Holas a todos! Aquí les traigo el segundo chap!
Capítulo 2:
Los cinco despertaron al momento de sus ensoñaciones. Se encontraron en el pasillo, el que daba al cuarto de Saori.
-¿¡Las sienten!
-¡Si! ¡Cosmoegergías muy fuertes!
Todos se dirigieron en tropel a la habitación de Saori, maldiciendo por lo bajo por haber bajado la guardia de manera tan evidente. Tocaron con fuerza, pero no les abrieron. Sólo se escuchó un murmullo de voces.
-¡Saori! ¡Vamos a entrar!- le gritó Ikki a la puerta, girando la manija y abriéndola con un empujón que quizá no era del todo necesario (pero bueno, la adrenalina…). Los caballeros de bronce entraron en bola. Vieron a su diosa de pie, viéndolos ligeramente perpleja, como si considerara su reacción exagerada, y también observándolos, a tres jovencitas, con armaduras plateadas con detalles dorados. Voltearon a verles, cada una con una expresión de diferentes grados de sorpresa. Iban en marimba, es decir, la del extremo izquierdo era la más alta, la de en medio apenas un poco más baja que ella, y la tercera le llegaría al hombro a la anterior.
-Vaya- dijo la de en medio, una muchacha de cabello oscuro y con ojos almendrados color caoba, con una ceja arqueada- así que estos son los famosos caballeros de Atena…- su tono era ligeramente burlón, quizá por verlos llegar jadeando y sorprendidos o porque parecía esperar modelos mucho mejores.
-¿Vienen a hacerle daño a Atena?- preguntó Shiryu en posición defensiva
-Al contrario- explicó la mayor, una chica con el cabello tan rubio que parecía blanco, con expresión imperturbable en su rostro y en sus helados ojos grises- venimos a advertir a Atena…- Ikki soltó un bufido de incredulidad. La segunda, al notarlo, añadió con sorna:
-Creeme, "caballero"- hizo un énfasis burlón en la palabra- si hubiésemos querido matar a tu diosa, ya lo habríamos hecho y ni siquiera se hubieran enterado de quien fue.
-Es verdad- contestó la pequeña, hablando por vez primera- nuestros… "métodos" son rápidos y eficaces. Pero venimos solo en calidad de mensajeras.
-Si son mensajeras de verdad- intervino Hyoga- es una descortesía no presentarse primero…
La rubia lo cortó fríamente.
-Ya lo habíamos hecho, pero me parece que deberíamos volver a hacerlo para que ustedes escuchen…- irguió la cabeza con garbo- Yo soy Anna de Cloto ( )
-Yo- dijo la castaña, con una media sonrisa- soy Esthela de Laquesis
-Y yo- añadió la pequeña, una niña con un lustroso cabello negrísimo, piel bronceada y un tono muy jovial, como si hubiera ido de día de campo y no de intrusa en una casa ajena- soy Lkshme ( ) de Átropos. Nosotras tres- dijo, haciendo un ademán- venimos del Olimpo a hacer un mensaje a Atena, de parte de Zeus.
-La reencarnación de Zeus- corrigió la mayor, haciendo que la chiquita asintiera en seguida.
-Qué emoción- dijo Ikki con sarcasmo- pero por si no les enseñaron que existen las puertas y los timbres…
-¿Por quién nos tomas?- saltó la de en medio- no venimos a una visita social, ni somos cualquier gente. Esto es un mensaje de vital importancia, y va dirigido a Atena, por si no escucharon, del Olimpo. Y me parece- añadió, recobrando la media sonrisa burlona- que esto era plática de cuatro…
La fúrica contestación de Ikki fue cortada por un poderoso sonido: Al parecer, las entrañas de Lkshme clamaban por un poco de combustible. La dueña de las susodichas no pudo evitar un sonrojo, y se fue a esconder detrás de Esthela, que solo la vio con una gotita en la cabeza.
-¿Porqué no vamos a tomar algo? Creo que es mucho mejor que estar aquí parados…- todos voltearon hacia de donde provenía la voz. Saori les hacía la sugerencia con una sonrisa, una de las pocas sonrisas sinceras que había mostrado en semanas.
-Bueno- comenzó Anna, sosteniendo su taza de té cerca del rostro y su correspondiente platito con la otra- todo el meollo del asunto viene a ser el Olimpo- dio un sorbo largo a su té, con calma, e irguiendo el meñique al beber, como si fuera ya un reflejo incorregible.
-Así es- continuó Esthela- todo esto es porque al fin, después de muchos siglos, Zeus y Atena han venido a reencarnar contemporáneamente…
-A igua que mu'os ohos diose- completó Lkshme con la boca retacada de galletas. Anna le lanzó una mirada reprobadora. Estaban sentados en el elegante ante comedor de la casa, todos excepto Ikki, que prefería analizar la situación desde un sillón cercano, con expresión recelosa. Las muchachas se habían despojado de sus armaduras (porque que incómodo estar toda rígida mientras se come…) y estaban sentadas frente a Shun, Saori y Shiryu, respectivamente. Hyoga ocupaba el extremo cercano al dragón. Tatsumi, de por si con los nervios destrozados por el comportamiento reciente de su señorita, miraba la escena medio escondido en el pilar del pasillo, y unos ojitos curiosos se asomaban también desde la habitación contigua. Así, con ropa de civil y las tazas de té delante, las chicas parecían gente normal, lo cual quizá los relajó un poco para escucharlas.
-Así que- continuó la rubia posando la taza de nuevo en el plato- eso quiere decir que el cosmos ha llegado a la sincronización suficiente como para que los dioses lleven a cabo su última batalla para que se restablezca el orden, y el bien al fin sea duradero durante los próximos siglos. Hace centurias que no había podido hacerse.
-¿Y eso por qué?- preguntó el cisne
-Porque, a diferencia de Atena, que tiene un ciclo de reencarnación de 200 años, Zeus- explicó la castaña- puede reencarnar en periodos irregulares, según sea el caso. Cuando la última encarnación de Atena estaba en la cúspide de su poder, la reencarnación de Zeus acababa de nacer. Y fue la sincronización más cercana que habían tenido en mucho tiempo, hasta ahora.
-Ujhú- Lkshme tragó- me parece que Yasseb-sama le lleva solo unos cuantos años- añadió, mirando a Saori- quizá unos 3 o 4…
- Y él nos pidió, ahora que por antiguos escritos se ha enterado de esta batalla, que la escoltáramos al Olimpo con todos los honores para que la reciba ahí y puedan al fin purificar el Alma del Mundo…
-¿Encima, tenemos que ir a SU monte? ¿Por qué no en el Santuario?- refunfuñó Ikki, lo suficientemente alto para que todos lo oyeran. Shun solo murmuró con una sonrisa nerviosa "Ay, hermano…". Esthela le lanzó una mirada matadora.
-Pues porque el Olimpo es un receptor de energía muy potente, así como el Tíbet o las Pirámides, tanto de Egipto como las Mesoamericanas. El Santuario no tiene una recepción de energía tan amplia. Por eso. —zanjó el asunto, empleando un tono como el que alguien usaría con un bebé (o con un imbécil) para poner bien en claro que 1+12. Esto logró solo enfadar más al Fénix.
-Para no correr riesgos frente a los enemigos- prosiguió Anna, calmadísima, como si su "hermana" e Ikki no se estuvieran echando miradas asesinas- nos enviaron con instrucciones de alertar a Atena y partir en la Luna Nueva de vuelta al Olimpo. Esto es, en tres días.
Los caballeros se miraron y luego voltearon hacia Anna
-¿Enemigos? Pensé que era una invitación muy cordial por parte de Zeus- dijo Shiryu
-Si- dijo Esthela con seriedad- efectivamente, una invitación de parte de Zeus.
-Pero me temo que Hera, o más bien su reencarnación, no piensa igual- respondió Anna, con un suspiro y un sorbo a su té- Verán… no es que no quiera que el mundo tenga paz y eso, pero… tiene cierta… hum… reticencia a la idea de que…
-Que Saori-sama la vaya a suplantar como dueña de vidas y haciendas en el Olimpo- resumió Esthela, antes de tomar ella también un sorbo de té. Los otros se quedaron perplejos
-¿Que la vaya a suplantar?- repitió Saori, entre divertida y sorprendida- eso es ridículo
-Puede ser… pero Yasseb-sama es muy fiel al dios que representa y es algo… hum… pues algo…
-Coscolino- volvió a completar su hermana, tomando una galleta que había sobrevivido al ataque de Lkshme, quien asintió para no volver a hablar con la boca llena. (Gotita n.nUUU general)
-Aja… pues ella teme eso, que la desplacen. Y como es la prometida en verdad de Zeus… y tiene un carácter… algo…
-Celoso-patológico, vanidoso y psicópata…
-Pues sí… eh… ha asegurado que si pone un pie en el Olimpo, le declarará la guerra- terminó Anna, con un último suspiro y otro sorbo de té.
-Bueno- dijo Hyoga después de una pausa- yo sé (y vaya que lo sabe) que las mujeres se ponen peligrosas cuando se enfadan por algo así… pero no creo que sea algo que no podamos manejar…
-No es cualquier cosa- aseguró la pequeña, ya sin galletas en la boca- Hera tiene muchos aliados en el Olimpo… y tiene a dos generales que no son de despreciar…
-Argos y Minotauro ( )- intercaló Esthela.
-Y varios dioses vivimos en el Olimpo. Básicamente cada quien se unirá a quien más le convenga. Así que no podemos estar del todo seguros quien es aliado y quien no. Además- Anna sonrió por vez primera- No conocen el Olimpo. Se perderían. Es un monte engañoso. Si no lo fuera, ya seríamos una atracción más de turistas.
El silencio se hizo presente por unos instantes, mientras la información era digerida por todos.
-Pero necesitamos garantías- dijo Ikki, recobrando su tono serio- no podemos ir a ciegas con ustedes.
-No lo harán- respondió Lkshme- les daremos una muy buena garantía… algo que en sí, quizá compense todo su esfuerzo…
-¿Ah, sí? ¿Qué es?
-Nosotras- dijo Anna- podemos darles algo que aprecian mucho…
-Nosotras podemos revivir a Seiya de Pegaso.
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¡Holitas! ¿Les agradó? Espero que no haya estado muy flojo… uu
Jejejeje, pues, ¿qué les puedo decir? Otra historia en que Hera es la "mala"… pero es que admitámoslo, el papel le queda muy bien xD Y también… Algo de narcisismo siempre es bueno y en este caso no pude evitar hacer a una Moira que fuese tocaya mía… :P ¡Ah, y hablando de eso, el glosario:
( ) Cloto, Laquesis y Átropos, diosas que el la mitología griega y grecolatina, hilaban el hilo de la vida. Cloto, la Hilandera, era la devanaba la lana para hacer el hilo; Laquesis, la Dadora de Suertes, entretejía con el hilo de su hermana hilos de oro e hilos negros, que respectivamente representaban los días felices y los dolorosos de la vida del mortal al que pertenecía el hilo; y Átropos, la Inexorable, era la encargada de cortar el hilo en el momento preciso. Eran hermanas. Sus decisiones sobre la duración de cada vida eran inalterables; ni siquiera los dioses podían apelar en sus decisiones, y por lo general, sin saberlo, siempre completaban el plan de estas tres diosas. Se representan como ancianas severas o como jovencitas nostálgicas (lo último es lo que yo manejaré en este fic) y son conocidas como las Parcas o las Moiras. Suelen confundirse con las Greas, que también son tres hermanas mitológicas, y son las que tenían un solo ojo y un solo diente para las tres (Iak! ¡Que cosas! Y una que ni la ropa quiere prestar…), por toda la mezcolanza que hizo Disney en su película de Hércules. Pero son cosas distintas, ¿eh?
( ) Lkshme se pronuncia "Licshmi", y significa "Vía Láctea" en griego. Está súper raro el nombre, ya lo sé, pero es el nombre de una amiga y, aunque está medio drogo, pues me gustó y decidí hacerle una homónima :P Jejeje, ese el riesgo de conocer a una escritora…
( ) El Minotauro, ese de seguro todos lo conocen, era el ser mitad Toro, mitad Hombre, que sale en el mito de Teseo y el Laberinto. Argos era un sirviente de Hera, que tenía, según, mil pares de ojos regados por todo el cuerpo. Como solo dormía un par a la vez, este ser podía ver todo en todo momento y en todas direcciones. El suyo es un mito apasionante. Se los dejo de tarea, o, si prefieren, puedo postearlo luego, como deseen
¡Pues bueno, gente bonita! Espero con ansias sus comentarios y sugerencias! ¡Matta ne!
