«DDR»: Inuyasha©Rumiko Takahashi.| Kuroshitsuji© Yana Toboso.

«1° N|A»: Esta historia participa en el III Desafío: Accidentalmente enamorado. Del Forum de DZ del GE.


Demonio, humana, y shinigami.

Capítulo N°2: Al filo de la muerte.

—Todo está tal como has… ¡Quieres prestar atención!

—No es necesario que levantes la voz.

—No sé por qué solicitas mi ayuda —cuestionó la demonesa con una mueca con tintes de fastidio—. Sesshomaru, si no te interesa hacer esto…

—Ya te dije que prosigas… madre. —La voz del demonio denotaba irritación.

Silencio sepulcral.

'¿Qué está mal?' Era el único pensamiento que invadía al demonio, mientras su madre mostraba una mirada fría y despiadada.

Ambos se miraron; Las palabras no eran necesarias entre ellos, finalmente «Irasue» mostró una suave sonrisa, su hijo la miró con atención. Ni se molestó en preguntar la razón de aquella sonrisa que tenía tintes de burlas. Odiaba aquella hembra por la simple razón de ser la única que lo conocía tal como era.

—Eres patético, hijo mío —sonrío—. No entiendo…

Un gruñido áspero fue la única respuesta que recibió de su parte.

—¡Mi señora! —La voz del pequeño demonio verde resonaba en todo el lugar, madre e hijo coincidieron en sus expresiones de fastidio— ¡Mi señora!...

—Jaken, no grites —demandó la demonesa en un tono frío—, ¿qué sucede?

—Lord del Norte confirmó su presencia —señalo el pequeño demonio deteniendo su charada—, viene con sus hijas. Amo bonit… —Antes que Jaken expresara su emoción por ver a su amo, este le paso por encima.

Su madre lo miró y solo comentó en voz baja:

—Al menos ya tenemos siete posibles candidatas… —sonrío—, tres de ellas son de la nobleza. ¿Satisfecho?

Otro gruñido que esta vez demostraba irritación hizo que la demonesa hiciera un gesto rápido para que el pequeño demonio se retirara; Al verse sola con su hijo comentó en voz baja:

—Si quieres ser reconocido como el líder de está manada dispersa debes escoger una compañera —afirmó con premura—. ¡No me gruñas! —demandó en un tono con tintes de fastidio.

Silencio sepulcral.

—No entiendo para qué me pides invocar a los patriarcas sino quieres tomar una compañera.

—No necesito una para demostrar mi poder.

—¿Es por la humana? —Ante el gruñido que dio el demonio, ella presionó un poco más— No entiendo por qué la conservas. Confieso que nos ha sido útil, pero la niña estaría mejor con los humanos.

El gruñido del demonio está vez fue más fuerte. Era un tema que no se cuestionaba.

—¿Adónde vas?

El demonio ni la miró cuando desapareció del lugar envuelto en un haz de luz.

—Idiota. Él ha heredado uno de los más raro rasgos de su padre —Irasue sonrío con algo de diversión —, creo que a la larga me divertiré con esto. ¡Jaken! —gritó una sola vez. Iba a darle un pequeño escarmiento al mal humorado de su hijo y sabía perfectamente cómo hacerlo.


— ¿Qué está mal? —Era la pregunta que hacía en voz alta el demonio.

En cuestión de minutos dada su rapidez estuvo al límite de sus dominios. Sus espadas resonaban; Hacía mucho tiempo que no pasaba eso, pero se quedó desconcertado cuando aquella especie de «pulsera» forjada con parte de su colmillo y las lágrimas de su protegida se oscureció.

En ese momento recordó las palabras de aquel herrero cuando forjo aquel sable con su colmillo.

'Mientras ella viva la pulsera mantendrá su color plateado, en el momento que se oscurezca significa que ella está muriendo; Recuerda Sesshomaru después que ella use el sable que acabo de hacer los látigos de diamante la protegerán, ten presente que está noche es luna llena debes hacer que el sable se impregne con su sangre así se activara la barrera que la protegerá tan solo cuando su vida esté en peligro, eso te dará tiempo de llegar a ella, y para que funcione la pulsera que debes llevar en tu muñeca derecha y que fue tallado con el mismo colmillo que usé para hacer el sable debes bañarla en sus lágrimas; Lágrimas de felicidad no de tristeza eso creará un lazo irrompible entre ustedes. ¿Lo entiendes?'

¿Qué si lo entendía?, Pues no, él hasta la vez se explicaba la necesidad que tenía de protegerla.

Antes que se diera cuenta había llegado a un inusual claro, más allá se divisaba el extraño sendero que estaba muy lejos de sus dominios pero que inmediatamente lo reconoció. Era el pueblo en el que Rin debía llevar la propuesta para hacer un pacto con ellos.

A medida que avanzaba la pulsera tomaba un color más oscuro, eso lo alerto por completo. Sin pensarlos apresuró sus pasos y a los pocos segundos era de nuevo un haz de luz.


—¿Qué paso aquí? —preguntó en voz alta William al llegar a la habitación y notar el arma de aquel Shinigami de cabellos rojizos, también notó el sombrero de copa de color negro del otro Shinigami, se acomodó los lentes en señal que estaba enojado— ¡Maldito Grell! —gritó con enojo antes de empezar a buscar minuciosamente aquel artefacto que permitía el viaje a las dimensiones.

La búsqueda fracaso por completo.

—Cálmate William. ¡Cálmate! —exclamó entre diente, en un movimiento rápido hizo aparecer su arma y un libro pesado, antiguo y con varias páginas —Necesito buscar algo que me permita ver en qué dimensiones están ese par —comentó entre dientes y de forma brusca cambiaba las página—, y después debo buscar algo que me permita regresarlos a la época actual; Grell juró que está vez no te me escapas.


—¡Rin! —Era el grito impregnado de un fuerte gruñido que dio Sesshomaru al llegar finalmente al pueblo.

Ver a los humanos ¿dormidos?, ¿muertos?, poco le importo aunque fue una sorpresa ver a los demonios que eran parte de la misión inconscientes en el piso.

Regresó su mirada hacia aquella especie de barrera oscura. Intentó una y otra vez romperla con su espada «colmillo explosivo», pero lo único que consiguió fue el resonar de la barrera.

—¡Maldito ser! — Sesshomaru gruño con enojo al ver lo que sucedía dentro de la barrera— ¡Te mataré!

La amenaza quedo en el aire porque el Shinigami tenía mejores cosas que hacer que ignoró por completo el reclamo de aquel demonio. Equivocadamente supuso que no era rival para él, porque después de haber sometido a quienes venían con la joven él no debía ser diferente y en ese momento le parecía más divertido tomar la vida de la joven que estaba debajo de él.

Sus labios tenían un aroma virginal mezclado con el dulce néctar de las rosas silvestres, lavanda y pino. Era divertido experimentar esa sensación de profanar los labios vírgenes mientras recorría sus memorias y conocía sobre su pasado, su presente y sus posibles futuros.

—Serás una excelente pupila —susurró contra sus labios, al mismo tiempo que se deleitaba con su mirada perdida—, tenías que haber muerto cuando fuiste devorada por los «lobos» —río perturbadoramente, propio de un ser demente— ¡Ah! Pero si eso hubiera pasado te hubieras convertido en un querubín… ese es el destino para los niños de una alma pura y cristalina como la tuya…

«Undertaker» se disponía dar el golpe final ya que sacó su arma para poder traspasar su corazón.

—La próxima vez que nos veamos… —sonrío extasiado al imaginarse todo lo que iba hacer con ella. Hacía mucho tiempo que no encontraba un alma como aquella.

—¡Te dije… —Sesshomaru sorprendió al Shinigami al intentar traspasar su espada «colmillo sagrado» y lo hizo retroceder— que la dejaras! —Esta vez mostró sus ojos rojos. Él estaba enojado y más cuando noto el extraño haz de color negruzco que rodeaba a su protegida.

El Shinigami se puso en alerta; Era la primera vez que se topaba con esa «clase» de demonio.

—¿Vas a pelear con un «dios»… —sonrío— Y todo por una humana? ¡Qué divertido!

—¡¿Qué le hiciste?! —preguntó con brusquedad mientras avanzaba hacia él.

—Solo nos estamos divirtiendo… ¿Por qué…

El Shinigami no tuvo la oportunidad de hacer la pregunta, porque Sesshomaru no dudó en transformarse y presentarse ante él con su verdadera paciencia.

—¿Un demonio perro? —cuestionó con interés— ¿Realmente vas a pelear por una humana? —cuestionó con asombro.

La única respuesta que obtuvo del demonio perro fue un fuerte gruñido, antes de abalanzarse sobre él.

Continuará…