Hola a todos, aquí esta la continuación de esta locura que llamo fic. Se que es raro. En verdad que lo es, y pues, también es bastante espontaneo. Espero que entiendan, que esto sea algo que hago mientras estoy enferma, así que no pidan muchas explicaciones, que creo que no hay o no existen. Así que traten de disfrutar de este aventurero y desaliñado viaje. Este fic lo voy a hacer un poco más largo de lo que tenía planeado, pero tampoco tan largo. Es que tengo problema a la hora de ver como ordeno los recuerdos, y pues. Esto es una locura, así que debo estar bajo un supuesto "estado de embriaguez", como me gusta llamarlo a mí. Aunque en realidad, no me gusta tomar alcohol, pero es que no se me ocurre otra idea para llamar este repentino ataque de hacer locuras sin motivo, así que entiéndanme un poco. Este es un cap de transición entre un recuerdo y otro, solo para explicar un poco más la mecánica del viaje, ya que con el anterior no se entendió nada. Asi que bueno, ya los dejo… y recuerden. Vean este espectacular programa después de House M.D y El espectacular estreno de la semana, el jorobado de Notre Dame. Y todo esto por el canal que nunca los defrauda. ATE TV….
Jejeje
Atte:
Andreaeb182
Miembro de la Orden Sirusiana.
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Capitulo 2
Bitácora de Viaje.
Bitácora del viaje. Día 20 de la expedición, a las 1.200 horas (12.00).
Llevamos varios días adentrados en estas traicioneras aguas, sin rastro del camino a tomar y sin alguna pista, ya que por extrañas razones, ni siquiera podemos guiarnos con las estrellas, ya que el cielo ha estado nublado los últimos días. Además de que esas estrambóticas nubes andan mostrando publicidad no permitida de ropa de marca y electrodomésticos. ¿Será que ni siquiera estando perdidos en este mar de chocolate, podemos estar fuera de su alcance?
Estamos a la deriva y ya no nos queda combustible para el motor de la lancha. Es que ese motor tipo Diesel gasta bastante, y yo, por andar de necio me lo gasté casi todo el tanque en un solo día. Pero juro que era en pro de la ciencia y la investigación. ¿Cuál investigación? Se preguntaran ustedes. Pues mi investigación de cómo asustar a los inasustables, ya que intenta evitar gritar del pánico cuando un loco (que en este caso era yo, pero yo no estoy loco, solo busco lo mejor para la ciencia. jejeje), maneja a más de 500 km/hr en un mar de chocolate, que por su viscosidad produce fricción, conllevando a que se reduzca un poco la velocidad, pero tanto como para mantenerlos tranquilos si no.
En fin, también estamos sin provisiones ya que las últimas galletitas que nos quedaban se las comieron unos niños que estaban con hambre. Siempre hay que cederles a los niños el alimento, ya que ellos son el futuro de la sociedad. Pero aun así me duele, ya que eran los últimos oreos que tenía en mi mochila y me las había regalado Tomoyo para el receso. ¿A quien trato de engañar? T.T mendigos niños, ya no tienen respeto por uno, yo hubiera compartido con ellos, pero no. Se tragaron las galletas que mi adorada Tomoyo me había regalado.
Tengo que ser fuerte y mantener la cabeza fría. Yo soy el responsable de este grupo de turistas y tengo que cumplir mi misión. Llevarlos sanos y salvos al destino final. El almacén de los recuerditos. Pero sus caras llenas de tristeza y desesperanza me dificultan la tarea. Supongo que todos terminaremos locos y comiéndonos unos a los otros. Mmm, bueno yo me pido al gordito de la esquina. Se ve tierno y suave. Jejeje.
-QUE DESESPERANZA Y QUE OCHO CUARTOS, VIEJO LOCO. ¿USTED DE QUE RAYOS ESTA HABLANDO?- escuchó que me gritan. En ese momento espabilo y me doy cuenta que todos me miran raro. Jejeje, rio nervioso. Nuevamente me perdí en uno de mis pensamientos tipo reality show al mejor estilo Survivor.
-Nada, nada. Tranquilos todos y que no cunda el pánico. Estamos bien y a buen tiempo.- digo mientras trato de tranquilizar los ánimos que sin querer, yo mismo levanté en mi contra.
-Más le vale. Ya quiero ver la próxima parada, porque si veremos más recuerdos como el anterior, estaré encantado de repetir este tour las veces que sea posible, a pesar de que sea usted el que lo de.- escucho que dice un tipo barrigón y algo calvo que esta sentado en el centro. Lleva puestos unos vaqueros algo desteñidos y una camiseta negra pegada a su barriga con la leyenda "EL PAPI CHULO" jejeje, creo que este sería la pareja perfecta de la otra señora con complejo de mujer fatal.
-No se desesperen, apenas llevamos media hora de viaje y pronto llegaremos a la próxima estación. Tan solo sean un poco más pacientes.- digo mientras trato de aguantar una sonrisa burlona hacía el señor. Dios, si esta sentado justo al lado de la vieja momia esa que antes había estado jodiendome la vida. Estoy comenzando a creer ese dicho que dice, "Dios los crea y ellos se juntan", porque esos dos están justo uno al lado del otro. En fin, mejor fijo mis ojos en otra parte antes de que la carcajada que tengo aguantada desde hace rato salga a flote y me boten de este empleo.
Es que en verdad necesito del dinero, ya que vienen la época navideña y quiero comprar los regalos de todos. Tengo que comprarle uno a Spinel, uno a Nakuru, uno a Sakura, uno a Syaoran, no a Syaoran no, él se ha portado muy mal conmigo, la última vez que fue a mi apartamento me escondió mi Xbox 360 con mi juego de Harry Potter y la Orden del fénix por una semana y media. Él muy miserable se lo había llevado para jugar él y yo muriéndome por pasármelo. Es que él es un envidiosio, si envidiosio porque envidioso le queda pequeño. Miserable castaño amargado. Justo ese día tuvo que pelearse con Sakura por sus celos y tuvo que ir a mi casa a molestar y a robarse mi juego!!!. ¿Es que ya no hay respeto en esta juventud tan perdida? Como que no.
Pero en fin, también tengo que comprar un regalo a Keroberos, uno a Yue, uno a... crii crii crii criii (insertar sonido de grillos imaginarios, por favor). En fin… y uno a Tomoyo. Sobretodo el de Tomoyo. Si lo se, yo tengo una herencia que permitiría vivir tranquilamente a las cinco generaciones siguientes, pero yo quiero ganar el dinero con el sudor de mi frente y muy honradamente. Como todos los demás, así que aquí me tienen. Pasando las verdes y las maduras y teniéndome que aguantar a unos turistas de pacotilla, que no sirven para nada más que para pasar vergüenza.
-¡OYE!- escucho que me gritan y en ese momento me tengo que agachar. Me han tirado un zapato, que iba directo a mi frente. Y no era cualquier zapato, no, era uno de esas zapatillas de tacón altísimo, que parece una misión imposible mantenerse de pie con esa cosa, y que uno cree que la mujer que lo lleva puesto es más propensa a doblarse un tobillo que a lucir glamorosa, pero aja. La vanidad femenina es algo enfermiza, ¿y uno que hace contra ello? Quedarse callado, porque así uno se ve más bonito y sufre menos dañitos (n.n).
En eso veo que el zapato compañero del otro, es lanzado hacía a mi. Supongo que no les gustó el comentario, pero que hago, si es la verdad. Y aunque a veces me cueste problemas, me gusta ser sincero, la mayoría del tiempo.
-¿Qué quieren que haga? Si tanto ustedes, como yo sabemos que esa es la verdad. Además, esa cosa pasa más como arma anti robo que como calzado, ¿o me lo van a negar? Imagínense al pobre idiota que trate de robarles, ustedes le lanzan eso y queda más que hecho.- digo yo, mientras me siento a analizar la situación. En eso veo que no es un solo zapato lo que me lanzan, ahora son una multitud. ¿Desde cuando hay tantas personas en esta mugre lancha?
-DEJEN DE TIRARME ESO-grito aparentando estar enojado, porque sino no me hacen caso.
-NO- escucho que me responden la partida de viejas chismosas que hay en la lancha, y además se escucha la voz de más de una joven.
-Pues me importa un cuerno lo que ustedes digan. Me dejan de tirar sus zapatos o haré algo de lo que se lamentaran de por vida.- digo yo con una mirada malévola. Ellas me miran con desafío y con una ceja enarcada. ¿Es que acaso nunca se rinden? Bueno, como soy un caballero, les daré una última oportunidad.
-Mira como tiemblo, niño bonito-me dice una ancianita, que lleva un vestido floreado y un sombrero a juego. Y yo que la veía tan dulce y tranquilita. Es que esas son las más peligrosas, quien sabe que más dirá después.
-Bueno, yo no quería recurrir a esto pero ustedes me obligaron.-digo con una sonrisa malévola, y que poco a poco se ensancha. Sacó un celular del bolsillo de mi pantalón y con rapidez marco a un número, ante la atenta mirada de todas las mujeres de la lancha. Espero tranquilamente a que me contesten y cuando escucho la voz de mi fiel asistente, Elizabeth, sonrió más pronunciadamente.
-Elizabeth, da la orden que cancelen todos los conciertos de Juan Gabriel.- comienzo a ordenar, escuchando exclamaciones indignadas por las mujeres mayores del grupo, pero esto aun no termina. –Y por favor comunícate con samrio, y haz que la cierren. No quiero ver ningún inútil Hello Kitty más en mi vida.- digo con maldad, ante los susurros indignados de la parte joven del grupo. No puedo evitar reírme de forma malévola ante sus rostros enojados. Bueno, yo no tengo la culpa. Yo se los advertí.
-ahora señoras y señoritas, compórtense. Si no quieren que mi buena amiga Elizabeth reciba otra llamada.- digo perversamente moviendo mi celular ante sus ojos, que me miran de forma acusatoria y asesina. Sigo riéndome en mi interior, y porque no, en mi exterior también de su desdicha. Ahhh, que bien se siente la venganza.
-Oh, si. Dulce y exquisita venganza.- susurro mientras observo a la distancia y noto como estamos a punto de llegar a la siguiente estación del recorrido. Siento como el motor se detiene y se baja una trampilla para poder descender de la lancha y tocas tierra firme. Poco a poco veo bajar a todo el mundo, dejándome a mi como último habitante del barco. Bueno, hay que seguir con este tour si quiero que me paguen. Así que aquí vamos. Estos son mis recuerdos con mis fieles guardianes, Nakuru y Spinel, también conocidos como Ruby Moon y Spinel Sun.
