Hola! :D bueno aquí está la segunda parte, cambie algunas cosas, pero son detalles mínimos a cómo o lo tenía en el otro foro, espero les guste.
Gracias a:
misel-kuchiki:gracias, bueno no crea que sea algo intenso, pero a primero le toca medio sufrir a Rukia D: y ya después a Ichigo, pero bueno es Ichiruki XD que más puedo decir? Muchas gracias por leer
: Gracias por leer, espero poder continuarlo :D ya llevaba algo en el otro foro, pero no se cuánto tiempo me tarde editándolo y publicándolo
Freya ir-san:Hola! Gracias igual por leer y seguirme en este foro y el anterior, pero tristemente lo cerraron u.u bueno aquí seguiré publicando :D espero tengas un chachito de tiempo para leer.
(Gracias igual a los que leen y no comentan :D)
Y bueno aquí está el segundo capitulo
2
Enana
— ¡Sí que eres una enana tonta!— dijo con un cierto tono de frustración en su voz, estaba harto de que esto pasara, no era la primera vez que tenía que llevarla a un hospital en medio de la noche, incluso ya se había vuelto una rutina, una muy rara y tediosa rutina que tenía que repetir de cuando en cuando, básicamente los sucesos siempre eran así:
1. Rukia no quiso aceptar que hizo algo mal
2. Termina tan golpeada que podría sacar una tarjeta de paciente frecuente en el hospital
3. Van a comer a algún lugar
4. El ciclo se repite
— ¡Oye!, ¡no tienes por qué decirme eso!— Era la niña más terca que jamás había conocido, no importa cuentos eran, nunca aceptaría que ella no tenía la razón.
— ¿Y porque no? ¡Lo que hiciste fue muy estúpido!— no pudo evitar gritar. Cuando le explicaron a Ichigo sobre como había ocurrido el incidente no dudo ni un segundo en ir a patearle el trasero a esos idiotas, (y después a ella) pero luego cayó en cuenta que no tenía idea de quienes eran o donde estaban, eso solo lo altero aún más.
— ¿Quién eres para juzgar lo que hago? — Hostil, era la única palabra que definía a Rukia en todo el sentido de la palabra
— No te juzgo, simplemente digo que no tenías que hacer eso...— se preocupaba, aunque no la admitiera tan abiertamente lo hacía, no la veía en un sentido romántico, pero era como su hermana pequeña, a quien tenía que cuidar, ya tenía dos más, a quienes amaba con todo su ser, pero ella no encajaba por completo ahí, la quería, sí, pero simplemente no podía comparar el sentimiento, él sabía que sus hermanas no ameritaban tanta protección, pero ella, ella era un caso especial, sentía la necesidad de saber cómo estaba, que hacía, donde hacia lo que hacía, con quien lo hacía, era un sentimiento extraño, como si de un objeto frágil se tratara. Aunque sabía que ella estaba lejos de ser frágil.
— ¡El empezó!.- soltó la queja como si fuera lo más lógico del mundo empezar a pelear con alguien que choco contigo.
— ¡Me importa un pepino quien empezó! ¡TÚ seguiste con esto!, ¡Nos tenías preocupados idiota!—
— Nunca pedí que lo hicieras, por mi mejor si nunca me hubieras recogido.— no pudo haber sonado más triste, desesperada, al parecer nadie podía ver lo que estaba pasando dentro de su mundo a punto de colapsar
— Y luego dices que no eres una persona con depresión. De todos modos lo hubiera hecho aunque no me lo pidieras—
—...— miro hacia cualquier lugar para evitar que el viera su estúpida sonrisa " ese idiota ¿cómo dice esas cosas?, pero fue muy tierno de su parte"
—Bueno como sea vamos a casa. — la tomo del brazo un poco brusco para obligarla a caminar más rápido
— Adelántate, todavía no quiero estar en casa. — se paró en seco al escuchar decir "casa", era el último lugar donde quisiera estar, incluso la lúgubre sala del hospital se le hacía más acogedor que la idea de estar en su madre.
— ¿Te preocupa tu mama?— era como si pudiera leer su mente, todo los gestos que ella hacía, él podría interpretarlos de la manera más rápida y acertada.
— Neh, debe de estar lo suficientemente drogada para no darse cuenta de las vendas, o de que ya llegue o que alguna vez me fui. — Dijo rascándose la cabeza con una mano — Así que estaré un rato más afuera. Me gusta estar afuera.
— Claro que no, después de lo que paso es muy peligroso y tonto salir tu sola en especial a esta hora. — miro a su reloj dándose cuenta de que faltaba poco para la media noche, no es que ella no supiera andar sola, o que pudiera perderse, de hecho el solía bromear con ella diciéndole que era como un GPS, sabia todas las calles de la ciudad, los atajos y caminos más peligrosos, incluso podía cursar de un barrio a otro en menos de 15 minutos. Simplemente la idea de que ella estuviera mas sola no le agradaba
— ¿Con quién crees que hablas? ¡Soy capaz de defenderme y cuidarme sola!— no pudo evitar sentirse indignada, pues quien había sido, si no ella quien lo ayudo a encontrar el camino al apartamento cuando se mudó, ¡y quien lo ayudo cuando no encontró un lugar donde vendieran el bendito chocolate caliente que tanto tomaba?, y ¡quien fue la que le dijo que decirle a Orihime para que pudiera llegar al apartamento? ¡ELLA!
— Claro y por eso saliste toda mallugada después de tu última pelea, eres muy tonta. — le dio un pequeño golpe en la frente mientras seguía caminando
— Eso fue porque no estaba concentrada, si no esos tipos hubieran caído al suelo en un abrir y cerrar de ojos. — puso su mano en el pecho, se sentía orgullosa incluso de las peleas que no ganaba.
— Y que es tan importante como para ocupar tu pequeña mente. — una sonrisa burlona se asomó en su cara
—Yo…..esto….— se sonrojo casi al inmediato al recordar que estaba pensando en cierta persona irritante, que estaba al lado suyo. "pues ¿quién más? ¡Si no en ti idiota!"— en... ¿un chico...?
— ¡Ja! la tonta enana se enamoró, ¿quién lo diría? ¿Y quién es el desafortunado?.-
"¡tú idiota! ¿Que no te das cuenta? ¡Aunque seas mayor que yo me gustas mucho! ¡Pero tengo mucho miedo como para decírtelo! Aparte tu estas con Orihime! ¡Ni siquiera me haces caso cuando estas con ella! ¡Como quisiera estar en su lugar!"— ¡no estoy enamorada! ¡Solo que me recuerda a ti!— "mierda ¿que dije? ¡Piensa rápido Rukia!
Ichigo paró en seco un momento y después siguió como si lo que había escuchado no hubiera significado nada —¿A mí? ¿Por qué? ¿Es muy apuesto?— dijo mientras sonría para sí mismo con mucho ego en su voz
"¡si tan solo supieras…! ¡Pero eres demasiado idiota!"— ¡Jajajajaja! ¿Tu apuesto? ¡No me hagas reír! me recordó a ti porque es casi tan estúpido como tú—
— Jajaja muy chistosa, bueno ¿cómo se llama?— dijo con algo de indiferencia y poco interés en su voz
"¿rayos y ahora qué? no conozco a nadie más que a él,bueno si pero me tratan como mierda no puedo decirle nada"— ¿Te importa?— "¡si voy bien!"
— No, la verdad no, de hecho me alegra que no me cuentes, me ahorro tiempo. —
"uffff! ¡Maldito Ichigo Kurosaki! Eres un idiota ¿cómo dices cosas como esas? ¿Cómo dices cosas tan tiernas y luego la cagas?"
— Como sea, vayamos ya, se está haciendo tarde. — Tomo otra vez el brazo a Rukia jalándola hacia adelante lo cual molesto a la pequeña chica.
— Te dije que me quedare un rato más aquí afuera. — Se zafo del agarre del pelinaranjo (otra vez)
— ¡Y yo te dije que era muy peligroso enana sorda!— la volvió a agarrar del brazoy continuo caminando.
— ¡No!... no quiero. — Menciono lo último en un susurro, Ichigo al notar esto se giró y la vio a la cara pero ella solo bajo la mirada. —
— ¿Por qué?— quiso mirar a sus ojos, pero estaban bien escondidos en tanta mata de pelo, en busca de alguna señal de saladas lágrimas a punto de llenar sus ojos, pero no las encontró, nunca las encontraba
— No quiero estar con ella— ahogo un pequeño quejido Ichigo estaba apretando más el agarre.
— ¿Te refieres a tu mama o a Orihime?—
"Obvio que a Orihime idiota no quiero ver como ella se abalanza a hacia ti"— ¿a quién más idiota? pues a mí mama...—
— Sabes cuando digo "casa" me refiero a MI casa, no a la tuya tonta— puso su mano en la cabeza de la niña acariciándola y despeinándola más de lo que ya estaba, si es que se podía — vamos, casi es hora de la cena, preparare lo que quieras.
— Pensé que Orihime cocinaría, siempre que comemos en casa dices que ella solo puede preparar la cena—
— ¿No has probado su comida? ¡Es horrible! ¡Solo la dejo cocinar la cena porque son cosas ligeras un sándwich de atún sin ninguna cosas rara! ¡Un vaso de leche o fruta picada! no es tan complicado. —
— Si no te gusta ¿porque no le dices?
— ¿Bromeas verdad? ella se entusiasma mucho cuando me prepara comida no podría hacerle eso. —
— No sé si eres muy amable con ella o muy hijo de perra—
— ¿Por qué hijo de perra?
— Porque si algún día otra persona le dice la verdad sobre su comida ella te preguntara que es lo que piensas y tendrás que decir la verdad, y solo le romperás el corazón. — sonrió mentalmente ante la idea, no era que disfrutara del dolor ajeno, pero con ella podía hacer una excepción
— Buen punto, pero dejemos esto para después, será mejor apresurarnos. —
— Pero, me dio cosa lo de su comida, mejor como en casa. — su estómago se revolvió ante la idea de comer algo preparado con algo que había en su casa, pero le dio mas asco pensar en comida hecha por Orihime, no es que alguna vez lo hubiera probado, pero su imaginación volaba a limites muy raros.
— Yo la voy a preparar, a parte ella no está. —
— ¿Que paso? ¿Dónde está?—
— No es nada importante te diré después, ahora vamos. — tomo de la mano a Rukia y la jalo para que caminara más deprisa. En cuestión de minutos llegaron al departamento de Ichigo.
— Toma. — deposito un plato con un poco de arroz y un poco de carne.
— ¡Al fin!¡ algo que no es verde!— tomo primero la carne llevándose un gran pedazo a su boca— ¡Mmmm eshta.. ico! que esh?—
— Podrías primero acabar de tragar y luego preguntar. — le aventó una servilleta a la cara.— Es Buey de Kobe.—
— ¿Bromeas? ¿Dónde lo conseguiste?— tomo otro gran pedazo llevándoselo a la boca. — Me enchanta!
— ¡Primero traga! Se lo dieron a Orihime en uno de sus viajes. — tomo un poco de arroz y se puso con su carne. —
— Pero deberías de guardarlo para la comida, es muy rico como para comerlo en la cena. —
— No creo que sea buena idea, ella se emocionó mucho cuando se lo dieron, dijo que llegando a casa lo cocinaría con quien sabe qué cosa, y es muy buena carne como para desperdiciarla de esa manera.
— ¿No se enojara contigo?—
— No lo creo le diré que estabas muy conmocionada y quería hacerte algo especial. —
— Ósea que ¿me echaras la culpa?—
— ¿No crees que vale la pena? dijiste que estaba muy rico—
— ¡Si lo está! ¡Pero se enojara conmigo!—
— Tranquila no se enojara... Solo hará un puchero ¡y ya!— se estreso solo por pensar en ella haciendo caras tontas y diciendo estupideces, como siempre, como ella era.
— La conoces muy bien. — tomo otro poco de arroz del cuenco de Ichigo para pasarlo a u plato
— Oye tu aun tienes arroz, y ¡se supone que debo de! ¡Ella es mi novia!—
— ¡No me refiero a eso! ¿No se supone que cuando estas con alguien lo más lindo es que te sorprenda? digo, yo me aburriría con alguien que ya sé cómo es totalmente. Sería muy tedioso y no me divertiría. —
— ¿Y bueno tu que sabes? ¡Dices que nunca te has enamorado! ¿Cómo sabes que supone como debe de ser?—
— ¡No necesito estar enamorada para saber algo tan obvio!—
— ¡Ay ya suenas como mi abuela! ¡Mejor cállate y come!— le aventó un palillo a la cara.
— ¡Auch oye!.—
— Jajaja ¡enana tonta!.— No podía evitar molestarla, era como una necesidad básica para él. Siempre era así con ella, se divertían mucho cuando los dos estaban juntos, el resto de la cena se la pasaron hablando de cualquier cosa, hasta que Rukia recordó que tenía que pedirle un favor.
— Oye Ichigo. —
— Mmmm .—
— ¿Cuánto me darías por un reproductor?—
— No lo sé, tendría que verlo primero. —
— Toma— saco de su chamarra un pequeño muñeco con forma de cara de un conejo y lo dejo con cuidado en las manos de Ichigo.
— Unos 1.000 yenes. — lo empezó a examinar determinadamente y pasearlo de una mano a otra
— ¡¿Tan poco?! ¿Por qué?— casi se cae de la silla de lo sorprendida que estaba, él era su amigo, pero eso no le quitaba lo tacaño
— Me debes 500. — lo aventó donde estaba Rukia y empezó a recoger los platos
— Pero puedes escuchar un montón de música. — agarro el curioso artefacto en forma de conejo y puso una canción de uno de los muchos grupos que tanto amaba Rukia y que tanto odiaba Ichigo.
— Tienes mal gusto, apuesto que está lleno de música de ese estúpido programa del conejo ese. — Recibió una patada en la espinilla por parte de la niña. —¡AUCH!
— ¡Chappy no es tonto! es muy lindo!— se cruzó de brazos y le dio la espalda mientras bailaba al son de la música que estaba escuchando
— Si si como sea, toma. — saco la billetera y le dio el billete más arrugado que encontró, y Rukia le paso el reproductor
— ¡Pero si solo hay 500!—
— Cambie de opinión. —
— ¡Yo también!— le arrebato el pequeño artefacto acercándolo a su pecho y oprimiéndolo con mucha fuerza.
— ¿Para qué estas ahorrando?— en ese momento la cara de Rukia se relajó un poco y con una gran sonrisa le enseño una de sus manos.—
— ¡Diseño de uñas! ¡Soy la mejor de mi clase! ¿Quieres que te las arregle? Muchos hombres lo hacen. —
— No, no quiero. — Se acercó para tomar la sal que estaba al lado del plato de Rukia, ella al estirar la mano se dio cuenta de que tenía pequeñas marcas en sus nudillos. —
— ¿En verdad eres un gánster?— El pelinaranjo la miro con una cara de incrédulo— Dicen que te escondes por qué hiciste algo malo, Y mi mama me advirtió que eres abusador de menores. —
— ¿Tú crees que...? ¿Crees que soy un hombre malo?—
Rukia vio hacia el techo, vio su departamento. — Bueno... Te pareces a los que están en prisión. — hecho una pequeña risita mientras el chico con el que estaba ablando estaba realmente sorprendido, antes de que el muchacho pudiera decir algo lo interrumpieron tocando la puerta.
— Rukia ¿estás ahí?—
— ¡Es mi mama!— frunció el ceño y se escondió abajo de la mesa. — Yo no estoy aquí — dijo en un pequeño susurro.
— ¡Ichigo! ¡Abre la puerta!— El solo se asomó dejando ver su cara y parte de la casa. — Ichigo...¿Rukia está ahí?
— No está aquí. —
— ¡Pero oí voces! ¿Por qué no abre la puerta?— él se dio la vuelta viendo que el plato de arroz de Rukia aún estaba sobre la mesa— ¡Rukia se que estas ahí! ¡Sal ahora mismo!,¡Abra la puerta!— él puso su mano en el marco de la puerta y con su pie fue poco a poco empujando el plato de arroz. Antes de que cayera en seco Rukia lo atrapo y volviéndose a esconder. Finalmente abrió la puerta.— ¿En serio no está ahí?...niña tonta y escurridiza, como sea quiero ver cuánto me da por esta cámara—
Salió del apartamento y sentándose en una de las sillas de afuera, tomo la cámara y le dio un papel con dinero en un pequeño sobre.
— Se lo advierto deje de traer a mi hija aquí, si la toca lo mato. Acuéstese con mujeres casadas, pero no toque a los niños. Le cortare los testículos si lo hace. Si está desesperado pregúnteme a mí, usted es atractivo yo saldría con usted. — le aventó un otro pedazo de papen a la mesa y no dijo nada más— Cobarde. — tomo el papel enfurecida y se dirigió a su departamento.
Entro y miro a Rukia parada en la ventana viendo hacia la ciudad.
— No es por nada pero será mejor que te vayas, casi me matan porque estás aquí. —
— Si claro. — se dirigió hacia la puerta pero antes de salir se dio cuenta de algo. — ¿Oye?
— ¿Qué?—
— ¿Y lo que tenías que decirme? —
— Te lo diré mañana en el desayuno, fue mucha conmoción por hoy.—
— ¿Ósea que es algo malo?—
— No, no del todo, anda ya vete me mataran si ven que sales tan tarde de aquí. —
— Bueno, gracias por la comida bye bye!
— Si bye bye, adiós, sayonara ¡lo que sea! pera ya largo .— en cuanto escucho come era cerrada la puerta se desplomo en su sillón y miro hacia afuera por la ventana en la que Rukia estaba, esbozo una pequeña sonrisa, y se rasco la cabeza.— Extrañare este lugar.— tomo su celular y vio un mensaje que indicaba que tenía 6 llamas perdidas, lo cerró con fuerza y con furia al ver que todos eran de la misma persona, lo guardo otra vez en su bolsa y miro al techo.— Pero...¿estaré haciendo lo correcto? —
Y bueno aquí acaba, por favor comenten, si piensan que pudo mejorar algún detalle p mis faltas de ortografía y/o redacción. Nos leemos pronto! Sayonaraaa! Bye bye!
