Advertencia: Gaara/Temari, Incesto. Traducción de Aroma familiar de la autora Yeahrebecca.

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Aroma peculiar

2


Se levantó rápido, golpeándose con el guardarropa. Una pizca de adrenalina, emoción y miedo recorrían su cuerpo. ¡Sí, era ella! Ella estaba allí, era su voz, no era un sueño. Una luz vino rápidamente a sus ojos, lo suficiente para que no percibiese de donde venía. Cuando consiguió ver algo, vislumbró la imagen de Temari sentada en la cama, asegurando la sábana contra su cuerpo.

-¿Qué es… lo que estás haciendo aquí? –Se intentaba levantar, aún con la sábana en el cuerpo.

-Yo... –Respiró hondo, ganando tiempo-. Sólo quería saber si habías llegado.

Se quedaron parados. La respuesta había sido tan obvia que no podría ser desmentida, pensó él. Ella suspiró y se levantó. Los dos se quedaron mirando para el suelo, sin encararse. Finalmente, ella dijo:

-Yo… llegué ahora mismo. Pero no vi a nadie despierto, y tú estabas durmiendo, y…

-Si no viste a nadie, ¿cómo sabías que estaba durmiendo? –Miró al frente, con su tono desafiador habitual, lo que la habría hecho sonreír si no estuviese roja por haber sido pillada in fraganti.

-Ahnn... Es que fui a ver si había alguien aquí… y...

-¿Y entraste a mi cuarto? –Preguntó él, con una sonrisa.

-Eh, que coincidencia, ¿no? –Habló insegura, como si quisiese desafiarle-. Iba a hacerlo, pero no tuve coraje de despertarte.

El mismo silencio constrictivo volvió a adueñarse del ambiente. Pero esa vez él no estaba incómodo, pues sólo pensaba que ella había entrado a su cuarto mientras dormía. ¿Y qué había hecho?

-Como te decía, creó que no debía incomodarte, porque estás enfermo.

-No estoy enfermo.

-En reposo, lo que sea –Dejó caer la sábana con un simple movimiento, dejando ver una camisola que consistía básicamente en un vestido. Ella no percibió que caía, y continuó- No debías estar durmiendo, ¿no? Parecías un angelito.

Gaara intentaba concentrar todas sus fuerzas en no mirarla. Las ropas que usaba Temari siempre eran así, cortas y no dejando mucho a su imaginación, pero aquel no era el momento adecuado. Se pasó una mano por la cabeza y sus ojos se contrajeron de dolor.

-Uhh –Gimió.

-Ah, ¿te golpeaste la cabeza?

-Sí.

-Espera ahí. –Habló ella, bajando frene a la mesilla. Él desvió la mirada de aquella visión, esa vez concentrando fuerzas. La joven se levantó con una caja en la mano. Se aproximó a él, que reculó un poco. ¿Tenía miedo de ella?

-No olvides que ahora ya no eres de hierro –Sonrió, medio desconcertada y sacó una tirita de la caja-. ¿Me dejas ponerte esto aquí?

Él se asustó con la proximidad. No, nunca nadie llegó tan cerca, ni siquiera en una lucha. Los gritos de "¡Monstruo!" aún hacían eco en su cabeza. Relajó su cuerpo, percibiendo que aunque más joven, era mayor.

-¡Au! –Gimió cuando sintió el remedio sobre su cabeza.

-Ah, ¿el Kazekage llorando de un golpecito? Que tranquilizador. –Ella sonrió, guardando el remedio. – ¿Era sólo eso?

-Ah... Lo era, sí –Abrió la puerta-. Entonces, buenas noches.

-Buen resto de noche.

Él paró, vacilante.

-Temari –Continuaba sujetando el pomo–. Todo bien con que no haya nadie aquí, pero tú sabes, tanto como yo, que varias personas entran a nuestra casa, ¿verdad?

-Sí, claro –dijo ella, guardando la caja–. Incluso vino un mensajero para entregar un pedido después de que yo llegué.

-Entonces, ¿cómo sabías que era yo quien había entrado al cuarto si estaba oscuro?

-Hombre –Se levantó, pasándose la mano por el cabello-. Por el aroma, claro.

Él cerró la puerta y dejó de coger el poco, sin salir. Caminó hasta cerca de su cama, y aún con ella reculando un poco, tomó su brazo. Él no era más un monstruo, porque tenía la nítida impresión de que cuando resucitó, resucitaron muchas cosas con él.

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Nota: ¡Un capítulo más! En los dos siguientes viene algo de Lemon. Espero os gusten. Por cierto, gracias por los reviews. Se agradecen mucho ^_^

Agradecimientos especiales a:

Valerie y Flordezereso.