Disclaimer: "Los personajes nombrados en esta historia son propiedad de la Srta. Naoko Takeuchi, está historia es escrita solo por entretención sin fin de lucro"
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Capítulo II
La Promesa, una prueba de Amistad
El Sol de la mañana llego muy cálido en este día tan especial, porque hace cuatro años que gracias a nuestra maestra me hice amiga de Mina, sé que igual tengo otras amistades como lo son Molly y Kelvin, pero mi amistad con ella es diferente y única. Me debo levantar temprano para así tener tiempo de arreglarme, e ir junto mamá por un regalo para Mina y luego ir a comer un delicioso helado y poder jugar en los juegos del parque.
-Bueno días mamá, ¿cómo amaneciste el día de hoy?- pregunte mientras llegaba a la cocina, después de haberme duchado, arreglado y ordenado mi pieza.
-Buenos días hija, yo amanecí muy bien ¿y tú?- me pregunto como cada mañana mientras terminaba de preparar mí desayuno uno deliciosos hot cakes.
-Pues veras, tenía mucho sueños, pero como tú sabes hoy celebraremos junto a Mina un año más de amistad y tenía que estar lista para que vayamos por el regalo de ella y no retrasarme ya sabes lo impuntual que soy y hoy no quiero fallarle -
-Me gusta mucho que tu amistad con ella crezca día a día, Mina me parece una niña encantadora, se nota que se quieren, ¿desea que hable con su mamá para ver si se puede quedar esta noche a dormir-
-Sí mamá te lo agradecería mucho, es que tú sabes como es la mamá de ella…-
-Serena, no debes hablar de otras personas y menos en su ausencia y si son mayores, a veces nosotros los padres simplemente somos sobreprotectores- me lo dijo un poco molesta.
-Lo sé mamá lo siento, será mejore que me terminé de arreglar, estuvo delicioso es desayuno, muchas gracias mamá te quiero mucho- y así me fui a mi pieza a ultimar detalles de este gran día.
Ya estaba lista para bajar a ayudar a mamá, los cálidos rayos del sol entraban por mi ventana, anunciando que hoy sería un bellísimo, definitivamente lo pasaremos muy bien con Serena, celebrando un año más de amistad. Ya tengo su regalo, solo que aun no le pido permiso a mi mamá, será mejor que ordene mi pieza y la baje ayudar, para que me deje salir.
-Buenos días Mamá ¿necesitas ayuda?- le dije una vez que llegue a la cocina, después de haber aseado todo el segundo piso.
-Bueno días, si ayúdame a prepara la mesa, que ya voy a servir el desayuno- me hablo con tu tono serio de siempre, pero sin mirarme, a veces no entiendo porque es tan dura conmigo, yo la amo y le traigo las mejores notas, me apena mucho que sea así, solo espero me de permiso
-Listo mamá- le dije mientras me pasaba un plato con hot cakes y el frasco de miel.
-Bien siéntate que te serviré la leche caliente- sé que no soy la mamá más cariñosa del mundo, que quizás he sido muy dura con Mina, pero ella tiene que saber que la vida no es fácil, amo a mi hija y me da una pena tremenda que justo ahora que encontró una amiga tan buena como Serena tengamos que irnos a vivir a las afuera de la ciudad y tendré que cambiarla de preparatoria, solo espero logre entender.
-Mamá…- dijimos las dos al mismo tiempo.
-Mina…- solo espero que no sospeche nada, mejor la dejo hablar a ella primero, para saber si sé imagina algo.
-Discúlpame, dime mamá- le respondí mientras tomaba un sorbo más de mi leche.
-No hija no te preocupes dime tú primero y de ahí te diré yo- ¡Ay no! Algo raro está pasando, mi mamá no es así.
-Mamá tu sabes que desde que somos amigas con Serena celebramos cada año el habernos conocido y ser amigas, y verás hoy es ese día crees ¿Qué me puedes dejar ir con Serena? Yo sé que hay mucho que hacer en la casa, pero prometo que mañana te ayudaré en todo- le conté en tono temeroso, esperando un "pero" y una negación justificada.
-Sí, Mina si puedes ir y no preocupes por mañana, ¿no te gustaría ir a quedarte a su casa? Tu sabes que siempre después de esas salidas ella quieres que te quedes con ella en casa-
¡¿Qué? ¿Qué le pasa a mamá? Ella jamás me había dado permiso sin antes ponerme miles de problemas, lo sabía algo raro pasa, ella no es así…
-Mina, te pregunte algo aun estoy esperando tu respuesta- noté en mi hija un sorpresa y preocupación ante mi pronta respuesta, de seguro sospecha algo.
-eeeh….sí… claro…claro, le diré a Serena en cuanto nos veamos, gracias mamá. ¿Qué me ibas a decir?-
-Creo que esa conversación la dejaremos para mañana tu regreso, no queremos que nada arruine tu festejo- es lo mejor Mina, disfruta esté día junto a Serena-
-Está bien me iré a terminar de arreglar y alistar un bolso de ropa- definitivamente aquí hay gato encerrado, solo espero que no sea nada malo, no quiero sufrir, ni tener pena…bueno, bueno será mejor dejar de cuestionarme tanto y aprovechar esta oportunidad.
Después del almuerzo, no dirigimos con mi mamá al centro comercial en busca del regalo de Mina y lo encontramos, una hermosa cadena que después de cada cinco eslabones decía "Mina", está perfecta puesto que el año anterior al finalizar el año escolar nuestro papas nos regalaron un colgante con la inicial de nuestro nombre, está cadenita le quedará perfecta a su M.
Ahora me dirijo al parque donde quede de verme con Mina, espero llegar puntual porque siempre soy la que llega atrasada a todos lados y este año espero no fallarle.
-Listo mamá, el regalo está listo, nos podemos ir- le dije a mi mamá mientras tomaba con fuerza y anhelo mi bolsito donde llevaba el regalo de mi mejor amiga.
-Me parece, es hora ir al encuentro de Mina, recuerda que las esperaré cerca de fuente con Samy, para que de ahí nos vayamos con tu padre en el auto a casa, a lo que lleguemos a casa llamo a su mamá-
-Está bien mamá, estaremos puntual y espero que Mina quiera ir a la casa-
-No veo a Serena por ninguna parte- me dije a mi misma mientras me acercaba a la fuente en el medio del parque, aun pensando en que será aquello de lo que mi mamá quiere que conversemos sé que no debería preocuparme, pero todo ese cambio asusta. Ni cuenta me die entre tanto pensamiento de la pronta llegada de Serena.
-¡Minaaaa! ¡Hola!-me grito desde el otro lado de la fuente-
-¡Serena!- le grite en forma de saludo, vi que venía con su mamá, la Sra. Ikuko siempre tan amable y cariñosa, ojala mi mamá fuera siempre así.
-Serena, cuantas veces debo decirte que no debes gritar en la calle, eso es de mala educación, discúlpanos Mina- le dijo algo molesto su mamá, a mi me dio risa. Mientras que a ella le hacía puchero, para que no la regañara más.
-Lo siento Mamá, Mina- se disculpo, cuando nos miramos se nos ilumino el rostro a las dos pero yo debía salud a su mamá antes de correr abrazarla.
-Hola Sra. Ikuko ¿Cómo está?- pregunte con mi mejor sonrisa, me encantaba como era la mamá de Serena, es más la sentía como si también fuera mi mamá.
-Hola Mina, que bella estas. Yo me encuentro muy bien gracias por preguntar y dime ¿Cómo estás? ¿Cómo está tu mamá?- A veces no comprendo como la mamá de Mina, puede ser tan distante con ella, cuando es una niña tan encantadora.
-Estamos las dos muy bien, gracias Sra. Ikuko- me encanta como me sonríe, siempre hace me sonrojé, la calidez de ella es igual a la de Serena. Por lo que no me aguante más corrí a abrazar a mi amiga y a su mamá.
-Bien la dejó para que lo pasen bien, nos encontraremos en la tarde como siempre en la fuente de parque, ¿de acuerdo?- les dije a estás dos hermosas damitas, que no se soltaban por nada del mundo.
-Siii- me respondieron las dos al mismo tiempo. Me detuve recordando lo que le dije a Serena con respecto a Mina.
-Mina, ¿desea qué llamé a tu mamá para que te vayas a quedar a la casa esta noche?-
-No será necesario mi mamá ya me dio permiso, por eso traje esté bolso con mi ropa de cambio- le respondí feliz a la Sra. Ikuko y enseñándole mi bolso a Serena a quien se le ilumino el rostro tanto como me imagino se me alumbro a mí.
-Vaya no me esperaba que tu mamá te diera permiso, pero me parece estupendo, entonces iré por Samy a lo que nos reunamos pasamos a comprar algo para una deliciosa cena. Dame tu bolsito para que no te moleste, nos vemos niñas más tarde- definitivamente que la mamá de Mina le haya dado permiso así como así me parece muy raro.
-Nos vemos- gritamos Mina y yo al mismo tiempo, últimamente nos caracterizamos por dar a coro nuestras respuesta. Pero igual que mamá no dejaba de estar sorprendida que le hayan dado permiso a Mina así de una, sin "pero…"
-¿En serio tu mamá te dio permiso así como así?, disculpa que pregunte es que me parce tan extraño, ella no es así-
-Así es Serena, la verdad es que estoy tan sorprendida como tú y tu mamá, tu y yo sabes que tanto tú papá y mi mamá no son muy permisivos con nosotras- le conteste antes su pregunta.
-Es verdad…-me respondió algo cabizbaja, pues de un tiempo hasta ahora su papá cambio del cielo a la tierra con ella -La verdad es que es tan raro que llega a dar susto, pero no nos pongamos así hoy no que es un día especial porque hace cuatro años que somos amigas y hoy más que nunca puedo asegurarte que eres mi mejor amiga-
-Serena que linda tus palabras, haber llegado a ser tu amiga era algo que siempre quise desde que te volví a ver en segundo año de la primaria y aquí estamos juntas, cómplices de travesuras, soñadoras de un mundo mejor y un encantador príncipe azul, así es como las mejores amigas- le respondí abrazándola muy fuerte en verdad Serena eres mi mejor amiga.
Caminamos hasta la fuente de Soda y nos sentamos en la mesa continua a la ventana que da al parque donde nos habíamos quedado en juntar, pedimos unos deliciosos helados. Mina pidió de Fresas y yo de Chocolate.
-El helado estuvo delicioso- le dije al finalizar el mío, a ella aun le quedaba un poco y no me aguante más y saque su regalo -Toma te traje un regalo, es algo pequeño pero sé que te servirá y que al usarlo te acordarás de mí- ella me miró con su cara llena de sorpresa y algo apenada no le gustaba que le diera regalos.
-Gracias Serena, no debiste haberlo hecho- me respondió apenada –Pero yo igual te traje un pequeño regalo, espero te guste- mientras tomaba el regalo en mis manos, decidimos abrirlo juntas ¿y cuál fue la verdadera sorpresa?...
-Gracias….pero…pero…si es la misma cadenita que yo escogí para ti con la diferencia que en la mía dice Serena- aun no podía creer que hayamos comprado y escogido el mismo regalo pero con el nombre de la otra.
-jajaja es verdad…vaya en serio que cuando lo vi pensé que serviría para tu S, la que nos dieron el año pasado- vaya definitivamente pasamos mucho tiempo juntas…tanto que ya hasta pensamos iguales.
-jajaja ahora si podemos alardear de que somos las mejores amigas, ya hasta pensamos iguales- no podía dejar de reír antes esta situación, tan poco inusual.
Después de haber compartido unos deliciosos helados y de haber intercambiado nuestros regalos y haberlos usado al tiro, pues ambas llevábamos en nuestros bolsos nuestros colgantes, ya que siempre decíamos que después de clases iríamos por la cadena y nunca lo hacíamos. Luego de habernos puesto nuestras cadenas con nuestros colgantes, pagamos la cuenta y salimos para los juegos que había en el parque, siempre usábamos la torre de la fortaleza de juego para conversar de querer salvar el mundo de los malos y encontrar príncipes azules. Al llegar al juego había un grupo de niños molestando a todos y para ahorrarnos el mal rato optamos subir por la escalera de la torre contraria por donde debíamos cruzar un puente colgante.
-Serena, la verdad nunca me ha gustado el puente colgante- le dije, porque de verdad nunca antes lo habíamos cruzado, siempre usábamos la escalera, pero justo el grupo de niños molestosos se ganaron cerca de allí.
-Pues la verdad Mina a mí a tampoco me gusta mucho tú sabes cuánto me aterra la altura, pero prefiero eso que nos molesten esos niños grandes-
-Si es verdad no queda de otra…yo iré primero- ni yo puedo creer que haya dicho eso, desde cuando soy tan valiente.
-¿estás segura? Si quiere voy yo primero, no creo que pasé nada malo- me dijo Serena, dude un poco pero es que de verdad quería demostrarle lo valiente que soy y que ahora yo igual podía cuidarla.
-Si Serena estoy segura, mira yo cruzo primero y así cuando tu cruces yo te extenderé mi mamo para que no tengas miedo- le guiñe un ojo y dije con mucha valentía y segura de mi misma.
-¿Me lo prometes? ¿Me prometes que no tomarás mi mano y no me soltaras?- me pregunto con un poco de temor en sus ojos, de verdad que a Serena la Altura le aterraba más si era caminar en algo que se moviera.
-Por supuesto que sí, te Prometo que no te soltaré la mano, que nunca te dejaré sola, pase lo que pase- le dije muy en serio, porque desde el fondo de mi corazón no la dejaría.
-Pues yo también te prometo que no soltaré de tu mano y que nunca te dejaré sola…pase lo que pase- y sellamos esa promesa con un buen apretón de mano.
Comencé la travesía, el puente colgante no quedaba tan alto, pero no dejaba de dar miedo, se movía levemente…en la mitad del camino casi caí, pero me sujete bien y alcance a llegar del otro lado, respiré un poco, me di vuelta le sonreí a Serena para darle confianza y le extendía mi mano.
Cuando vi a Mina del otro lado, igual no pude evitar sentir algo de miedo cuando la vi que casi cayó, pero cuando me miro y sonrió me dejo más que claro que no debía sentir miedo, cerré mis ojos y respiré profundamente esperando que en el aire me terminara en llegar el valor.
Ya lista para comenzar a cruzar, caminé hasta ubicarme delante del puente, puse el primer pie y luego el segundo, evitando mirar hacia abajo, el puente se movió levemente y mi corazón no evito acelerarse rápidamente. Iba muy bien, lento pero seguro, pero no evitaba tener miedo, pero por suerte ya me encontraba en la mitad…cada vez veía la mano de mi Mina, más cerca lo único que quería era alcanzarla para sentirme segura.
-¡Vamos Serena, queda menos tu puedes!- sentí el grito de Mina que me alentó a seguir en nuestra nueva aventura llegar por el camino largo a nuestra torre, donde siempre nos juntábamos a soñar despiertas.
Serena iba muy bien, ya no quedaba nada para que nuestras manos se juntaran, podía sentir el calor de su mano acercándose a la mía, cuando escuche un ruido raro, miré sobre el hombro de ella…
-¡Ay, no Mina ¿Qué sucede?- me pregunto con la cara llena de angustia y yo no logre ver de donde provenía aquel ruido.
-No es nada Serena apúrate será mejor- le dije para que no perdiera la confianza y se quedara estática en donde venia. Pero de nuevo ese ruido tirante, note de pronto que Serena se veía más abajo, fui ahí que noté que el ruido tirante era de la cuerda que sujetaba al puente, me asuste mucho, porque imagine que en cualquier momento el puente se venía abajo y a mi amiga le falta solo un poco para llegar.
-¡Serena apúrate, corre….toma mí mano…!-le grite ya desesperado viendo como el puente se comenzó a caer junto a Serena y como por arte de magia o por un deseo interno sentí la mano de ella en la mía, la sujete con todas mi fuerza, pero cayó con peso.
-¡Mina…no me sueltes por favor, tengo miedo!- me dijo Serena con sus ojos llenos de lágrimas y aterrados.
-Nunca amiga nunca lo haré, aun cuando tenga que caer contigo- en verdad el efecto gravedad estaba siendo mucho más fuerte que yo, pero yo le había prometido no soltarla, debía cumplirle.
-Mina no, nos vamos a caer juntas, mejor suéltame- me dijo con las lágrimas inundando sus ojos –Te liberó de tu promesa-
-Pues yo no de la tuya, así que no debes soltarme- la verdad no aguante más y lloré con ella ya no podía más, pero no quería soltarla, no quería fallarle.
-Serena eres mi mejor amiga, mi hermana, nunca te soltaré prefiero ir contigo hasta la misma eternidad- ya no podía más.
-Mina tu igual eres mi hermana, mi mejor amiga, tampoco romperé la promesa, seremos amigas y hermanas hasta la eternidad- y no aguante más logre abrazarme de ella y nos dejamos caer, sin darnos cuenta que el puente solo corto una cuerda, haciendo que nos deslizamos por su superficie, hasta que de manera sueva, tocamos tierra…mejor dicho caímos en la arenas, ninguna de las dos quería abrir los ojos. Y lo hicimos hasta que los niños que creíamos molestosos se nos acercaron preocupados para saber cómo nos encontramos.
Pero por suerte solos nos dolía un poco el cuerpo, el puente nos ayudo a mitigar el golpe, después de unos minutos, nos soltamos y nos miramos, en ese momento no necesitamos palabras…puesto que lo más importante fue que en medio de una gran prueba de amistad como está, nuestra nueva promesa de nunca dejarnos salió invicta.
Los mejores amigos son como las estrellas, aunque no siempre se ven, sabes que están ahí.
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Hermanita de mi Alma, hoy como hace tanto días me haces mucha falta, ya termine otro capítulo, otra parte de nuestra historio obviamente modificada…pero siempre en honor a ti…te amo mucho y te extraño u.u
Princess Rei of Mars: Gracias por tus palabras. Así es, hay amigas que sin lazos sanguíneos son verdaderas hermanas, solo hay que aprovechar y vivir intensamente esa amistad o con esa hermana y no alejarse por tanto tiempo. Gracias por leer mi primer fic, recién estoy aprendiendo, espero con el tiempo ir mejorando. Cuídate cariños y espero me sigas acompañando, en esta historia que refleja como fue mi vida junto a ella, mi hermana, mi mejor amiga.
Vinisa Noctura: Así es me atreví, aunque no dejo de sentir un poco de miedo, ella era la maestra en la escrituro, pero igual le pido con mi mente y mi corazón que me iluminé para intentar escribir, eso es lo que más quiero que se sienta orgullosa de mí, de su legado. Espero igual los tuyos estén todos bien al igual que tú cariños.
