Primero que nada, quisiera explicarme a todos ustedes. No soy quien ustedes pensaron, me oculté en la identidad de una persona que no existía, por el simple hecho de tenerle miedo al rechazo. Mis más sinceras disculpas, si leen mi profile se darán cuenta de que soy Sandra (o Deadshallspeaknow). Espero que me puedan perdonar por mentirles, y también me disculpen por la demora con este capítulo, pero el colegio simplemente me tiene colapsada. Pienso subir dentro de poco un oneshot, en ofrecimiento por mi tardanza. Pero por ahora, disfruten este capítulo. Un detalle importante, las cosas que están en cursiva son flashbacks o los pensamientos de Paco, yo sé que ustedes se sabrán distinguirlos. Y ya no les quito más tiempo. ¡Lean!

Disclaimer: Combo Niños no me pertenece (si fuera así... cuantas cosas serían distintas ku ku ku XD) es de Carlo de Boutiny, Caroline Pierce y Fabienne Gambrelle.


Capítulo 1: Preguntas

¿Por qué? ¿Por qué me siento de esta forma? ¿Por qué soy tan débil? Yo era el más fuerte, o lo sigo siendo, pero ultimamente no lo aparento... y todo es por MÍ culpa.

Porque soy un idiota, me siento de esta forma por estar mal de la cabeza, es IMPOSIBLE que me sienta así, bueno, tal vez no imposible pero... va en contra de la moral. No puedo ocultar mis sentimientos, no puedo disimularlos. Soy muy obvio, ¿Qué me sucede? ¿Qué está cambiando?

Pero...

¿Cómo fue que pasó todo? Cambió tan rápido que ni me dí cuenta...

Ya me había... enamorado.

La campana sonó.

Paco tenía su cabeza apoyada en el banco, con sus dos brazos cruzados, haciendo el papel de almohadas. Lanzó un largo suspiro mientras miraba hacia su derecha, hacia la ventana. El cielo estaba pintado de un hermoso rosado con naranjo, indicando que pronto el sol se ocultaría, y la luna saldría a iluminar la noche. Y al fin podría irse a casa a pensar.

Parpadeó, y enderezó su silla y espalda, quedándose de frente con el pizarrón de su sala. Los otros chicos del curso entraron, a su lado se sentó una preciosa chica de 16 años, piel levemente tostada, radiantes ojos azules y una larga cabellera rubia. Atrás de él se sentó otra chica, bien morocha y de ojos verdes, con una sonrisa bien coqueta.

Faltaba Serio, entraron todos los alumnos y la puerta se cerró. Serio no regresó. El moreno se volteó a mirar a Azul, con cara de preocupación, la rubia sólo le negó con la cabeza mientras subía los hombros, diciéndole que no sabía donde se encontraba el pelinaranjo.

Volvió a suspirar, esta sería una larga clase.


Se volvió a escuchar el timbre. Al fin, la última vez que lo escucharía por los siguientes 3 meses. Vacaciones.

Todos los alumnos corrieron animados, excepto Paco y Azul quienes caminaron tranquilamente por los pasillos del colegio, iban en completo silencio, siempre hacían lo mismo para evitar que alguien escuche sus conversaciones.

Salieron del establecimiento y Paco sacó una cajetilla de su bolsillo. Azul miró al cielo, que ya estaba cambiando de anaranjado a azul marino.

-Que hermoso cielo... ¿no crees?- preguntó la chica, con una voz tranquila.

Paco pasó la caja frente a la rubia. -Bastante-

-No tengo ganas hoy, gracias- respondió Azul meneando su mano, el moreno se encogió de hombros.

-¿Sabes por qué...?-

-¿Por qué desapareció de la nada? Ni idea- interrumpió Azul, sabiendo a lo que se refería el moreno.

-Te odio- dijo él con voz picada, ella sólo se río de manera agradable.

-Lo había visto en el recreo anterior charlando con el maestre Grinto... pero luego llego Max y...-

-Te olvidaste del mundo- ahora la interrumpió Paco.

-Te odio- Ámbos estallaron a carcajadas. Mientras se sentaban en una banca del parque.


Había un hermoso atardecer en el parque de Nova Nizza. En la cima de una colina, sentados en una banca, se podían apreciar las siluetas de dos pequeños niños de no más de 8 años. Eran Serio y Paco.

-...Oye Serio- dijo Paco.

-Dime Paco- respondió el pelinaranjo. Paco lo miró dudoso.

-Nosotros... ejem... ¿nosotros seremos amigos por siempre?- preguntó el toro con mirada seria. Serio sonrió.

-¡Claro que sí tonto! ¡Los mejores por siempre y para siempre!-

-¿Y nada nos separará?- preguntó Paco con sus ojos llenos de esperanza.

-¡NADA!- gritó Serio, poniéndose de pie y ámbos chocaron sus manos.

Luego los dos amigos se pusieron a correr, riéndose a todo pulmón, para luego terminar ámbos tirados en el suelo. Paco miró a su amigo, que estaba a su constado y sonrió. Le agradaba mucho pasar el rato con él, Serio simplemente era el mejor amigo del mundo, y él estaba seguro de que nunca... NUNCA, nada cambiaría entre ellos.

-¡Eres el mejor Serio!-


Paco...

Paco...

-¡PACO!- gritó por última vez Azul, haciendo que el chico al fin pudiera despertar de su sueño. El cielo ya estaba oscuro, la luna estaba justo en la mitad del cielo, brillando con esa magnífica luz blanca que la caracterizaba.

-¿Me quedé dormido?- preguntó sorprendido.

-Noooo... para nada- respondió Azul con sarcasmo.

-Ah, para que más simpática- contradijo Paco, regresándole el sarcasmo.

-Jajaja... yaaaa... no te enojes- dijo ella dándole un golpecito amistoso en el hombro.

-OK está bien, bueno, creo que ya es hora de irm...-

-¡Chicos!- gritó alguien a la distancia.

-¡Serio!- gritó Azul haciendo señas con su mano. Paco se volteó para poder ver a su amigo.

-¿Dónde estabas?- preguntó Paco, nervioso.

-¿Huh? ¿A qué te refieres?- preguntó él, elevando una de sus cejas. Paco y Azul se miraron confundidos, y le volvieron a explicar que el había faltado a la última clase, pero éste les aseguró haber estado allí. Los tres se quedaron en silencio.

-¿Estás seguro SEGURO?- preguntó la rubia para romper el hielo.

-Sí, ciento por ciento- le respondió el tigrillo. El moreno y la rubia volvieron a mirarse.

-Bueno, creo que el sueño nos está afectando a todos, me voy, adiós chicos- dijo Azul, despidiéndose de ambos con un beso en la cara, provocándo un ligero sonrojo en Serio, sonrojo que Paco notó y lo hizo sentir deprimido.

-Yo también me voy, ¿no te importa si te dejo solo aquí, verdad Paco?- preguntó Serio, poco después de que Azul se fuera.

-Ehm... no, claro que no, nos vemos mañana- le dijo, mientras se despedían haciendo un saludo característico de los dos.

-Gracias Paco, ¡adiós!- dijo el ojiverdes levantando su mano mientras se alejaba, Paco volvió a suspirar por lo bajo...

Y esas preguntas... esas preguntas no tienen respuestas.

Y estoy enamorado, si que lo estoy.

Y soy débil... si que lo soy.


El piso estaba echo escombros... todos los edificios estaban abajo, los arboles y la decoración estaba destrozada. Había gente tirada en el suelo, muerta. Paco caminó por las calles de ese diabólico sitio, que desconocía por absoluto.

Avanzó entre la suciedad, buscando a algun sobreviviente, pero no había nada.

-¿HAY ALGUIEN AQUÍ?- gritó poniendo sus manos al lado de su boca. Era inútil, no recibía respuestas. De repente algo se prendió en su cerebro.

¿Dónde estaban sus amigos?

-¡AZUL!¡PILAR!¡SERIO!- gritó mientras comenzaba a correr desesperado, la soledad lo estaba incomodando. Chocó contra lo que parecía ser un letrero, se detuvo a leerlo y no pudo creer lo que sus ojos estaban viendo.

"Bienvenidos a Nova Nizza"

-¿Qué sucedió?- se preguntó el moreno a sí mismo, mirando nuevamente toda la ciudad destruida. Ahora comenzó a caminar tranquilamente, intentando encontrar a algún sobreviviente. Pasó por su escuela, estaba destruida. Las casas, echas escombros.

-¿Quién... QUIÉN HIZO TODO ESTO?- gritó al cielo apretando sus puños.

-¿Preguntas por mí?- preguntó una voz grave detrás de él, Paco se petrificó. -Adelante niño, ¿quieres saber quien hizo todo esto? Pues fui yo-

Paco se volteó para ver quien le estaba hablando, era un monstruo. Era más o menos el doble de alto, su piel estaba compuesta de escamas negras y verdes oscuras, habían unas especies de tentáculos en su espalda, tenía los ojos rojos y unos largos y filosos colmillos. -¿Q-Quien eres?- preguntó el toro intimidado.

-Tu peor pesadilla- dijo, y atacó a Paco con uno de sus tentáculos, lanzándolo a una distancia increíble. El moreno se levantó del suelo a cuestas, esa cosa era bastante fuerte.

-¿Eres un divino?- preguntó el moreno, poniéndose en pose de defensa.

-El peor de todos... mi nombre es...- antes de que ese divino respondiera, le proporcionó dos cortes al moreno en su pecho con los colmillos. -...Xhaen. No lo olvides-

-¿Xhaen?-


Paco se despertó con la respiración agitada, su frente sudaba y el corazón le palpitaba a mil por minuto. ¿Que rayos acababa de suceder?. Esa había sido lejos la peor pesadilla que había tenido en toda su vida... y ¿quién era Xhaen?. Inesperadamente, un dolor fuerte invadió su tórax, prendió la luz para ver que le sucedía... y sus ojos se abrieron de par en par al ver que... tenía dos cicatrices con sangre en el pijama, justo donde Xhaen lo había atacado en su pesadilla.

El moreno se puso de pie instantáneamente y se puso una chaqueta. -Tengo que hablar con el maestre- exclamó para sí mismo.


¿Qué tal? Espero que haya valido la pena su espera XD Si se dieron cuenta, en este episodio mencioné a Max, supongo que saben que es el OC que ocupo en mi otra cuenta. Y tal vez haya un poco de MaxAzul en este fic. Pero no pienso poner mucho a mis OC, no quiero que se tranformen en Mary-sues o Gary-Stus. Ojalá les haya gustado este capítulo, y si quieren me pueden dejar un review, ustedes saben que a mi me gusta leer las opiniones de la gente, acepto de todo tipo. CON LA EXCEPCIÓN DE LAS CRITICAS DESTRUCTIVAS.

~ CIAO BELLOS!