Prólogo de, Ouran Host Club Kaoru Hitachiin


— Bienvenida —sonrió el hombre, con una sonrisa en su rostro.— ¿Mizuki Romaji, cierto?

— Cierto —afirmó la chica de ojos mieles, a la vez que tomaba asiento.

— Y, dime, ¿Cuál es la razón para venir sola? —preguntó el, sin quitar de su rostro aquella sonrisa.

— Mis padres no han tenido tiempo —dijo ella con simpleza.

— Bien, solo tome —el hombre le entregó un papel a la oji-miel, el cual recibió, para seguido salir del lugar.

POV'S MIZUKI.

Salí de la oficina del director y miré atentamente el papel.

"Clase 1-A"

Caminé por los pasillos buscando mi clase, tardé 15 minutos, pero la encontré al fin. Toqué la puerta "delicadamente" (En resumen, la golpee) y abrió un hombre de lentes, el cuál sonrió en cuando me miró.

— ¡Oh! Tu debes ser el nuevo estudiante, ¿No es así? —me limité a asentir, el me sedió el paso al salón, y yo entré.

— ¡Oh, tu debes ser Mizuki Romaji! ¡Que chico tan lindo~! —escuché como gritaba alguien, las demás chicas afirmaron.

¿Un… Chico? ¡¿Acaso parezco un chico?!

...

Bueno, sólo un poco, ¿No?

...

Suspiré levemente, provocando un "pequeño" grito por parte de algunas de las chicas, ¿De qué van? ¡Ni siquiera soy un chico!

Miré al profesor, el cuál tan solo me sonrió y comenzó a hablar.

— Muy bien, espero que se lleven bien con su nuevo alumno —dijo el profesor.

Espere, ¡¿También cree que soy chico?! ¡¿Saben qué?!

¡Me da igual!

Mi cara no podría ser descrita en estos momentos, por alguna razón todos me miraban con temor. Reaccioné rápido y sonreí, intentando calmarme un poco.

— Siéntese donde guste —me dijo el profesor, mostrando (otra vez) una sonrisa.

Asentí en respuesta y me dirigí al lado de una ventana, por suerte los asientos alrededor estaban vacíos.

"Así no me molestara nadie" pensé, sacando un cuaderno para comenzar a dibujar sin prestarle mucha atención a la clase.

— ¿Romaji? ¿Puede decirme de qué estamos hablando? —me preguntó algo molesto el profesor, quizá notó que lo estaba ignorando.

Disimuladamente miré el libro de cualquier persona cerca mío y sonreí internamente.

— … Leyendas de Japón —contesté, el profesor me miró un momento y se volteó.

— Para la próxima, pon atención Romaji.

— Mhj.

Así pasó la clase, después de 30 minutos (aburridos, por cierto), tocaron el timbre para que todos salieran del salón corriendo. Con una sonrisa en mi rostro, me mantuve en mi lugar esperando a que hubieran salido todos. Una vez ocurrió eso, salí del salón.

"Como odio las multitudes"

Avancé con paso lento por los pasillos, observando cada detalle de la que ahora sería mi nueva escuela.

Al mientras, en el Host Club.

Narrador omnisciente.

— ¡Te digo, sería buen material para el Host Club! —insistió, como un niño pequeño, el Hitachiin mayor, haciendo balancear a "el señor", como le llamaban.

— ¡Bien, bien, tranquilo Hikaru! Ni que fueras gay... —susurró esto último, puesto que no quería hacer enojar al Hitachiin mayor. Acomodó su corbata, y con paso decidido tomó la perilla de la puerta, más se detuvo a unos segundos de girarla.— No se de quien me has estado hablando.

Todos los presentes parecieron caerse de espaldas ante lo dicho por el "rey". Los gemelos Hitachiin se dirigieron al mayor y lo tomaron por los brazos, arrastrándolo hacia donde se encontraba hace unos minutos "el chico" de ojos mieles.

Volviendo con nuestra protagonista.

POV'S MIZUKI.

Miré con curiosidad las escaleras que conducían a la tercera planta del instituto. Caminé a ellas, pero justo antes de pisar el primer escalón, alguien cayó encima mío.

— ¡Oh, lo siento! —escuché una voz masculina, el peso encima mío se levantó.

Era un chico rubio, alto, y llevaba el uniforme normal, me ofreció su mano para levantarme. Tomé su mano y el jaló levemente de mi, haciendo que me levantase del suelo.

— ¡Mire, mi señor! ¡Es él! ¡El chico del que le hablamos! —escuché una voz a mis espaldas, haciendo que diera un pequeño salto por el susto.

Voltee, encontrándome con uno de los gemelos de mi clase.

"¡Ignorante! ¡Soy una chica, y ni estando cerca lo notas! ¡Ignorante!"

— Oh, ¿Este chico de aquí? Si... Parece tener potencial —sonrió mirándome de arriba a abajo.

"¿Y ni así nota que soy una chica? ¡Ignorante!"

— ¿Potencial? —pregunté yo, mirándolo interrogante.

— No nos hemos presentado —acomodó la corbara del traje que llevaba puesto, y me ofreció su mano.— Me llamo Tamaki Souh, ¿Tu eres...? —esperó mi respuesta, aún sonriendo.

— Mizuki, Mizuki Romaji —respondí yo cortante, tomando su mano para moverla levemente en forma de saludo y luego alejarme levemente.

— ¿Mizuki no es nombre de chica? —me preguntó, yo negué.

— No, bueno, técnicamente si, pero me da igual —me encogí de hombros restandole importancia.

"Quizá no vaya a ser tan malo que piensen que soy chico, ¡Hah!"

Días después.

Me encontraba sentada en una de las bardas del patio del instituto sola, leyendo un libro.

— ¡Mizuki-Kun! —escuché la voz de Tamaki y los gemelos a mis espaldas.

"¡¿Cuántas veces les diré que no quiero ser un Host?!"

— ¿Si? —pregunté algo frustrada, sabiendo que sería lo que el querría.

— Mizuki-Kun, ¡Juguemos algo! —dijo Tamaki, mirándome sonriente.

— Si tu pierdes... —comenzó a hablar Kaoru.

— Serás un Host —terminó la oración Hikaru.

— Bien... —sonreí, se que juego es perfecto para la ocasión.

— ¡Juguemos "¿Quién es Hikaru-Kun?"! —dijo decidido Tamaki, como si esperara que yo fuera a perder el juego.

Miré a los gemelos un momento, luego de eso me dispuse a hablar.

— El —señalé a Kaoru, la sonrisa de los 3 chicos se agrandó, y justo cuando se disponían a hablar— es Kaoru-Kun.

— ... —se miraron entre sí.— ¡OH, POR FAVOR! —se quejaron a unísono, cruzándose de brazos.

— Les propongo otro juego, ¿Qué dicen? —ellos asintieron al instante.— Juguemos... "¿Qué estoy pensando?" —esta vez quien sonrió fui yo.

Se miraron entre sí.

— ¡Dulces! / ¡Nieve! / ¡Ropa! —miré al último con una ceja alzada.

— Nunca nadie me ah ganado —sonreí con nostalgia, recordando como las personas fallaban intentaban acertarlo.— Pero no se preocupen, para hacer esto más corto, no es algo realmente difícil —ellos me miraron mal, yo reí.— Tienen 1 semana para adivinar.

Habían pasado ya 4 días.

— ¡Mizuki-Kun! —escuché como Tamaki corría hacia mi.

Desde que comenzó en juego, no ah dejado de molestarme, comienzo a arrepentirme.

— ¿Qué ocurre Tamaki?

— ¡Ya se en qué estás pensando! —sonrió con orgullo.

— Veamos, ¿En qué estoy pensando, Tamaki-Kun? —pregunté, era algo que hacía cada vez que le llegaba una idea.

— ¡En nada! —sonrió con insuficiencia. Yo lo miré fijamente.

— Bien, ahora, ¿Qué estoy haciendo, Tamaki-Kun? —pregunté.

Hace dos días les dije a los chicos que si adivinaban en qué pensaba, tendrían que responder, el qué estaba haciendo.

"Esta ni de broma la atina, ¡Hah!"

— Estás intentando descifrarme —sonrió por su respuesta tan "profunda".

Mi cuaderno cayó de mis manos.

— ¡¿Acerté?! —preguntó, su sonrisa se ensanchó.

Asentí, a la vez que me daba vuelta y comenzaba a caminar por el lado contrario.

— ¡Ven hoy en la salida al Host Club! —escuché que gritaba.

¡El lo acertó!

"El puede ver mi alma, ¿Cierto? Yo no soy transparente, pero el me ah descifrado mejor que mirando por de un cristal limpio"


Supongo que quedó aceptable, heh.

— WhiteDCrisKat.