MAS DE LO MISMO

-Dios santo Castiel!- grito Sam al escuchar la voz del angel recien aparecido en el asiento.

-Crei que ya estaban acosumbrados.- respondio el angel con la mirada clava en el mayor de los hermanos, que parecia no haberse inmutado ante su aparicion..

-Creeme Cas tus apariciones sorpresivas son el menor de mis problemas ahora.- contesto Dean con un tono completamente serio.

Castiel conocia bien al mayor de los hermanos, asi que no le sorprendio en nada su reaccion, desde hacia un tiempo atras le veia molesto por todo aquello referente al "maldito fin del mundo", como le llamaba el rubio. Sabia que ahora que le habia confirmado sus sospechas de que algun ente estaba detras de lo que acababa de sucederles, el joven estaria irritable por un buen tiempo, o la menos mas de lo normal.

-Y bien, quien quiere matarnos ahora?- pregunto sin miramientos, sacando al angel de su meditacion.

-La pregunta seria mas bien, quien quiere matarte Dean?- eso si que no se lo esperaban ninguno de los dos cazadores.- Obviamente no es ningun angel, es algun demonio, pero no tiene nada que ver con Lucifer, al menos no por el momento.

-Espera un momento, ve mas despacio quieres, como que ahora el blanco solo es Dean- pregunto algo sorprendido Sam.

-No se percataron cierto?- dijo algo extrañado el angel a los hermanos.

-De que?- pronuncio Dean.

-El fantasma en ningun momento ataco directamente a Sam, cuando lo mas logico para el era proteger sus restos, en lugar de eso solo se encargo de atacar a Dean.

-No de una forma muy eficaz debo decir, se necesita mas que un simple fantasma de pacotilla para acabar con Dean Winchester.- canturreo el susodicho.

-Eso es lo que temo.- respondio con una voz sombria y apagada el angel.

Un estremecimiento sacudio la espalda de Dean, habia escuchado a Cas hablar con un tono serio varias veces, incluso con desesperanza y resignacion; pero jamas de la forma en que acababa de hacerlo, como si supiera que al final de todo se presentaria algo que ni Dean Winchester podria vencer.

-¿A que te refieres con eso?- se atrevio a preguntar Sam rompiendo el incomodo silencio.

-Seguiran interviniendo en los casos que sigan y no dudaria por un segundo que apartir de ahora todos y cada uno de ellos seran una trampa. Apartir desde que tu hermano rompio el primer sello, dejo de ser util para ellos, de hecho, despues de aquello se convirtio en una seria amenaza, ya que el es el unico que puede detener todo esto.- responido el angel clavando su mirada en los ojos pardos del menor.

-Pero si soy una amenaza tan grande, por que no el mismo Lucifer a intentado matarme, oportunidades ha tenido. Ademas, tu has dicho que esto que sucedio no tiene nada que ver con "Luci".

-No por el momento, lo que pasa Dean es que...- pauso como si no quisiera decir lo que se agolpaba en sus labios.- Por mas que angeles o demonios quisieran acabar contigo, desde que rompiste el sello eres intocable de cierta forma, lo note cuando te saque del infierno, algo te proteje de tal forma, que si un demonio te ataca deliberadamente, no podria siquiera tocarte, por ello lo hacen de manera indirecta, todo puede pasar en una caceria y al parecer ese escudo no aplica si mueres en caceria por mero descuido o accidente.- sentencio

- Asi que soy intocable- rio pesadamente el rubio.- Pero claro, el seguro no cubre accidentes "laborales", solo intentos de homicidio por parte de seres en la punta del organigrama sobrenatural.- termino con ese humor que le caracterizaba cuando queria cubrir lo que en verdad sentia.

-Y saben alla arriba que es eso que proteje a Dean.- pregunto nuevamente Sam.

-No, ademas de mi, solo Rafael y Michel lo saben y en el infierno solo unos demonios de alto rango lo saben, por lo demas ignoro quien o que es lo que cuida a tu hermano y el por que Lucifer aun lo ignora.

-No creo que no lo sepa, ese bastardo sabe que lo unico que impide que tome el cuerpo de Sammy soy yo, asi que el mejor que nadie ha de estar enterado de este asunto.- dijo secamente el rubio.

-Puede ser, pero aun asi tengo mis reservas.- contesto el angel- Me llaman, en cuanto sepa mas les avisare y Dean, cuidate.- acto seguido el angel desaparecio.

-Lo que me faltaba, ahora esos hijos de puta, me quieren muerto.

-Al menos sabes que no te pueden dañar.- le respondio a su hermano.

-No directamente, pero ya escuchaste a Cas, usaran otros medios, le facilitaran las cosas a todo aquello a lo que nos enfrentemos para acabar conmigo, mi poliza de seguro tiene un vacio legal.- contesto apretando el volante de su impala con mas fuerza de la necesaria.

Los siguientes kilometros estuvieron en silencio, la mente de Dean volvia a dar vueltas, por que todo se tenia que complicar mas, o mas bien por que todo se le complicaba.

Sam veia la expresion de su hermano, sus ojos apagados, las ojeras que descansaban bajo sus ojos, sabia que Dean cargaba con demasiadas cosas encima y todos los dias se les sumaban otras mas, pronto, aun que no lo demostrara, ese peso terminaria aplastando la voluntad y la cordura de su hermano, pero el estaria ahi para evitar que se desmoronara, no lo permitiria, le debia tanto a Dean, quien sacrifico su propia infancia por cuidarlo y aun ahora seguia sacrificandose por el, solo por el profundo amor que sentia por su hermano, "su Sammy". Ante ese ultimo pensamiento no pudo evitar sonreir. Dean miro la sonrisa infantil de su hermano y no pudo evitar preguntar el por que.

- Y eso a que se debe?- dijo observando a su hermano con el rabillo del ojo.

-Solo recorde algo, es todo no me hagas caso.

-Vamos Sammy, sabes que puedes contarme lo que sea.- ante ese mote Sam no pudo evitar sonreir mas ampliamente.

-Esta bien, te lo dire.- aunque sabia en el fondo, que el rubio se burlaria de el por ser un sentiementaloide.- Recorde que para todos soy Sam o Samuel, pero solo para ti soy Sammy, me hace sentir bien que te refieras a mi de esa forma, aun que al principio me molestaba, siento que aun soy ese niño que cuidabas de los bravucones de la escuela, o que se aferraba a ti en las noches de tormenta cuando papà no estaba. Me gusta sentir que de esa manera implicita me dices que me quieres.

-Eres una niña Samantha, lo sabias.- respondio Dean, con una sonrisa naciente en los labios. Sam solo emitio un risilla ahogada ante le ya previsible reaccion de su hermano.- Siempre seras Sammy para mi, aun que llegues a medir tres metros y peses 200 kilos, me oiste Samantha. Y pobre de aquel que se atreva a llamarte de esa manera, ese privilegio es solo mio.

-Asi es, es exclusivo de Dean Winchester, creo que deberias comprar los derechos, asi ganarias dienro tambien.

-No suena mal, tal vez asi me retribuyas algo de todo lo que he hecho por ti.- Sam golpeo a su hermano en el costado a modo de reproche, pero sin quitar la sonrisa de su rostro.- Creo que por hoy a sido suficiente, quiero dormir hasta tarde.- Dijo el rubio entrando en el estacionamiento de un hotel.

Tan pronto toco la cama, el mayor de los Winchester cedio ante el sueño, se encontraba completamente agotado, tanto fisica como mentalmente.

Sam por su parte decidio tomar una ducha, cuando salio, vio a su hermano tumbado en una de las camas, tal y como lo habia dejado antes de entrar al baño, seguia con las botas puestas y la cazadora puestas. Se acerco lentamente para no despertarlo, le quito todo lo que le estorbaba de encima y lo acomodo mimosamente para no perturbar su sueño. Acaricio la mejilla de su hermano con el dorso de la mano, le miraba con orgullo y miedo a la vez, conocia a su hermano, Dean era un libro abierto para el, ahora se encontraba tan abrumado que estaba seguro que cometeria cualquier locura por salvarlo y eso le aterraba, ya que no mediria consecuencias para conseguir protejerlo.

Dean se removio entre las sabanas, su cara se contrajo en una expresion de angustia, hablando en sueños.

-¿Donde estas?, ¿Por que me abandonaste?- susurraba el rubio.

Sam no entendia a quien se referia, pero el tono de añoranza que escucho en la voz de Dean le parecio raro, ya que jamas habia tenido vinculos sentimentales tan fuertes con alguien que no fuera el. O al menos eso creia.

A la mañana siguiente, Sam habia olvidado por completo las palabras de su hermano la noche anterior, pero algo le llamo la atencion y lo recordo.

Se encontraban almorzando en la cafeteria del pueblo al que llegaron esa mañana, platicaban cosas triviales, para variar un poco de todo lo que pasaba, cuando la atencion de Dean se centro en alguien que no era su hermano.

La mirada del rubio se encontraba clavada en un joven en la barra de la cafeteria, tan alto como Sam pero de cabello oscuro, algo en el, llamo poderosamente la atencion de Dean, pero asi como se fijo en el, dejo de hacerlo, bajò su mirada como si estuviera decepcionado, pero ni el sabia el por que y mucho menos por que el chico le habia llamado tanto la atencion.

-Que esperabas que se transformara en una despampanante rubia o en una arpia sedienta de sangre.- dijo en broma el menor.

-No Sam, de hecho no se por que me le quede viendo, algunas veces siento que algo falta, que me quitaron algo y no se, al ver a ese chico...- ni siquiera termino la frase ya que no sabia como hacerlo.

-Ahora que lo mencionas, ayer dijiste algo en sueños.- Dean le miro extrañado- dijiste "¿Donde estas? y ¿Por que te fuiste?, a quien te referias.

-No recuerdo haber soñado con nada, creo que el que soño fuiste tu.- sentencio el mayor.

Sam conocia a su hermano mejor que nadie y sabia cuando le mentia, pero en esta ocasion, noto en su

mirada que no habia rastros de engaño en ella.

-Creo que tienes razon, alucine.- Sam sabia que no era asi, pero prefiro dar por zanjado el tema.

Como le habia dicho a su hermano, sabia que algo faltaba en su vida, no sabia que era, pero no lo tenia desde hace bastante tiempo, desde que habia iniciado a ser un cazador activo con su padre, por que despues de los catorce años algo ya no marchaba bien en el.

-"Justo lo que necesito mas problemas existenciales, como si no tuviera ya mas de lo mismo."- penso para si.