Hola de nuevo! Por favor lean y diganme qué opinan :3 Estoy basándome en un caso que incluso creo que puede quedar con Jason o hasta podría ser con Damian pero la verdad no estoy tan informada como un especialista. Sigue siendo interesante investigar... Todo lo que se mencione en esta historia es sólo ficción, no significa que lo apruebe en la vida real o que lo apoye.
-No, Alfred-
-Joven, Bruce, piénselo bien- se sentó en la silla frente al escritorio para que no pudiese ignorarlo tan fácil.
-Sí lo pensé, Alfred- levantó la vista de los documentos que revisaba- Pero ayer estuve investigando y no me gustó para nada lo que leí. Decía que si no se aplica adecuadamente puede resultar mal y hasta se han dado muertes-
-Bueno, no sería nada nuevo para nosotros-
-¡Alfred!- replicó Bruce escandalizado, llamando la atención de cierto adolescente que pasaba por ahí y que ya no se molestó en alejarse.
-Señor, esque ya no se me ocurre nada más. Lo hemos intentado todo y nada ha funcionado… Además es una recomendada de la Señorita Lance, no creo que ella nos enviase alguna vez con alguien en quien no confiara plenamente-
-Pues… Sí, tienes razón pero…-
-Aparte no tenemos más opciones, Joven Bruce. La situación no puede seguir así, esto es un infierno y está repercutiendo en sus otros tres hijos, Por qué sí se acuerda que tiene más hijos, ¿verdad?-
-Claro que me acuerdo, Alfred, ¿a qué viene eso?-
-A que ya hasta los pequeños saben que si usted y el Joven Jason están en la misma habitación todo va a resultar en pleito y que ya todo mundo va a estar de mal humor el resto del día-
-No es verdad…-
-Y que bueno que ayer había salido el Joven Dick porque seguramente también le habría dado mucha pena que la Señorita Lance presenciase el desastre de familia que somos-
-¿Desastre? Alfred, creo que existe la posibilidad de que estés exagerando aunque sea un poco-
-Oh, no, señor, claro que no. ¿Sí recuerda que el Joven Jason intentó matar a su hermanito cuando lo conoció?-
Bruce se puso un tanto nervioso.
-Tim y Jason ya arreglaron las cosas. Ambos hablaron y…-
-¿Y cuantas de sus discusiones "tranquilas" con el Joven Jason terminan en confrontaciones físicas, Joven Bruce?-
-Bueno, si somos justos…-
-¡No le estoy preguntando! Yo ya no puedo seguir así viendo cómo se destruyen entre los dos y de paso a todos los demás… O arreglamos esto o renuncio-
-¡¿QUÉ?!- tanto Bruce como Jason, quien ya no se molestó en ocultarse en el pasillo, reaccionaron de inmediato. ¡¿Un mundo sin Alfred?! ¡¿Pero qué clase de pesadilla era esa?!
.
.
-Hola, Jason- la simpática mujer le sonrió sinceramente pero tan sólo recibió a cambio el intento de sonrisa más efímero y fallido del mundo por parte del chico sentado frente a ella- Soy la doctora Nora White. Ayer hablé con tu abuelo- volteó a ver a Alfred un instante, el hombre estaba sentado también frente a su escritorio, justo entre el muchacho y el supuesto padre. Le dedicó una breve sonrisa a Alfred, quien asintió con la cabeza devolviéndole el gesto- Y me comentó que tu papá y tú ya habían estado en terapia antes-
-Sí- el "¿y?" iba implícito.
-Sin embargo aquí están…-
-Las terapias a las que hemos ido no han… resultado tan bien- intervino Bruce infiriendo la pregunta- Y en verdad la situación necesita mejorar-
-Lo que el jefe quiere decir es que los otros terapeutas eran mierda y sus fiestas del té de autocompasión que consideraban terapias no fueron mas que un vil desastre- parafraseó Jason aún sin lucir muy interesado.
-No pareces muy emocionado, Jason- señaló la doctora.
-Ding, ding, ding!- se burló éste sin la menor pizca de humor- No me hace mucha gracia pasar mis tardes aquí para de todos modos ir después con otra loquera- rodó los ojos.
-¡Jason!-
-Ay Bruce, no empieces… Tú piensas exactamente lo mismo-
Antes de que el hombre pudiera responder, la doctora habló de nuevo.
-¿Entonces qué hacen aquí, Jason?-
-Venimos porque Alfred nos lo pidió- contestó de lo más natural.
La doctora asintió con la cabeza.
-¿Me estás tratando de decir que tu padre tiene tan poca disposición como tú?- inquirió sin sonar ofendida en lo más mínimo.
-Eso mismo- Bruce lo viera feo o no, esa era la verdad.
-Comprendo- le sonrió de nuevo ella- ¿Nos puedes dejar solos un momento por favor?-
-Seguro- se levantó- Igual vamos a estar aquí toda una hora- musitó saliendo del consultorio.
-¡Espera en el pasillo, Jason!- alcanzó a gritarle Bruce- ¡No quiero que vayas a andar por ahí so…!- lo interrumpió un fuerte portazo por parte del chico, provocando que negase con la cabeza mientras mascullaba mil cosas.
-¿Señor Wayne?-
Bruce exhaló pesadamente.
-Me saca de quicio- admitió pesadamente al notar la mirada analítica de la doctora.
-¿Y aun así no tiene disposición?-
-No es que no tenga disposición- se defendió con el poco ánimo que tenía ya- Pero esque hemos intentado tantas terapias tantas veces…-
-Si tanto esmero ha puesto es porque es algo importante, Señor Wayne-
-Y lo es, Señorita- la apoyó Alfred
-Por lo que Alfred me informó ayer, sé que en su casa el ambiente es de tensión-
-Resentimiento- añadió el mayordomo.
-¿Ira?-
-Y miedo también-
-Alfred, eso sí que no- intervino Bruce- Podremos pelear y discutir todo lo que quieras pero Jason no me tiene miedo-
-No, Joven Bruce- estuvo de acuerdo su padre adoptivo- Yo pienso que es viceversa-
Auch…
El silencio sepulcral que invadió el consultorio provocaba que la tensión fuera aún más evidente. Las expresiones tanto de Alfred como de la doctora no denotaban sorpresa alguna… La de Bruce, por otro lado….
-¡Yo no le tengo miedo a mi hijo!-
Al fin, una reacción!
-Lamento diferir, Joven-
Bruce bufó fastidiado. Ahora sí que estaban hablando puras tonterías.
-¿A qué te refieres?-
-Que claro que le tiene miedo! Sólo por mencionarle algunos ejemplos, siempre está a la defensiva con él porque tiene miedo de que le vaya a ver la cara y hacer algo a sus espaldas, nunca habla con él porque tiene miedo de mencionar alguno de los muchos motivos que tiene para estar resentido con usted, siempre termina con los nervios de punta cuando le tiene que llamar la atención porque si no lo hace sus otros hijos se dan cuenta y si lo hace no sabe ni que reacción vaya a tener… ¿Se da cuenta, Joven Bruce? Le tiene miedo la posible reacción de un jovencito de catorce años-
-¡Porque tiene un temperamento de los mil demonios, Alfred!- replicó el hombre totalmente a la defensiva- ¡Es aún más impredecible que Damian, ¿de acuerdo?!-
-¿Impredecible en qué sentido?- inquirió la doctora.
-¡Pues no lo sé! ¡Sólo no quiero que acabe haciéndose daño o lastimando a alguien!- contestó sin pensar siquiera en su respuesta- ¡Jason no es para nada estable, ¿ya?!-
Ni Alfred ni la doctora contestaron de inmediato, esperaron a que se calmase un poco antes de volver a hablar.
-Y después de todo lo que acabas de decir- comenzó la mujer- ¿Aún no consideras que, a pesar de no tener nada por seguro valga la pena, intentar hasta la última opción antes de que Jason se haga daño o a alguien más?-
