad de atraparte-Sonríe levemente- No hay que preocuparse por unas heridas que por mi descuido se abrieron.

- Y yo me preocupo al verte en el estado en el que estás, sin saber que pasó ¿Qué fue lo que ocurrió?-Preguntó ella, aunque lo sabía muy bien.

-Nada- Desvía su mirada- Solo lo de siempre- Dijo él, bajando un poco el volumen de su voz.

-Mentiroso-Dijo la ojiazul mientras se cruzaba de brazos.

- No estoy mintiendo- La mira algo molesto, él nunca mentía, salvo cuando debía ocultar su identidad, pero eso no contaba ¿No?- Solo peleé con mi Lady contra una persona akumatizada que ni el nombre me acuerdo…hasta creo que ni lo mencionó.

- Eso es raro, usualmente ellos dicen su nombre….- Dijo ella pensativa- Espera, no cambies de tema.

- Yo no fui quien desvió primero el tema, a parte yo solo acabé con ella- Mira sus manos, para luego cerrarlas, clavándose las uñas en las palmas de estas-Le había hecho mucho daño a mi Lady, la detuve para que no la lastimara más, no es como si fuera la gran cosa.

- "¿Es en serio? ¿De verdad está diciendo eso? ¿Por qué se tira para abajo? Él me salvó, hizo algo increíble, pudo solo contra el akuma, yo… no logré nada"-Pensó la pelinegra, quién no entendía las palabras del chico-Eres… impresionante.

- No lo creo- Dijo Chat sin querer verla.

- Pudiste soportar mucho sufrimiento- Dijo Marinett mientras se acercaba más a él, hasta estar a pocos pasos de distancia.

- No fue nada, no me mostró nada nuevo- Se encogió de hombros- Ya estoy acostumbrado, solo me hizo enojar.

- Pero- Saca un pañuelo de su chaqueta y limpia cuidadosamente los restos que habían dejado las lágrimas de sangre en el rostro del chico y de pronto le dio ganas de llorar- Te hirió y hasta…

- Eres muy dulce princesa- Sonríe levemente mientras agarra la mano de ella- Pero no es necesario que te sientas obligada a animar a este gato- Dijo Chat Noir, quien la miró fijamente, haciendo que ella se perdiera en los ojos felinos de este.

- N-no es cierto, y-yo de verdad…-Tartamudeó Marinett mientras desviaba su mirada y aparecía un pequeño sonrojo en sus mejillas.

- No te pongas tristes mi princesa-Mantiene su mirada en ella mientras besa la mano que sostenía- No hay por qué preocuparse tanto.

-G-gato tonto, c-claro que me preocupo por ti- Lo vuelve a mirar, el desgraciado seguía sonriendo de una forma que la irritaba-No creas que con eso se me va a olvidar que te encuentras lastimado y yo… quiero curarte.

-¿Qué?-La mira algo sorprendido- ¿Vas a ser mi enfermera? No creo que eso…

- No, no lo seré, no pienso curarte disfrazada como una, así que no te imagines cosas raras, solo sanaré tus heridas quieras o no.

- Si tanto insistes no tendré elección- Dijo Chat mientras sonreía levemente, le parecía adorable el comportamiento de Marinett.

Una vez que dejó al gatito herido en su habitación, buscó a toda prisa el botiquín de primeros auxilios, para luego regresar al cuarto, sin despertar sospechas de sus padres que se encontraban por suerte distraídos trabajando en la panadería. Entonces ella regresó con Chat, quien se había sentado en su cama mientras miraba fijamente sus manos con aire de pensativo y por un momento ella pensó darle su espacio, sin embargo ese pensamiento se esfumó cuando el chico desvió su mirada hacia ella ¿Por qué veía tanta soledad y dolor en sus ojos? Una parte de ella deseaba saberlo, pero no se animaba a preguntarle y lo peor era que mientras se acercaba hacia él y comenzaba a curarlo, un silencio inquietante los invadió. La pelinegra vio con alivio que el ojiverde estaba menos lastimado de lo que creía, sin embargo las pocas heridas en su cuerpo eran profundas, aun se sorprendía que no se quejara, solo hacía pequeñas muecas de dolor cuando desinfectaba las zonas dañadas, de vez de actuar como nene chiquito como se lo había imaginado.

- Creo que ya está- Dijo Marinett una vez que había finalizado.

- Gracias princesa-Sonrió mientras miraba las vendas que cubría las zonas afectadas sobre su traje, el cual la chica se había negado a sacarle para curarlo- De verdad estás haciendo demasiadas cosas por mí, así que es tu turno.

-¿Q-qué?- Preguntó ella sorprendida.

-Sip, como escuchaste- Su sonrisa se amplió-Deja que este gatito te cure las heridas- Dijo él mientras acercaba su rostro al de el de la pelinegra.

- Nada de bromas-Lo aparta de un pequeño empujón- Estoy bien y al parecer tú también.

-Las apariencias engañan mi princesa.

- Y por decir esas cosas es que no dejas de preocuparme y mi única preocupación debería ser la tarea de matemática-Lo regañó ella.

-¿Tenemos tarea de matemática?-Preguntó Chat, sabiendo que se había perdido las clases de ese día.

- Yo tengo tarea, tú solo encárgate de hacer cosas de gatos, yo trataré de descifrar esto.- Dijo la ojiazul mientras señalaba su mochila.

Entonces Marinett miró seriamente al héroe, para luego sentarse en su escritorio y sacar las cosas de le escuela, para así tener ante ella los problemas de matemática en todo su esplendor. La chica trató de prestar atención a las consignas y el desarrollo de estas, pero no es como si pudiera concentrarse mientras sentía la imagen fija de Chat sobre ella. Ese gato sí que la estaba molestando y más cuando se acercó a la chica y se dedicó a desplazarse de un lado a otro, alrededor suyo mientras se turnaba entre verla a ella y observar con curiosidad la tarea que la joven trataba de resolver.

- Está mal- Dijo Chat, rompiendo por completo la poca atención que tenía la pelinegra.

-¿Qué?- Qué preguntó ella algo enojada mientras lo fulminaba con la mirada.

-La ecuación, te equivocaste en el principio- Dijo él, sin entender la reacción de la chica.

- ¿Eh?-Se fija una y otra vez en su hoja, buscando su error- No encuentro nada malo.

- Haber- Agarra el lápiz y redondea donde la ojiazul se había equivocado- Aquí está ¿Ahora lo logras ver?

-No te hagas el listo- Le saca el lápiz con algo de bronca- ¿Cómo se supone que lo iba a saber?

-Oh, vamos, todos no equivocamos de signos alguna vez-Sonríe- No te enojes princesa.

-No me enojo- Continúa con el siguiente punto, trabándose en el mismo- Es que esto es imposible- "Y no puedo concentrarme"-Pensó ella, quien le echaba la culpa al héroe por eso.

-Esta vez copiaste mal, debes concentrarte más, esos son errores de distracción.

-Ya lo vi- Lo mira de reojo, él estaba muy cerca, tanto que sentía la respiración de este en su cuello- ¿Es necesario que estés tan pegado a mí?

- Quiero asesorarme que no te equivoques- Dijo Chat, quien se acomodó mejor a su lado, ahora estando rodeándola con uno de sus brazos.

-Haber gatirollomatemático, ahora no me digas que eres un experto en la materia- Dijo Marinett, quién trataba de no pensar en la cercanía del chico ni en el inexplicable sonrojo que estaba segura que tenía ella en su rostro.

- Experto soy en otras cosas mi princesa-Sus ojos brillaron- Pero debo admitir que soy bastante bueno en esto.

-¿Quién lo diría de un gato?-Desvía su mirada- Nunca pensé que tuvieras esa facilidad.

-¡Oye!- Se quejó él- Es obvio que debo saber bien algo como esto, sino me metería en problemas si no mantengo mis calificaciones…-"Las cuales descuide un poco y ni hablar ahora que ni a clases asisto"

-¿Problemas? ¿A qué te refieres?-Preguntó ella, quién volvió a dirigir su mirada hacia él.

- Te equivocaste- Se apresuró a decir Chat para que ella se olvidara del tema, cosa que logró con éxito.

- ¿Qué? ¿Ahora en dónde?- Preguntó la pelinegra, ya estando algo frustrada por cometer un error tras de otro.

-Pues, mira, justo allí- Señaló una parte del cálculo escrito en la hoja- Al parecer alguien necesita ayuda para que todo le salga purrrfecto- Dijo él mientras sonreía y ante esto la joven hizo un pequeño puchero que lo hizo reír.

Increíblemente fue así como Chat Noir terminó siendo el profesor particular de Marinett, quien se sorprendió al ver que de verdad no era solamente bueno en esa materia, sino en general. También este era muy amable en ayudarla con sus deberes y explicarle si era que no entendía algo y parecía contento de hacer eso. En esos momentos apreció más que nunca estar al lado de su compañero de batallas, ver otra parte de él, acercarse de una forma diferente. Fue entonces que las horas se les pasó volando y al poco tiempo el sol se ocultó por completo, dando paso a la noche.

En la mansión Agreste

Nathalie caminó con pasos apresurados hacia donde estaba su jefe, hacía horas que habían encontrado la habitación hecha pedazos de Adrien, también en esa misma cantidad de tiempo el hombre había guardado silencio, para luego aislarse con su trabajo. Ella no deseaba regañar la conducta de su jefe, ni pensaba contradecirlo, sin embargo algo se debía hacer, el hijo de él se encontraba desaparecido y parecía no importarle. Sin embargo ella debía reunir valor y presentarse ante el diseñador, tenía por lo menos que hacerlo entrar en razón para buscar al chico.

- Señor Agreste-Lo llamó la empleada con cierta inseguridad.

-¿Qué Nathalie?-Preguntó él quién tenía la vista perdida en un libro.

-¿Crees que haya que hacer algo con Adrien?- Preguntó ella, quien no soportaba la usencia del chico ni la idea de que algo le hubiese ocurrido.

-Por ahora dejemos las cosas como están, nadie debe saber lo que pasó-Le respondió él mientras seguía teniendo la mirada perdida en el texto.

-Pero señor Agreste…- Quiso protestar ella, pero fue interrumpida por la voz fría y autoritaria de Gabriel.

-Basta Nathalie- Dijo enojado mientras la miraba, sin embargo aún seguía manteniendo la calma- Puedes retirarte.

-S-sí señor- Dijo ella mientras inclinaba su cabeza, viendo que no tenía opción y se reprochaba a sí misma por no ser fuerte y seguir con el tema- Lo dejo solo.

Nathalie se da media vuelta y se apresura a salir, el Agreste la siguió con la mirada hasta que no la vio más. Entonces el diseñador mira pensativo el retrato de su esposa que se encontraba colgado en la pared, aun podía creer que si hijo hubiese desaparecido, pero aun así confiaba que este regresaría porque sabía que en realidad había escapado por todo lo que le dijo. La verdad no se esperaba que Adrien hiciera eso, pero admitía que era su culpa, ese día había sido muy duro con él y lo reconocía, pero su hijo debía entender que todo lo hacía era por su bien. Le daría su tiempo para pensar antes de buscarlo, él mismo tenía que aclarar su mente y decidir qué hacer a partir de ese momento. Después de todo, las cosas se le estaban yendo de las manos y debía cuanto antes encontrar una solución.

En casa de Marinett

La pelinegra estaba completamente sumida en sus sueños, allí todo era colorido, no había problemas ni villanos akumatizados por derrotar, en ese mundo creado por su mente podía estar con Adrien. Sin embargo esa vez fue diferente quizás por todas las cosas que habían pasado en el día, allí era de noche, llovía y se encontraba completamente sola. Estaba empapada, temblaba, cosa que le hizo desear encontrarse con alguien, con el chico que amaba, tal como aquella vez que este había robado su corazón con tan solo unas palabras, una mirada y un paraguas. Fue entonces cuando las gotas de agua cesaron, haciéndola mirar al cielo, seguía lloviendo, pero no sobre ella, después se dio cuenta que la cubrían con el objeto que anteriormente estaba pensando. Ella se dio media vuelta, esperando ver a Adrien, más fue su sorpresa una vez que su mirada se topó con la de Chat Noir, quien la veía cálidamente. La chica pronto se perdió en los ojos gatunos de este, los cuales tenían algo familiar que la atraía como un imán.

El héroe sonrió con tristeza, ella veía su dolor, quería saber que le ocurría, deseaba ayudarlo y como si este hubiese leído sus pensamientos, dejó caer el paraguas, para luego abrazarla. La chica sintió su calidez de inmediato, era tan reconfortante que por un momento quiso quedarse un largo tiempo así con él, quien se aferraba a ella como si fuera lo único que tuviera. El tiempo estaba suspendido, ya no llovía y Chat había comenzado a pronunciar sus nombres, primero el de Ladybug, segundo el de Marinett, también le dijo con más cariño mi Lady y por último, le dio una descarga eléctrica que la hizo despertar….

-Princesa…- Susurró el chico.

-¿Cha-chat?-Preguntó sobresaltada la joven, quién había despertado y en esos momentos estaba segura que se encontraba completamente roja-"No es un sueño, me está abrazando ¡¿Por qué me está abrazando?!"- Pensó ella, quién agradeció la oscuridad de la habitación que cubría su sonrojo.

- No prendas la luz, mi transformación se fue-Dijo él con voz suave, haciéndola temblar.

-E-está bien, p-pero… ¿Es necesario que me abraces?-Preguntó nerviosa, estando completamente tensa al estar rodeada por Chat.

-Lo siento princesa, espero que no le moleste, pero estoy cansado y quiero dormir, así concilio el sueño- Le respondió él, sin darle mucha importancia.

- ¿Pero qué…?- Preguntó ella, quién deseaba salir saltando de allí.

- Tienes un calor familiar- La abraza más fuerte.

- En serio, para –Dijo la ojiazul mientras trataba de soltarse sin éxito- Déjame ¿Q-qué diría Ladybug?

-Tienes razón- Se queda callado por un momento-Pero de verdad quisiera quedarme así Marinett, o que sea solo un poco- Le respondió el ojiverde, quién no comprendía del todo la razón de porqué se había acostado al lado de la chica y menos que la estuviera abrazando en esos momentos sin deseos de dejarla ir.

Por su parte la joven sintió una descarga eléctrica pasar por todo su cuerpo al escuchar su nombre pronunciado por el héroe, su voz le recordaba a alguien y no a cualquiera ¿Qué le estaba pasando? Era Chat Noir, no Adrien, pero había algo tan extraño en todo eso, algo que estaba haciendo latir velozmente su corazón.

- ¿Qué ocurrió cuando fuiste a luchar con el akuma? ¿A caso te… te hizo ver algo o qué?- Preguntó ella y Chat tardó un rato en responder.

- La verdad no me mostró nada que no haya pasado antes, solo esa vez no lo toleré- Le susurró él.

- ¿A qué te refieres?-Preguntó Marinett, quien tenía el impulso de darse vuelta y mirar el rostro del chico, aunque eso significara descubrir la identidad de este.

- Las palabras, sus palabras me duelen princesa y más viniendo de él, las de los demás no les doy tanta importancia- Dijo el héroe y la chica noto un poco de tristeza en su voz.

-¿De quién?-Preguntó ella, pero esa vez él no dijo nada, pues este se había quedado completamente dormido, dejándola con la duda.

Marinett despertó al sentir de pronto una oleada de frío y más con la sensación que le hacía falta algo. Entonces ella se refregó los ojos, para luego mirar somnolienta su alrededor y se sorprendió al no ver al héroe a su lado, es más, parecía no estar en ninguna parte. La ojiazul lo buscó con la mirada casi desesperada o que sea quería encontrar un bultito de manta, pero sin resultado, por lo que se levantó de golpe, alejando de ella el sueño que tenía y estando dispuesta a expandir la búsqueda ¿El gatito se habría ido? No, no lo haría ¿Pero por qué no lo haría? No era como si ella lo pudiera retener en su casa o como si se hubiera acostumbrado a tenerlo cerca.

- ¿Chat Noir?- Camina de un lado a otro- ¿No se fue no?- Preguntó ella preocupada mientras buscaba a su compañero.

Lo que ella se encontró no se lo esperaba, Tikki estaba sentada en el escritorio mientras hablaba animadamente con lo que parecía un pequeño gato negro que no dejaba de agarrar y morder objetos a su alrededor. La escena le pareció tan extraña que se quedó un largo rato viendo a ambos seres, tranquilamente en esos momentos un nuevo enemigo podía aparecer y ella seguiría parada allí, preguntándose qué era lo que estaba viendo.

- Marinett, ya despertaste- Dijo su kwami al verla, sacándola de la especie de trance en el que se encontraba.

- ¿Pero qué es esto?- Preguntó ella mientras parpadeaba varias veces.

- Plagg, ahora dame mi queso- Dijo el gatito mientras tiraba el sacapuntas que estuvo a punto de tragarse.

- Es el kwami de Chat Noir- Dijo Tikki ante la incógnita de la chica.

- Ah- Dijo mientras asentía- Espera…- Abre bien grande sus ojos al darse cuenta- ¡¿Qué?! Eso significa que él…

-Tráeme queso, así recupero energías antes que se me enoje conmigo- Dijo Plagg interrumpiéndola.

- Espera- Pone una mano en su frente- Lo más importante es si él sabe…

-No Marinett, quédate tranquila- Se apresuró a contestar la kwami.

-Queso por silencio- Exigió el gatito mientras la miraba fijamente.

- Está bien, ahora lo traigo- Dijo ella, hartándose un poco de las exigencias del diminuto felino.

- Y no te preocupes, no te vas a encontrar con Chat Noir, él está en la terraza- Dijo Tikki y ante esto la joven solo asintió con la cabeza.

La pelinegra pensó que ese kwami no se parecía para nada al suyo, al final había tardado más en buscar el dichoso queso que el tiempo de que el gatito se lo había devorado. Aunque debía admitir que aquel gatito le parecía tierno a su manera, aunque no tuviera nada de modales. Por otra parte, Adrien caminaba de un lado al otro en la terraza, si Plagg no recuperaba pronto su energía no podría transformarse y no había tenido tiempo en buscarle algo para comer, ya que sabía que Marinett se iba a despertar en cualquier momento. Él aún no podía creer lo que había hecho la noche anterior, con tan solo pensarlo sentía su cara arder, no podría ver a la pelinegra a la cara y menos teniendo presente ese recuerdo de dormir abrazado a ella. Eso ahora se sumaba a sus preocupaciones, además debía transformarse cuanto antes, no quería que ella lo viera de esa forma y grande fue su alivio cuando el pequeño gatito apareció en frente suyo, relamiéndose y estando muy contento.

-Delicia, no me molestaría quedarme a vivir aquí para siempre- Dijo el felino mientras flotaba de un lado a otro.

-¿Plagg?-Preguntó Adrien.

- El queso de aquí es hermoso- Continuó diciendo el gato con ojos en forma de corazones, ignorando completamente al chico.

- Si ya recobrases energía transfórmame- Le exigió el rubio.

-Me está cansando hacer eso- Protestó el kwami- Un descanso no vendría mal, relájate y pásalo bien con tu novia.

- ¡En serio Plagg!- Dijo él completamente rojo- Necesito que lo hagas.

-Sí, sí, todo por después tener más de mi hermoso camembert- Dijo el gatito, para después dejarse absorber por el anillo.

Entonces Adrien respiró hondo, se concentró en la personalidad que solo dejaba salir cuando era el héroe de París e ingresó a la habitación. Una vez adentro vio a Marinett preparando las cosas para la escuela, parecía que ya estaba lista para irse, además observó que ella ya había dejado sobre el escritorio un vaso de leche con algunas galletas para que él desayunara. Ante esto una pequeña sonrisa se formó en sus labios, esa joven era muy buena persona, siempre estaba pensando en los demás como su Lady.

- Creo que ya está- Se da media vuelta y lo ve- C-chat- Desvió su mirada mientras un pequeño sonrojo cubría sus mejillas.

-Hola princesa-La mira fijamente para la incomodidad de ella- ¿Durmió bien?

- Eh, s-sí- "¿Por qué me siento tan nerviosa? No es por lo de anoche, no puede ser eso"-Pensó ella, recordando los cálidos brazos de Chat abrazándola- ¿Y t-tú…?

- Hace mucho tiempo que no dormía tan bien- Se sintió de pronto avergonzado por lo que había dicho-Eh, quiero, decir…, emmm, sí, dormí bien.

- Ah- Lo observa detenidamente- P-puedo ver que te encuentras mejor de tus heridas.

- Sí, gracias a ti- Mira por un momento las vendas que cubrían las zonas afectada, las cuales ya no le hacían sentir ningún dolor – Creo que ya es hora de que vayas a la escuela…- Dijo él, de verdad sin saber bien que más decir.

- Cierto- Aparta su mirada que también estaba fija en las vendas del chico- La escuela-Dirige su vista hacia el reloj- ¡Kya! Se me está haciendo tarde.

-No vemos princesa- Dijo Chat, quién vio con una sonrisa como la chica asentía con rapidez y se marchaba a toda prisa de allí.

En la escuela

Marinett miró el lugar donde debería estar sentado Adrien, otra vez se había ausentado y no se tranquilizó para nada cuando la profesora anunció que este estaba enfermo y que por un tiempo no iba a asistir a clase. Nuevamente se había pasado toda la jornada escolar pensando en el Agreste, sin embargo alguien más ocupaba sus pensamientos y también era un rubio con ojos verdes ¿Por qué no podía sacarse de la cabeza a Chat? Seguro era por todo lo que este había hecho desde que se instaló en su casa, ese tonto gato no dejaba de preocuparla con cada cosa que decía o hacía.

-Marinett, Tierra llamando a Marinett ¿Hay alguien allí?- Dijo Alya, sacando a la ojiazul de sus pensamientos.

-¿Q-qué? S-sí- Le respondió nerviosamente a su amiga.

-¿Qué bicho te picó?- La mira fijamente- ¿A caso estás así por Adrien?

- Etto…- Desvía su mirada y ante eso la otra chica suspira.

- Mira Marinett, quizás no te distes cuenta que estaba hablando con Nino por estar en las nubes, pero hoy nuevamente vamos a intentar visitar a Adrien.

-¿Qué? ¿No fueron ayer?

- Después que Ladybug fuera tras esa rara mujer, Nino y yo nos reencontramos y fuimos a la mansión solos ya que no estabas en ninguna parte- Al escuchar eso la pelinegra sonríe levemente, sabiendo que a Alya le molestaba el hecho de no haber dado con ella- Pero no nos dejaron pasar.

- ¿Por qué no?-Preguntó Marinett algo sorprendida.

-Ni idea, pero esta vez iremos contigo y nos aseguraremos en entrar- Le respondió ella y la ojiazul asintió, estando de acuerdo.

Increíblemente las últimas horas habían pasado rápido, por lo que Marinett junto a Nino y Alya tomaron sus cosas y se dirigieron al hogar del ojiverde. Al poco tiempo habían llegado a la mansión Agreste y la ojiazul estaba en un estado de nerviosismo total, sólo esperaba que Adrien no se encontrara tan mal. Al principio tuvieron suerte, Nathalie los habían dejado pasar, por lo que todos habían pensado que ya podían ver a su amigo, sin embargo cierta persona no estaba de acuerdo. Una vez que ya estaban dentro de la mansión, el padre del chico se presentó ante los tres, más serio y enojado que alguno de ellos lo habían visto antes. Con tan solo verlo la pelinegra intercambió miradas con su amiga y ella con Nino, quienes presentían una respuesta negativa de parte de aquel hombre.

- Adrien no pude recibir visitas- Dijo el diseñador mientras los miraba con desaprobación.

- Pero señor Agreste…- Comenzó a decir Nino, pero fue interrumpido.

-Menos de ti, creí haberte dicho que no vinieras más aquí- Le dijo con voz fría.

-¡Ey! Solo queremos ver cómo está nuestro amigo- Dijo enojado el chico, quién hubiese dicho más si no fuera que Alya lo detuvo.

- Se tendrán que retirar, no dejaré a nadie verlo- Dijo Gabriel, tratando de finalizar el asunto.

-Escuche…- Comenzó a decir Alya seriamente, dispuesta a defender a Nino y lograr lo que se habían propuesto a ir allí. Ella no se iría tan fácilmente.

Marinett era la única que se había quedado callada y más cuando comenzó una discusión entre el diseñador y sus amigos, entonces ella provechó que todos estaban distraídos para colarse en la habitación de Adrien sin ser vista. La joven suspiró una vez que ingresó a esta, no había sido lo correcto dejar a Nino y Alya con el señor Agreste, pero ella no podía servir de mucho en esa discusión, sin mencionar que eran más sus ganas de ver al ojiverde que de enfrentarse con el padre de este. Entonces la pelinegra observó su alrededor y quedó en shock, todo… estaba hecho pedazos, como si alguien hubiese desatado toda su furia en ese sitio. Después de un tiempo la ojiazul, quién no sabría decir cuánto había estado sorprendida observando cada parte del lugar, le atacó la desesperación ¿Dónde estaba Adrien? ¿Qué había pasado allí?

-Adrien…- Dijo Marinett mientras se adentraba más en la habitación- ¿Qué significa todo esto?

Fin del capítulo dos.

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Muchas gracias por el apoyo, paciencia y reviews a: Nere-chan desu (Me alegra que te guste el finc, el súper rollito es lo más XD), Kurochi-shadows(Agradezco tu crítica constructiva, me encanta que te encante mi historia, espero seguir contando con tu apoyo.), prietar,AlbaSky (Exactamente, es cómico-dramático, cosa que me olvidé agregar cuando publiqué la historias XD Y sí, mucho MariChat ), Blacki(Adoro que te adore el finc n.n trataré que los capítulos sean largos y espero no tardar tanto en actualizar. Es para amar el súper rollito XD), Jesi 3 (Te recomiendo mucho la serie, me alegra que te guste la historia n.n) y a todos los que se toman su tiempo en leer este finc.

Besos y abrazos psicológicos n.n

¡Hasta el próximo capítulo!

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