Bueno, aquí está el capítulo 2 de mi nueva historia. Estos días he tenido tiempo para actualizar antes de tiempo.


Capítulo 2. Una cita

"No tiene usted hoy una buena cara, Señora Cake" comentaba Sweetie Drops, la cotilla del pueblo al día siguiente "¿Acaso hay algún problema en su matrimonio?"

Sonreía malignamente al preguntar por eso, pero la Señora Cake simplemente le devolvió el cambio y se despidió de ella para su gran frustración.

"¿Quién es el siguiente?" preguntó la poni pastelera casi mientras bostezaba por el cansancio.

La siguiente clienta era Derpy, que venía a por su ración de muffins diarios. La pegaso se los comió casi de un bocado y luego se fue volando.

El último cliente de la mañana fue Pokey Pierce. Después de encargar madalenas para el día siguiente preguntó por Pinkie Pie.

"¿Cuándo dará la siguiente fiesta?"

"Lo siento, pero no lo sé. Y Pinkie se fue a ver a su amiga Fluttershy, así que no podemos preguntarle, aunque…"

Una idea pasó por la mente de la Señora Cake.

"¿Tienes esta tarde libre a eso de las seis?" preguntó "Podrías pasarte a tomar un té y así le preguntas.

"No suena mal"

"Estupendo entonces, te esperamos"

El Señor Cake no parecía demasiado entusiasmado cuando su esposa le contó lo ocurrido.

"¿Sabes? Yo no tengo nada claro que a Pinkie le guste ese tal Pokey Pierce"

"Solo le he invitado a tomar el té. No significa que entre él y Pinkie haya nada. Él solo quiere que ella le responda a una pregunta"

Su marido negó con la cabeza, pero no dijo nada más.

Durante la comida, la Señora Cake le contó a Pinkie Pie que Pokey Pierce iría a tomar el té con ellos. La poni rosa pareció muy contenta con la idea.

"¿Quién dice que no a una fiesta del té?"

Tal como habían acordado, Pokey Pierce llegó a eso de las seis para tomar el dulce té que la Señora Cake había preparado. La velada transcurrió con calma, así que la Señora Cake decidió poner en práctica algo que tenía en mente.

"Cariño" dijo dirigiéndose a su marido "¿Por qué no me repites la receta del pastel de arándanos que nos encargó Berry Bunch?"

"¿Ahora?" preguntó su marido algo desconcertado.

"¡Ahora! ¿Nos disculpáis?"

Y se fueron, dejando a solas a Pinkie y Pokey. El unicornio aprovechó la ocasión para llamar su atención.

"¿Qué pasa?" le preguntó ella.

"Me gustaría saber cuándo vas a dar tu próxima fiesta"

"Creo que el cumpleaños de Fluttershy. Es en una semana"

"Entonces si tienes tiempo, me preguntaba si no te apetece ir a tomar un batido"

"¿¡Un batido!? ¡¿Acaso han abierto otra tienda de dulces en Ponyville!? ¡Porque como así sea…!"

"¡No! ¡No es eso! Yo me refería a que si te apetece tomarlo…fuera"

Ella quedó pensativa.

"Claro, ¿Por qué no?"

"¿Pasado mañana a la misma hora?"

"Me parece bien"

Al día siguiente, Pinkie se reunió para tomar café con Rarity y Rainbow Dash, dos de sus mejores amigas.

Pinkie acababa de contarles a sus amigas lo sucedido el día anterior con Pokey Pierce.

"¡O sea que te ha pedido una cita!" exclamó la unicornio "¡Vas a salir con un chico!"

"No vamos a salir" replicó la poni fiestera "Solo vamos a tomar un batido fuera"

La poni rosada era demasiado inocente como para darse cuenta de que su amiga llevaba razón, y el día anterior el unicornio realmente le había pedido una cita.

"Sí, bueno. ¡Es esa manera que tienen los tíos de cambiar todas las palabras!" fue la opinión de la pegaso azul.

"¿Acaso también te ha pasado a ti?" preguntó llena de curiosidad Pinkie.

"Eh… sí. Pero les rechacé. No llegaban a mi nivel" respondió Rainbow, aunque realmente era mentira y ella aún no había tenido ninguna cita.

"¡Yo te puedo ayudar en eso!" exclamó la Rarity "¡Solo necesitas el vestuario y el peinado adecuado!"

"¡Que va a una cita, no a una boda!" protestó la pegaso.

"Esa no es excusa para no ir arreglada" replicó su amiga.

Pinkie no dijo nada más, pero sí se quedó pensativa ¿Acaso su amiga Rarity tenía razón y el unicornio le había pedido una cita?

El caso es que al día siguiente, la señora Cake peinó y arregló a Pinkie con mucho esmero.

"¿Está segura de que esto es necesario?"

"Pinkie, cielo ¿No querrás ir por ahí desaliñada?"

"Claro que no, es solo que creo que esto es pasarse un pelín"

"Más vale que sobre que no que falte, querida"

Pinkie puso los ojos en blanco. ¡Otra que pensaba igual que Rarity!

"¿Sabías que hoy estás preciosa?" le preguntó el unicornio.

"'Vaya, gracias, supongo…"

Ella no estaba acostumbrada a los halagos que no estaban relacionados con su don para la organización de fiestas. El caso es que el unicornio seguía abordándola con preguntas, y Pinkie no tenía ni idea de por qué, así que decidió que había llegado su momento de preguntar.

"¿Esto es una cita?"

"Bueno, en teoría yo creo que sí. Estamos aquí fuera, solos, tomando batido"

"¿Y por qué no me pediste salir directamente?" preguntó ella alzando una ceja.

Pokey Pierce bajó la cabeza.

"Es que…tenía miedo a que me dijeses que no…"

"¡Oh, que rico!"

La poni rosada ya estuvo de mejor humor despejadas las dudas, y continuó con aquella cita.

Pinkie volvió a casa de buen humor, lo que alegró a la Señora Cake.

"¿No es estupendo? ¡Yo ya sabía que le iba a gustar Pokey Pierce!

El Señor Cake puso los ojos en blanco.

"Cariño, sinceramente creo que te estás metiendo en un terreno que no te corresponde. ¡Pinkie es quien realmente debe decidir sus relaciones!"

"Pero un empujoncito en la dirección correcta no puede ser malo"

Y su marido simplemente negó con la cabeza una vez más; su esposa hacía siempre lo que le venía en gana.

Pinkie se pasó los siguientes cinco días planeando la fiesta de cumpleaños de Fluttershy. Como iba a haber muchos animales, no podía usar artilugios que provocasen demasiado ruido, como petardos o silbatos.

"Una fiesta del té estaría bien. Cualquier cosa para que mis animalitos no se sientan incómodos" le había dicho su amiga la pegaso.

"No te preocupes, Pinkie lo tiene todo bajo control"

"Ah, y, la lista de invitados es muy importante. No me gustaría que faltase…" pero se sonrojó, y no siguió hablando.

Como la prioridad eran los invitados, Pinkie Pie organizó una fiesta de té, con varios juegos y piñatas. También cocinó cupcakes e hizo tés de varios gustos.

Por fin llegó el día de la fiesta, y allí estaban, las Guardianas de la Armonía juntas para celebrar el cumpleaños de su amiga; también habían acudido a la fiesta Discord, un buen amigo de Fluttershy y la Princesa Luna. Pero por algún motivo Fluttershy no parecía del todo feliz.

"¿Qué te ocurre?" le preguntó la poni fiestera "¡A mí puedes contármelo, por eso somos amigas!"

"Es que…faltan un par de invitados"

"Tienen buenas razones para no haber venido. Tree Hugger está organizando una protesta para evitar la deforestación cerca del lugar de los Breezies; y Big Mac está al cargo de Sweet Apple Acres"

Fluttershy simplemente asintió, y, forzando una sonrisa se dispuso a celebrar su cumpleaños. Nadie salvo la Princesa Luna pareció notar esto.

Mientras bailaban, Rainbow Dash y Rarity se acercaron a Pinkie Pie para saber acerca de su cita con Pokey Pierce.

"No pasó nada, simplemente nos divertimos un poco"

"¿Pero era una cita de verdad?" preguntó la unicornio diseñadora con gran interés.

"Él dijo que sí…"

"¡Lo sabía!"

"Es guay, Pinkie. Le gustas a un chico" comentó Rainbow "Bueno, no es que sea tan raro. Yo le gusto a un montón, es solo que no te imaginaba con Pokey Pierce.

Pinkie suspiró para sí, efectivamente, ella tampoco lo había hecho. El unicornio era majo, era solamente que no le gustaba más que como amigo.

Entonces, una voz llamó la atención de los presentes.

"¿Llego demasiado tarde para la fiesta?"

Pinkie recordó al instante esa voz y corrió hacia el recién llegado.

"¡CHEESE SANDWICH!" exclamó emocionada.


Bueno, espero que les haya gustado.

Me gustaría contar que esta semana se me rompió el escáner, así que no podré dibujar hasta que no me lo arreglen, por lo cual tendré más tiempo para escribir, así que puede ser tanto una mala noticia como una oportunidad.