Segunda y ultima advertencia: Habrá un poco de personajes muertos ósea los que NO me convencieron en absoluto, por ejemplo, Bob de los increíbles quedan advertidos.

Disney no me pertenece, ni Dreamworks y otras compañías, este fic fue hecho para entretener.

Hipo se levantaba ya era de mañana el sol invadía sus ojeras este no podía evitar bostezar.

-…Bien, tengo que conseguir un desayuno…um…eh- Parpadeo Hipo un poco dormido luego su rostro se tornó en sorpresa.

Hipo vio que su cuerpo estaba atado con lianas verdes.

-Pero que- Gruño Hipo.

El Guerrero trataba de liberarse pero no podía, al parecer estaba bien atado hasta que se detuvo a escuchar una voz familiar.

-Vamos grrrrrrrr…de acuerdo 1…2 y…GRRRRRRRRRRRRRRR.

Era Merida quien trataba de levantar la Espada de Fe, lo cual fue inútil.

-¿Merida?- Pregunto Hipo.

-Veo grrrrrr…que despertaste grrrrrrrr…solo dame un momento grrrrrrrrr- Respondió Merida tratando de levantar la Espada.

-¿Me seguiste?- Pregunto Hipo.

-Claro, no iba irme sin la espada, humano grrrrrr- Dijo Merida un poco determinado.

-Vamos, acabo de liberarte de tu prisión- Dijo Hipo un poco molesto.

-Sí y te lo agradezco, pero estuve esperado sacar esta espada por 5 años- Aclaro Merida.

-¿Y cuántos años tienes?- Pregunto Hipo.

-21- Respondió Merida.

-Wow, para tener esa edad estas bien desarrollada- Dijo Hipo en tono neutral notando el busto de la Peli Roja.

-Gracias un humano tan débil como tú, nunca podría compararse a mí- Dijo Merida una poco burlón y esta flexiono su brazo derecho mostrado ese fuerte biceps, después la Dragona trataba de levantar la espada mientras que Hipo solo suspiro en derrota.

Mientras tanto en Arendelle, los ciudadanos estaban de luto debido al incidente del Rey muchos no podían creer que Hipo hiciera eso, pero nadie lo esperaba hasta incluso notaron que la aldea de los Vikingos se estaba incendiado misteriosamente los aldeanos desaparecieron sin rastro alguno.

Se podía ver a Westergaard.

-Habitantes de Arendelle ya vieron lo que pasa si confías en un vikingo dejamos que él se quede, planearon este ataque por 3 años yo quiero JUSTICIA- Dijo Hans.

Todos asintieron.

-He avisado a todos los reinos sobre Hipo y los vikingos les pusimos como recompensa- Dijo Hans.

Los aldeanos observan un cartel la recompensa de Hipo serian 3.000.000.

-Tengan cuidado si encuentran a Hipo es un experto en cuerpo a cuerpo y también en armas, su inteligencia es muy peligrosa- Aclaro Hans en tono neutral.

En el castillo se podía ver a la Princesa de Arendelle esta misma estaba deprimida.

-…Hipo…porque- Susurro Anna deprimida.

Anna solo apretaba el collar que le había regalado el guerrero, ella solo podía observar con tristeza.

-…Tengo un mal presentimiento- Dijo Anna preocupada.

Con Hipo.

-Ya detente- Dijo Hipo en tono neutral y entre cerrojos.

-No, grrrrrrrrrr- Gruño Merida.

-Y…hay más como tú, mitad dragón y mitad humano- Pregunto Hipo un poco curioso.

-…No…solo yo- Respondió Merida un poco triste.

-Entonces tu raza se extinguió- Dijo Hipo.

Merida solo negó con la cabeza esta dejo de tirar la Espada de Fe.

-Solía ser una dragona común y ustedes los humanos me llamaron Dragón Escarlata- Decía Merida.

-Vaya y co- Interrumpido Hipo.

-Era una dragona fuerte ningún macho se atrevía tocarme ni a pelear conmigo, hasta que llego ese día…Eris- Dijo Merida un poco triste y molesta.

-Te refiere a la diosa de los griegos es imposible- Dijo Hipo incrédulo.

-Si…pero al final no era una diosa, todos los dragones que yo conocía huyeron ya que ella les infligió miedo, pero yo NO me quede batallando contra ella logre derrotarla pero...luego dijo unas palabras extrañas en sus últimos momentos de vida y me convierto en esto- Explico Merida en tono seria.

-Te ves bien- Dijo Hipo tratando de darle ánimo.

-No lo estoy puedo transformarme en dragón solo por unos minutos, luego vuelvo a ser una humana- Dijo Merida molesta.

-Eso no explica cómo es que terminaste en esa prisión- Dijo Hipo curioso.

-Un mago molesto y me dejo ahí, si conseguía sacar esa espada seria libre- Contesto Merida molesta.

-Pero ya eres libre- Dijo Hipo.

-Quiero conseguir las cosas a mi modo- Dijo Merida un poco determinada.

-Mago molesto…podría ser el mismo que me hablo aguarden…esto me da un idea- Penso Hipo feliz.

-Merida te propongo algo- Dijo Hipo un poco feliz.

-¿Cuál es?- Pregunto Merida levantando una ceja.

-Si me ayudas en mi viaje te prometo que te daré esa espada- Respondió Hipo en tono alegre.

-¿Cómo sé que no me traicionaras al final?- Pregunto Merida sospechando.

-Puedes comerte mi cuerpo si te traiciono- Respondió Hipo.

-Vaya hablas en serio- Parpadeo Merida sorprendida.

Al desatar al Guerrero con un simple dedo convertido en dragón, Hipo le explico todo sobre Arendelle, Merida le creía no parecía estar mintiéndole pero aún tenía esa promesa en su cabeza.

-Perfecto y…adónde vamos- Pregunto Merida.

-Nose pero hay que seguir las flemas azules- Respondió Hipo en tono tranquilo.

-Wow wow, espera las flamas azules no son buena señal uno de mis amigos casi muere al comer una fruta- Dijo Merida un poco preocupada.

-Y sin esas flamas azules jamás te hubiera liberado- Aclaro Hipo en tono tranquilo.

-De acuerdo sigamos las flamas- Dijo Merida un poco determinada y entre cerrojos.

Ambos caminaron tranquilamente sin hablarse, quizás no se conocían mucho pero uno tenía que romper el silencio.

-¿Y dónde conseguiste esa armadura?- Pregunto Merida.

-umm…bueno…no te gustar la respuesta- Respondió Hipo un poco incómodo.

-No adelante, vamos soy curiosa- Dijo Merida en tono serena.

-Matando un dragón- Dijo Hipo desviando la mirada.

-…ok…eso es algo, no eres un humano débil después de todo- Dijo Merida un poco tranquila y feliz.

-Espera no te molesta que haya matado a…un dragón- Decía Hipo un poco sorprendido.

-No, todos los dragones que conozco siempre si matan entre sí, digamos que pelean por territorio- Dijo Merida feliz.

-Interesante- Dijo Hipo.

-…Hey mira un lago- Dijo Merida en tono alegre.

Este empezó aletear sus alas acercarse al agua, esta se quitó su ropa y se zambullo en ella.

-¿Que haces ahí?, vamos métete usare mi fuego para calentar el agua- Hablo Merida en tono inocente.

El Guerrero solo desvió la mirada este solo observaba el suelo.

-Gracias, pero estoy bien- Dijo Hipo avergonzado.

Merida era una dragona, pero no conocía la vergüenza sin duda al verla en esa agua era maravillosa.

-Creo que debería enseñarle a que somos distintos a los dragones- Penso Hipo en tono tranquilo.

-Iré a buscar algo para comer- Sugirió Hipo.

-Genial, yo estaré aquí relajada- Dijo Merida con un leve rubor ya que había usado su fuego para calentar el agua se podía notar su busto flotar.

Mientras que Hipo saco su Hacha Divina.

-Bien voy entrenar un poco- Dijo Hipo un poco serio.

El Vikingo golpeaba con el arma el aire luego la dividió en 2, este movía sus brazos e intento romper un árbol lo logro con éxito luego las junto.

En Arendelle en la habitación de Anna.

-Princesa Anna…sé que no quiere hablar y todos sentimos por lo de su padre, pero dentro de 6 días se le coronara como la reina debería animarse- Hablo Hans un poco triste y fingiendo.

-Yo no quería ser la reina así Hans…no de esta manera- Dijo Anna triste y un poco molesta.

-De acuerdo, pero debería ir afuera a saludar a sus súbditos desde su reino muchos se preocupan por usted- Dijo Hans preocupado y fingiendo.

-Lo sé- Dijo Anna deprimida.

Hans decidió dejar sola a la princesa al llegar al picaporte de la puerta.

-Hans- Hablo Anna.

-¿Si?- Dijo Hans en tono alegre.

-Quiero que hagan una revisión en el cuerpo del cuerpo de mi papa- Dijo Anna.

-P pero ya sabemos quién es el asesino- Dijo Hans un poco sorprendido.

-No Hans, tengo el presentimiento de que algo anda mal- Negó Anna.

-Princesa sé que usted admiro a Hipo per- Interrumpido Hans.

-Soy tu reina ¿no?, quiero que investiguen no voy dejar que un asesino merodee en mi reino- Aclaro Anna con la voz fría.

Hans se sorprendió y sin duda cometió un error de cálculo.

-s s Si- Asintió Hans un poco asustado.

Hans se retiró al estar fuera de la presencia de la Princesa este solo podía gruñir entre dientes, ahora Westergaard estaba en una habitación oscura no parecía ser el reino de Arendelle había más 3 de miradas de ojos rojos.

-Problemas con la princesa.

-Quieres que la asesinamos.

-No, no, no…aun NO- Ordeno Hans tocándose la frente y frustrado.

-Oigan mostrémosle.

-Que- Pregunto Hans.

Ante Hans apareció una esfera grande mostrando a Hipo arrastrando a un jabalí enorme.

-Sobrevivió.

-Las balas no funcionaron contra él.

-No…esto no…está sucediendo- Dijo Hans sudando por su rostro, este empezó a frustrarse.

Hans se acerco molesto ante los desconocidos.

-¡SE SUPONE QUE DEBERÍA ESTAR MUERTO, QUE DEMONIOS PASO USTEDES NO HICIERON UN BUEN TRABAJO!- Grito Hans enojado.

Pero sin embargo Westergaard empezó a retroceder ya que uno se acercaba.

-Quizás esto no hubiera pasado si te hubieras entrometido en mi camino.

Hans cayo sentado pero el monstruo fue detenido.

-Tranquilo Tokin.

Todos voltearon al ver esa voz, sin duda era líder.

-Nuestro amigo Hans está preocupado por la situación en la que está ahora mismo, la princesa sospecha y sin duda tenemos solo un pequeño problema llamado, Hipo.

De repente Hans empezó a flotar, estaba de pie estaba ahora mismo desconcertado.

-Tokin ve por Hipo y haz lo que se te dé la gana.

-Perfecto, será fácil acabar con él.

Tokin se había ido.

Mientras tanto con Hipo.

-Merida ah…que no tienes vergüenza- Pregunto Hipo avergonzado y tapando su vista.

-Ustedes lo humanos son extraños, tienen miedo al ver su cuerpos desnudos- Respondió Merida en tono inocente.

-No es eso para nosotros los hombres tenemos prohibido ver desnuda a una chica- Dijo Hipo un poco avergonzado y cubriendo.

-Que regla tan tonta- Dijo Merida un poco molesta.

Hasta que la Peli Roja se le ocurrió una broma.

-Hipo- Comento Merida con una voz seductora.

-huh…que- Dijo Hipo un poco confundido y cubriéndose la vista.

-Abre los ojos un rato- Dijo Merida con una voz seductora.

El Guerrero no se atrevía, pero la curiosidad le gano este vio que la Dragona estaba apoyada en el árbol mostrando su perfecta espalda y sus buenos muslos este podía ver la cola de dragón.

-Dime no quieres averiguar si nace un bebe o un huevito- Dijo Merida con una voz seductora y meneando sus caderas.

-¡VÍSTETE DE UNA VEZ!- Grito Hipo alarmado con la cara roja y avergonzado.

-Jajaja- Reía Merida.

Unos momentos después con Merida con su ropa puesta, el Vikingo tenia lista la fogata ahora solo faltaba prender el fuego.

-Dame un momento…lo tengo- Dijo Hipo un poco determinado este chasqueaba las piedras.

La Peli Roja lo observo entre cerrojo ella no era paciente, esta escupió una leve bola de fuego encendiendo la fogata.

-o…has eso- Dijo Hipo en tono sereno.

Unos momentitos después.

Los 2 partieron a la mitad al jabalí, Hipo se sorprendió de que la Dragona comiera tranquila luego esta observo al Vikingo que también se sorprendió de que el Guerrero comiera con buenos modales.

-Sabes…había oído que los vikingos comían con malos modales- Dijo Merida en tono tranquila.

-Soy el único que come de estará manera, por cierto, creí que a los dragones les gustaba destripar su comida- Dijo Hipo en tono calmado.

-Digamos que al ser una humana aprendí sus métodos- Contesto Merida en tono tranquila.

Ambos estaban comiendo con tranquilidad hasta que las cadenas hicieron un ruido.

-Ah…enem. Interrumpido Hipo.

Hipo y Merida fueron lanzados al suelo, ante su vista vieron a un monstruo con piel roja no tenía ojos lo único visible era su boca solo llevaba un taparrabos, sus ojos estaban en sus pectorales.

-Tu eres- Dijo Hipo sorprendido.

-Tokin y voy a acabarte esta vez.

-Esta vez no- Dijo Hipo determinado.

Hipo saco la Hacha Divina pero la Peli Roja se adelantó dando un golpe al estómago al monstruo.

-Merida- Decía Hipo sorprendido.

-Nadie se mete conmigo- Aclaro Merida molesta.

-Quien eres criatura- Pregunto Tokin molesto.

-Soy una Furia Escarlata, mi nombre es Merida.

Merida fue tras su oponente, pero fue detenida por la fuerza sobrehumana del monstruo ella también lo empujaba lo cual fue sorpresa para su oponente.

-Un dragón…patético- Gruño Tokin.

Tokin sintió algo en su costilla estaba sangrando era el Guerrero quien acaba de cortar esa parte.

-aaaaAAAAAAAAAA- Grito Tokin.

La Peli Roja aprovecho logro levantar a Tokin esta lo sacudió contra el suelo 2 veces para así lanzar a la dirección del Vikingo, quien con sus 2 Hachas lo intersecto en su rostro haciendo salpicar un sangrado luego Hipo giro 3 veces para estamparlo contra el suelo.

-…Eso fue trabajo en equipo o fue a propósito- Pregunto Hipo un poco sorprendido.

-Umm…fue trabajo en equipo- Respondió Merida con una falsa sonrisa.

Tokin se levantaba se dirigía hacia el Guerrero quien logro bloquear su ataque con su Espada de Fe.

-Eres diferente a la otra vez- Dijo Tokin sorprendido.

-Te lo dije- Dijo Hipo con una leve sonrisa.

La criatura ataco, pero sus golpes fueron bloqueados por la Espada del Guerrero era turno de Hipo este salto atacando la cabeza luego dio una patada en el cuello seguido de una cortada en la pierna derecha, Tokin se arrodillo de una pierna adolorido.

-No te quedes con toda la diversión- Sonría Merida determinada.

La Dragona golpeaba salvajemente hasta usaba sus garras en el rostro de Tokin este trataba de defenderse.

-Suficiente- Gruño Tokin.

Tokin se defendió con su rodilla izquierda este decidió agarrar fuertemente la cola de la Dragona.

-ES UNA MOLESTIA- Grito Tokin molesto.

El monstruo lanzo a Merida al suelo, este se preparó para rematar con su puño.

-No lo creo- Dijo Hipo determinado.

De repente la mano derecha de la Criatura fue encadenada por la Cadena Espiritual, Merida disparo una bola de fuego impactando al pectoral de Tokin quien salió volando hasta caer al suelo.

-NO VOY SER DERROTADO POR UNOS MOCOSOS- Grito Tokin furioso.

Tokin se ponía de pie, pero vio que el Vikingo quien tenía su Espada y la Dragona lo miraban de forma amenazante.

-CÁLLATE- Gritaron Hipo y Merida con determinacion.

La criatura perdió la vista ya que sus ojos fueron destruidos la Espada estaba en lado izquierdo y una garra de dragón en la derecha, ambos lo sacaron ferozmente haciendo perder una cantidad de sangre.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRGHH, MIS OJOS- Grito Tokin este sufría cubriendo sus ojos.

-Ahora me dirán que traman con el reino- Pregunto Hipo con la voz fría y con la espada cerca del cuello.

-JAJAJAJAJA, adelante dudo que tengas el valor si yo muero mis compañeros me vengaran y te mataran como lo hicimos con tus compañeros vikingos- Respondió Tokin sin miedo alguno.

Tras esa respuesta Hipo solo gruño entre dientes a la vez soltó un grito para así clavar la Espada en el cuello, dejando muerto a Tokin de repente este se esfumo dejando sorprendido a los 2 presentes.

-…Hipo- Hablo Merida un poco preocupada.

-…Vamos- Dijo Hipo un poco serio y con la frente oscura.

Hipo se alejaba de la Peli Roja esta comenzó a tener un poco de respeto hacia él.

En una aldea llena de magia, en el centro de todos estaba gobernado un mago poderoso era el mismo que entrego las armas a Hipo, ahora el anciano despertaba debido a su tos.

-Maestro. Hablo una voz femenina.

Este levanto una mano para calmar a la chica.

-Estoy bien…me pregunto si ya llego mi hora.

-No diga eso, por favor. Dijo la voz femenina preocupada.

-jaja, no es hora de que vayas a comer ese delicioso desayuno.

-N No s se de que habla. Por alguna razón la chica se sonrojo.

-jeje en cualquier momento el estará preparado.

-Usted en verdad cree en él. Pregunto la voz femenina.

-Sí, el haría cosas que ni yo pude hacer en mi juventud.

Fuera de la aldea se encontraba un bosque colorido de 3 colores naranja, rosa y rojo unos osos de mini tamaño a un niño corriendo alegremente junto con otros niños que se dirigían a una cabaña, donde se mostraba un joven su pelo era corto de color negro, sus ojos eran azules este mismo lleva un sombrero de color gris un chaleco gris por debajo una camisa blanca de manga larga, pantalones de rayas grises y zapato gris oscuro.

-EL UNA VEZ…SAL A JUGAR. Hablaron los niños.

El Joven sonrió alegremente.

-Niños, mi nombre es Ed.

Fin

Se despide el usuario, FrankyXG4