La abrazó fuertemente, contento de volver a verla, esta vez tendrían, por llamarlo de algún modo, una cita. Sabía que a Rebekah no le gustaría tener el típico tour que hacían las parejas, pero no la llevaría a matar gente en medio de la noche por lo tanto de algún modo tendría que gustarle "¿A dónde me llevaras, Sr. Salvatore?" preguntó con un fuerte acento mientras miraba las flores que Stefan le entregó, era un bonito detalle, no recordaba si algún chico hizo eso alguna vez, y hasta ahora la respuesta era un no, Stefan fue su primer amor, siempre sería él. Ni Damon ni Matt eran lo suficiente para merecer el amor de una Original, Damon era un completo bastardo, realmente se sintió atraída a Matt pero comprobó que fue solo eso, ya que si hubiera sido más no habría provocado el accidente del puente "Ya verás. Ahora sígueme y no hagas preguntas". Caminaron hasta llegar a un enorme lugar, por fuera parecía ser otra atracción turística de la ciudad pero al entrar encontró un enorme paisaje verde, el césped estaba bien cuidado, los árboles resaltaban en el lugar, un pequeño río a unos metros, no era solo eso, el lugar estaba decorado, bastante agradable para ella "Es bonito, agradable" susurró, esas palabras eran para ella misma pero estaba segura sobre que Stefan también lo escuchó, él apretó la mano de la chica con delicadeza, llevándola hasta la orilla del río "Sé que no es suficiente para ti, mereces mucho m—" no logró terminar la frase, Rebekah posó su dedo en los labios de él, para callarlo "Viene de tu parte, el solo hecho que sea por ti es suficiente para mi" quitó su dedo y no esperó respuesta, se lanzó encima de él, haciéndolo caer al césped. Le encantaba la manera en que se besaban, se acariciaban, él era completamente dulce. Incluso se llegaba a cuestionar si realmente debían estar juntos, él era mucho para ella y ella era mucho para él o eso ellos creían. "Eres tan… único. Desearía volver a conocerte y hacer bien esto, sin que nadie se interpusiera en nuestro camino, no Elena, no Klaus, no Mikael. Tú y yo para siempre. Sin nadie que nos haga olvidar lo que sentimos, solías amarme, Stefan" las últimas palabras resaltaron, esa era la intención por más que viera la sinceridad en él no podía creer que todo esto fuera tan fácil y que de un día para otro Stefan cambiara su opinión sobre los sentimientos y se entregara a la posibilidad de volver a estar juntos. Acarició la mejilla de la chica, tan cálida como siempre y perfectamente suave su piel era "Lo repetiré cuantas veces sea necesario, esto no es una mentira. Realmente quiero estar junto a ti, no puedo culparte por dudar, sé lo que he hecho" pasó su mano por el cabello rubio de Rebekah, admirando el rostro de ella, viendo lo perfecta que era, lo hermosa que podía ser, él confiaba en que todavía quedaba una parte humana en ella.