¡Holaaa! ¡Aria ha vuelto con un nuevo capítulo! ¿Quién dice que para escribir se necesita estudiar? ¡Hoy me siento súper entusiasmada! ¡Disfrútenlo!
Disclaimer: Bleach no es de mi pertenencia ni mucho menos los personajes todo le pertenece a Tite Kubo-sama *-*
Capítulo 2
-¡Karin-chan! Recuerda… Aun es el primer día de clases…
(Karin Pov)
-¡ARGH! ¡Solo porque te lo prometí Yuzu! –grite enojada y frustrada. Quise seguir replicando pero sentí como si fuera algo que antes he pasado… ¿Acaso conozco a Yukio? Lo miré pero, no encontraba nada de él que me hiciera recordar. Más bien él tenía esa mirada de triunfo. ¡Agh! Supongo que creyó haber ganado. Pensé en ir y golpearlo cuando Yuzu se distrajera pero el deja vú estaba en mi mente… ¿Qué era lo que tenía que recordar? De pronto sentí la presencia de alguien familiar… este reiatsu era…-. ¡Toshiro! –dije al voltearme, pero no encontré a nadie. Qué extraño, estaba segura que era él.
(Yukio Pov)
-Tonta niña, he ganado –la miré con superioridad y note como me miraba de pies a cabeza, ¿Qué le pasa? ¡No puede mirarme así! Iba a replicar pero sentí el reiatsu de alguien no tan agradable para mí.
-¡Toshiro! –dijo ella. ¡Un momento! ¿Qué significa esto? ¿Ella puede sentir el reiatsu? ¿Quién es ella? Mire al mismo lado que ella pero Toshiro parecía haber ocultado su reiatsu pero sé que se encontraba cerca, ¿Dónde?
(Fin del Pov)
-¿Karin-chan? –preguntó Yuzu de repente.
-¿Eh? –la pelinegra se volteó. Todo el mundo la estaba mirando-. ¿Q-Qué?
-Dijiste… -pero la castaña fue interrumpida.
-¡El receso se terminó! ¡Vuelvan a clases! –grito uno de los maestros. Y todos asintieron. Karin agradeció haber sido salvada de las incomodas preguntas de Yuzu, pero no por mucho tiempo.
…
De camino a clases…
-¡No me engañes! ¡Sé que dijiste Toshi! –fue interrumpida por su hermana, tapándole la boca.
-¡Silencio Yuzu! ¡No lo digas tan fuerte!
-¿Pero qué paso entonces? –dijo ya suelta del agarre.
-Nada, simplemente sentí su reiatsu. Pero tal vez me equivoque y…
-¡¿Tú equivocarte?! –intervino de nuevo la castaña y fue callada nuevamente.
-¡¿Por qué tienes que gritar?!
-L-lo siento… Pero, sé por Yoruichi-san que eres muy buena con esto del reiatsu y esas cosas, ¿Cómo es posible qué te equivoques? –dijo ya más calmada.
-No lo sé. A veces pasa…
-No lo creo. Umm, ¿Crees que haya venido para "eso"? –preguntó en voz bajita la castaña.
-No lo sé. Pero… ya sabes mi respuesta Yuzu –hizo una pausa antes de continuar-. No seré un Shinigami –dicho esto Yuzu sonrío dulcemente.
-¿Será correcto eso… hermana? –pensó la castaña.
…
-¡Estoy segura que se dio cuenta de su reiatsu Taichou! ¡¿Por qué no paso a saludarla?! –lo reprendió la pelinaranja.
-¿En medio de sus clases? –la miró como si la respuesta fuera obvia.
-No tiene nada de malo –respondió confundida.
-Es por eso que eres muy… ahh –suspiró-. Olvídalo.
-¿Taichou?
-Más importante, a qué te referías con "¿algo que aclarar?" –Rangiku se cubrió el rostro.
-¿Qué?
-Olvídelo Taichou –respondió resignada.
-¿Eh?
-Si usted no es capaz de notarlo por su cuenta, no puedo decir nada para que lo entienda. ¡Usted mismo debe descubrirlo! –dicho esto desapareció gracias al shunpo.
-Matsu… ¡Matsumoto! –le grito para después imitar su acción.
Minutos después…
-¡Ven aquí Matsumoto! –se detuvo frente a una tienda algo antigua.
-¡Rangiku-san! –grito una pelinaranja de ojos grises.
-¡Orihime-chan! –le grito de la misma manera.
-¡Cuánto tiempo! –ambas se apretaban muy fuerte en forma de abrazo lo cual hacia que sus pechos chocaran y dieran una escena vergonzosa para el resto.
-A-aun… estamos aquí –dijo Ishida evitando el sangrado de su nariz.
-Tú nariz sangra… Uryu –le dijo Sado de lo más normal y el peliazul se puso roja dela vergüenza.
-¡Minna! ¡¿Cómo están?! –pregunto un hombre rubio cuyos ojos eran cubiertos por un sombrero.
-B-bien… -dijeron Sado y Uryu.
-¿Hitsugaya-taichou? ¡Cuánto tiempo! –dijo de pronto, hasta el momento nadie lo había notado-. ¿A qué se debe su agradable visita?
-Es… -fue interrumpido.
-¡Tenemos una gran misión con Karin-chan! ¡La hermanita de Ichigo! –respondió emocionada.
-Ahh ya veo.
-Entonces… ¿Ya todo está listo? –pregunto Rangiku a Orihime.
-¡Sí! ¡Aquí tienes! –Orihime le entregó unas llaves a Rangiku y todos los demás miraban extrañados la situación.
-¡Bien! ¡Entonces suerte Orihime-chan nosotros nos vamos! –dijo Rangiku llevándose a su capitán del brazo.
-¡¿Matsumoto?! ¡Suéltame! –forcejeaba con ella.
-Nosotros también nos vamos, Urahara-san –dijo la ojigris.
-¿Tan pronto? Ahh, está bien. La puerta está lista, pueden atravesarla –dicho esto Uryu y Sado pasaron pero Orihime fue detenida por las palabras de Urahara-. Inoue-san… ¿Está segura de ir a la Soul Society?
-¿Um? No entiendo.
-Sea cual sea "su" respuesta debes aceptarla –Orihime se sorprendió y en su rostro se expresaba el miedo pero luego cambio rápidamente a una agradable sonrisa.
-¡Arigatou Urahara-san! –y atravesó la puerta.
-Me pregunto… ¿Qué harás… Rukia-san?
-¿Rukia qué? ¿Qué pasa con Rukia? –de la nada un pequeño gato apareció detrás de Urahara.
-¡Oh! ¡Yoruichi-san! ¡Estas de regreso!
-¡No me vengas con eso! ¿Qué pasa con Rukia?
-¿Rukia? ¿Alguien dijo Rukia? –se hizo el loco.
-¡Maldito! ¡Acabas de mencionarla tú!
-¿En qué momento?
-¡Te mataré! –se abalanzó sobre él.
…
En casa de Inoue…
-¡¿Qué tu qué?!
-Sí Taichou. Orihime nos ofreció su casa mientras se va a la Soul Society. ¿No le parece genial? –dijo emocionada.
-¡Eres una aprovechada!
-Pero… pero… ¡No pude evitarlo! ¡La última vez que vine amé la bañera de Orihime-chan!
-Eres totalmente una desvergonzada –frunció el ceño el peliblanco.
-¡Ay Taichou! ¡No se preocupe! Si no le gusta aquí puede quedarse en casa de Karin-chan ¿No es así? –Toshiro se atraganto con su saliva-. Oí que la última vez que estuvo de vacaciones ella amablemente le ofreció su hogar. ¿No le parece buena idea, Taichoouu? –le canturreó pícaramente.
-¿Cómo se enteró? –pensó el peliblanco-. No dije que no me quedaría aquí –respondió recuperando la postura.
-Yo pensaba jeje. De todos modos, no creo que ella quiera verlo… -se dirigió a la cocina.
-¿A qué te refieres? –la pelinaranja despertó la duda en Toshiro.
-Ya sabe, yo tampoco querría ver a un ingrato como usted. ¿Y ella lo llama amigo? Pff. –Decía mientras entraba en su gigai-. Yo que ella… -abrió la refrigeradora-. No lo llamaría amigo –tomó agua y se fue a uno de los corredores para observar la reacción del peliblanco a escondidas.
A Toshiro le había aparecido una vena en la frente. Definitivamente las palabras de Rangiku eran ciertas, pero no es que él se las mereciera, después de todo no podía venir seguido al mundo humano solo para saludar a Karin. No podía darse ese lujo, además, no es que la pelinegra sea tan "agradable" con él. ¿O sí? Siempre lo estaba llamando Toshiro, como si se conocieran de toda la vida. También se las arreglaba para estar siempre junto a él durante sus vacaciones y siempre le ayudaba en lo que podía.
-Mierda –murmuró el peliblanco. Sin darse cuenta le debía mucho más a Karin de lo que pensaba. Ahora sí que se sentía culpable, le debía una disculpa por ser tan ingrato. Pero… ¿Cómo disculparse sin que lo molestara de por vida? Esto sería difícil.
-¡Bien! –hablo en voz baja la pelinaranja que observaba desde el pasillo.
…
A la salida…
-Karin-chan ¿Ya pensaste en qué club estar? –le pregunto su gemela.
-¡Deportes obviamente! ¿Tú?
-Umm, aun no sé si pueda pertenecer a alguno, ya sabes que Ishida-san debe entrenarme y…
-¿Otra vez con eso? Te dije que no era necesario que entrenaras, pero tú dale y dale con "quiero ser como mamá bla bla" –dijo imitando su voz.
-¿Por qué no la dejas? Al menos ella ya tomó su decisión –intervino cierto pelirrojo.
-¿Me preguntaba que olía tan mal? ¡Ah eras tú, Jinta! –se burló la pelinegro.
-Di lo que quieras, pero sabes que es verdad. ¿Cuándo te decidirás por ser shini… -fue interrumpido por un golpe en su rostro.
-No es tu asunto. Vámonos Yuzu.
-Pobre Jinta-kun. ¡Karin-chan! ¡Te he dicho que no pelees si no es necesario! ¡Moo!
-Haai, hai.
-¿Ururu-chan, nos sigues?
-Voy –dijo cargando a Jinta en su espalda que estaba inconsciente.
-Siempre me sorprende tu fuerza Ururu.
-Gracias Karin-chan –respondió timida.
Y así siguieron caminando sin notar que alguien los seguía…
-No sé quiénes son… pero lo averiguaré… -dijo desde atrás un rubio.
Las chicas siguieron caminando pero de un momento a otro desaparecieron en una multitud de personas y tiendas; el centro comercial.
-¿Es en serio? –se enojó el rubio al darse cuenta que las perdió de vista.
-¿Por qué persigues a las hermanas de Ichigo, Yukio? –desde atrás una chica con dos coletas apareció sorprendiendo al nombrado.
-¡¿Riruka?! –se sobresaltó-. ¡¿Hermanas de quién?!
-I-chi-go. ¿Por eso las sigues no?
-Ya veo. Eso explica todo –dijo con mirada seria.
-Ahh, y yo que pensé que te gustaba una de ellas.
-¿Por qué sigues aquí?
-Procuro que no escapes querido Yu-ki-o –canturreó su nombre.
-¿Escapar?
-Ya sabes, primer día de clases, obligatoriamente, tienes muchas razones para escapar de hecho –se burló.
-Cállate –dicho esto se fue en camino contrario y la pelifucsia lo siguió.
…
En la Soul Society se sentía como el sol quemaba, ¿Qué pasaba? Hacía demasiado calor o solo era la imaginación de cierta teniente…
-¡Hinamori-san! ¿Dónde estás? –un hombre de cabello mostaza daba vueltas por el escuadrón número cinco.
-¡H-Hirako-taichou! ¡La teniente Hinamori se reporta! –respondió casi gritando y algo agitada, aún se podía ver un leve sonrojo en sus mejillas.
-¡Yo! Te he dicho que no es necesario que seas tan formal –pero la joven no le prestaba atención, parecía estar perdida entre sus pies-. ¿Hinamori-san? ¿Hay algún problema? No recuerdo que mis pies sean taaan llamativos –dijo con burla.
-¡L-Lo siento Hirako-taichou! –se puso roja al 100%-. L-lo que pasa… es que…
Al recordar lo sucedido, entró en pánico. ¿Toshiro tan cerca de ella? ¿Prácticamente se podría decir que era un beso? Pero Toshiro se apartó, ¿Qué esperaba Hinamori?
-Umm… Tranquila Hinamori-san –le palmoteó la cabeza-. Si no puedes decírmelo está bien –Hinamori agradeció la bondad de su capitán-. Pero… procura decírselo a alguien al menos. Puede que esté bien guardarnos algunas cosas, sin embargo si no nos desahogamos de vez en cuando podríamos explotar.
El capitán Hirako se alejó del lugar dejando a Hinamori un poco más confundida pero con una idea en mente "Hablarlo con alguien" así que no se le ocurrió mejor idea que buscar a alguien con quien platicar y que supiera del tema, pero… ¿Quién era ese alguien?
…
-¡Te dije que no! –gritaba una pelinegra.
-¡Di la verdad! –respondía de igual manera un pelinaranja. Ambos peleaban por quien sabe qué.
-¡Es la verdad!
-¡No me mientas!
-¡Nii-sama jamás haría algo como eso!
-¡Aceptalo!
-¡Ta te dije que no! ¡Baka! –le golpeó la cabeza dejándolo noqueado.
-¡Auch! –el cuerpo noqueado de Ichigo golpeó a cierta chica que pasaba por ahí.
-¡Oh! Lo siento, Hinamori-san, Ichigo es así de torpe.
-¡Go-gomenasai! ¡Kurosaki-taichou! –se disculpó de inmediato. Rukia la miro extrañada y luego soltó una risa.
-¡JAJAJA! ¡Pero qué dices Hinamori-san!
-¿Eh? –pregunto confundida.
-Este idiota no merece tus disculpas. ¡Fue su culpa! –se burló.
-¿E-en serio? –la del moño no comprendía. ¿Ellos eran tan cercanos?
-Sí. ¿Verdad, Ichigo? –dijo recomponiéndolo con otro golpe.
-¿Aun no entiendes que soy tú capitán?
-¿Capitán? –Rukia soltó otra gran carcajada-. No te llamaré capitán hasta que logres vencerme en una pelea, ya te lo he dicho –se cruzó de brazos la pequeña. Ichigo frunció el ceño y se acercó para cargar a Rukia en forma de venganza por sus palabras, pero la ojivioleta actúo más rápido y lo golpeó en el estómago.
-D-due…le
-E-etto… -Hinamori seguía ahí frente a ellos.
-¡Ah sí! ¿Qué sucede Hinamori-san? –pregunto Rukia.
-Ah pues… ¡No era nada! –Estaba a punto de irse pero luego se detuvo-. Rukia y el capitán Kurosaki siempre han tenido esta cercanía… ¡Que tonta! ¿Cómo no lo noté antes? ¡Ella seguro podrá ayudarme! –Rukia la miraba toda pensativa. ¿Qué se traía Hinamori?-. ¡Rukia-san! –dijo de pronto.
-¿Q-qué? –se sorprendió la nombrada.
-P-puedo… preguntarte… algunas cosas?
-Seguro –le hizo una seña para que empezará a hablar.
-E-en privado –dijo señalando a Ichigo.
-¡Ah sí claro! –y ambas aceleraron el paso hasta alguna parte a las afueras de los escuadrones.
-¡Aquí está bien! –dijo Hinamori algo nerviosa.
-Claro. ¿Qué es lo que pasa? ¿Todo bien, Hinamori-san? –La miro detenidamente pero ella no le respondía nada-. Me estas poniendo nerviosa, ¡Vamos! ¿No es algo malo cierto? –le pregunto desconfiada.
-N-no… No es nada malo, supongo.
-¿Supones? ¿De qué trata?
-E-es… Sobre Shi- ¡Digo Toshiro!
-¿El capitán Hitsugaya?
(Rukia Pov)
-Sí –respondió. Ya veo de porque tantos nervios y misterios.
-¿Qué pasa con él? –le pregunte.
-P-pues… -se puso más nerviosa que antes. Lo noté porque empezó a jugar con sus manos y no me miraba.
-No te preocupes, no diré nada. Dime –intenté tranquilizarla.
-Pues mira… ¿Ya sabes que se fue al mundo humano por un tiempo? –yo asentí-. Bueno, resulta que antes de irse… paso a despedirse de mí… p-pero…
-¿Qué paso?
-E-él… se me acercó, ya sabes, para despedirse. P-pero… de pronto, se acercó demasiado y… y yo… Yo no me alejé… ¡Eso fue lo raro! ¡Pero no solo eso! –empezó a exaltarse. Creo que no quería que malinterpretara nada-. Y-y… entonces… ¡Estábamos tan cerca! ¡Los dos! Y de pronto… ¡Puf! Toshiro se alejó bruscamente –al decir eso se bajoneo notoriamente, ¿Por qué? Acaso…-. Y luego termino diciendo… "Hinamori… cuando vuelva, tengo algo importante que decirte" –imitó su voz. Evite reír para que no pensara que me estaba burlando-. ¡¿Puedes creerlo?! ¡No lo sé! ¡No sé qué pasa por la cabeza de Shiro-chan pero… definitivamente me molesta!
-¿A qué te refieres?
-Es que… ¿Cómo es que casi intenta besarme y luego desaparece? ¡Encima me dice que tiene que decirme algo! ¡Eso solo lo complica más! ¡No entiendo nada!
-¿Qué es lo que no entiendes?
-Ya sabes… Hasta ahora… No había pensado en Shiro como algo más que mi pequeño hermano o mí querido familiar… ¡Pero esto lo cambia todo! ¡Rukia-san tu sabes de esto! ¡Debes ayudarme por favor! –grito de la nada. Quedé paralizada, ¿Yo sé de esto? ¿A qué se refiere?-. ¡Dime algo! ¡Estoy a punto de colapsar! ¿Shiro y yo novios? ¡Eso no suena lógico! ¡Pero aun así mi corazón latió muy rápido cuando nos acercamos de esa forma! Supongo que debe significar algo, aunque no lo entiendo del todo. ¡Rukia-san! ¡¿Tú sabes cómo detener estas palpitaciones tan fuertes que siguen dentro de mí?! ¡Debes saberlo! ¿Cómo le haces para ocultarlas? -¿Ocultarlas? No entiendo…
-No entiendo… Hinamori…
-¿Cómo qué no? ¡Ya sabes! ¡Siempre estas cerca de Kurosaki-Taichou! ¿Debiste aprender a controlarlo no? Después de todo él está enamorado de ti –I-Ichigo… ¡¿Qué?!-. ¿Rukia-san?
-¡¿Por qué piensas eso?! –me alteré. Hinamori estaba diciendo cosas erróneas, eso no es verdad. ¿Qué Ichigo está enamorado de mí? ¡Ay por favor!
-¿Por qué? –me miró confundida-. Pues… Siempre están juntos, de arriba abajo.
-Eso no quiere decir nada.
-No solo es eso –afirmó ella. Como si tuviera más que decir, le hice un ademán para que prosiguiera-. También están todas las veces que haz ayudado a Kurosaki-taichou a salir de mil aprietos, al igual que él a ti. También cuando pelean, se nota que hay amor, porque hay un dicho que dice "Más se odian, más se quieren". También es que eres la única que puede poner a Kurosaki-taichou en su lugar, la única que lo reconforta, la única que lo ha apoyado en sus peores momentos, la única que ha seguido creyendo en él a pesar de que todo el mundo estuviera en su contra. Y, Rukia-san… -se me acercó y me tomó de las manos-. Eres la única que tiene un vínculo irrompible con él desde el primer momento en que lo viste… ¿No crees que es suficiente para darse cuenta que te ama?
Me solté del agarre y salí corriendo lo más lejos que podía… ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué corría? Sé que lo que dijo Hinamori no es cierto, pero… Pero algo dentro de mí estaba fallando, me faltaba el aire, hacía demasiado calor, sentía mi cuerpo arder y no entendía la razón. Ella... estaba equivocada ¿Verdad?
Sin darme cuenta hacia donde iba choque con alguien en el camino… -¡Duele! –grite sobándome mis pompas.
-¿Te ayudo torpe? –se burló el pelinaranja que menos quería ver en este momento.
-¡Estoy bien! –rechacé su mano y lo pateé, lo que provocó que cayera encima de mí. Estábamos tan cerca, podía sentir su respiración y sus ojos mirando lo hacían peor. Mi corazón latía tan fuerte que temía que se diera cuenta. Siento mis mejillas arder, ¡¿Qué me está pasando?!
-¡Kurosaki-kun! ¡Kuchiki-san! –grito de pronto una voz familiar.
-¿Vinimos en mal momento? –pregunto Ishida.
-¡Inoue, Ishida, Sado! –Ichigo se levantó rápidamente y me ayudo a levantarme. Aun sentía mi rostro arder-. ¿Qué hacen aquí?
-Vinimos a visitarte, ya sabes, nos enteramos que andas desocupado –dijo Ishida.
-Sí, buscar teniente no es nada fácil. ¿Cómo han estado? –pregunto.
-¡Bien! –Dijo animada Inoue-. ¡Kuchiki-san! ¡Te extrañe! –se me abalanzó.
-Yo también Inoue-san –le correspondí el abrazo.
-Tengo algo que decirte –me dijo en voz baja-. Es sobre Kurosaki-kun –sentí mi corazón palpitar más fuerte. ¿Qué podría decirme de Ichigo?-. Bueno, nosotras nos vamos a dar un paseo, ¿Verdad Kuchiki-san?
-E-este…
-Ya venimos –me jalo y nos fuimos a uno de los jardines del escuadrón 8.
-¿Por qué nos alejamos de ellos? –pregunte curiosa.
-Kuchiki-san… Antes que nada, quería preguntarte algo… -se puso seria, ¿Qué sería?
-Dime.
-¿T-te… gusta Kurosaki-kun? –sus palabras me cayeron como un balde de agua fría ¿Por qué todo trataba de Ichigo? ¡Estaba harta! Era obvio que… ¿no? ¡Mi corazón late de nuevo! ¡Más y más fuerte! ¡Siento que explotaré en cualquier momento! ¡¿Qué es esto?!
-Buajajaja ¿Ichigo? –Reí de los nervios-. Por supuesto que… No –dije al fin.
-¡Uff! ¡Ya lo sabía! –dijo ella muy confiada-. Lo siento Kuchiki-san, no debí desconfiar de ti, ¡Perdóname!
-¿Perdonarte? ¿No entiendo?
-Lo que pasa es que pensé que te gustaba Kurosaki-kun, por eso desconfié de ti pero ahora todo está claro.
-¿Eh?
-¿Me ayudaras verdad?
-¿Eh? Sigo sin entender… -dije con una gotita de sudor en mi cabeza.
-¡Quiero que me ayudes a declararme! ¡Le diré a Kurosaki-kun sobre mis sentimientos! -¿Sentimientos? ¿Qué clase de sentimientos? ¡Oh no! ¿Inoue se declarará a Ichigo? Eso significa que… ¡¿Le gusta Ichigo?!-. ¿Me ayudaras verdad, Kuchiki-san?
Mi corazón empezó a latir aún más fuerte, sentía que las palpitaciones no pararían y que moriría en cualquier momento y no solo eso, tenía otro sentimiento cuando miraba a Inoue… ¿Qué era? Estoy segura que nunca antes lo había sentido, sino, ya supiera qué es.
-¿Kuchiki-san? –Me pregunto de nuevo-. ¿Qué dices? -¿Cuál era su pregunta en primer lugar? ¿Ayudarla… cierto? Puedo hacerlo… pero ¿a qué?-. Sí o… ¿no? -insistió.
-Sí –respondí torpemente. ¿En qué lío me acababa de meter?
Continuará…
Yeeeey!¡Actualicé pronto! ¿No están felices? Espero que sí (: Eeeeen fin, ¿Karin-chan150301, fantasma? ¡Oh no no y no! Yo he leído tu fic (de hecho lo comenté e.e) me encanta tu historia "del odio al amor solo hay un paso" porque no había creído en el YuzuxYukio hasta que leí tu historia y bueeeh me inspiraste para escribir sobre la pareja, claro que a mí modo jasdkasjd :3 Entonces... espero que te guste mi historia y gracias por darle una oportunidad ;) (pero no abandones tu historia T-T que ya me envicie x.x)
Me salió bien el Ichiruki? jasdkasdj espero que sí T-T quedé contenta, así que quiero que ustedes también uu Si es que me falto algo o tengo faltas ortográficas haganmelo saber, ya que no quiero tener errores :( pleaseeee .
Gracias a todos los que siguen la historia, los que dejan reviuws, los que pasaron a chekarlo al menos y bueeeeno nada más (: cuidense mushooo *-*
Se despide Aria-chan #221
