–¡Hola Steve! ¿Qué diablos te paso en la cara? – Le pregunto la pelirroja algo preocupada, pues Steve tenía un gran moretón en la mejilla, que lo hacía lucir francamente espantoso, aunque esto último no se lo comentó.
Steve se encogió de hombros y disimulo como estaba tan acostumbrado, aunque rara vez Joseph le marcaba lugares visibles, realmente la noche anterior se había enojado bastante para olvidar aquella regla. Este mintió, después de todo era tan torpe que nadie dudaría que se resbalo en la bañera. Bucky lo miró un poco más preocupado, sabía que el padre de Steve una o dos veces había perdido los estribos, pero se le hacía raro que el rubio fuera tan torpe o tuviera tan mala suerte. Aunque lo había intentado averiguar, su amigo siempre le negaba rotundamente algún tipo de maltrato.
Ese día transcurrió normal, excepto porque el gran señor Stark no tuvo mejor idea que tomar su bandeja de comida y sentarse con ellos, siendo observados por prácticamente todo el colegio. Steve estaba rojo como nunca, parecía que a cada segundo se intensificaba aún más su color. Sam y Natasha miraban hostiles, pero nada podía superar el odio que Bucky transmitía con la mirada, lo único que quería en esos momentos era levantarse y darle un gran golpe a ese idiota, pero sabía que su amigo no se lo perdonaría. Además, este se encontraba teniendo algún tipo de conversación con Tony, pero dado su gran tartamudeo se hacía un poco dificultoso seguirle el hilo, pero al parecer Stark lo lograba entender perfectamente pues no quitaba una torpe sonrisa.
Steve esa tarde estaba algo ansioso y feliz, realmente estaba entusiasmado con su cita en un par de días con Tony, pero necesitaba pedirle consejos a alguien. Lamentablemente Bucky le daba demasiada vergüenza, así que pensó en tratar con Nat su nueva amiga.
–Natasha, podríamos hablar después de clases – Le pidió el realmente apenado, sonrojándose en el acto. La pelirroja lo miro divertida, así que de inmediato lo tomo de un brazo y lo llevo al patio para que pudieran hablar en soledad.
Steve le comentó como había sido la invitación y la chica enmarco una ceja, pues la verdad se le hacía extremadamente sospechosa la actitud del castaño. Pero no podía juzgar, pues la verdad es que ella era nueva y quizás sólo estaba teniendo prejuicios, pues después de todo Steve era bastante lindo, sólo faltaba que alguien lo ayudara y quien mejor que Natasha Romanoff.
Quedaron de juntarse al día siguiente en una cafetería para un par de consejos y ver algo de ropa, el único problema es que Steve no tenía ningún peso y le daba bastante bochorno contarle la verdad a Nat, así que trataría de planear algo.
Esa noche el rubio dio un respingo en su habitación cuando su móvil comenzó a sonar, al notar que era Tony de inmediato su corazón comenzó a latir como nunca. Contesto de forma apresurada, recibiendo el amable saludo del castaño, quien solo llamaba para desear las buenas noches. Por su lado Steve termino sonrojado y suspirando realmente feliz, ya que era primera vez que algo así le sucedía y Tony estaba asqueado de haber perdido importantes minutos de su vida, en vez de haberlos aprovechado con una buena mamada que le estaba proporcionando la cortesana de turno.
Ese almuerzo solo estaban Bucky y Natasha, pues Steve tenía actividades especiales con el taller de física y Sam practicando algún deporte. Así que decidieron ir a comer al pasto para conversar más tranquilos, en realidad la pelirroja como buena observadora le importaba saber más de su vecino.
Así que, aunque lo dudo un poco, pensó que lo mejor sería hablar el tema, ya que ella era extremadamente curiosa y no soportaba estar con la incertidumbre.
–James ¿estas enamorado del rubio? –
–Si –
Fue un dialogo bastante corto y la verdad no se necesitó mucho más para que Bucky sin que Nat le preguntara terminara contándole toda la verdad, de hecho, era bastante liberador por primera vez en su vida hablar el tema con alguien, pues lamentablemente no había tenido a quien contárselo.
Le gustaba desde que eran pequeños, ya que se habían conocido en el jardín de infantes. Juntos había comportadito distintos momentos, incluso los más tristes como la muerte de la señora Rogers. A medida que crecieron, Bucky se dio cuenta como por culpa de distintos factores su amigo se había vuelto cada vez más invisible y débil, pero eso a él no le importaba, él siempre lo defendería de toda la tropa de idiotas que había en esa ciudad, más que mal, cada vez que alguien intentó molestar al rubio había terminado en el hospital, como red skull un conocido vago estudiantil.
Natasha notaba como su amigo James hablaba con tanto amor del rubio que se le entibiaba el corazón, realmente le gustaría ver a esos dos juntos, lamentablemente sospechaba que el de ojos azules, ya tenía a otro en su corazón.
Cuando llegaron a ese punto, Bucky le confeso que él lo sabía desde hace mucho, por lo mismo ni siquiera había hecho el intento de confesarse, prefería mantener la amistad y ver feliz al rubio, que agobiarlo con más problemas. Nat le consoló de forma amable, no tenía que diablos se sentía tener un corazón dolido, pero asumía que dolía como el infierno.
Un tanto apenada le comentó de su salida de esa tarde con Steve, pues de cierta forma sentía que estaba ayudando a Steve con el enemigo, James soltó una fuerte carcajada por el pensamiento de su amiga, pero le dio su permiso para ayudar a Steve. Él solo quería que este fuera el hombre más feliz de la tierra, y si eso pasaba al lado del imbécil de Stark, él lo apoyaría con todo su corazón, lloraría en silencio y posiblemente Nat sería su paño de lágrimas.
Esa tarde la comenzaron degustando un helado, mientras Steve se compró uno simple, Nat se compró uno triple bañado en chocolate y con crema, ambos rieron por las curiosas elecciones. Mientras disfrutaban la comida, hablaron de los sentimientos de Steve, este le contó con lujo de detalles, como desde siempre había sentido cosas por el castaño y como la cita lo tenía realmente aterrado, pues él era nulo con las relaciones sociales.
Natasha le dio un par de consejos, para que este se sintiera más tranquilo y poco a poco fue haciendo que Steve tuviera más confianza en sí mismo, ya que se daba cuenta que este tenía serios problemas de autoestima y eso realmente le apenaba.
Cuando fueron por ropa, Steve tuvo que buscar lo más económico, pues sólo había logrado sacar un poco de dinero a su padre y esperaba con todo su corazón que este no se diera cuenta. Nat por su parte compro muchísima ropa, de lo más atrevida, haciendo sonrojar a Steve y a los vendedores al salir con atrevidas prendas a mostrarle como se veía. Esta también se dio cuenta que Steve estaba aproblemado con el dinero, así que le hizo probarse un lindo skinny jeans junto a una camisa a cuadros, aunque este le insistió en que no los necesitaba. Sin que este se diera cuenta, le compro la tenida completa y se la regalo con una amable sonrisa, deseándole la mejor de las suertes y sólo rogándole que le debía contar con lujo de detalles lo que pasara el sábado. Steve se puso a llorar ante el gesto de su nueva amiga, pues era más que regalarle ropa, posiblemente le estaba evitando una gran paliza por parte del policía.
Los siguientes dos días transcurrieron normales, uno que otro mensaje de texto y como siempre las llamadas de Tony para desearle las buenas noches. Lamentablemente la noche anterior a la cita, Steve no alcanzó a contestar su móvil, pues esa tarde su padre se había dado cuenta de su ropa nueva y pensando que había sido con dinero robado de él, se dedicó a golpearlo un par de veces, el rubio solo trato de cuidar su cara ya que no quería que Tony lo viera magullado.
Aunque su voz estaba ronca por el llanto y las lágrimas aún caían, se sintió en confianza de devolver el llamado. Para Tony fue todo un fastidio, estaba en medio de una ronda de sexo con un chico bastante guapo del gimnasio cuando vio en su pantalla "Estúpido nerd", pensó en ignóralo, pero finalmente le contesto intentando reprimir los gemidos ya que el pelirrojo que estaba con él, jugaba de forma apasionado con sus pezones.
El día de la cita había llegado, almorzarían juntos en el parque, una especia de picnic. Para luego dar lugar a una sesión de dibujo. El rubio no paraba de temblar, mientras que Tony se encontraba con anteojos de son lamentándose mentalmente del horrible dolor de cabeza producto del vodka.
Stark quedó gratamente sorprendido cuando se encontró con el rubio, quien ya estaba instalado sobre una manta dibujando. Se veía distinto a como normalmente lo hacía, la ropa y sus gafas de pasta le daban un aire bastante hípster, se reprimió mentalmente al haber pensado que se veía "lindo". Por su parte Tony estaba tan guapo como siempre, luciendo bajo una ceñida polera los músculos producto del gimnasio.
Cuando comieron, Tony quedó gratamente sorprendido al probar los bocados que Steve había preparado, estaban pulcramente hechos y además tenían un sabor maravilloso. Rogers solo se sonrojaba por los elogios de su "amigo", además era la primera vez que alguien lo elogiaba por uno de sus pasatiempos favoritos.
Conversaron de distintas cosas, para Stark quien al comienzo fingió interés, de verdad la conversación se le estaba haciendo cada vez más amena. Ya que en su círculo solo estaba rodeado de imbéciles que hablaban de sexo y drogas, a veces con T'Challa podía tener una que otra conversación decente. Pero sus grandes pasiones como la ciencia, la literatura o el cine arte, no podía compartirlos con nadie para no quedar como un perdedor, sin embargo, Rogers no parecía avergonzarse de sus gustos y era realmente experto en muchos temas.
Luego de la agradable comida, se recostaron en la manta mirando al cielo. Y hablaron cosas más íntimas, Tony no dio muchos aspectos de su vida ya que era bastante desconfiado. Mientras el rubio le contó uno de los episodios más tristes de su vida. Involuntariamente una lágrima rodo por su mejilla. A Tony se le apretó el corazón y sin pensarlo se le acercó a secar sus lagrima, provocando un leve sonrojo en ambos.
El resto de la tarde se dedicaron a seguir conversando y bueno a dibujar, finalmente para eso se habían juntado. Tony se sentía extraño no soportaba que Steve fuera tan sincero y transparente, odiaba a la gente que se hacía la buena para caer bien, así que la situación le estaba cabreando. Invento que sus padres lo estaban llamando con urgencia para huir luego del lugar, Steve de inmediato entendió y le pidió que se fuera rápido, él terminaría de ordenar.
Tony al llegar a su casa, tan solitaria como siempre, se fue a dar una ducha para luego ir de fiesta. Maldecía en la ducha, pues no dejaba de pensar en el estúpido de Steve Rogers, se le hacía imposible que alguien fuera tan decente, nadie podía ser tan bueno. Y él que era experto en corromper a la gente, sacaría lo peor de él . . .
Hola! La verdad creo que no ha mucha gente le ha gustado esta historia, lo cual me apena un poco, ya que estoy disfrutando escribirla.
Muchas gracias a quienes dejaron un review, son lo mejor!
De todas formas le daré una oportunidad y seguiré escribiendo mientras no me abandona la inspiración.
Un gran abrazo.
