Capítulo beteado por Sarita Martínez , Beta FFAD
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Capítulo 2
La fiesta estaba espectacular y en definitiva todo el mundo estaba en este lugar. Las luces, la música, los bocadillos y las bebidas eran algo realmente increíble. Todo parecía perfecto, pero aún así no me sentía muy bien en este lugar. Tenía la sensación de que algo en verdad importante pasaría.
Los chicos y yo estábamos juntos y hablábamos de temas sin importancia mientras observábamos a la gente. Una que otra mujer se acercó a nosotros pidiéndonos un baile o un autógrafo, pero como siempre que Jazz y Emmett salían con Alice y Rosalie, tenían prohibido bailar con alguien que no fueran ellas. Pero eso no era un problema con Alex, quien bailaba con todas las mujeres que eran rechazadas por mis amigos, y bueno, yo bailaba con Nessie.
Estaba disfrutando de un trago mientras conversaba con Ness sobre el trabajo de las nuevas ideas que tenía para las canciones.
-Renesmee, ¿te importaría prestarme a Edward para que baile conmigo un momento?- dijo Tanya, casi jalándome a la pista, por lo que Ness sólo pudo asentir.
El baile con Tanya era súper incómodo ya que, bueno, no dejó de insinuarse y de decirme lo feliz que sería si yo le diera una oportunidad 'a lo nuestro'.
Mientras bailaba con Tanya vi a Reneé, la mamá de Ness. Ella estaba acompañada de una chica de cabello castaño que estaba de espaldas a mí y tenía un vestido verde musgo. Podía jurar que ese cabello se me hacía conocido.
-Edward, ¿vienes? Quiero que saludes a mamá- dijo Ness.
-Oh, ya vino Reneé- dijo Tanya tratando de parecer feliz, pero no lo consiguió.
-Sí, vamos.
Nessie nos llevó a donde estaba Reneé. Cada paso que daba me había sentir extraño, ya que también me acercaba a la persona que la acompañaba.
-¡Mamá!- gritó Nessie cuando llegamos y se lanzó a los brazos de su madre.
-Querida, te extrañé mucho.
-Sí, yo igual. Mamá, ¿recuerdas a Edward?
-Sí, claro. Hola, querido.
-Hola, Reneé. ¿Cómo se encuentra?
-Bien, querido. Oh, Tanya.
-¡Reneé! Querida- Ambas se abrazaron de forma hipócrita.
-Oh, chicos, les presento a Verónica. Es una amiga- Entonces la mujer se volteó y pude ver que no era quien esperaba. La verdad me sentí desorientado ya que, después de todo, Alex tenía razón. La fecha no ayudaba mucho a mi mente.
-¡Atención a todos! Les habla su DJ, y como veo que la pista de baile está demasiado vacía, haremos algo para animar este ambiente. La actividad trata de lo siguiente. Yo pondré diferentes clases de música, y cuando lo haga las parejas girarán y tomarán a la persona más cercana para seguir bailando con alguien más. Quien se quede parado será sacado de la pista. Las personas que quieran participar pueden venir a la pista con su pareja. ¡Comenzamos en un minuto!
-Oh, Edward, ¿te gustaría ser mi pareja?- dijo Verónica.
-Claro, por qué no- le ofrecí mi brazo, el cual tomó, y caminamos a la pista.
Las parejas se iban acercando cada vez más. Jazz, Alice, Rosalie, Emmett y Alex con una chica, se acercaron a la pista.
-Bueno, comencemos con algo movido- dijo el DJ y comenzó a sonar una canción de Flo Rida.
Todos comenzamos a bailar, y el DJ tenía razón. La fiesta se comenzó a animar ya que cada vez más parejas se unían al grupo.
La fiesta se hizo más animada. La música cambiaba y las parejas igual.
Ya había bailado con Alice, Rosalie y con otras chicas, lo que hizo un poco interesante el baile. Ness no había querido participar ya que estaba muy ocupada con Reneé. Supongo que se estaban poniendo al día de la vida de la otra ya que se veían muy poco, y aunque solían tener llamadas largas, nunca era lo mismo.
-¿Listos para algo más lento?- anunció el DJ, y entonces comenzó a sonar "Pequeña y Frágil" de Sabu.
Mi pareja dio una vuelta y otra chica llegó a mí, pero al verla, quedé congelado al igual que ella.
Y entonces me di cuenta que la frase: "Las vueltas que da la vida" nunca tuvo más sentido para mí que ahora, ya que frente a mí tenía a la mujer que tanto deseé ver en estos últimos años. Y aún más con la canción que decía tanta verdad sobre lo que yo sentía.
-Si no bailan los descalificarán- nos dijo una pareja junto a nosotros.
La tomé de la cintura y la acerqué a mí. Comencé a moverme junto a ella, dejando que la música nos guiara.
Sentirla de nuevo conmigo me hizo sentir completo de nuevo. Tenerla en mis brazos era grandioso. Su aroma, su esencia llenaba mi nariz de forma tan fuerte que llegué a considerarme adicto a ese aroma.
La música y la letra de la canción decía todo lo que mi ser sentía en aquel momento.
-Bueno, pasemos a algo más- dijo el DJ y ella se separó de mí, lista para girar, pero la tomé del brazo y la regresé a mí. Me miró molesta, pero no estaba de humor para esas escenas así que la jalé fuera de la pista.
-¿Qué rayos crees que haces?- preguntó.
-Necesito hablar contigo en un lugar menos público.
-¿Y quién te dijo que yo quiero hablar contigo? Estoy bailando.
-Me vale un comino qué estés haciendo. Necesito hablar contigo, te guste o no.
-Pues no me gusta, y no iré.
-Bien. Entonces hablaremos aquí, donde todos pueden oírnos. Incluso los reporteros y la prensa.
Ella miró para los lados y vio a los reporteros y fotógrafos que cubrían el evento.
-Sólo tengo 5 minutos, así que vamos- comenzó a caminar.
Llegamos a un pasillo y se detuvo cuando nos aseguramos de que nadie podía escucharnos.
-Listo. Habla. ¿Qué es todo eso que me tienes que decir?
-En realidad, es sólo una pregunta. ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué me dejaste así como así?
-Esas son dos preguntas. Deberías aprender a contar- dijo muy quitada de la pena, lo que me hizo enojar.
-¡Maldita sea! Ya deja de jugar conmigo y contesta.
-¿Qué quieres que te diga? ¿Que me fui porque no te amaba? ¿Por qué no deseaba pasar mi vida mintiéndote más? ¿Que no quería estar contigo? ¿Eso es lo que querías escuchar? Bien, listo. Lo dije. Ahora me voy.
Sus palabras me dolieron, pero sabía que mentía. Comenzó a regresar al pasillo y la seguí. Entonces llamó al ascensor y subió, entonces entré con ella.
-Deja de seguirme, ¿quieres?
-¿A dónde vas?- pregunté.
-Al segundo piso. Quiero un trago.
-No solías beber.
-Pues ahora lo hago.
-Mientes- le reproché. Presioné el botón para detener el ascensor.
-No lo hago. Es la verdad.
-Pues entonces demuéstramelo- me acerqué a ella, la tomé de la cintura y la acerqué más a mí. –Dime que no sientes nada cuando me tienes cerca y cuando te toco- acaricié su cintura al decir esto último.
-No siento nada- dijo bajando la vista.
-Ahora dilo mientras me miras a los ojos. Quiero verte cuando lo dices.
Entonces me empujó. –No tengo nada que probarte. Si no quieres creerme, no lo hagas.
Apretó un botón y el ascensor subió lo poco que le faltaba. Las puertas se abrieron y ella salió. Yo fui detrás de ella.
-¿Piensas seguirme toda la noche?
-De ser necesario y para escuchar la verdad, te seguiría toda la vida.
Entonces regresó y subió al ascensor y yo la seguí.
-Dime una cosa. ¿Por qué crees que te miento?
-Porque te conozco.
Entonces se acercó a mí. Me jaló de la corbata y me acercó a ella. Estaba a milímetros de sus labios.
-Puedes estar seguro de que no me conoces tanto como tú crees- entonces me acercó más a ella y el ascensor se abrió en ese momento.
Nessie POV
La fiesta sería épica. Lo sabía, ya que toda esta noche sería difícil de creer.
Todo en la fiesta era alucinante, pero sobre todo era perfecto para la noche que se avecinaba.
Todos los chicos se habían ido a bailar, por lo cual me quedé con mamá, hablando de qué habíamos hecho en estos meses. Me alegré mucho de saber que su actual novio era bueno con ella y que la quería mucho, aunque no pudo venir ya que tenía una junta de trabajo mañana en Miami y tenía que viajar esta noche.
Papá apareció y saludó a mamá. Desde su divorcio se prometieron llevarse bien por el bien de mi hermana y el mío. A mí no me había afectado, pero sabía que a mi hermana sí lo hizo.
-Me comentó Nessie que Isabella vendría esta noche- dijo papá sonriendo. -¿Dónde está? No la veo
-Fue a bailar un momento. Creo que iré a buscarla- dijo mamá.
-Te acompaño. Ya quiero verla.
-Ness, ¿vienes?
-No, es que tengo que buscar algo de beber.
-Está bien hija. Te veré luego.
Comencé a buscar a Edward pero no lo encontraba, sólo veía a los chicos, así que me acerqué a la pista y encontré a Jazz.
-¿Has visto a Edward?
-Sí. Creo que iba al piso de arriba al bar.
-Gracias Jazz.
Comencé a caminar cuando de repente lo vi todo negro y sentí como si alguien tratara de jalarme, así que hice lo único que se me pasó con la mente y le di un codazo en las costillas a mi secuestrador, quien me soltó mientras jadeaba para poder recuperar el aire.
Estaba lista para salir corriendo mientras mi secuestrador se tiraba al piso con las manos en las costillas.
-Rayos, Nessie. Sí que sabes cómo golpear- dijo aún en el piso.
Entonces reconocí la voz. Nunca podría olvidar esa voz.
-¡Oh Dios! ¡Jake!
-Sí, soy yo.
Me arrodillé para ver qué tenía. -¿Pero por qué me hiciste eso? Me asustaste. Pensé que me querían secuestrar o algo así.
-Pues sólo quería saludarte.
-Pues vaya modo de saludar.
Me quedé con él un momento mientras se recuperaba. Cuando lo hizo, lo ayudé a levantarse y rápidamente conseguí un vaso con agua y se lo ofrecí.
-¿Ya estás mejor?
-Sí, gracias.
-Bueno, te dejo entonces. Tengo que ir a buscar a alguien.
-Oh, que mal. Me golpeas y luego de que llevo dos años sin verte no puedes quedarte más tiempo conmigo para conversar acerca de nuestras vidas.
-Lo siento, pero es que estoy buscando a alguien.
-Pues déjame ayudarte. Yo también tengo a alguien que buscar y aprovechamos para hablar un poco.
Genial. Lo que menos quería hacer era hablar con Jacob. Comencé a caminar en busca de los ascensores.
-Dime qué ha sido de tu vida.
-Pues nada. Sólo trabajo en un restaurante.
-Espera. ¿La persona que se graduó con honores en Administración de Empresas está trabajando de mesera?
Lo miré de mala manera.
-No soy mesera. Soy la dueña de uno de los mejores restaurantes de la ciudad- dije y caminé más rápido, llegando al ascensor.
-Lo siento, Ness- dijo alcanzándome mientras esperaba que el ascensor bajara. –Es sólo que me parece raro que alguien como tú terminara vendiendo comida- se acercó a mí para estar más cerca y entonces la campanilla del ascensor sonó. Ambos volteamos y vimos a Bella y Edward muy juntos en el ascensor.
-¡Bella!- exclamó Jake, y Bella soltó la corbata de Edward.
-Jacob- dijo Bella y nos miró, por lo que nos separamos.
-Edward- dije yo.
-Nessie- dijo Edward con sorpresa.
-Nessie, ¿qué haces con Jake?- preguntó mi hermana.
-¿Tú qué haces con Edward?
-Esperen. ¿Se conocen?- dijo Edward.
-Ella es mi hermana- dije yo. –Ella es Isabella.
-¿Tú eres hermana de Ness?- dijo Jacob.
-Esperen, ¿y ustedes cómo se conocen?- dijo Bella.
-Sí. Ness y yo estudiamos juntos en la universidad- contestó Jacob.
-¿Y tú cómo conoces a Edward?- pregunté.
-Fuimos juntos a un campamento de música hace algunos años- dijo Bella. -¿De dónde lo conoces tú?- preguntó mi hermana.
-Es mi mejor amigo- lo miré. - ¿De dónde conoces tú a Jacob?- pregunté.
-Bueno, él es… mi novio.
-¿Tu novio?- dije a unísono con Edward.
Y fue ahí que me di cuenta que la frase "El mundo es un pañuelo" era muy cierta en estos momentos.
Bueno chicas para las que me leen le agradezco su paciencia y les agradezco por leerme espero les guste el cap.
Gracias a mi beta y mil gracias por sus comentarios la quiero y espero nos leamos pronto!
