Aquí está otro capítulo de esta historia. Espero les guste.
Capítulo 2
Llego a la casa de Vega, tomo una profunda respiración antes de llamar a la puerta. Tocó varias veces mientras espero a que Vega o la loca de su hermana me abra la maldita puerta. Vuelvo a llamar pero obtengo el mismo resultado de antes. Nadie abre. Ni siquiera la loca de Trina, ¡Dios, Vega, ¿por qué no abres la maldita puerta!?
-¡Vega, abre la puerta! -grito volviendo a tocar pero más fuerte que las anteriores veces-. ¡Vega, sino abres la maldita pu...!
Me calló al ver que al fin la puerta se ha abierto, pero me sorprendo al ver a Vega con una expresión vacía, pero debo admitir que ella se ve muy graciosa con su cabello todo revuelto y con una cara de sueño.
-¿Qué? -pregunta con su ronca voz, ¿estaba dormida? ¿Qué acaso se le olvidó el maldito proyecto?
-Muevete -respondo para después empujar su cuerpo y terminar de entrar a su casa y caminar hasta su sillón.
Vega cierra la puerta con algo de fuerza, ¿pero qué demonios le pasa? No es que le hubiera molestado o interrumpido en algo, ¡ella estaba durmiendo! ¡Durmiendo! Es lo que yo podría estar haciendo sino fuera por éste tonto proyecto. ¿Por qué Sikowits me habrá puesto con Vega? ¿Por qué con ella? A veces pienso que Sikowits sólo lo hace para molestar, sabe que Vega y yo no nos llevamos bien.
-¿Qué quieres Jade? -pregunta Vega mientras se sienta a mi lado, ¿por qué a mi lado? ¿Por qué no se va al otro sillón?
-Vega tenemos que comenzar con el proyecto -le hablo lo más calmada que puedo, aunque quiera gritarle o aventarla del sillón-. En cuanto más pronto comencemos más rápido se termina y así no tengo que estar a tu lado.
-¿Por qué eres tan mala conmigo? -pregunta Vega, abro mi boca para responderle pero la vuelvo a cerrar debido a que no tengo respuesta alguna. ¿Por qué soy tan mala con ella?
-Vega sólo callate y comencemos con el proyecto -digo lo primero que pienso, la pregunta que ellame hizo simplemente me dejó confundida.
Ni yo misma tengo una respuesta a eso. Vega sólo afirma y se acomoda mejor en el sillón, ella se ha recostado en él y ha puesto su cabeza en mis regazo, pero debo admitir que no me incomoda, además, el semblante de Vega se relajó un poco, casi puedo jurar que ella se encuentra muy tranquila, más que cuando la vi en la escuela. Creo que de cierta manera me gusta ver el rostro de Vega en total relajación. Sus ojos cerrados, sus labios forman una pequeña casi invisible pero muy linda sonrisa. Desvío mis ojos al darme cuenta que estoy sonriendo de sólo ver a Vega toda relajada. Pero me tranquiliza saber que ella está en paz.
Durante media hora estuvimos platicando sobre cosas sin sentido, en realidad, la mayoría del tiempo estuvimos riendo por las locuras que Vega me contaba, ella aún seguía en mi regazo y a decir verdad, me gusta que ella esté ahí. Esta Tori, la que está acostada con su cabeza en mi regazo y la que no ha dejado de sonreír, es la Tori Vega que conozco, no la chica que he visto llorando y la mayor parte del día triste. Esta Tori me gusta más que la triste y cabizbaja... Espera, ¿qué? ¿Gustarme? ¿Desde pienso que me gusta Tori? O sea, es Tori, ¡Tori! ¡Ella ni siquiera me gusta! Sólo lo pensé por la situación, por nada más.
Siento un leve golpe en mi brazo, miro hacia abajo y me cruzo con la mirada confusa de To-Vega, pero a pesar de eso, ella no ha dejado de sonreír, y eso es bueno. Me gusta su sonrisa.
-¿Quieres que pidamos una pizza? -cuestiona mientras se levanta y termina de sentarse a mi lado, ¿por qué se levanto?
-Tú pagas -le respondo sintiéndome un poco extraña al no tenerla en mi regazo-. Y tú la pides.
Ella sonríe ampliamente mientras saca su peraphone y llama a la pizzería. Mientras ella ordena aprovecho para observarla. Analizó cada detalle de su rostro, como arruga su nariz al escuchar algo desagradable o como abre ligeramente su boca al saber de algo que le sorprende para después, convertirse en una sonrisa. Muerdo ligeramente mi labio inferior sin dejar de ver sus labios y como estos se mueven por cada palabra que ella dice. Luego bajo por su cuello, y debo agradecer que ella esté usando una blusa de tirantes, me da una vista perfecta... ¿Qué son esas marcas? Frunzo mi ceño al ver unas marcas moradas ahí, aunque ella intentó ocultarlas con su maquillaje pero creo que no hizo un buen trabajo.
Quiero preguntar, quiero saber que son esas marcas, y quiero saber si es que ella tiene más. Pero no lo hago, no hago esas preguntas que tanto deseo conocer su respuestas. Sólo me quedo callada analizando a Vega. Miro sus brazos, en busca de más marcas como las que hay en su cuello, pero no encuentro nada. ¿Esas marcas estarán en sus piernas también? Y si es así, ¿quién le hace esas marcas? Dudo mucho que sea su padre o madre, Vega habla tan bien de ellos, además, conozco a David y Holly Vega y ellos aman a sus hijas, y me sorprendo que amen a la loca de Trina, digo, ¡es Trina! Entonces, si no son ellos, ¿acaso es Trina? Bueno, Trina está loca pero ella mmm estoy casi segura que no le haría daño a Vega.
La última persona que se me ocurre es Ryder, porque él ha estado con Tori en los últimos días pero, ¿por qué Tori no ha dicho nada? ¿Y si Ryder le ha hecho daño? Ese maldito, si llego a saber que él ha lastimado a Tori le encajaré mis tijeras favoritas en él... Miro una vez más el rostro de Vega, ella ya no está hablando por teléfono, ahora ella mantiene sus ojos en su regazo, ¿ahora que paso? ¿Por qué cambio de pronto se actitud? ¿Qué es lo que te sucede Tori? Quisiera que me contarás que es lo que te sucede.
Jueves por la mañana y lo único que necesito es un gran vaso de café. Luego de dejar unas cosas en mi casillero, salgo al asfalto café y me dirijo al camper de Festus. Después de pedir mi café entro de nuevo, doy un sorbo de mi delicioso café y siento como el líquido caliente baja por mi garganta.
-Jade. -escucho la voz de Beck a mi espalda, me giro hacia él. Había olvidado que él regresaba hoy de Canadá.
-Beck -digo en forma de saludo para después dar un sorbo más a mi café. Sí en definitiva, amo el café.
-¿Has visto a André? Necesito entregarle unas notas -me pregunta, ¿por qué todos buscan a alguien? ¿Y por qué suelen preguntarme a mí?
-¡Jade, ¿has visto a Robbie!? -ahora Cat, sólo falta Vega y pregunté si me he visto o que sé yo.
-No he visto a ninguno, ahora ¡largo de mi camino! -exclamo, veo como Cat sale corriendo agitando sus manos, ay Cat. Beck se queda donde mismo pero ahora su expresión es distinta.
Sigo su mirada, porque él no me está viendo a mí, y me encuentro con algo que le dejo helada. Simplemente no puedo moverme de mi lugar o articular palabra alguna, no puedo hacer nada ¡ni siquiera moverme! Ni siquiera Beck ha hecho nada. Sólo nos quedamos observando, perplejos, como Ryder le dio un golpe a Tori, ¡a Tori! Sin pensarlo, ahora me estoy moviendo hacia ellos, ese maldito se arrepentira el haber tocado a Tori. Pero me doy cuenta que no soy la única que va hacia Tori, Beck también lo hace, y no es que necesite de su ayuda, pero servirá para que él aleje a Ryder y yo pueda llevar a Tori lejos de él.
Al estar más cerca de ellos, escucho el llanto de Vega, y eso me hace enojar más. Aprieto mis dientes con tanta fuerza que siento que en cualquier momento se romperan. Ese idiota sólo sonríe ante el llanto de Vega y por lo que sea, me hace querer matarlo a golpes. Aunque me guste ver a Vega triste, esto es mucho. ¡El idiota la ha golpeado! ¿Qué se cree ese idiota?
-¿Jade, por qué no te llevas a Tori? -sugiere Beck, ¿qué? ¿Yo por qué? No me quedaré tranquila sin darle su merecido a Ryder, pero al ver la mirada de Vega sólo suspiro y tomo su mano alejándola del idiota.
Entramos al cuarto del conserje, Vega sigue llorando y yo no sé qué hacer, nunca he estado en esta situación. Me acerco a Vega y pongo mis manos en sus hombros, ella se sobresalta pero luego de unos segundos, ella se aferra a mi cuerpo y si hubiera sido otra situación y otra persona, le hubiera dado un golpe por atreverse a abrazarme, pero sólo respondo el abrazo y mantengo a Vega cerca de mí. Tratando de reconfortarla, tranquilizarla. Sólo le abrazo lo más fuerte que puedo pero sin llegar a lastimarla. Sólo quiero mantenerla cerca de mí.
