Ranma despertó lentamente. Algo estaba mal, él lo sentía. ¿Qué era? no lo sabía.

Se sentó de golpe. Miro a la habitación desconocida. Estaba en una cama. No había dormido en una cama en años. Y no cualquier cama. Ésta era grande y lujosa, con un lujoso dosel de cortinas rojas de seda y sabanas azul marino.

La habitación era tan ostentosa como la cama. Un escritorio en una esquina, grandes y cómodas sillas en varios lugares estratégicos. La luz del sol pasó a través de una gran ventana. Fuera él podía ver árboles.

El corazón de Ranma se hundió cuando todo volvió a él. Perder el partido. La perdida de Akane. Llegar a la mansión Kuno, más dormido que despierto. Farfullar un saludo a Kuno, ser guiado hacia unas escaleras y dentro de una habitación, meterse en la cama mecánicamente.

Oh, este iba a ser un día difícil.

Ranma se levantó lentamente de la cama. No vio su mochila. Se acerco a la cómoda. Encontró su ropa. Habían sido limpiados y cuidadosamente doblados. él tomó asiento y contemplo las tres puertas en la habitación.

Abrió una al azar y encontró que dio lugar a un gran armario, actualmente vacío.

La siguiente puerta reveló un pequeño baño.

Ranma se bañó. Evitando el agua fría, por alguna razón incómodo con cambiar mientras estaba aquí. Se vistió y cogió su mochila. Se preguntó si alguien había hecho su tarea por él, probablemente eso era mucho pedir.

Ranma abrió la puerta restante, y entró en un largo y ancho pasillo.

Ranma hizo su camino a las escaleras. En el camino mirando a su alrededor. Maldición, que lugar tan grande. Se sentía bastante incomodo. ¿Qué era bueno de todo esto? No lo entendía. A él le gustaba una casa simple, a él le gustaba una vida sencilla.

Suspirando, bajó las escaleras. Su nariz le condujo por otro pasillo y a un comedor.

Kuno estaba limpiándose la boca. Se puso de pie, asintió en modo de saludo, y se fue sin decir una palabra. Ranma observó que había dejado la mayor parte de su desayuno sin tocar.

También notó otro lugar en la mesa, con un desayuno servido a la espera. Ranma asumió que era de él, y se sentó. Tomó algunos palillos y le dio un mordisco tentativo. Fue bastante bueno. Ranma no sabía exactamente por qué estaba sorprendido. No era tan bueno como la cocina de Kasumi, pero eso sería mucho pedir.

Ranma dejó el infame apetito Saotome hacerse cargo; tenía bastante hambre. Toda la comida era buena, aunque con un sabor un poco extraño. Él estaba terminando cuando Kodachi apareció por otra puerta.

Llevaba su leotardo y sobre el un delantal. Una redecilla cubría su pelo. Ella sonrío al verlo. "Buenos días, Ranma-sama." Su voz era un poco distante. Miró a su desayuno y levantó una ceja con sorpresa "¿Comió todo?"

"Sí, estuvo bueno."

"Oh." Kodachi regresó por la puerta que había entrado, supuso que era la cocina. Se pregunto si ella había preparado el desayuno. Ahora que lo pensaba, él no había visto ningún sirviente aún.

Ranma terminó su desayuno y se levantó. Ponderó su próximo movimiento, quería entrenar, pero el viejo panda no estaba aquí. Ranma se encogió; pensar en su padre era un poco doloroso. Genma había tomado la palabra traición a un nuevo nivel.

Sus pensamientos morosos fueron interrumpidos por el regreso de Kodachi. Ella sostenía una taza grande, dentro había un liquido maloliente. Ella se lo entregó con aire ausente. "Aquí, beba esto." Ella entonces comenzó a limpiar los platos del desayuno.

Ranma miró la verde sustancia, espesa. El retrocedió ligeramente "¿Que es esto?"

Kodachi, pasó junto a él hacia la puerta, llevando una carga de platos. "Contiene antídotos contra los venenos que acaba de comer." Dijo de manera distante mientras se iba.

Ranma se quedó mirando a la puerta. Él sintió la taza comenzar a deslizarse de su mano. Apretó el agarré sobre la taza. Miró el brebaje. Repentinamente se sentía mareado y débil. A toda prisa se bebió el líquido, haciendo caso omiso de su amargo sabor.

Miró a la taza ahora vacía, horror empezando a remplazar el pánico. Por Dios ¿En qué se había metido? ¿Que clase de mujer era Kodachi?

Kodachi levantó la taza de su mano. Él la miró; ella no lo miraba. Ella salió del comedor de nuevo con taza en mano.

Ranma respiró profundo, cogió su mochila y salió del comedor.

Kuno estaba esperando en el pasillo. El estaba usando su tradicional hakama azul y estaba mirando a Ranma. "Saotome, vamos a Furinkan."

Ranma se le quedó mirando aturdido. Kuno camino por el pasillo, Ranma le siguió, más por costumbre que otra cosa. Acciones mecanicas, no pensantes era todo lo que él era capaz en este momento.

Siguió a Kuno por la calle, Ranma logró la suficiente lucidez para considerar a Kuno. ¿Por qué el hacía esto? se preguntó.

Kuno parecía sentir su mirada. "Mis disculpas, Saotome."

Ranma parpadeó confundido. "Uh,¿Por qué?"

"Debí haberte advertido sobre la comida de mi hermana."

Ranma hizo una mueca y no dijo nada.

Kuno continuó. "Hay mucho acerca de mi hermana que tengo que enseñarte si va a casarse con ella."

Ranma sintió un poco de alivio; era un territorio familiar. "¡No nos vamos a casar!" dijo con enojo.

"¿Es así? Kodachi me asegura que un hombre de tu honor cumplirá el compromiso entre nuestras casas."

Continuaron sin decir nada más. Furinkan finalmente apareció a la vista . Kuno asintió hacía él mientras se separaron. Ranma cambió sus zapatos y se dirigió a su clase.

Se sentó en su asiento al lado de Akane. Ella no lo miraba, pero ella no miraba deliberadamente lejos, tampoco. Ella solo miraba al frente, esperando al que maestro comience.

Ranma suspiro y miró hacia adelante. Por primera vez en su vida, no podía esperar a que la clase comenzara.


Después de la escuela, Ranma decidió pasar el rato con Daisuke y Hiroshi. Se las arreglo para comer un tazón de ramen - Que no había comido nada para el almuerzo, no había traído nada de la mansión Kuno con él. - Ellos estaban llenos de preguntas sobre el encuentro - Sobre todo sobre la chica de aspecto fantástico que tenía el mismo nombre que él.

Ranma no tenía intenciones de decirles que 'Ella' estaba más cerca de lo que pensaban. Se comió su ramen y ignoró sus preguntas.

Finalmente, Hiroshi se dio cuenta de que no iba a llegar a ninguna parte. En lugar de ello, dijo con un suspiro. "Bueno, al menos Akane ahora está libre."

El tazón de ramen olvidado, Ranma centro su mirada en Hiroshi.

Hiroshi palideció. "E-es... Es decir ustedes ya no están comprometidos."

"Así es." Interrumpió Daisuke. "Ella esta disponible. ¿Verdad?"

Ranma hablo en voz baja "Idiotas, claro q- " se interrumpió.

Daisuke y Hiroshi se le quedaron mirando, esperando a que terminara. Ranma bajó el recipiente y saltó por encima de Hiroshi, fuera de la cabina.

Maldición, lo que le faltaba. Esos dos idiotas estarán molestando Akane otra vez. Demonios, la mitad de la escuela estaría molestando a Akane. Que diablos ven en esa marimacho, pecho plano ...

De alguna manera, sus insultos parecían inapropiados.

Él sacudió la cabeza y decidió que no podía postergar más lo inevitable. Tenía que volver a la mansión Kuno.

La mansión Kuno nunca sería un hogar para él, nunca había tenido un hogar, solo lugares en los cuales en los cuales se quedaba durante un tiempo. Sin embargo, por alguna razón, a pesar de que sólo había estado allí por unas cuantas semanas , la casa Tendo había parecido un hogar. Había sido cómodo. Ahora tenia prohibido ir allí, y todo lo que tenía era la fría y estéril mansión.

Ranma gruño. Odiaba esto, odiaba sentirse deprimido durante horas y horas. Necesita salir de ello. Levantando la cabeza, se dirigió en zancadas a la mansión. Incluso saltó un par de vallas, algo que no había hecho desde aquél partido. Su innata confianza en sí mismo comenzó a crecer sólo un poco. Afrontaría esos problemas y los superaría. Siempre lo hacía.

Pasó a través de la puerta principal de la mansión. La seguridad era bastante pobre; Ranma no vio guardias.

Miró alrededor de la mansión, preguntándose que hacer a continuación. Kodachi, tenía que hablar con ella, pensó.

Ranma deambulaba por los largos pasillos de la mansión, en busca de ella. Finalmente la encontró, limpiando una biblioteca de gran tamaño.

Ranma se acercó a ella y habló. "Kodachi."

Ella continuó desempolvando los libros.

Ranma frunció el ceño, y le habló nuevamente. "Kodachi."

Kodachi se dio la vuelta y lo miró. Sus ojos estaban desenfocados y tenía una expresión extraña. Poco a poco, sus ojos se centraron en él. "Ranma-sama." dijo ella aire ausente.

Ranma se a acercó un poco, incomodo. "Kodachi."

Ella no respondió, Ranma sentía como su confianza recién adquirida desaparecía con cada segundo que pasaba.

Ranma reunió la poca confianza que tenía, y habló. " Necesito hablar contigo, Kodachi."

Ella frunció ligeramente el ceño. "¿?"

"¿Necesitas hablar conmigo?" Su labio tembló. "¿Necesitas hablar conmigo?" Repitió "Neces-" Ella se detuvo y salió corriendo. Al llegar a la puerta de la biblioteca, Ranma creyó escuchar sollozos.

La boca de Ranma se abrió. Dudó un segundo y corrió tras ella.

Era rápida, sin lugar a dudas. El apenas podía mantener sus ojos sobre ella mientras corría por la escalera, por un pasillo, y por otro conjunto de escaleras de el sótano. Cuando Ranma llegó al pie de la escalera, oyó una puerta siendo cerrada.

Movió su mirada a la fuente del ruido, y vio una sencilla puerta blanca en el extremo de un corto pasillo. Se acerco a ella y trató de abrirla, pero se encontró que estaba cerrada con llave. Se preguntó si debía echar la puerta abajo cuando se dio cuenta de que había una ventana, cubierta con un panel deslizante. Vacilante, él se acercó y la deslizó a un lado.

Dentro había una pequeña habitación desprovista de muebles. Había una pequeña alfombra de color gris opaco. En el centro de la habitación, Kodachi estaba arrodillada en el suelo sosteniendo un plumero y meciéndose suavemente. Ella murmuraba palabras incomprensibles, mientras sollozaba.

Ranma respiro profundo y habló. "Kodachi."

"¡No!¡NO!¡NO!" Sus gritos eran histéricos. Ella se puso de pie y golpeó el plumero contra la pared, con fuerza. El plumero se partió en dos. Kodachi se dejo caer al suelo, todavía sosteniendo los restos del plumero, y llorando con más fuerza que antes.

Ranma estaba tan embelesado por la escena frente a él, que no notó la mano en su hombro, hasta que esta le tiro hacia atrás.

Ranma miró sorprendido al dueño de la mano.

Kuno miró impasible a Ranma.

"Lo mejor es dejarla sola." Dijo Kuno con calma. "Ella va a pasar la noche en esa habitación y no le hará daño a nadie, ni siquiera a sí misma. Mañana saldrá y será normal de nuevo."

Ranma se tragó su replica sarcástica, que era preguntar a Kuno que significaba "Normal" aquí. "¿Con qué frecuencia hace esto?"

"Periódicamente. Cada pocas semanas más o menos. A veces lo hace después de haber pasado por un momento de tensión."

Ranma pensó de nuevo en el partido y la discusión en la casa Tendo. Ella había parecido tan tranquila. Evidentemente le había afectado más profundamente que sus acciones en el momento habrían sugerido.

Dio un pasó atrás y lanzó una mirada a Kuno. "¿Alguna vez has necesitado hacer esto?"

"No." Kuno miró a Ranma por un momento. "Aún no." Se dio la vuelta y se alejó las subir las escaleras.

Ranma se dejó caer contra la pared, escuchando el llanto de Kodachi. Sostuvo su cabeza en sus manos y se preguntó cuanto tiempo tendría que estar aquí, antes de que él también necesitara usar esa habitación.


Fin del capitulo 1.

Nota: Ehmmm. Primero que nada, ¡Hola! ¿Cómo están? espero que bien. Estoy un poco nervioso a decir verdad...

Este fic está basado en el manga, así que Sasuke - El ninja de la familia Kuno - no hará ninguna aparición. Tal vez un pequeño cameo o algo, pero nada más.

Siéntanse libre de enviar sus dudas, quejas, elogios. Trataré de responder lo más pronto posible.