Kyoko puso sus manos en los hombros desnudos de Ren, y se inclinó levemente acercándose a su cuello. Ren volteó para darle un mejor alcance a este.
─ Como tú quieras nii-san.
─ Ren, eres una persona demasiado masoquista, ¿Cómo vas a controlarte al volver a sentir esos labios en ti? Es más, luego de haberlos sentido con tus propios labios; esos labios llenos de dulzura y pureza, que estás manchando con tu piel - Ren combatía con el deseo de tener a su amada tan cerca de él y la conciencia de que él era su sempai, y que no debería dejar que eso pase, por más que la amara; sentía que se estaba aprovechándose de la situación, obligando a Kyoko a hacer lo que él deseaba en medio de la actuación.
Kyoko se acercó lentamente al cuello de Ren.
─ ¿Estás seguro nii-san? ya no necesitas enseñarme nada, así que dejaré una marca profunda en ti.
─ Si, estoy seguro, déjala tan profunda que la sienta hasta en mi corazón - Ren dijo esto cerrando los ojos fuertemente, concentrándose para no perderse ni la más mínima sensación.
─ ¿Cómo puede decir eso tan fácilmente? Playboy. Bueno Kyoko, ya que estás metida en esto, tienes que hacerlo bien. A ver, era succionar continuamente, de manera testaruda, impregnando mi deseo de poseerlo, deseo…mi deseo…de que sea solo mío…mío - Kyoko siguió acercándose lentamente al cuello de Ren, que estos momentos era su nii-san, aunque ella no estaba muy segura si ella era Setsu.
Ren ya podía sentir la respiración en su cuello, de la que en esos momentos era su hermana, aunque él quería sentir que no lo era, que era su mujer amada; por la que había aceptado la oportunidad de amar, la oportunidad de ser feliz; y eso que estaba sintiendo lo hacía muy feliz, quizás demasiado.
Kyoko primero posó suavemente sus labios en el cuello de Ren, dudando por un segundo, luego abrió los labios un poco y empezó a succionar; primero levemente como con miedo, luego se fue volviendo más intenso; más que la primera vez. Era obvio, Kyoko ahora sabía lo que hacía, pero no sólo era eso; ahora estaba transmitiendo mucho más cosas en ese contacto; sus sentimientos hacia su sempai, esos sentimientos que le causaron tanto sufrimiento aceptar, pero que ahora, en ese momento, solo quería dejarse llevar por ellos, quizás nunca más iba a tener una oportunidad así.
Él se sentía en las nubes, al sentir los labios de Kyoko en su cuello, haciendo lo que le había pedido; tan equivocado había estado, no debió hacerlo; ahora apretaba los ojos y los puños de sus manos fuertemente, tratando por todos los medios controlar sus impulsos. - Solo un poco más, aguanta Ren, unos segundos, tu puedes; no debes hacer nada, sólo quédate quieto…quieto.
En el mismo instante que Kyoko separó sus labios del cuello de Ren sintió una presión en su espalda; este la tenía abrazada muy fuerte, haciendo que su rostro se pegara a su cuello desnudo produciéndole un pequeño cosquilleo. - Ahhh, que tibio; que sensación tan cálida, este…este dulce aroma. ¡Kyoko! ¡Despierta! Justo cuando me había podido controlar lo suficiente para hacerle la marca. ¡Vuelve Setsu!.
─ Lo siento Mogami-san, no puedo controlarlo más - Ren la tenía abrazada y poco a poco fue deslizándose junto con ella hasta llegar a estar recostados en el piso, el sobre ella. Deshizo su abrazo y con una mano acarició su rostro y se fue acercando dulcemente (cosa que era raro en Cain) al rostro sorprendido de Kyoko - No puedo besarla, no debo, pero…ahh…algo, quiero algo suyo, algo que sea solo mío - cambió de rumbo y se desvió hacia su cuello.
─ ¿Qué haces Tsuruga-san? ¿Venganza? No, tú no eres así, no lo harías. ¡Ohh no! Ahora que recuerdo también intentó hacerme lo mismo a mí esa vez. Bueno, tu misma te lo buscaste Kyoko, ahora debes soportarlo, solo…solo espero que mi corazón aguante, esos…esos labios.
Ren se acercó a su cuello respirando sobre él, lo que hizo que le dieran escalofríos a Kyoko, que recorrieron todo su cuerpo. Ren acercó sus labios al cuello de ella y los posó dulcemente - Ohh acá viene - pensó Kyoko; pero nada pasaba, él no hacía ningún movimiento más, solo posaba sus labios a su cuello, respirando sobre este. Pasaron varios segundos que parecieron horas y Kyoko empezó a preocuparse, acercó una mano al rostro de Ren y lo acarició levemente; acto seguido él separó los labios de su cuello, se alejó y la miró a los ojos, pero era una mirada extraña para Cain, nunca la había visto en él. De pronto se levantó y se alejó caminando dándole la espalda; a Kyoko le pareció haber visto por un segundo un leve sonrojo en el rostro de Ren, pero debió ser su imaginación. Ella se quedó tiesa como tabla en el suelo.
─ Lo siento Setsu, debí confundirme, ya es muy tarde y estoy muy cansado - le dijo Cain de espaldas - Bueno sé que como hermano no debí hacer eso, así que es lo único que se me ocurrió, espero no haberla molestado.
De pronto algo le golpeó a Ren justo en la cabeza, luego esto calló al suelo; cuando Ren bajó la mirada, resultó ser la toalla blanca que tenía cuando salió de la ducha, pero hecha una bola. Cuando volteó a ver cómo había sucedido eso, vio a Kyoko parada con la mirada llena de furia y señalandolo, aparentemente con la mano con la que le había tirado la toalla.
─ ¡¿Qué te confundiste?! ¡¿Con quién rayos me confundiste?! ¡¿Alguna de tus novias?! ¡¿O el roedor?! ¡Dime! ¿Cómo eres capaz de decir algo tal cruel Tsuruga-san, cuando yo…yo sentía tantas cosas cuando tus labios me tocaron, muy diferente a lo que sentí con Corn, y eso que él besó mis labios; cosas que…que jamás he sentido. Cruel, es un hombre cruel, sin duda un playboy.
─ Pero…¿Qué rayos hice? Claro que Setsu reaccionaría así, ahora que hago, para calmarla.
─ ¿Qué? ¿No dices nada? Entonces es cierto ¿No?
*Ding dong*
─ Ahhhh, ahí está, a ella la esperabas por eso me confundiste cierto nii-san; anda, recibe a tu invitada de esta noche - Kyoko gritaba descontroladamente.
─ No saques conclusiones Setsu, espera - Ren se acercó a la puerta.
Al otro lado de la puerta - ¿Qué diablos está pasando ahí dentro? ¿Qué son esos gritos?
Ren abrió la puerta y vio a una joven menuda encargada del vestuario de la filmación.
─ Buenas noches Hell-san, disculpe la hora, pero me mandaron a recoger su vestuario para mandarlo a la lavandería - La joven se inclinaba para hacerle muchas reverencias.
─ OK.
Cuando Ren se alejó de la puerta, la joven pudo ver como Setsu se acercaba a ella y empezó a temblar; pero esta solo salió de la habitación y se cruzó con ella sin mirarla; se dirigió a una habitación de al lado y desapareció entrando en esta y cerrando la puerta.
Ren regresó del baño y se quedó un momento quieto, buscando en la habitación a Kyoko sin encontrarla, se acercó a la puerta y se asomó afuera mirando a todos lados sin entregarle el vestuario a la joven.
─ Estoo, si está buscando a su hermana Hell-san, entró en la habitación de al lado - dijo señalando hacia la habitación en la que había entrado Kyoko.
Ren dio un suspiro y le entregó el vestuario a la joven, quien agradeció y se retiró.
─ Será mejor dejar esto así por ahora, Setsu debe estar furiosa.
Kyoko entró en su cuarto algo contrariada, sabía que no debía haber reaccionado de esa forma, solo esperaba que su actuación de Setsu haya podido disimular su actitud. Sabía que para Ren lo que pasó no haya sido nada, pero para ella era demasiado para soportar. Se tiró en la cama mirando hacia en techo pensando en todo esto.
─ Ay Kyoko, ¿Qué vas a hacer? Tienes que controlar tus emociones, no querrás volverte la chica estúpidamente enamorada que eras antes, cuando estabas junto a Sho…ese…maldito - espíritus de odio aparecieron a su alrededor con sed de sangre. De pronto hizo un gesto como de espantar moscas - Bien Kyoko, concéntrate en mañana, mañana será otro día, si - se paró y cogió su agenda para ver lo planeado el día siguiente, en este no tenían nada que filmar hasta después del almuerzo - Ummm toda la mañana libre, quisiera encerrarme en el cuarto toda la mañana, si no tuviera que estar pendiente de nii-san; o…pasear, siii, por la playa, que hermoso…ahh Setsu no lo haría; bueno ya pensaré en eso mañana, es hora de dormir.
Al darles habitaciones separadas (ya que el director dijo que no se vería bien que la compartan por más que sean hermanos) Kyoko ya no tenía excusa para no usar las "pijamas" que le dio Musa-san, aunque más parecían lencería. Kyoko esta vez usó un camisón negro muy corto con una trusa pequeña a juego, no se sentía cómoda, pero era lo que usaría Setsu para dormir, así que lo usó.
Por otro lado Ren ya se hallaba metido en su capullo, esperando que el cansancio le logre hacer dormir.
.
Al día siguiente.
Un rayo de sol entraba por una abertura de las cortinas del cuarto de Ren, y le caía directo al rostro por encima de las sábanas.
─ Ummm que bien se siente dormir un poco más de lo normal, ¿Qué hora será? Ya hay suficiente luz. ¡No! Me quedé dormido, llegaremos tarde a la filmación - Se paró bruscamente de la cama - Tengo que ver a Mogami-san, algo debe haber pasado para que no me despierte - Se colocó la primera camiseta que encontró y caminó hacia la puerta, pero en el camino pisó la toalla blanca que la noche anterior golpeó su cabeza, y se acordó que discutió con Setsu; igual tenía que ir a ver Kyoko, así que no lo quedó de otra que seguir con lo que iba a hacer.
Ren salió de su habitación y se acercó a la puerta de la habitación contigua, que era la que ocupaba Kyoko. Ambos contaban con una copia de la llave de la habitación del otro, fue la condición que pidieron para aceptar dormir separados. Él se paró en seco antes de ingresar a la habitación y dio un hondo suspiro para meterse en la piel de Cain. Puso la llave en la puerta, entró y cerró la puerta detrás de él.
La habitación de Kyoko estaba un poco más oscura que la de él, ya que las cortinas no dejaban pasar ningún rayo de luz. Él se fue acostumbrando a la oscuridad de la habitación y pudo ver claramente que había alguien aún en cama. Se acercó lentamente, pero no fue hasta estar al lado de la cama que se dio cuenta de la imagen que se le revelaba. Kyoko estaba pacíficamente dormida, enredada en las sábanas; éstas cubrían casi nada de su cuerpo, solo la cintura. Todas sus piernas estaban descubiertas y su trusa apenas oculta por el borde del camisón; un tirante del camisón estaba caído dejando su hombro desnudo y la delgada tela revelaba que sus pechos estaban desnudos debajo de esta.
Ren se quedó congelado en su sitio, sin saber qué hacer, o a donde mirar; pero no podía evitarlo, sus ojos recorrieron todo el cuerpo expuesto de la mujer que amaba, jamás se hubiese podido imaginar que se podría ver tan sensual, y solo durmiendo; sabía que era una mujer hermosa, pero esto salía completamente de su imaginación. Empezó a sentir un calor extraño en todo su cuerpo y cerró sus manos en puños. Ahora enfocaba su mirada en sus labios, esos labios que no hace mucho, cuando era Corn, había besado por primera vez; estaba seguro que solo sería la primera vez, esperaba poder sentir sus labios muchas veces más, y su cuerpo, ese hermoso cuerpo que en esos instantes tenía a su disposición.
De pronto retrocedió, se dio la vuelta y salió de la habitación haciendo el menor ruido posible; rápidamente fue hacia su habitación entró, cerró la puerta, y se derrumbó de espaldas contra esta hasta llegar al suelo.
─ Dios mío, no puedo creer lo que acabo de ver, definitivamente el destino es cruel conmigo. Se veía tan…tan…irresistiblemente hermosa; y creer que ella puede verse de ese modo, es demasiado para mi cordura - se tapa el rostro con sus manos - Mogami-san eres tan…maravillosa en todos los sentidos; lo siento, pero jamás permitiré que otro hombre en el mundo te vea de esa manera, jamás, solo yo puedo verte así. Te veías demasiado… - muerde su labio inferior.
Ren se levanta bruscamente del suelo y se dirige directamente al baño, se desnuda, entra en la ducha y abre la llave de agua fría al máximo.
Luego de un rápido baño, Ren se sienta en su cama y piensa qué hacer - ¿Cómo la despierto? Ya es algo tarde, de seguro que llegamos tarde a la filmación. Bueno no sería la primera vez pero...ugg, no tengo otra opción - coge el teléfono de su habitación y marca el número de la habitación contigua.
*Ring…ring…ring*
─ Umm ¿Quién será? - Kyoko se despereza un poco sobre la cama y luego se estira para contestar el teléfono - Si, buenos días.
─ Buenos días Mogami-san.
─ ¡Waaaaa! ¡Esa voz! No puede ser de otra persona; y me dice Mogami... Emm, buenos días Tsuruga-san - dice algo nerviosa.
─ ¿Sabes qué hora es?
Kyoko observa el reloj que estaba al lado del teléfono.
─ Son las 7 de la mañana Tsuruga-san.
─ ¿Y no deberíamos estar en camino a la filmación?
─ Emm, pero hoy tenemos la mañana libre Tsuruga-san.
─ ¡Rayos! Lo olvidé por completo; es cierto. Y ahora interrumpí nuestra actuación. ¡Diablos!.
─ Tsu…¿Tsuruga-san?
─ Ahh, disculpa Mogami-san, es que lo olvidé, disculpa por despertarte.
─ No se preocupe Tsuruga-san, ya estaba por despertar. Pero, ¿Por qué me llamó por teléfono y no vino personalmente a despertarme?
─ Emm, fui y toqué la puerta un par de veces y no respondías; no encontraba la copia de tu llave para entrar, y me empecé a preocupar; y como no me acordaba que teníamos la mañana libre, pensaba que teníamos que salir pronto hacia la filmación, discúlpame nuevamente Mogami-san, debí estar más atento al itinerario.
─ ¡No!, más bien discúlpeme usted Tsuruga-san, ese es mi trabajo, debí habérselo recordado anoche.
─ Bueno, ya que estamos despiertos, ¿Por qué no vamos a tomar desayuno? Te espero en mi habitación.
─ Ohh, claro, en un momento voy, hasta luego.
─ Nos vemos.
*Clac*
Kyoko se dio un ducha rápida y se vistió con la ropa asignada para ese día de Setsu; un short muy pequeño y una blusa pegada al cuerpo con los hombros descubiertos, se maquilló, se puso la peluca y salió de la habitación. Ya frente a la habitación dudó un momento; no sabía si tenía que entrar con su llave, o tocar la puerta; hace un momento Ren la había llamado Mogami, eso quería decir que en esos momentos no estaban interpretando a los hermanos Hell. Después de unos segundos se decidió a tocar la puerta.
*Ding dong*
Ren abrió la puerta y la dejó pasar.
─ Buenos días Mogami-san - puso una de sus sonrisas sinceras.
─ Estee…buenos días Tsugura-san.
Él iba vestido con un pantalón negro suelto y una camiseta sin mangas negra; raro en Cain, pero dado el calor que hacía era comprensible. También tenía muy a la vista la marca de su cuello, que la noche anterior le había hecho su hermana. Pero él se comportaba como si no estuviese allí.
─ Bueno, qué te parece si bajamos a desayunar.
─ Si, claro, pero…Tsugura-san, le puedo hacer una pregunta.
─ Si, dime.
─ ¿Por qué no estamos interpretando a los hermanos Hell?
─ Ahh, bueno, como tenemos la mañana libre me pareció que podíamos descansar un poco, ¿No te parece? Aparte que ya eché a perder la interpretación cuando te llamé - sonrió dulcemente.
─ ¡Sí! Muchas gracias Tsuruga-san - hizo un pequeña reverencia - Estoy segura que más lo hace por mí que por él.
─ Bueno, ¿Nos vamos?
Ambos fueron al comedor y buscaron un lugar apartado, lejos de los miembros de la filmación que podrían tener el día libre, al igual que ellos. Tuvieron un tranquilo desayuno conversando sobre las escenas filmadas hasta el momento y las que faltaban. Habiendo terminado de desayunar Ren se le quedó mirando.
─ Bueno Mogami-san, ¿Ahora qué quieres hacer?
─ ¿No tiene que repasar sus escenas Tsuruga-san?
─ No, por eso no te preocupes, ya lo memoricé todo. Dime, ¿Hay algo en especial que quieras hacer? - le sonrió, apoyó su rostro en ambas manos y se quedó mirándola.
─ Emm, ¿A dónde quiero ir? ¿Qué quiero hacer? Cómo quisiera ir al lugar donde me encontré con Corn, pero no le puedo pedir eso a Tsuruga-san, ¿O sí? ─ Estoo…puede sonar algo tonto, y puede negarse si desea…pero…me gustaría ir al sitio donde me encontré con Corn - dijo algo avergonzada y con un pequeño rubor asomándose.
─ Está bien, si quieres ir ahí, vamos; yo también quiero ver el lugar - dijo, parándose de su sitio y mirándola.
Kyoko le sonrió esperanzada he imaginado el hermoso lugar.
─ ¿Vamos? - le dijo Ren.
─ ¡Sí! Vamos.
