Hidoku Shinaide no me pertenece, son de la mangaca Yonezou Nekota.
Capítulo 2: Rondo capriccioso
Luego de la pequeña función Nemugasa había vuelto a su asiento, Shigeru-san con una gran sonrisa tomo sus pedidos y después de unos minutos en que todos hacían muchas preguntas con la mirada al joven megane.
_ No sabía que tocabas…_ dijo Ruca, preguntando sin preguntar lo que todos querían saber.
_ Solía tocar mucho en la preparatoria, mi padre tocaba el piano en su juventud y pensó que sería una buena disciplina para mí, así que cuando tenía cuatro años me inscribió al instituto de artes musicales._ dijo Nemugasa mientras se frotaba las manos, todavía sentía el cosquilleo de las teclas en sus dedos.
_ ¿Y que hizo que dejaras de tocar?_ pregunto Okino curioso, Nemugasa no contesto en seguida. La verdad es que ese pasado lo había enterrado con libros y dos años de arduo estudio, mentalizándose en entrar a la Universidad y ser un abogado, sus pasiones musicales las había hecho desaparecer, solo dejándolas satisfechas escuchando algún concierto por la radio o algún disco viejo de su padre.
_ Es que no me dabas los tiempos con mis estudios… tuve que elegir entre seguir con la música o querer entrar a una Universidad como la nuestra…_ todos parecieron satisfechos con lo que dijo, pero a Maya de alguna forma no le cerraba. Podía ver como se frotaba las manos instintivamente de los nervios y esa manera de tocar no creía que fuera de un hobbie muerto, Nemugasa se había ido de ese café por unos minutos, mientras acariciaba tiernamente las teclas de ese desgastado piano. Conocía a su pareja, y sabía bien que ocultaba algo, y eso lo encabronaba.
_ ¡Aquí están sus pedidos!_ Shigeru- san apareció con una gran bandeja llenas de tortas y tazas, repartiendo a cada uno su pedido.
_ Mmm… Shigeru-kun…_ dijo Okino_ ¿Ese es un uniforme?_ el joven de ojos color miel miro su atuendo, llevaba puesto un blazer de color obispo con botones y bordes dorados, sus pantalones eran negros y llevaba zapatos de vestir, en el blazer se podía ver un escudo, cuatro cuadraditos con las letras SAMT.
_ es el uniforme del instituto… es que de aquí voy directo a la escuela…_
_ ¿A estas horas?_ pregunto Akira extrañado, ya eran pasadas las cinco de la tarde.
_ Si, resulta que tengo un concurso el próximo sábado y uso el salón de música de nuestro instituto_
_ ¿Un concurso?_ pregunto Nemugasa
_ ¿Quieres venir?_ pregunto el joven de ojos color miel, Nemugasa con un leve temblor dudo al responder y su amigo de la infancia recordaba muy bien esa mirada.
_ Es un concurso pequeño… _ el joven megane lo vio y asintió con una sonrisa, hace mucho no veía a su amigo tocar el violín. _ Todos ustedes están invitados por supuesto, estará abierto al público._ los demás asintieron sonrientes a excepción de un joven moreno y Shigeru se despidió de ellos con una sonrisa.
Nemugasa agradeció que no se hablara más acerca de su pasado, y la charla siguió amena; después de un tiempo todos se fueron a sus respectivas casas despidiéndose en la puerta del café. Esa noche Nemugasa se quedaría a dormir en la casa de Maya, así que juntos, de dirigieron hacia allí. Maya parecía mas callado de lo normal y Nemugasa sabía bien porque, no le había contado esa parte de su vida que, aunque el la quisiera olvidar, estaba seguro de que Maya la querría saber, y de alguna forma el necesitaba contársela. Muchos sucesos en su relación les demostró que el tenerse secretos no llegaba a nada más que ha malinterpretaciones. Por eso cuando al fin llegaron a la casa y se encontraban sentados en la habitación Nemugasa se dispuso a contarle todo.
_ Shigeru-san… era mi vecino. Íbamos a la misma escuela, y éramos muy unidos. Cuando mi padre me anoto en el instituto de música Shigeru también se anotó, pero al tener poca habilidad con el piano, decidió tocar el violín…_ Maya lo escuchaba con atención, podía sentir sus oscuros ojos estudiando cada facción de su rostro._ Decía que de esa forma podría hacer duetos conmigo…_ una mirada de añoranza se dibujó en Nemugasa._ En el instituto hicimos un grupo de amigos, era muy divertido tocar todos juntos. Tenía un amiga en especial… su nombre era Hikaru._ Nemugasa se froto las manos nervioso y su labio comenzó a temblar…
_ ¿Qué ocurrió Nemugasa?_ Maya lo miro implorante y el joven megane con una gran bocanada de aire prosiguió.
_ Ella tocaba el piano como yo… y solía enseñarle porque por alguna razón a mí se me daba facilidad. Con el tiempo, nos hicimos mayores, y ella un día se me confesó._ Maya abrió grandes sus ojos, nunca había hablado de ninguna chica, y un cosquilleo de celos comenzó a cegarlo. _ Yo… la rechace… no sentía lo mismo por ella. Desde ese día, dejo de ir al instituto y poco después…_ Nemugasa comenzó a temblar cada vez más. Maya preocupado se acercó a él y lo acuno en su pecho.
_ No tienes que seguir si no lo deseas…_ le dijo mientras acariciaba su cabello, nunca lo había visto tan aterrado. ¿Qué es lo que habría pasado? Nemugasa se apartó bruscamente y lo miro a la cara.
_ Tengo que decírtelo… no deseo más secretos entre nosotros… eso nos aleja. Aunque me cueste debo decírtelo._ Maya lo miro unos instantes y volvió a sentarse adecuadamente para oírlo. Nemugasa respiro profundo y como si fuera un tono más alto a un susurro, sin mirarlo al rostro lo dijo. _ Ella se suicidó…_
Maya abrió sus ojos sorprendido.
_ No puedes creer que fuera tu culpa…_
_ Si no fue mía… ¿de quién? Ella se fue llorando, no pude consolarla, y tiempo después de estar desaparecida en el colegio termina sacándose la vida… No pude tocar el piano desde entonces… es como si cada vez que termino de tocar una melodía me la encuentro a Hikaru en frente de mi… llorando desconsoladamente. Hasta en ese momento en el café, nadie se dio cuenta pero la canción no la termine como debía. Era mi amiga… era muy unido a ella… ¡y yo la mate!_
Maya lo abrazo fuertemente, Nemugasa comenzó a llorar y parecía no querer parar, evidentemente su relación con esa chica era muy estrecha y se sentía sumamente culpable. Luego de unos veinte minutos, parecía haberse calmado, solo tenía unos pequeños espasmos que se terminaron poco a poco.
_ Talvez te haga bien ir a ese concierto…_ Nemugasa se apartó para ver a su novio, parecía decirlo en serio_ Tienes que darte cuenta que no fue tu culpa… parece que era algo que te gustaba mucho y en lo que eres bueno. No escucho música clásica ni nada de eso… pero cuando te vi tocar no podía dejar de mirarte._ Nemugasa se sonrojo visiblemente y Maya pareció divertido con ello, tomo una de sus manos y la beso, beso cada uno de sus dedos finos y largos, recordando como acariciaban las teclas de ese piano, tan ágil y veloz pero con una delicadeza que nunca vio en su pareja. Quería ver más de esa mirada de concentración, ni siquiera cuando lo veía leer un libro que lo atrapaba tenía esa mirada. No quería admitirlo, pero los celos afloraron, no estaba dirigida a él, sino a ese piano, sus manos no lo tocaban tan gentilmente, ni su cuerpo reaccionaba de esa forma. Maya recorrió cada uno de sus dedos con su lengua observando como su pareja se sonrojaba y temblaba de deseo. "Mío… eres mío, Nemugasa." Mordisqueo el dedo índice suavemente y el joven soltó un gemido, Maya se dio cuenta que su jueguito previo habría llegado a su fin, y tomándolo del rostro y la cintura, lo beso hasta al cansancio.
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_ ¡Nemu-chin! ¡Aquí estamos!_ grito un efusivo Okino en la puerta del teatro. Maya lo había esperado a la salida del instituto donde trabajaba para ir juntos hacia allí, donde lo esperaban Okino junto a Kutani-san y Akira.
_ ¿Dónde está el diablo del lunar?_ pregunto Maya mientras se ajustaba la bufanda al cuello, comenzaba a hacer frio en ese otoño y luchaba con el abrigándose exageradamente.
_ Tuvo un dos días seguido de cirugías, y hasta para él era necesario dormir… hasta hace una hora quería venir, pero se quedó dormido en el sofá mientras esperaba que me cambiara, así que lo deje descansar._ el joven asintió satisfecho. Se dirigieron hacia la entrada donde el hall de entrada estaba lleno de personas esperando entrar al teatro. Decidieron esperar en uno de los asientos incomodos del hall tomando unos cafés que compro Akira en la cafetería del lugar, aparentemente ese edificio era un instituto de música importante.
_ Nemu-chin… hay una chica que te está mirando hace un buen rato…_ dijo Okino señalando a un extremo del salón, una joven de cabello corto y castaño, vestida con lo que parecía el uniforme del mismo colegio de Shigeru lo observaba desde allí, con ojos llenos de rencor. Nemugasa dirigió su mirada hacia donde había apuntado y un escalofrío recorrió su espina dorsal, todos observaron como el rostro de Nemugasa se ponía pálido, dando media vuelta intentando irse de allí. Pero la joven pareció recorrer el salón rápidamente hasta el tomándolo del brazo.
_ ¿A dónde piensas que vas Takashi…?_ dijo la joven con voz contenida.
_ Ahhh…_ dijo el joven dándose la vuelta, se froto la nuca despreocupadamente, mientras el sudor bajaba por su frente. _ ¿Cómo estas Isamu-san? ¡Tanto tiempo sin verte!_ la joven comenzó a reír seca y exageradamente pareciendo una villana de película.
_ ¡Escucha idiota! ¡Desapareces dos años, sin rastro y te atreves a aparecer de la nada!_ lo tomo del cuello de la chaqueta zarandeando al pobre Nemugasa como si fuera una hoja. _ ¡Tratamos de contactarte y ahora vienes con tu estúpida sonrisita! ¡YO no soy tan blanda como Shigeru, tu estúpida cara de doncella virgen no me convencerá!_
_ Isamu… estas gritando muy fuerte… y Takashi se está poniendo azul…_ una joven de cabello oscuro trenzado se acercó a ellos, su tez era pálida y tenía grandes ojos azules, era una chica muy dulce y linda. La joven de pelo castaño lo soltó dejándolo caer al suelo tratando de respirar y observo a los que venían con él, sus ojos era de color avellana y tenía las orejas pequeñas, a diferencia de otras chicas no se inmuto al ver lo apuesto que era Maya o Akira.
_ Veo que al menos tienes amigos…_ dijo con tono más tranquilo.
_ Si…_ dijo un Nemugasa recuperado, se levantó del suelo y la miro, era de la misma estatura que él.
_ No has cambiado…_ dijo ella, esbozó una sonrisa, como si aquello la tranquilizara después de alguna angustia.
_ Tu tampoco… sigues siendo muy fuerte…_
_ ¡No creas que porque me alagas dejaras de ser mi rival!_
Todos la miraron sorprendidos sin entender lo que decía. Después de una escena vergonzosa y sorpresiva decidieron sentarse en un banco a esperar a que llamaran a sus asientos.
_ Mi nombre es Nozomi Hiragawa_ dijo la joven de ojos azules_ y ella es Isamu Yamaichi… éramos amigas de Takashi-kun cuando íbamos juntos al instituto. Ha pasado tiempo…_
_ Yo nunca fui su amiga…_ dijo la castaña levantando rápidamente y señalando al megane con su dedo de una forma muy irrespetuosa._ ¡Somos rivales en la música y en el amor!_
Todos la miraron sorprendidos, no solo porque actuaba como una loca sino porque les parecía algo irrisorio que Nemugasa tuviera una rival de esa índole.
_ ¿A qué te refieres?_ pregunto Kutani kun
_ Desde que éramos pequeños hemos concursado en las mismas competencias y ¡siempre quedaba por debajo de este idiota! ¡Además! Siempre se interpuso entre el amor que hay entre Shigeru y yo_ una gota de sudor callo sobre la frente de Nemugasa mientras veía de reojo a su novio, que tenía una de esas miradas asesinas.
_ Siempre que tenía la posibilidad de estar a solas con Shigeru kun después de clases y acompañarme a mi casa ¡siempre estabas ahí! ¡Él te llevaba a todas partes!_ nuevamente lo tomo del cuello de la chaqueta. _¡ Jamás pude decirle mis sentimientos! Y ahora que tenía mi oportunidad… que estoy así de cerca de hacer lo mío ¡apareces de nuevo!_
_ Isamu me pareces que exageras… además Takashi no ha estado por aquí dos años y aun así Shigeru no te ve más que como una amiga_ el rostro de la castaña se volvió azul por las palabras de su amiga, que la miraba con una sonrisa cándida sin darse cuenta de lo duro de sus palabras.
En esos momentos un hombre salió del teatro para acomodar la gente en sus asientos, todos se acercaron a la fila, faltaba poco para su turno cuando otro joven con el mismo uniforme de las jovencitas se acercó agitado.
_ ¡Yamaichi-sempai! Tenemos un problema… ¡Takemoto se descompuso y no vino! Necesitamos de su ayuda…_
_ Imposible…_
_ ¿Qué sucede?_ pregunto Nemugasa preocupado ante la reacción de todos.
_ Takemoto es el acompañamiento de Shigeru…_
_ Bueno pero tú puedes ser su acompañamiento ¿verdad?_
_ No puedo…_
_ ¿Por qué? _
_ En el jurado hay alguien que me detesta… si llego a subir al escenario aunque sea como acompañamiento buscara la manera de perjudicar a Shigeru._ la joven se mordió la uña del pulgar pensativa._ ¡Tú puedes ir! _ dijo dirigiéndose a Nemugasa.
_ No… yo no puedo… ni siquiera he practicado_
_ ¿Qué hay de ti? Preguntó maya a Nozomi, viendo el pánico en el rostro de su novio.
_ Yo toco el cello…_ negó ella con la cabeza.
_ Por favor Takashi… sin acompañamiento Shigeru quedara descalificado… la canción de rondo capriccioso te la sabes de memoria… hace bastante que está intentando subir en el ranking y si sigue así no podrá seguir… cuando tu desapareciste… él no lo tomo bien…_ los ojos de Nemugasa se abrieron de par en par_ eras su mejor amigo y desapareciste sin decir nada… el no logro concentrarse… y ahora que él está de nuevo en el ruedo sé que si subes allí, lo hará perfectamente, como cuando estaban en el instituto…_ Nemugasa miro a Maya quien lo observaba detenidamente, este le sonrió, animándolo a que fuera. El megane asintió, y rápidamente el chico que vino a avisar la noticia lo llevo hacia los camarines. Entro al camarín y su amigo se encontraba vestido con su traje de concierto, aquel de color azul oscuro que resaltaba sus ojos miel y su tez cálida. Se veía apuesto, cuando lo vio le sonrió como hace mucho no lo hacía y lo abrazo en un impulso.
_ Gracias…_
Nemugasa cerró los ojos y correspondió el abrazo, recordaba los días en ese instituto como los más adorados, enterró los recuerdos de este junto con los de su amigo, y se sintió la persona más horrible del mundo. Decidió ponerse uno de los trajes que llevaba el acompañante que se descompuso, no le quedaba a la medida, pero le entraba bien. Sus manos le sudaban y estaba realmente nervioso, Shigeru le toco el hombro en un gesto de camaderia.
_ Cuando salíamos a tocar yo me ponía muy nervioso y tú solías decirme que no me preocupará, que estarías allí conmigo, aun si no tocáramos juntos, sabía que si miraba al público, estarías allí… cuando tú te fuiste, no sabía cómo volver a tocar. Pero con el tiempo entendí, que tu dolor era mucho más profundo que el mío y que eso no te permitiría volver a vernos, incluso dejaste de tocar el piano…_
Nemugasa se sentía avergonzado, por haber abandonado a su amigo aquel que lo acompaño por tantas cosas.
_ Te lo redimiré…_ dijo el megane con semblante serio. _
_ Mostrémosles a todos lo que podemos hacer juntos Takashi…_
Ambos salieron al escenario luego de ser nombrados, Nemugasa observo como las butacas estaban llenas, la gente se encontraba en silencio, y en la multitud encontró a Maya, sentado junto a los demás, sonriéndole. Nemugasa se sintió con energías nuevas al verlo y se acercó con seguridad al piano de cola, era oscuro y estaba bien lustrado, parecía el que solía tener su padre antes de venderlo por falta de dinero. Se sentó acomodando su chaqueta y desabotonando en último botón, observo a su amigo que se posicionaba elegantemente sobre su posición y lo miraba indicándole que todo estaba bien, ubico el violín sobre su hombro y tomo la varilla con su otra mano, con una mirada le indico a Nemugasa que comenzara.
Nemugasa había tocado muchas veces esa melodía, era de las preferidas de todos cuando hacían duetos, había una energía especial de duelo en esa canción y les gustaba mostrar eso en el escenario cuando eran más jóvenes. Sin embargo, los dos años sin práctica alguna, se hacían notar. Las notas parecían rígidas y costaba que la melodía del piano se acoplara al violín, Nemugasa parecía nervioso, pero sintió como el violín se acoplaba a él, Shigeru lo estaba esperando, aun cuando era a quien evaluaban, el esperaba a que Nemugasa se acoplara a la melodía. Se sintió frustrado y agradecido al mismo tiempo.
Cerró los ojos y dejo de ver las notas… Shigeru solía decir que cuando hacia eso se dejaba llevar, era el quien tenía que acompañar a Shigeru… su amigo era quien decía a donde ir.
Y en un momento paso… la melodía era una sola… el piano y el violín perfectamente sincronizados, los artistas compartían miradas cómplices (que Maya noto muy bien) y hasta parecía una batalla entre ellos dos, un duelos de notas, briosos, enérgicos; el sudor les resbalaba por la frente mientras sus manos se movían sin parar, llevando a todo el público a un mundo que no era ese mundo, sino un mundo lleno de colores ocres y verduscos, lleno de energía y vitalidad. Cuando terminaron de tocar, todo el público aplaudió eufórico, despertando de la ensoñación que le provocaba la música a Takashi Nemugasa.
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¡Okkkkk! Acá tienen otro capítulo, espero sea de su agrado, no quedo como quisiera pero bueno… es necesario para la trama. Les recomiendo mucho escuchar Rondo Capriccioso… ¡Dejen comentarios!
