A/N: Hola a todos, aquí está el segundo capítulo. Quiero agradeceros a todos los comentarios. Ayudan a que se escriba más rápido. Este cap va dedicado a vosotros que os habéis tomado el trabajo de leer el anterior y en especial a Hawk Eye que espero haya recibido la respuesta que envié a su review.

PS: No me has dado tiempo a re editar esto ¬¬. pero amiga, gracias, yo también me di cuenta de los horrores que tenía pero la página es lenta cuando quiere y mete todo lo que quiere. No dudes por un instante en escribirme, tus reviews son geniales

Gracias a todos.

Recuerden por favor que aunque Itachi tiene entre 8 ó 10 y Sasuke 4 ó 5 son MUY maduros para su edad .

Presagios.

(...)

"Cada cual reacciona cual sus sentimientos
y no somos siempre exactamente malos
cual no somos siempre exactamente buenos."

Segundo Acto: Itachi.

Tras subir nuevamente el telón comenzaremos el segundo acto y como siempre lo iniciaremos por el principio del fin. Por el hecho que desató la tragedia aunque en ese momento fue una alegría. Empezaremos por un nacimiento.

Si la vida pide vía ya no hay quien la pare.

El día que Sasuke nació, Itachi creyó que aquella cosa que chillaba como una radio descompuesta era mas bien molesta y no valía la pena su atención. A fin de cuentas, su padre había estado fuera mas de 15 días y su madre había ido y regresado del hospital y había traído aquello y le había llamado "hermano". Pero todo eso lo había hecho ella sola. A él lo habían dejado con su tío Madara durante dos días al cabo de los cuales su tío le dijo que lo llevaría de vuelta a casa para que viera la sorpresa que le esperaba. Decir que Itachi se decepcionó al ver aquello es decir poco.

Cuando llego a la habitación de sus padres, su madre que estaba pálida pero sonriente alzó de la cuna a "la cosa", que inmediatamente dejó de sonar y se sentó en la cama acunando el pequeño bulto. Al ver a Itachi le dijo al niño que se acercara y él lo hizo titubeante. Hay que comprenderlo, temía que empezara a sonar de repente. Cuando estuvo lo bastante cerca, su madre apartó un poco mas las mantas e Itachi miró.

A sus 4 años de edad, Itachi, había visto, gracias a sus padres, muchas cosas, desde divertidas hasta agobiantes y extrañas en ocasiones pero jamás había visto nada igual a su hermano. Si que había visto otros bebés, pero ninguno como el suyo. Porque desde luego que el nuevo "hermano" era suyo. Era la criatura más perfecta que Itachi había visto. Con los ojos muy abiertos miró a su madre mientras alzaba tímidamente la mano. Mikoto le sonrió y extendió los brazos alentando el gesto. Itachi apoyó un dedo muy suavemente sobre una mejilla regordeta y le pareció estar tocando seda o crema. Tan tierno!. Muy despacio dejó que su dedo se deslizara por la nariz y las cejas, maravillado por la textura y por el hecho de que el bebé tratara de seguir su dedo en su propio rostro. Cuando su mano se apartaba ya, su hermano movió una de sus manitas y le cogió de una de las hebras sueltas de cabello que le caían sobre la frente y tiró. A Itachi se le aguaron los ojos del dolor que le causó el tirón y ya iba a quejarse cuando el bebé le sonrió. Una sonrisa desdentada y llena de babas pero que logró silenciar sus protestas y simplemente sonreirle de vuelta. Cuando su padre entró más tarde en la habitación, Itachi estaba dormido junto a su madre con una mano bajo su rostro y la otra aferrando la manta que envolvía a su hermano.

(...)

Para cuando Sasuke contaba con un año, Itachi ya era llevado a competir en ligas regionales de deporte acumulando un trofeo tras otro y su padre no cabía en sí de orgullo. Itachi no podía más de agotamiento a veces, pero no físico, desde luego. Solo tenía 5 años, pero a tan corta edad, era un genio y por tanto su mente se agotaba con facilidad tras procesar la ingente cantidad de información que recibía con tanta rapidez. De ahí que Itachi por encima de todo odiara a su padre por ser el causante de ese caos y a su madre por no mediar en el asunto. Habiéndose leído mas de la mitad de la colección privada de su padre de libros de economía, empresa y cuanto a este se le ocurriera, su apatía no hacia más que acrecentarse día tras día. Por eso solo mostraba indiferencia, y a veces incluso frialdad con los mayores. Los causantes de todo. Por ello en su lista de prioridades había poquísimas personas, tan pocas que se contaban con los dedos de una sola mano y la primera era Sasuke.

Detrás, muy detrás para todos estaba su hermano, a su sombra. Tan atrás que ni siquiera sus padres lo veían a veces, pero no Itachi. Él vivía prácticamente para los escasos momentos que pasaba con su hermano. Cuando llegaba a casa la pequeña mota de alegría se le arrojaba encima y se abrazaba a su pierna o a su cintura para tratar de caminar a su ritmo y se reía y parloteaba de todo y de nada. A la vez, trataba de escalarlo para llegar a sus brazos. Y entonces Itachi lo dejaba y se reía de sus esfuerzos. Se reía! Él solo! Sin ayuda de nadie, se reía y se relajaba por completo como cualquier niño ,admirando las agudezas de Sasuke y sus torpes intentos de seguirle el paso y aunque él no se daba cuenta sus padres los observaban y fruncían el ceño.

Ahora Sasuke ,no tiene memoria de eso y a veces, por ello, Itachi se alegra. Se alegra porque mientras más lejos de él esté, mucho mejor. Su hermano lo odia e Itachi se alegra!

Se alegra sobre todo porque mientras Sasuke crea que él no lo quiere estará seguro, o tal vez no, pero al menos se irá de aquí si piensa que no le queda nadie que se preocupe por él y eso estará bien. Excelente.

(...)

Itachi no odia a su hermano y nunca lo ha odiado... o tal vez un poco, pero no mucho y no por las razones que Sasuke se imagina, o tal vez sí, pero no todas.

Sasuke cree que su hermano lo odia por su mera existencia y ese es el único punto en el que tiene razón.

Itachi odia su existencia con cada fibra de su ser, pero no lo odia más de lo que se desprecia a sí mismo. Sasuke no entiende lo que siente por él, por su único hermano. Su sangre. Sasuke, la inocente tentación.

Por eso cuando Sasuke comenzó a olvidar, Itachi encontró la solución a sus problemas. La respuesta a sus silenciosas plegarias. Pero eso no quita que se sienta abandonado por el hecho de que Sasuke haya bloqueado su memoria de ellos cuando él era mas pequeño y aunque sabe que no es un hecho consciente desprecia a Sasuke por haber tenido éxito. Ahora él tiene que vivir sujeto a la misma indiferencia que años atrás se vio forzado a emplear contra su hermano y la ironía le oprime con su sencillez.

"Dime que has sembrado y te diré que has de cosechar". Su propio tratamiento le estaba siendo impuesto con maestría y si en su mente consciente reconoce que es mejor, su voz interior hace que ahora sienta una especie de amargura mezclada con resentimiento cada vez que sus ojos se encuentran con los de Sasuke que los sabe evitar magistralmente. Pero a veces, cuando coinciden por error intencionado sus miradas, Itachi desearía que Sasuke no hubiese nacido y que sus ojos no fueran tan parecidos y que no fueran hermanos y que no se odiaran y por encima de todo eso, que no fuesen Uchihas... tal vez que ni se conocieran y así evitaría la vergüenza de ser él mismo. Pero entonces Sasuke aparta la vista y sigue con su vida llena de pequeñeces y problemas absurdos e Itachi con su existencia gris y repugnante. Porque si hay algo que Itachi no tiene ,es una vida normal y pequeña, donde todos los días se bloquean recuerdos y se sigue adelante. No, nunca para él. Él tiene su memoria en perfecto estado y la maldice una y otra vez. Porque aunque pasen los años, Itachi no sabe hacer como Sasuke, no sabe borrar sus recuerdos. NO PUEDE!.

Itachi no tiene una vida y es todo culpa de Sasuke. Solo entonces su cuerpo se pone a la par de su mente y se descubre sentado en la cocina, mirando con morbosa fascinación la cubertería que reluce inocente bajo la iluminación artificial de las lámparas fluorescentes. Tan limpia y ordenada, como su vida. Tan fría...

Pero su interés malsano se apaga poco a poco bajo el torrente de pensamientos plagados con la imagen de Sasuke. Dormido, iluminado solo por el suave resplandor de la puerta entreabierta. Sentado, junto al enorme árbol del jardín trasero. Con un libro entre las manos, absorto. Pasándose los dedos por entre los sedosos cabellos cuando está nervioso o inseguro de algo. Mordiendo suavemente su labio inferior cuando está distraído. Hablando o simplemente de pie, junto a los ventanales de la planta baja. Siempre Sasuke. Solo Sasuke.

Las ansias han pasado, se han asentado dentro de su pecho y su perfecta máscara ya está bien colocada. Respira profundo y sale de allí, sin mirar atrás. Si mira... tal vez ya no baste Sasuke para salvarlos a ambos de sí mismo. Porque Itachi odia a Sasuke, pero por encima de eso, Itachi lo ama.

(...)

"Como un espejismo es la felicidad;
la ajena parece
hermosa mucho más"

Tercer acto: Hace 12 años.

Desde que Sasuke tiene un año, Itachi insiste en que duerman juntos y su madre se alegra de que Itachi acepte a su hermano hasta el extremo de dejar que este entre en su espacio casi sagrado sin mayores problemas. Que bonito color rosa tiene todo. Que mentira tan grande. Que verdad tan sutil.

Con este arreglo, se amplia la habitación y a Itachi no le importa dormir con su hermano, su cama junto a la ventana y la de Sasuke justo enfrente. Antes la cuna y luego la cama, pero siempre a la vista de Itachi.

Cuando Sasuke pasó de caminar a querer correr lo primero que hizo fue lanzarse contra Itachi provocando una caída espectacular y muchas risas de su hermano y entre otras cosas es por eso que aunque a Itachi le den una tarea tras otra no le importa que su día acabe en el suelo y con un buen golpe, porque sabe que Sasuke lo quiere. No, lo adora porque sí y no le pide nada a cambio. Nunca, ni siquiera cariño a cambio.

Compartir con Sasuke nunca ha sido un problema para Itachi. Es así y ya está. Si los juguetes están desordenados y se tiene que ir al estudio a hacer los deberes porque Sasuke no lo deja en paz, tampoco le importa y así con todo lo demás. Un año se convierte en dos y dos en tres y con ellos también Sasuke e Itachi pasan su tiempo juntos siempre que pueden. Ahora Itachi tiene 8 y Sasuke 4 y sus tareas se multiplican pero él no se queja, nunca lo ha hecho. No tiene a quien hacerlo y además, no le interesa. Quejarse es para los débiles y así se lo explica a Sasuke cuando este le pregunta por qué nunca se toma un respiro.

Su vida está siempre planificada y ordenada por sus mayores y aveces aunque se lo oculte, envidia a Sasuke porque nunca le exigen nada, pero no le exigen nada porque creen que no tiene nada que dar y entonces ya no siente envidia sino lástima de su hermano. Lástima que lastima y por eso la oculta. Porque ve que su madre ya no lo mima como cuando era más pequeño y aunque Sasuke siempre sonríe cuando Mikoto le niega un dulce o una caricia, o simplemente cuando no quiere levantarle del suelo, Itachi ve que está conteniendo las lágrimas y siente algo raro que le cosquillea en la nariz y la garganta al ver los ojos de su hermano borrosos. Pero a la vez se siente orgulloso de que Sasuke dejara atrás las extensas sesiones de llanto con solo dos años ya que él no entiende a qué viene tanto apego a sus padres.

Tal vez es que Sasuke no lo entiende, pero sus padres son una pareja perfecta en una familia perfecta con un hijo perfecto y otro...Sasuke es es ese otro que no entra en el marco familiar. Entonces Itachi va al encuentro de Sasuke y es él quien lo levanta por la cintura, como si no pesara más que una pluma y lo lleva escaleras arriba mientras Sasuke se ríe y sus padres se miran con desaprobación y se plantean darle a los hermanos habitaciones separadas y Mikoto no quiere dejarse convencer pero al final Fugaku la silencia del todo y se comienza a acondicionar otro espacio para Sasuke. Para mantener el equilibrio. Para que Itachi no se desvíe. Para que su perfecto hijo no sea un ápice menos maravilloso y se tengan que avergonzar de él. Como se avergüenzan de Sasuke por el simple hecho de que ha nacido sin un plan, sin un propósito. Por error.

ItachiXSasuke

TBC