Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Disney.

Capítulo 2.

El despertador sonó, y creo que nunca en toda mi vida me había despertado con tanta energía.
Y lo más extraño de todo, es que me había despertado de buen humor.

Me dirigí a la ducha y al salir estaba incluso de más buen humor que antes.

Mi horror llegó al abrir el armario...¿Qué me pongo hoy? Sí, ya sé que eso me pasa todos los días, pero no quiero que Anna me vea hecha un desastre...tampoco pretendo impresionarla o algo así, pero tampoco quiero horrorizarla.

Al final elegí un jersey negro y unos pantalones tejanos bastante ajustados y rasgados.
Estuve indecisa hasta para qué zapatos elegir, opté por unos botines negros con un poco de plataforma.

Me cepillé el pelo a conciencia para ver si podía dominarlo, pero con mi flequillo fue inútil, así que me hice mi trenza habitual, y eché mi flequillo rebelde hacia atrás.

Miré el reloj convencida de que tenía bastante tiempo para desayunar con calma, pero casi me da un ataque al ver que solo me quedaban cinco minutos.
Comí un par de tostadas a toda prisa y me bebí un zumo.

Cuando ya estuve preparada, salí de casa y fui a tocar el timbre de la casa de Anna. Fue el minuto más largo de toda mi vida hasta que no abrió, nada más verme, junto con su hermosa y característica sonrisa me dio los buenos días.

No pude evitar sonreír como una boba, su sonrisa es contagiosa.

''Buenos días Anna, ¿Estás lista para irnos?''

''Dios Elsa, si ayer creía que estabas increíble hoy estás resplandeciente...espera ¿Qué acabo de decir? Digo...¡Sí! Dame un segundo que vaya a por la mochila y ya estoy.''

¡BAM! Y así es como en menos de un minuto ha conseguido que se me derrita el corazón ¿He dicho ya que esta chica me parece preciosa? No, creo que nunca me cansaría de repetirlo.

''Elsa, ¿Me oyes? Llevo un buen rato diciéndote que ya estoy lista.''

Definitivamente, va a creer que soy idiota o algo si mi mente sigue yéndose a otra parte con tanta facilidad al pensar en ella.

Anna salió de su casa sonriendo ¿Es que ésta chica no deja de sonreír nunca? yo solo podía sonrojarme y sentirme tonta por haberme quedado embobada pensando en ella.

Bajamos al portal y afuera ya estaba Rapunzel esperando en su coche. Nos metimos adentro y le di un abrazo a mi prima.

''Buenos días 'Zel, hoy tenemos una nueva acompañante en el coche, ella es Anna, es la chica que ha venido a vivir al piso de delante.''

''Buenos días, gracias por llevarme hasta la uni, y encantada de conocerte.''

Madre mía, hasta poniéndose tímida sigue estando preciosa.

''No es nada, encantada de conocerte, Anna.''

Me pasé casi todo el viaje mirando por el retrovisor a Anna, hasta que mi prima comenzó mirarme de reojo con una risita...creo que tendría que dejar de ser tan obvia.
Llegamos al aparcamiento de la universidad y bajamos del coche.

Antes de que Anna se marchase en dirección a la facultad de bellas artes recordé que tenía una cosa que preguntarle.

''¡Anna, espera! Dame tu número de teléfono para quedar después al acabar las clases.''

''¡Oh, claro!''

Le extendí mi móvil para que apuntase su número y una vez que me lo devolvió le mandé un mensaje para que ella tuviera el mío.

''Listo, te he dejado un mensaje en el whatsapp para que tengas el mío.''

''Perfecto, nos vemos luego Elsa.''

He de admitir que ahora mismo me importa muy poco ir a clase, preferiría quedarme más tiempo con Anna para conocerla mejor.
Y...me parece que Rapunzel se ha dado cuenta de lo que estaba pensando.

''Así que el motivo de esa sonrisa ha sido ella ¿verdad?''

''¿Es que no puedo estar feliz por haber hecho una nueva amiga?''

''Claro que sí, pero llegará un día en que diré ¡Te lo dije!''

Pusimos rumbo a clase y no dejé de pensar en lo que decía 'Zel ¿Acaso tanto se notaba que mi repentino buen humor era por Anna? Bueno, contando que soy un poco borde y normalmente suelo tener una expresión bastante seria...es posible que sea un poco evidente.

Fueron pasando las horas hasta que antes del descanso sentí como el móvil vibraba. Me extrañó ya que la única que me manda mensajes es 'Zel.
Disimuladamente saqué el móvil del bolsillo y miré de quien era el mensaje. Era de Anna.

Vale Elsa, no pongas esa sonrisa de tonta emocionada,contrólate.

''Hey, quedamos para desayunar en los árboles de detrás de la facultad de bellas artes? :D''

Bien, si creía que podía disimular mi sonrisa tonta era una falsa alarma, no puedo evitarlo.
Y tengo que contestarle ya porque en cinco minutos salimos.

''Claro, ahí estaré.''

-Muy bien Elsa, más borde no podías sonar.-

Antes de recoger mis libros le comento a 'Zel que no iré con ella a desayunar.

''Oye, Anna me ha dicho que vaya con ella a desayunar ¿Te importa que vaya?''

Y antes de decirme nada veo como se asoma su sonrisa burlona.

''Claro que no, yo iré con Mérida, después nos vemos.''

Salgo de clase en dirección a la facultad de bellas artes, aunque ya estuve aquí de visita antes de comenzar el curso éste lugar es enorme y es muy fácil perderse. Suerte que el edificio al que tengo que ir está al lado de la facultad de ciencias sociales.

Al llegar al lugar acordado veo a Anna recostada en un árbol.
Y no sé ni por qué yo comienzo a ponerme nerviosa.

''Hola, espero no haberte hecho esperar.''

Anna comenzó a reír y a mí se me quedó cara de tonta al no entender por qué se estaba riendo.

''¿Qué te hace tanta gracia?''

''Elsa, no tienes que disculparte, ni que esto fuera una cita.''

¿Cita? Vale, creo que pensar en una cita con Anna no ayudará a que deje de tener cara de tonta ahora mismo.

Nos sentamos bajo el árbol en que ella me estaba esperando y nos pusimos a desayunar, aunque acabé más concentrada en las manchas de pintura que tenía Anna por toda la cara, estaba tan embobada al verla que ni siquiera me di cuenta de un detalle tan evidente.

''¿Qué te ha pasado en la cara que estás llena de pintura?''

''Nuestra primera clase fue bastante creativa y me emocioné un poco al pintar y...digamos que yo acabé con más pintura que el lienzo...'' No pude evitar reír al escuchar eso, y creo que le molestó un poco. ''¿¡De qué te ríes?! Seguro que tú habrías acabado peor.''

Hizo un puchero y se cruzó de brazos indignada dándome la espalda. ¡Si es que no puede ser más adorable!

''Oh vamos, tienes toda la razón, seguro que yo habría acabado peor con lo torpe que soy.''

''No no, ahora ya es tarde, el daño ya está hecho.''

Y entonces se me ocurrió una brillante idea.

''Y si esta tarde te preparo una sorpresa para merendar ¿Me perdonas?''

Se giró un poco para mirarme y dijo:

''Bueno, depende de lo que me prepares ya pensaré si te perdono o no.''

Seguimos desayunando y charlando hasta que sonó el timbre, no me apetecía ir para clase, ya no vería a Anna hasta al acabar las clases, y aunque la historia del arte me apasiona ahora mismo estaba convencida de que estar con ella era mucho más interesante.

''Bueno, ya hasta de aquí tres horas no nos vemos ¿Te aviso cuando salga de clase, vale?''

''Claro, nos vemos luego Anna.''

Y ambas comenzamos a caminar en direcciones opuestas.
Mientras iba de camino a clase pensaba en que ahora tendría que aguantar a 'Zel molestándome durante tres horas...o quizá me equivocaba y por una vez se cambiarían las tornas.

En la entrada de la facultad de ciencias sociales estaban despidiéndose 'Zel y nuestra amiga Mérida.

Estaban abrazadas y Mérida agarraba a mi prima de la cintura, finalmente 'Zel besó la mejilla de Mérida y entró al edificio. No era muy difícil ver que ahí estaba pasando algo que 'Zel no me había explicado. Y no iba a perder la oportunidad de molestarla por una vez.

Ya dentro del aula aún no había llegado el profesor así que aproveché para indagar en lo que acababa de ver.
Me senté y miré a mi prima intentando no reírme.

''Y dime 'Zel ¿Cómo está Mérida? Hace mucho que no la veo.''

Mi prima se sonrojó. Sí, acababa de dar en el clavo.

''Bien, está muy bien. Nos hemos puesto al día y me ha estado explicando que este sábado participa en una competición de tiro al arco y quiere que la vaya a ver.''

Bien, vamos a sacar de quicio a 'Zel un rato.

''Así que...¿Es una cita?''

''¿¡Qué?! No, claro que no es una cita, pero si ni siquiera me gusta Mérida...''

''Ya, seguro...pues a ella le gustas, antes he visto como te miraba, y esa no era una mirada amistosa Rapunzel.''

''¿Tú crees?'' Dijo emocionada.

''Sí, pero ¿Qué más te da? Si no te gusta ¿No?''

''No...era simple curiosidad.''

''¿Entonces vas a ir a verla el sábado?''

Y su sonrojo fue en aumento. Creo que ahora entiendo por qué a 'Zel le gusta tanto molestarme, esto es muy divertido.

''Sí, claro que iré.''

Dijo eso desviando un poco su mirada, era evidente que se estaba empezando a poner nerviosa. Creo que es mejor dejar de molestarla un poco. De momento.

Las tres últimas horas se me hicieron realmente pesadas. Fueron tres horas seguidas de Historia del arte egipcio, y necesitaba ver a Anna ya.
Aún no se me había ocurrido qué prepararle para sorprenderla, pero creo que hay una cosa que podría gustarle mucho.

El timbre indicó que las clases habían finalizado por fin. Recogí todas mis cosas y junto con 'Zel salimos del aula.
Mi móvil vibró y algo en mi estómago comenzó a hacerme cosquillas al saber que seguramente el mensaje sería de Anna. Revisé las notificaciones y efectivamente, era ella.

''Elsa, id tirando para casa si queréis porque voy a tener que quedarme a recoger el estropicio que he hecho en Escultura, siento las molestias :(''

Genial, ya hasta esta tarde no voy a verla.

''¿Ocurre algo Elsa? Tu sonrisa ha viajado a otra dimensión repentinamente.''

Debería dejar de ser tan horriblemente evidente.

''Sí, bueno, no del todo. Simplemente es que Anna tiene que quedarse un rato más para recoger algo que ha hecho en clase y dice que vayamos tirando a casa si queremos.''

''¿Y tú qué quieres hacer?''

¿Que qué quiero hacer? Pues verla, eso es lo que quiero.

''Me da igual, vamos a casa si quieres.''

Mentí, pero estoy de mal humor y tampoco me apetece que mi prima me moleste ahora.
Realmente pensaba que iba a hacerlo, pero 'Zel me sonrió tiernamente y me dijo:

''Pues creo que es mejor que la esperes. O que vayas a ayudarle a recoger, así terminará antes y no se tendrá que quedar aquí sola vete a saber cuanto tiempo.''

A veces, solo a veces, 'Zel tiene unas ideas maravillosas. Y tenía toda la razón, no era mala idea que fuese a ayudar a Anna. Así podría estar con ella aún más tiempo.

''Entonces voy a ayudarle. Ve con cuidado al volver a casa 'Zel''

''No te preocupes por mí y ve a ayudarle anda. Nos vemos mañana.''

Le di un abrazo a mi prima y fui corriendo hasta la facultad de bellas artes.

Al entrar al edificio me sentí más perdida que nunca. No se me ocurrió mandarle algún mensaje a Anna para preguntarle en que aula se encontraba. Igualmente quizá no escucharía el móvil tampoco.
Por suerte en la entrada del edificio había un mapa de todas las aulas y la de Escultura estaba en el segundo piso.
Subí las escaleras y me puse a buscar el aula, no fue tan difícil encontrarla.
Dentro estaba Anna limpiando una mesa. Miré en dirección al suelo y estaba todo hecho un desastre lleno de supongo que barro o arcilla.

''¿Necesitas ayuda?''

Realmente estaba concentrada limpiando porque al escuchar mi voz se sobresaltó.

''¿Qué haces aquí? Pensaba que ya te habrías ido a casa con Rapunzel.''

Me acerqué hasta donde estaba ella para evaluar el estropicio que había hecho, no era para tanto, pero si tenía que hacerlo ella sola normal que tardara tanto.

''No quería que te quedases aquí sola. Y si puedo ayudarte a limpiar mejor aún, así acabaremos antes.''

Se quedó mirándome embobada y comenzó a sonrojarse hasta que desvió la mirada.

''Que tonta eres, si no era necesario...''

Realmente es adorable.

''Bueno, pero imagina que esto te lleva más tiempo del que crees y no puedes llegar a tiempo para ver la súper sorpresa que voy a prepararte para merendar. Así que déjame ayudarte. Aunque lo haré quieras o no.''

Resignada, fue hasta un pequeño armario del aula, sacó una escoba y un recogedor y me los entregó.

''Toma, solo queda por limpiar la arcilla que está esparcida por el suelo y quitar los restos que se han quedado pegados en la mesa, pero de eso ya me encargo yo.''

Dicho ésto me puse a barrer y en un cuarto de hora ya habíamos acabado de limpiar todo el estropicio y pudimos marcharnos para casa.

''Gracias por ayudarme...''

''No ha sido nada. Para que veas que trabajar en equipo es mucho mejor, la próxima vez que te pase algo así me avisas y te ayudo.''

Pensaba que me abrazaría en agradecimiento como siempre, pero lo que hizo no me lo esperaba para nada. Tomó mi mano y entrelazó sus dedos con los míos. Estuvimos así cogidas hasta llegar a casa, y realmente no quería separarme de ella.
Pero solo sería por un rato, a las seis vendrá para ver su sorpresa. Así que ya puedo darme prisa y prepararlo.

Cuando llegué a casa eran casi las 3 de la tarde, hice la lista de todo lo que me hacía falta para la sorpresa de Anna y fui a comprarlo.

Mientras estaba de camino a la tienda de repostería recibí una llamada de 'Zel.

''¿Qué pasa 'Zel?''

''Necesito tu ayuda pero no vale que te rías de mí.''

Intenté calmarme para que no me diera la risa.

''¿Para qué necesitas mi ayuda?''

Tardó unos segundos en contestar y me estaba preocupando, mi prima no era tan reservada así que tendría que tratarse de algo serio.

''Para que vengas el viernes a dormir a casa y el sábado me ayudes a elegir la ropa que me pondré para ir a ver a Mérida...''

¿QUÉ? ¿Solo era por eso? Me supo mal porque me partí de risa, pero es que no me esperaba que me dijera eso para nada.

''Si lo sé no te digo nada, sabía que ibas a reírte de mí.''

''No, lo siento 'Zel, es que me estaba poniendo en lo peor y no esperaba que fueras a decirme eso, claro que te ayudaré. Así que...¿Al final sí es una cita?''

''Quizá...¡NO LO SÉ! Ay, no me molestes más, que ya me ha costado bastante pedírtelo. En fin ¿Tú que estás haciendo?''

''He salido a comprar unas cosas para prepararle una sorpresa a Anna.''

'Zel comenzó a partirse de risa, sí, lo tenía bien merecido por haberme burlado de ella aunque haya sido sin querer.

''¿Así que es una cita?'' Dijo imitando mi tono de voz. ''¿Qué vas a prepararle?''

''Un bizcocho de vainilla...es lo único que sé hacer decentemente y no me apetecía mucho preparar algo que pudiera envenenarla.''

''¡Ah, que envidia! Tráeme mañana un trocito si sobra.''

''Claro que sí, en fin, cuelgo ya que solo tengo un par de horas para prepararlo todo y aún no he comprado los ingredientes.''

''Vale, vale. Mañana ya me cuentas como os ha ido.''

''¡Pero sin burlas! Que si no el sábado me voy a partir de risa en tu cara.''

''Dios mío que quejica eres, pero vale. Hasta mañana.''

Colgué la llamada y entré a la tienda. Hacía mucho que no venía, pero tampoco es que me pase la vida entera haciendo bizcochos ni otros postres.
Cogí un cesto y fui buscando todos los ingredientes uno por uno hasta que los encontré todos.
Mientras estaba en la caja pagando miré la hora y casi me da un ataque. Eran casi las 4 de la tarde. Salí de allí y fui a casa casi corriendo, suerte que la tienda está solo a dos calles de mi edificio.

Al llegar al portal fui directa al ascensor del edificio, no suelo usarlo normalmente porque me da bastante miedo quedarme encerrada y sola, pero hoy se trataba de una emergencia así que hice de tripas corazón y me subí sin miedo. Bueno, sí que tenía un poco de miedo pero tuve que ser valiente.

Al llegar a casa eran solo las cuatro y cuarto, iba un poco justa pero tenía tiempo de sobras para preparar el bizcocho.
Como sé que soy un desastre cocinando y que muy seguramente acabe manchada de masa, preferí ir a cambiarme y ponerme algo de ropa que pudiera manchar.

Comencé a mezclar los ingredientes y en menos de un cuarto de hora la masa ya se estaba horneando.
Hasta de aquí tres cuartos de hora el bizcocho no estaría listo, así que de mientras cogí un libro y me estiré en el sofá a leerlo. Para que no se me pasara la hora puse un cronómetro de esos que se usan en la cocina y que cuando suenan te dejan tan sordo.

Antes de que me diera cuenta el maldito timbre del cronómetro sonó provocándome un mini ataque.
Fui a la cocina a ponerme unas manoplas y con cuidado saqué la bandeja del horno y la dejé sobre el mármol de la encimera. La verdad es que me había quedado bastante bien.
Muy despacio puse sobre un plato el molde del bizcocho para que cayera con cuidado.
Sí, realmente me había quedado muy bien, tiene muy buena pinta y eso que aún no lo había decorado.

En la tienda no se me ocurrió nada en concreto para decorarlo, y eso fue una muy mala opción porque ahora no sabía con qué decorarlo.
Fui a la despensa y por suerte vi que me quedaban dos tabletas de chocolate. Las fundí y recubrí el bizcocho con el chocolate.

A veces llego a ser muy crítica conmigo misma, pero por una vez he de reconocer que me había quedado un bizcocho con bastante buena pinta.

Para cuando acabé de limpiar la cocina solo tenía diez minutos para arreglarme. Así que mejor no voy a arreglarme exageradamente.
Me puse unos pantalones cortos y una camiseta negra, no sé qué tienen las camisetas anchas pero me hacen sentir mucho más cómoda.

Cuando estaba peinándome un poco el timbre sonó y me dio un vuelco al corazón.

¡Gracias por leer el nuevo capítulo!
¿Qué os ha parecido? ¿Le gustará a Anna la sorpresa que le ha preparado Elsa?
Tendréis que esperar un poco más para saberlo.
Espero vuestra opinión en los reviews, ¡Nos vemos en el siguiente capítulo!