¿Por qué me pasa esto a mí?
—Estás despedido—. Dijo un hombre vestido de traje de azul marino con corbata y camisa blanca, su voz era bastante gruesa y parecía tener unos sesenta años. Para el muchacho de en frente, estas palabras fueron como un balde de agua fría encima.
—¿Qué?— dijo no muy seguro de lo que había escuchado.
—¿Oíste, Aono? Te despedí
—Pero… ¿¡Por qué?!— dijo con preocupación. —He estado cumpliendo con mi trabajo
—No lo has hecho muy bien que digamos, ah— el hombre suspiro. —Escucha Aono, tú eres un buen muchacho. ¿Recuerdas el último favor que te hice?
—Sí, señor
—Me pediste un adelanto de tú quincena para pagar la hipoteca de tú casa, eres bueno en tu trabajo, por eso accedí a dártelo— el castaño agacho la cabeza —ya tiene un mes de eso y tu rendimiento de trabajo no ha sido, bueno, no ha sido el que yo me esperaba
—Lo lamento mucho, le prometo que subiré mi rendimiento
—El que tiene que disculparse aquí soy yo. Lo siento pero ya no puedes trabajar aquí, ya he encontrado a alguien para sustituirte
—…— el muchacho no dijo nada. —Señor… ¿Puedo acabar el día?
—Claro, pero mañana quiero esa oficina sin tus cosas. Puedes retirarte.
El castaño se retira de la oficina de su jefe y se va directo a la suya, se deja caer en su silla giratoria y se agarra de los cabellos, preocupado.
—"¿Y ahora que?"— se preguntaba así mismo —"¿Por qué justamente ahora? Acabo de conseguir este trabajo, ¡Ni siquiera llevo un año aquí y ya me despidieron!"— el joven saca algo de su saco, del bolsillo interior —"pero aun tengo lo de la quincena, tal vez eso ayude un poco".
—¿Eh? ¿¡Qué?!— la quincena de Tsukune había desaparecido o le habían crecido patitas y se habían ido corriendo, el chiste es que ya no estaba su dinero. —¡No puede ser! ¡Mis 6000 yenes! ¡Solo me quedan mil!— el muchacho se puso a registrar por toda su oficina, pero no encontró nada de nada.
—Esto es magnifico— dijo golpeándose en la cabeza y sarcásticamente —"ayer Moka-san… con Kurumu-chan y Mizore-chan… ah…".
Mientras Tsukune se lamentaba de su suerte y la maldecía en su mente, no culpaba a su amada Moka-san, el simplemente no podía culparla. El joven tampoco le diría sobre lo de su trabajo, era su problema después de todo y no quería que Moka se preocupara.
¿Qué esta haciendo en estos momentos, Moka? Bueno, empecemos por la mañana de Moka.
Como todos sabemos, (si es que leyeron el anterior capitulo) fue la Moka interna la que se quedo dormida con Tsukune, no tenía muchas oportunidades como esa ya que siempre estaba sellada, pero gracias al director y a su ingenioso "regalo de bodas", Ura tenía la oportunidad de salir más a menudo y con más libertad. Ahora mismo estaba preparando algo de comida para Tsukune.
—Oye Omote, ayúdame con esto— dijo señalando una receta en particular de un libro.
—No creo que deba— dijo desde el rosario.
—¿De que estas hablando? Después de todo, esta comida es para Tsukune.
—Puedes hacerlo sola, ayer Tsukune fue muy lindo contigo— le acuso, Ura solo pudo dar un suspiro.
—Él me ama, es normal que se comporte lindo conmigo— dijo tranquilamente y empezó a revisar el refrigerador para buscar los ingredientes para su receta. —Vaya, ¿Qué tenemos aquí? 2 cortes de carne de cerdo
—¡Ura! Eso… lo estaba guardando para… bueno… mañana en la noche— dijo titubeando
—Pues tendré que utilizarlo hoy
—¡Pero eso lo estaba guardando para una cena especial con Tsukune!
—Lo siento, eso será para otra ocasión, ya que no quisiste ayudarme— ella sacó los dos pedazos y cambio la receta por otra.
—¿Cómo es que no hemos cambiado de cuerpo? No es que no tengas derecho, es solo que es raro estar en el rosario por tanto tiempo
—Porque tengo esto en mi poder— ella alzo su falda morada, donde estaba el látigo de Belmont –Además, ¿Estás disgustada conmigo?
—No es eso Ura, es solo que…
—Tal vez sea, porque no dormiste con Tsukune hoy— ante esta respuesta, su rosario brillo intensamente y después se apagó. —Jaja, lo sabía.
Ura comenzó a trabajar pero como siempre había estado en el rosario y solo salía para pelear, la mayoría del tiempo, no sabía cocinar bien. Hizo un desastre en realizar el Tonkatsu y todo porque no midió bien el fuego ni el tiempo a la hora de freír, no pregunten como ni porque, pero la carne se tostó, en pocas palabras.
—¡Maldición!— dijo enojada y deprimida —Esto no funciono…
—Ura…— interrumpió Omote —No te preocupes, podemos intentarlo otra vez— le animo su contraparte.
—¿Qué no lo ves? La carne quedo tostada, nadie comería eso…— Ura se quito el delantal amarillo, completamente derrotada. Se fue a sentar en el sillón para descansar un rato.
—No digas eso Ura, mira el reloj— ella hizo caso y observo que casi era la hora para que Tsukune regresara del trabajo.
—¡Maldición solo faltan 30 minutos!
—¡Debes de apurarte Ura!
Así comienza la carrera contra reloj de Ura por hacer el Tonkatsu a tiempo para Tsukune. Con su rapidez logra comprar todo muy rápidamente y regresar a casa. Ya con todos los ingredientes, empezó a trabajar, se esforzó bastante y trato de agilizar las cosas haciéndose una cola de caballo para que su cabello no le molestara. Llego la hora de freír y el tiempo casi se acababa, así como medida drástica Ura le giro toda el medidor de fuego hasta el máximo.
—Ura, ¡Así lo vas a quemar!
—Pero ya no hay mucho tiempo
—Tienes que ser paciente, es muy simple— pero Ura frunció el ceño, es cierto que es fácil, pero cuando no tienes experiencia, te puede fallar.
—Está bien— ella le bajo a la flama y vigilo bien la carne, hasta que la puerta se abrió, ella voltio para ver quien era.
—¡Estoy en casa!— anuncio felizmente, Tsukune.
—"rayos, ya llegó. Necesito esto ya"— Ura hizo lo único que tenía en mente: aumentar el calor y así lo hizo. Tsukune entró a la cocina y al mirar a Moka interna con un delantal, se sonrojo y Moka también, se quedaron viendo por un rato y entonces algo comenzaba a oler.
—¡Moka-san se te esta quemando la comida!— Ura volteo bruscamente y apagó el fuego, se le había quemado, una vez más.
—…— ella agachó un poco la cabeza observando el Tonkatsu bastante pasado de freír, pero Tsukune cortó un pedazo y lo comió.
—Esto esta…
—¿Mal, cierto?
—¡Genial! ¡Solo el exterior se quemo un poco, de ahí es perfecto!— Tsukune le dio un beso en la mejilla a Moka interna y se sentó a comer con ella.
Había dejado esto como un one-shot pero recibí un review de que si podía alargar la historia que lo hiciera, y dije: ¿Porque no? Así que voy a seguir escribiendo, a ver que pasa, jaja. Espero que les haya gustado, no soy muy bueno escribiendo fics de amor, de hecho este es el primero y eso que me he visto muchas peliculas romanticas pero bueno, eso no tiene que ver, ¡Haré mi mejor esfuerzo!
¿Tsukune encontrara otro trabajo?, ¿Moka sabrá que lo despidieron?
Nos vemos en el siguiente capitulo y saludos.
Nota: el Tonkatsu es Filete de cerdo empanizado, parecido a la escalopa occidental. Es uno de los platos de furai más consumidos en Japón.
