Aviso: Game of Thrones y A Song of Ice and Fire y sus personajes no me pertenecen. Son propiedad de George R.R. Martin y de HBO, yo solo los uso para mi entrenamiento mientras espero que llegue la octava temporada.

Capítulo 2: El príncipe melancólico

Durante el viaje Lyanna y Ned hablaban de todo lo que deseaban ver en Harrenhal, como el castillo que Balerion El Terrible había calcinado casi 300 años atrás y que aún estaban varias partes quemadas.

Además habían oído que en los días que estaría el torneo también habría mercaderes vendiendo cosas y comidas exóticas de todo Westeros. Asi que también deseaban pasar los días del torneo comiendo y divirtiéndose.

En eso Ned toco un tema poco placentero para la loba de Winterfell- ¿Cómo te preparas para tu matrimonio con Robert?

Ella soltó un suspiro de frustración y lo vio con una mezcla de emociones- Bien aunque tú sabes bien que no deseo casarme con él. He oído rumores que dicen que Robert es un mujeriego. Ademes hay rumores que dicen que ya tuvo un hijo en el Valle de Arryn.

-Pero el amor cambia y todo lo que él pudo hacer antes del compromiso quedaba en el paso pues ahora le seria fiel.

-No estoy convencida de eso. Un hombre infiel lo será siempre- dice ella algo resignada- pero no puedo hacer nada. Ya padre me prometió en matrimonio.

Ned se notaba algo preocupado por su hermana pues sabía que ella era como un caballo salvaje y que no soportaba la idea de hacer algo que no deseaba.

Unos días más tarde los Stark llegaron a Harrenhal y montaron las carpas- el calor del sur es espantoso- dice Lyanna y sus hermanos asienten ante ese comentario.

El lord de Winterfell rodo los ojos con una sonrisa de medio lado viendo a sus hijos e hija decir eso- bien Brandon y Ned vayan a inscribir a los participantes al torneo. Lyanna puedes ir a conocer el lugar y Ben quédate conmigo para terminar de arreglar las cosas aquí, nos vemos aquí más tarde para ir al banquete que prepararon para todos los lores y asistentes al evento- los cuatro asintieron y mientras los dos hijos de Rickard fueron a inscribir a los que participarían, Lyanna fue a recorrer el lugar mientras ben.

Mientras caminaba cerca de un lago, ella oyó voces y risas cerca del lago, al comienzo no le presto mucha atención, más sin embargo, al oír un grito ahogado ella se escondió tras un arbol y vio como tres escuderos molestaban a un hombre.

Ella sintió como le hervia la sangre al ver esa injusticia; asi que ella tomo la primera espada que consiguió que, según el logo en la empuñadura, era del torneo. Al agarrarla conto hasta tres en su mente y se abalanzo hacia los tres hombres. Luchando contra ellos y protegiendo al joven hombre de esos rufianes.

Cuando los tres huyeron ella volteo a ver al joven y noto sus heridas, su corazón se saltó un latido al verlo asi y con todas sus fuerzas lo levanto y llevo al campamento Stark donde lo curo de sus heridas.

-¿Cuál es su nombre mi lord?

-H… Howland R… Reed- dijo entre cortamente mientras Lyanna limpiaba sus heridas con un poco de agua y las limpiaba- lord de Atalaya de Aguas grises, ¿y usted mi lady?- dijo viéndola algo sonrojado al decir que era un lord siendo aún algo joven.

-Lyanna Stark- dijo simplemente. No le gustaba eso de ser una lady de Winterfell o, cuando se case con Robert, lady de Bastión de la Tormenta. Eso de títulos no era para ella.

-Oh… ¡por los dioses!- dijo el aun sorprendido que una Stark lo había salvado- mi familia es vasallos de Lord Stark. Le agradezco su ayuda mi lady.

Ella se sonrojo levemente ante eso- no fue nada lord Reed, solo cumplía con mi deber de ayudar a una persona en peligro.

Luego de eso ambos hablaron de más cosas mientras ella le ponía vendajes en sus heridas. Al final oyó las voces de su padre y hermanos asi que presento a Howard ante ellos.

A la hora de la cena todos se alistaron para el gran banquete que daría inicio oficial al torneo. Howard se estuvo negando a ir, pues allí estarían grandes familias y lores de todos los siete reinos asi que él no estaba muy seguro de ir.

-Oh… vamos Howland… eres también de una gran familia y tienes tanto derecho como cualquier otro de aquí a asistir.

Howland se negó varias veces más hasta que Lyanna, que podía ser muy insistente y persuasiva, lo convenció y Benjen le consiguió algo con que cambiarse y asi los Stark y Howard asistieron al festín.

Al inicio de las actividades un joven comenzó a decir el cronograma de las actividades durante los cinco días. Cada día se celebrarían justas, mientras el primer y segundo día se harían, luego del almuerzo, combates cuerpo a cuerpo; el tercer y cuarto día se celebrarían carreras de jinetes para ver quién era el mejor, y el quinto y último día seria la final y coronación de la Reina del amor y la belleza.

Todos aplaudieron antes esos anuncios y una vez hecho el brindis por el organizador, el festín comenzó. Todos los lores de las casa de Westeros comían y la pasaban excelente. Conversaban y se reían de chistes y anécdotas.

Cuando todos los presentes terminaron el joven que dio el cronograma antes anuncio que el príncipe Rhaegar tocaría para todos. De pronto el silencio inundo la sala y todos vieron atentamente como el hombre de cabellos rubios platinados, ojos violetas y melancólicos tomo el escenario.

Los ojos Lyanna quedaron pegados al apuesto príncipe. Este comenzó a tocar con una gracia y habilidad que harían sentir celos al más ágil animal. La música que tocaba sonaba tan melodiosa y calmada pero a la vez se sentía triste como si este hombre tuviera una gran tribulación sobre sus hombros.

Lyanna pensaba "es más apuesto de lo que había oído y tan talentoso pero a la vez se nota melancólico y sin esa felicidad que debe tener un hombre enamorado y con dos hijos pequeños" y sin darse cuenta sus mejillas estaban llenas de lágrimas por aquella hermosa melodía que el príncipe de Dragonstone estaba tocando.

Cuando termino de tocar todos aplaudieron y eso saco a la loba del trance en el que el dragón la envolvió. En eso su hermano Benjen comenzó a burlarse de ella causando que esta lo bañara en vino.

Luego de eso la gente le aplaudió, en eso los ojos de Lyanna reconocieron a los tres escuderos que intimidaron a Howland; uno de ellos servía a un caballero de la Casa Haigh, el segundo a un caballero de la Casa Blount, y el último a un caballero de la Casa Frey. Lyanna indicó a sus hermanos acerca de los escuderos.

Sin embargo solo Benjen le dice -Si quiere puedo encontrar una armadura para Lord Reed, en caso de que él deseara desafiarlos- dijo Benjen viendo al lord de los pantanos beber vino y charlar con Ned y Brandon.

-Eso sería ideal Ben, hay que ayudarnos entre nosotros los norteños- una sonrisa algo maliciosa se formó en la cara de la loba rebelde y su hermano sonrió igual.

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¡Eso es todo! Espero les haya gustado esta historia. Como ven ya Lyanna conoció al príncipe, no personalmente pero ya lo reconoce. A partir de los siguientes capítulos ya comenzaran a conocerse.

El próximo capítulo será: El Caballero del Arbol sonriente.