Capitulo 2. El preludio de la aniquilación.
Abrió sus ojos con pesadez, se levanto abruptamente de la cama y se sentó, si Dionisio había hablado con la verdad aquello solo significaba que la tierra estaba de nuevo en peligro. Alzo sus ojos azules que se toparon con los violáceas de Shion que estaba parado en la esquina del cuarto contemplándola con atención.
-¿Cómo se encuentra? – El peli verde se acerco unos pasos a ella y le tendió su mano para ayudarle a levantarse, la tomo sin dudar y se irguió sin miramientos.
-Estoy bien Shion. – Respondió a secas, camino hacia el cuarto de baño, donde había un pequeño closet en su interior para cambiarse, pues aun continuaba con su pijama, el patriarca al ver esta acción se apresuro para salir de la habitación pero la voz de su diosa le detuvo. –Shion, hazme el favor de llamar a Aioros y Saga por favor, les necesito a ambos.
-Como usted ordene, Athena. – El patriarca salió del cuarto cerrando la puerta tras de sí.
…
Caminaba de un lado a otro desesperada frente a su propia estatua, casi podía jurar que en cualquier momento comenzaría a crear una zanja bajo sus pasos. Dionisio se lo había puesto muy claro, si los problemas de Caos era contra los humanos, ellos no intervendrían en aquella lucha, pues la guerra no era contra ellos y no se involucrarían aún cuando sus hijos fuesen manipulados por aquella terrible presencia. Si consideraba la ayuda de otros dioses que encontraron simpatía con los humanos, era poco probable que estos le ayudaran, Poseidón hacía mucho tiempo que había abandonado la tierra y pocas veces regresaba su alma al cuerpo de Julián Solo y considerando que su único guerrero marino era Sorrento de sirena, no prestaría su ayuda. Y bueno Hades, después de la guerra santa no había terminado en condiciones para volver a pelear en un buen tiempo, ni sus espectros muertos habían vuelto a la vida. Así que estaba sola en aquella batalla justo cuando necesitaba de un ejército enorme.
-Athena, nos mando llamar. – Saga y Aioros hincaron la rodilla en el suelo, ambos portaban sus respectivas armaduras, géminis y sagitario, cuando ambos elevaron su mirada vio preocupación en la de Aioros e indiferencia en la de Saga, aquello le hizo sonreír y mirarlos con ternura, lo que hizo que ambos se miraran entre sí. Y es que Aioros era tan transparente en cuestión de emociones y Saga era todo lo contrario, sus ojos siempre mostraban indiferencia, su lenguaje corporal no expresaba nada, pero su cosmos proyectaba su sentir.
-Así es. – Shion apareció con su habitual calma y se coloco a su lado, les indico con una mano a ambos caballeros dorados que podían levantarse. – Quería informarles, acerca de lo que ha pasado, pero aun para ello necesito comprobar una cosa más y por ende solicito de nuevo de su ayuda.
-En que podemos servirle princesa. – Saga intervino esta vez, poniéndose de pie, a su lado Aioros hizo lo mismo sonriendo naturalmente.
-Unos meses atrás, antes de que ustedes volvieran a la vida, me entere que muchos semidioses habían reencarnado, no todos pero si la mayoría y comenzaron a reconstruir los restos del monte Olimpo, que fuese la morada de los dioses. – Movió sus manos con nerviosismo, entrelazándolas entre sí, Aioros y Saga la seguían en su infinito andar, hasta que algo le obligo a detenerla, pues de repente el cielo comenzó a escurecerse y el sol fue cubierto por una densa bruma, al tiempo que un cosmos oscuro y poderoso se acercaba hacia el santuario a una velocidad impresionante.
-¡Athena! – Shion la tomo por los hombros y la llevo cerca a al templo perteneciente a ella, mientras Aioros y Saga les cuidaban la retaguardia. Una oscura columna golpeo el suelo, levantando el suelo a su alrededor y lanzándolo con brusquedad hacia el templo y contra su estatua, el suelo se cubrió de una niebla oscura y la tierra retumbo bajo sus pies.
Saga y Aioros intercambiaron una precavida mirada entre ellos, desde que hubiesen vuelto a la vida ambos habían hecho lo imposible por recobrar la amistad perdida hacia más de 13 años, cuando el espíritu de Ares controlara el cuerpo de Saga, sin embargo una vez quedado esto atrás, parecía que su amistad había tomado más solidez.
-Haz escogido mal, diosa Athena. – Escucho una voz terriblemente cansada y rasposa proveniente de aquella columna oscurecida que fue extinguiéndose y le mostro tres figuras, dos de ellas estaban resguardando a la tercera que se encontraba en medio de las otras dos. – Soy Caos, el eterno observador de lo bueno y el pecado.
-¿Qué es lo que quieres? – Athena se puso al lado de Shion y estiro su brazo, que fue rodeado por su cosmos blanquecino y Nike apareció en su mano derecha.
-¡Lo que quiero es hablar con la deidad de la sabiduría no una simple mortal! – Caos estiro su brazo el cual comenzó a formar en la palma de su mano una especie de materia oscura la cual lanzo hacia Saori, elevo su báculo y un escudo blanquecino se alzo protegiéndola a ella y sus santos, del ataque de Caos el cual tenso la mandíbula al ver frenado su poder por aquel escudo.
El campo de fuerza de la deidad de la sabiduría, comenzó a titilar y reblandecerse mientras aquella esfera oscura parecía aumentar su tamaño y absorber o neutralizar el cosmos de la peli lila. Caos sonrió mordazmente, era un hombre alto, delgado, de tez morena, cabello corto de color blanco y unos ojos completamente negros, que podrían hacer recordar a cualquiera a un agujero negro. Por fin el escudo de Athena exploto con fuerza destruyendo a su vez aquel ataque.
-Athena, eres un diosa, muestra tu esencia divina y abandona el sucio cuerpo en el que estas, lleno de impurezas. – Continuo Caos que ladeo un poco su cabeza. – Creo que ya sabes, a que he venido.
-No te lo permitiré. – Rugió furiosa, apretó con fuerza a Nike, sus ojos azules chocaron contra los negros del primogénito, que meneo la cabeza en negación. Saga fijo sus orbes verdes en los guardianes de Caos que se mantenían imperturbables a pesar de la conversación, uno de ellos era alto, de ojos azules, corpulento y musculoso, de cabellos rizados rubios que caían sobre su frente.
-Voy a limpiar el planeta de la escoria que ha vivido a expensas de tu protección diosa Athena, con o sin tu permiso, la raza humana será exterminada en su totalidad, de forma que nadie pueda recordar que una vez existieron, asesinare a tus protectores, a tus doncellas y matare el cuerpo humano en que te escondes. – Sentencio fríamente, miro hacia el de cabellos rubios e hizo un leve movimiento de cabeza. – Hércules muéstrale de lo que hablo.
El semidiós corrió hacia Athena, con todas las intenciones de golpearla, pero Saga le cerró el paso, esto provoco que el oji azul arrugara el ceño y tensara su mandíbula, a la vez que se enzarzaba a los golpes con el gemelo mayor, que detuvo un puñetazo certero a su rostro. Caos arrugo el entrecejo al ver aquello, sinceramente molesto.
-Se me había olvidado, que les enseñaste a utilizar el cosmos. – Gruño molesto, elevo su mano hacia el cielo mientras una especie de serpiente se formaba alrededor de su brazo enrollándolo, Aioros reacciono ante esto y puso una flecha en su arco que apunto hacia Caos, elevo su cosmos rodeándola y respiro profundo, Athena se acerco a él y baño de su cosmos la flecha de Aioros, la cual destello con haces de color dorado y blanquecino. El caballero de sagitario soltó la flecha la cual surco el espacio que les separaba de Caos.
-Es imperdonable lo que has hecho. – Refuto él, Caos detuvo la flecha con la palma de su mano y la tomo entre sus manos, partiéndola a la mitad, un cosmos oscuro cubrió ambas mitades de la flecha y con un leve soplido estar regresaron violentamente Aioros la cual se clavo en su pecho, cayó de rodillas mientras un hilo escarlata bañaba su armadura, mientras el otro extremo de la flecha voló hacia Athena.
-¡Muro de cristal! – Shion alzo su escudo con un explosión peligrosa de su cosmos a tiempo para detener la trayectoria de aquella flecha la cual reboto hacia Caos, pero este le desvió de nuevo hacia Saga, la cual sorprendió al gemelo mayor por la espalda que estaba enfrascado en su pelea contra Hércules, quien le tomo bruscamente por el brazo y le lanzo contra la estatua de Athena, su cuerpo crujió ante el golpe y cayó al suelo, estrellándose de lleno de frente.
-Sin duda, estos humanos han influido en tus pensamientos, tienes dos días Athena para que dejes ese cuerpo y vuelvas al Olimpo, de lo contrario vas a perecer con toda la raza humana. – Caos le dio la espalda y se rodeo de un torbellino negro. – Voy hacer desaparecer todas tus enseñanzas a ellos Athena, entre ellos su cosmos.
Y sin más desapareció en compañía de Hércules y el otro semidiós. Athena miro los cuerpos de Aioros y Saga que no se habían levantado ante tal impacto, corrió hacia Aioros tomándolo entre tus piernas, mientras Shion hacia lo mismo con Saga, pero apenas les tocaron se percataron que ambos estaban vivos, a pesar de la herida de la flecha, incrustada en el pecho de ambos. Sin embargo ninguno de los dos tenía su cosmos. ¿Acaso Caos les había sellado con aquella técnica?
Saori cerró sus ojos con pesar y dejo a Nike a su lado, puso sus dos manos sobre el pecho de Aioros y elevo su cosmos, sus cabellos lilas volaron alrededor de ella, mientras las ondas de su cosmos blanquecino danzaban a su alrededor, lo condenso en las palmas de sus manos, mientras el destello de su energía iluminaba tanto su rostro como el de Aioros, con el fin de hacer despertar el cosmos del guardián de Sagitario, a pesar de que este no respondía a su llamado.
-Shion. – Le llamo preocupada, el patriarca volteo a verla sin saber que decir, en ningún manuscrito del santuario hablaba acerca de Caos, ni quién era, ni sus habilidades, aquella era la primera vez que Athena le enfrentaría y aquel primer encuentro había resultado desastroso, si el cosmos de Saga y Aioros se había visto sellado tan funestamente, demostraba que Caos era un adversario al cual se debía de temer.
-No desespere Athena, encontraremos una forma. – Shion tomo en brazos a Saga y lo acerco al lugar donde su diosa aun permanecía intentando despertar el cosmos de Aioros aunque ambos ya conocían cual sería el resultado. – Tengo que llevarlos a al sanatorio, necesitan cerrar esas heridas ahora que no está su cosmos para compensarlo. –Tomo a Aioros por el hombro y se teletransporto, dejando a la diosa de la sabiduría arrodillada y con la vista perdida. ¿Desde cuándo Caos había planeado aquello?
…
-¡Antiguo maestro! – Le nombro alarmado Aioria que venía corriendo detrás de él, Dokho se detuvo a la mitad de las escaleras que llevaban de libra a escorpión. - ¿Qué ha sido eso? ¿Cómo ha sido posible que el cosmos de Aioros como Saga desaparezca tan abruptamente? – Aioria sonó alterado.
-No lo sé, debes calmarte y regresar a leo. – Intento calmarlo. El hecho que el cosmos de uno de sus iguales desapareciera solo significaba que habían muerto y aquello le estaba taladrando la cabeza a Aioria, el simple solo pensar que tal vez su hermano mayor estaría muerto de nuevo le aterraba.
-¿Cómo quiere que me calme? Es mi hermano, maestro. – Menciono exasperante el leonino dispuesto a iniciar carrera de nuevo, pero Dokho le tomo oportunamente del hombro deteniéndolo.
-Te tienes que calmar, no sabemos qué paso haya arriba, Aioria y si el patriarca no os ha llamado es por algo. – Le reprendió, Aioria desvió la mirada intentando contener aquella impotencia que sentía, esta vez ya no era un niño, él podía luchar e intentar defender a su hermano y el hecho de que le detuvieran le frustraba demasiado.
-Maestro. – Llego Kanon junto a ellos. – Aioria.
-Tú no Kanon. – Se quejo libra, tanto el gemelo menor como Aioria eran demasiado tercos y difícilmente se les quitaba una idea de la cabeza, ahora que sabía que el peligro al que se habían enfrentado Athena y los otros había desaparecido, tenía que hacer lo posible por calmar al resto de la orden dorada que seguramente estaría nerviosa ante el hecho de que dos caballeros dorados de los más fuertes acababan de seguro de morir.
-¿Qué está pasando maestro? – Le cuestiono, con su habitual voz ronca sin embargo los ojos inquisitorios del gemelo menor le sometieron aún terrible escrutinio.
-¿Qué nos están ocultando? – Aioria se unió al interrogatorio avanzando al mismo escalón en que el estaba. -¿Quién es nuestro enemigo ahora?
-"Asamblea dorada a la de ya" – Les convoco el patriarca a todos, su voz sonó severa, lo que hizo al trió intercambiar una mirada rápida. Dokho alzo los hombros y soltó a Aioria quien prácticamente comenzó a subir los escalones a zancadas. Libra y géminis lo vieron entrar a Escorpión y continuar su camino con mucha prisa.
…
Afrodita y Camus estaban parados en medio del salón patriarcal, al ser sus templos más cercanos a este. Ambos guardaban silencio mirando con fijeza el trono vacio del patriarca en espera de que este apareciera y sus compañeros llegaran. Justo en ese momento la puerta se abrió y Aioria acompañado de Milo aparecieron algo alterados.
-¿Saben algo? – Pregunto sin más Milo, pero Piscis y Acuario se limitaron a negar. - ¿Qué diablos ha pasado?
-Debemos de mantener la cabeza fría. – Repuso Camus cruzándose de brazos.
-El alterarnos no servirá de nada. – Le apoyo Afrodita, pero tanto Aioria como Milo les fulminaron con la mirada, por lo que Piscis y Acuario optaron por guardar de nuevo silencio.
La puerta se abrió de nuevo, esta ocasión permitiendo la entrada a Shura, Kanon y Dokho los cuales fueron reprendidos duramente por la mirada de Aioria. Los últimos en llegar fueron Shaka, Mu, Aldebarán y Mascara de la muerte, que fueron recibidos por la misma mirada del quinto guardián.
-Que eficacia la suya. – Menciono con un dejo sarcástico en su voz, soplo sus flequillos sin aparentar su molestia por tener que esperar.
-Cálmate Aioria. – Pidió amablemente Aldebarán.
-Dejen de decirme que me calme, porque les juro que el próximo que me lo diga, lo voy a partir por un rayo. – Aioria empuño su mano llena de frustración y apretó sus ojos con fuerza, sintió como la mano de Mu se apoyo conciliadoramente en su hombro.
-Tranquilízate Aioria. – Espeto burlón Mascara de la muerte, ganándose una mirada asesina por parte de leo, que sin duda hubiese cumplido su palabra si Athena y Shion no hubiesen aparecido. Todos hicieron una reverencia al apreciar a la deidad griega que les observo tristemente y aquella mirada por parte de la diosa les helo la sangre.
-¿Y los santos divinos? – Hizo notar Milo que giro su rostro hacia todos lados en su búsqueda y ocasiono que sus compañeros miraran confusos entre ellos, en busca de una respuesta. Athena les indico que podían levantarse y
-Shion les envió a una misión. – Repuso tranquilamente Dokho guiñándole un ojo a su amigo, que sonrió a medias, el guardián de libra cruzo sus brazos sobre su pecho. "Si así se le puede decir, al quererse deshacer de Seiya por unos días"
-Patriarca ¿Qué ha ocurrido con mi hermano y Saga? – Aioria alzo el rostro sinceramente nervioso. Shion intercambio una mirada con Athena la cual camino los últimos pasos que le alejaban del trono y se dejo caer en el cansada, no físicamente si no emocional, el ver que sellaban y atacaban a dos de sus santos dorados más fuerte y el no poder impedirlo, le conmocionaba de sobremanera y mas porque sabía que Géminis y Sagitario no serian los primeros ni los últimos. Caos intentaría privar a cualquier santo de su cosmos y aquello la preocupaba de sobremanera.
-Yo… - Dudo por unos segundos buscando en su mente las palabras adecuadas, observo como aquella reacción pinto terror casi en toda la orden, Athena no debía permitirse dudar, sus palabras eran simples ordenes para ellos, mandatos cargados con toda la sabiduría que su deidad representaba. Shion sobrepuso su mano sobre su hombro e intercambiaron una rápida mirada de apoyo, asintió un poco más tranquila y regreso sus ojos zafiros hacia su orden que la observaban exasperantes. –Aioros y Saga se enfrentaron a Caos y Hércules. – Comenzó. – Ellos están aun con vida. – Intento sonar lo más conciliadora posible.
-¿Pero? – Kanon dijo sagazmente.
-Sus cosmos han sido sellados, por eso les dejaron de sentir. – Desvió la mirada hacia una de las ventanas de la sala patriarcal, entrelazo las manos sobre su abdomen y se puso de pie, su cabello lila resbalo una parte por su hombro y la otra continuo en su espalda. – Jamás me he enfrentado a Caos, ningún titán, dios o mortal lo ha hecho hasta la fecha. Esto se debe a que el siempre permaneció neutral, observando como un celador silente, sin embargo tuve una visión.
-¿El día que desapareció su cosmos? – Cuestiono Mascara de la muerte.
-Así es, aquel día los semidioses pidieron mi ayuda, fui al Olimpo y el dios del vino, Dionisio quien es un semidiós me informo que todos sus iguales habían desaparecido, a causa de Caos, con solo el fin de utilizarlos para limpiar la tierra de los humanos. – Removió sus manos y soltó su propio agarre permitiendo que estas cayeran a los lados de su cuerpo.
-Mi diosa ¿Entonces ellos están bajo una especie de control mental? – Repuso Shura suavemente. Él sabía que era verse dominado y controlado por otra persona, conocía a la perfección el verse obligado por alguien más a obrar de una forma muy diferente a tus convicciones.
-Así es Shura. – Athena regreso sobre sus pasos y volvió a sentarse. – Hoy ha aparecido frente a mi Caos en compañía de dos semidioses uno de ellos era Hércules, quien se enfrento a Saga, Caos intento atacarme y Aioros lanzo una flecha la cual el detuvo, partió y nos la regreso, una de ellas impacto en el cuerpo de Aioros y la otra era para mí, sin embargo Shion me protegió y Caos dirigió la flecha hacia Saga. – Recargo su barbilla en el dorso de su mano y miro hacia sus santos.
-El cosmos de Saga y Aioros desapareció abruptamente. – Refuto Shaka con sus ojos cerrados. – Caos debe tener la capacidad para suprimir parte de nuestras almas, el sexto y senptimo sentido, por ello usted no pudo despertar el cosmos de Aioros. – Saori abrió desmesuradamente los ojos al escuchar al guardián de Virgo, hacer mención de aquello a lo que ella había hecho omisión.
-Eso quiere decir en palabras mortales. – Inicio Aioria mirando a Shaka despreocupadamente y escucho las risas de Milo y Mascara de la muerte tenuemente. – Que Caos podrá sellar el cosmos de cualquiera de nosotros.
-Así es. – Admitió, sin embargo las palabras de Shaka resonaron en su interior, algo dentro de ellas le alertaba, aun cuando no sabía que era aquello. – Saga y Aioros iban a partir a una misión, cuando Caos nos sorprendió necesito que dos de ustedes vayan a…
-Athena yo tomare el lugar de Saga. – Se aventuro a postularse Kanon, pero Athena negó.
-Saga y Aioros ocuparan de ustedes, cuando ellos despierten. – Athena con aquella frase negó su permiso tanto a Aioria como Kanon y regreso su mirada marina a los otros santos dorados que se mantenían infalibles. – Es solo una misión de reconocimiento, si llegasen a toparse con los semidioses deben salir de ahí lo más pronto posible, si ellos les atacan podrían perder su cosmos si Caos les ha dotado de armas para ello.
-Entendemos las consecuencias de la misión. – Dijo Shura observando como sus compañeros asentían a su lado.
-En ese caso. – Sus ojos analizaron rápidamente a sus santos dorados disponibles. – Serán Shura y Camus. – Se que ustedes hacen muy buen equipo juntos.
-Yo también hago buen equipo con Camus ¿Verdad Cam? – Inicio Milo de forma insistente, Camus le miro fríamente mientras Shura se llevaba una mano al rostro.
-Resígnate alacrán, tú también te quedas. – Se burlo Aioria de su compatriota, que le fulmino con la mirada.
-Eso es todo caballeros, pueden retirarse. – Les ordeno Shion. – Camus, Shura quédese. Milo largo. – Vocifero al ver al escorpión escondido tras la espalda de Camus.
…
Habían pasado un día desde que Shura y Camus partieran a su misión y Saori Kido caminaba tranquilamente por los pasillos del salón patriarcal, algo en las palabras de Shaka le habían incomodado no sabía en realidad que era aquello. "Caos sello las almas, el sexto y séptimo sentido de Saga y Aioros" por ende no podría despertarlas a menos que… pero algo como aquello era imposible. Regreso sobre sus pasos incomoda y observo por una ventana, a lo lejos podía distinguir el star hill a las afueras del santuario.
-De cómo continúes así hija, Shion tendrá que mandar a tapar las zanjas. – Dokho la detuvo por los hombros y la condujo suavemente por el pasillo. - ¿Qué te incomoda?
-Dokho, si no encuentro una forma para derrotar a Caos, Saga y Aioros no serán los únicos en perder su cosmos y eso me preocupa de sobre manera, sin ustedes, me refiero a sin mi orden más fuerte ¿Cuánto tiempo crees que tardaran para mermar el cosmos de mis santos plateados y de bronce? Seiya ya una vez perdió su cosmos y casi su vida por mí. – Dokho la llevo hacia la gran terraza del patriarca en la cual se podía apreciar todo los alrededores del santuario, star hill e incluso su propio templo dedicado a ella.
-Hija, nuestras vidas son suyas, crecimos para ello. – Intento sonar lo más reconfortante posible. – Si nuestros cosmos se extinguen, aún tenemos el valor para luchar en su nombre…
-¡Pero no tendrán oportunidad Dokho! – El sobresalto de su voz, sorprendió a Dokho que le miro preocupado. – Dokho yo enseñe a muchos de ellos a pelear, a ganar una batalla, a destrozar su enemigo defendiendo lo justo. Yo… - Y de pronto una luz ilumino su mente, dirigió sus ojos azules hacia aquella montaña alta rocosa de forma vertical, aquel lugar sagrado. - ¡Shion! ¡Shion!
-¿Athena? – Esta vez la mirada de Dokho fue de terror, la joven Saori Kido realmente debía de estar muy confundida, la miro correr hacia el pasillo pero Shion apareció en la entrada haciendo que Athena se frenara de golpe y casi chocara contra él, los ojos de su compañero le miraron inquisitivamente como preguntándole ¿Qué hiciste?.
-¿Qué ocurre Athena? – Shion observo a la joven deidad que parecía estar sobresaltada.
-Shion, necesito ir a Star hill. – El patriarca alzo una ceja al escuchar aquella extraña petición, pero al ver la mirada insistente de su diosa asintió resignado y luego desvió su vista a Dokho, que tenía una cara llena de confusión, Sasha y Saori eran muy diferentes.
-Como ordene Athena, le llevare ahora mismo hacia allá. –Tomo a la deidad de la mano. – Dokho te quedas a cargo.
Shion elevo su cosmos y teletransporto a ambos, Saori sintió un vuelco en el estomago, aun no estaba acostumbrada a la transición intradimensional, cerro sus ojos con fuerzas unos segundos mientras pasaba aquella sensación nauseosa, podía ser Athena pero su estomago continuaba siento el de Saori Kido y ella era libre de sentir aquellas sensaciones.
-Athena llegamos. – Escucho susurrar a su patriarca y sintió como este le soltó la mano. Abrió sus ojos y contemplo los jardines principales a las afueras de Star Hill, sus ojos analizaron aquella estructura circular de techos altos, amplios pasillos, gruesas columnas, adornadas con delicadas cortinas blanquecinas que se blandían por el suave viento.
-Shion necesito que aguardes aquí, tengo que hablar conmigo misma, aún no recuerdo muchas cosas de mis vidas pasadas, en esta batalla no puedo guiarme simplemente por lo que actualmente recuerdo, tengo que hablar con Athena de la era del mito. – Shion asintió y se hizo a un lado para permitir la entrada a la joven deidad.
Saori, piso los tres escalones de la entrada y observo con atención el interior de aquel templo, era la primera vez que iba a Star Hill y sentía que cada paso que daba su corazón latía con más fuerza al grado de poder escuchar su ritmo en su corazón. Entro a la oscuridad del recinto, pero apenas puso un pie, toda la construcción se ilumino por múltiples velas que estaban en candelabros o bien colgaban del techo, camino por un largo pasillo ignorando las puertas a su alrededor, justo en la mitad había una alberca donde seguramente los patriarcas debían de purificar sus cuerpos para estar en ese lugar.
Sus ojos zafiros miraron una puerta blanca rodeada de dos columnas grises a sus lados, rodeo suavemente la piscina y tomo con decisión la perilla de aquella puerta y la empujo hacia el interior, observo como aquel cuarto tenia múltiples libreros en sus paredes, en los que no solo se depositaban libros antiquísimos si no pergaminos, varios instrumentos para leer las estrellas, dibujos de todas las constelaciones y estrellas, había un calendario lunar y a su lado se apostaba una lista de fechas importantes, escritas por diferentes personas pues el tipo de letra variaba y al fondo de aquella habitación había un amplio ventanal que comunicaba a una terraza.
-Debe ser aquí. – Avanzo con decisión sintiendo como su corazón volvía a la normalidad y como ella misma caía como a una especia de ensoñación. El aire frio de la noche golpeo su rostro y sus cabellos lilas revolotearon traviesos hacia su espalda, tomo con su mano sus cabellos que golpeaban su rostro y los puso detrás de su oído, aquel espectáculo estelar resulto maravilloso para sus ojos, se podían ver las estrellas a la perfección y el cosmos mismo del universo.
-Saori la respuesta que buscas no está en el cielo. – Escucho una voz armoniosa detrás de ella.
…
-Debe ser aquí. – Shura miro el panorama desolador, aquel lugar parecía haber presenciado y sentido una batalla titánica posiblemente contra Caos. Restos de columnas y bloques pesados de mármol se encontraban esparcidos por toda la zona, muchas de las paredes se habían venido abajo o tenían grandes boquetes hechos por algún poder y partes enteras del suelo llegaban a faltar.
-Athena menciono que los semidioses se estaban encargando de reconstruir el templo del monte Olimpo, para poder acercar a la humanidad con las deidades griegas de nuevo. – Hizo notar Camus tranquilamente, sus ojos azules recorrieron toda la zona en busca de aquella persona por quien la joven diosa de la guerra les había mandado buscar.
-Sera mejor dividirnos y ver si podemos hallarle aquí o en los alrededores. – Shura intercambio una mirada con el francés que asintió, justo iban a hacerlos cuando sintieron el cosmos de una persona en el interior del templo, sus ojos volvieron a encontrarse para retrasar el plan que de separarse y entrar a averiguar de quien se trataba. – Ten mucho cuidado.
Camus no respondió verbalmente pero sus ojos azules le indicaron al español que el también debía cuidarse, se adentraron a las ruinas del templo olímpico en silencio, se separaron una distancia de cerca de dos metros por si les atacaban solo pusieran en aprietos a uno de ellos mientras el otro quedaba libre para atacar. Shura tomo la delantera por unos metros y agudizo todos sus sentidos en la espera de poder captar algo, pero fue en vano, fuese quien fuese debía encontrarse del otro lado de la puerta que les cerraba el paso tanto a él como a Camus.
-Voy a abrirla. – El español no dio ni dos pasos cuando la perilla de la puerta giro y detuvo su andar. La pesada puerta de madera comenzó a abrirse chirriando a causa de que se había desprendido seguramente por un fuerte golpe y de esta salió un hombre de cabellos rubio hasta el hombro medio ondulante y unos ojos verdes, alto y musculoso, llevaba las manos alzadas a los lados en son de paz.
-¿Quién eres? – Cuestiono Shura de inmediato.
-Me llamo Piritoo, soy el mejor amigo de Teseo. – Se presento, bajo levemente sus manos pero este alerto a Camus como a Shura por lo que el pelinegro volvió a levantar ambos brazos hacia el cielo. – Vengo de parte de Quirón, él me ha mandado a buscarles.
-¿Qué le ocurrió a Teseo? – Camus, se acerco a él, disminuyendo su cosmos para darle a entender que le rechazaban como enemigo y le veian como aliado, Shura le imito a su lado y se acerco a él.
-Le ha ocurrido lo mismo que a todos los semidioses. – Respiro profundamente y su vista se desvió hacia otro lugar. – Les explicare en el camino, ellos pueden regresar en cualquier momento.
-Te refieres a los semidioses. – Shura giro su rostro hacia todos lados pero por donde mirase aquel lugar parecía abandonado por todos desde hacía mucho tiempo.
-No solo me refiero a ellos, sino también a Caos este es su… - Piritoo se quedo en silencio al percibir como el cosmos de Caos se materializaba de la nada, sorprendiendo incluso a Camus y Shura que se giraron con rapidez y elevaron su cosmos de golpe. Caos no solo había aparecido sin que ellos ni siquiera pudieran detectarlo, también estaba detrás de ellos.
Continuara…
CordeliaBlackCat: Si espero y te guste, voy lento no es como los capítulos de mi otra historia que son largos pero en cuanto tomen sentido, va a aumentar. Ya vi el ultimo capitulo de Soul of Gold la batalla de Camus y Shura fue epica, me hizo recordar e imaginar todo lo que sintieron en la guerra santa y cuando le asesinaron fue de O.O pero me encanto como Camus volvió al lado de los buenos y aquí entra una duda ¿no se hizo pasar por malo para descubrir la otra cámara? ¿Cómo del otro lado del mundo?
Joana: Gracias. Ya Dokho no se sacrifico en vano ya verás. Jamás olvidaría redención así que tranquila. También va a ser una maravilla te lo apuesto.
Ariscereth: Gracias por dejar un comentario, si va a ser muy interesante y pienso actualizar o cada semana o dos semanas en realidad no tengo un tiempo definido, pero trato de apegarme a ese margen.
503: Ellos quedan fuera en esta historia, los protagonistas como veras serán ambas ordenes doradas, espero continuarte viendo por aquí.
Atte: ddmanzanita.
