Rating: PG -13 (T)
Sinopsis: Dean no quiere escuchar. Castiel quiere que vea.
La Dulzura de la Palabra
- Déjalo de una puta vez, Cas. Ya es suficiente.
"No merezco otra cosa" queda sin decir pero suspendido en el ambiente, como un peso invisible del que uno, por más que lo intente, no se puede deshacer.
Las penas quizás vengan todas juntas pero a las de Dean Winchester no les gusta la compañía.
- No, Dean. Esto es algo que debes saber. – Para alguien cuya esencia es un reflejo de la rectitud divina más estricta la voz de Castiel es tan suave que casi se gira para mirarle a los ojos y ver qué tipo de expresión se dibuja en esa carne prestada que el ángel viste día a día.
Casi.
Pero no.
A su espalda, Castiel continúa quedamente, las palabras persiguiéndose unas a otras en el silencio de la habitación. - Cuando te miro, veo ante mi a uno de los hijos más queridos por mi Padre. ¿Cómo podría yo no amar aquello que Él ama?
El fantasma de una caricia se desliza sobre el hombro de Dean y le hace estremecer, pues las palabras del ángel se derraman de su boca como una dulzura que se filtra por los poros de su piel y llena las fracturas que se le dibujan en el alma.
Y Dean, al final, comprende.
