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¡Hola! .o./ Un poco de fluff Jerza en medio de la sequía en que tienen a nuestros bebés. ¿Solo yo me siento un poco frustrada de que Mashima los tenga en el olvido? QwQ Que triste...
Espero que lo disfruten, ya saben, sus reviews/comentarios siempre son más que bien recibidos, brindan ánimos a seguir escribiendo en medio de esta sequía...
¡Oh! Dejaré una pequeña encuesta al final para que voten por el tema del próximo capítulo. :D
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Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. Yo solo le doy amor a mis bebés que son cruelmente ignorados.
Referencias De Lectura:
Diálogo.
«Pensamientos»
Narración.
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] 02 [
Cita.
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Por primera vez en el día su ceño se frunció.
Todo el día no había hecho nada más que sonreír.
―Está bloqueado el camino... ―miró algo ansiosa al hombre que había pasado todo el día junto a ella, y no era para menos, estaban en una de sus esperadas citas, eventos que ocurrían cuando sus ajetreados trabajos y misiones les permitían pasar más de un día juntos, lo menos que quería era suspender el viaje que habían hecho para conocer unas extrañas fresas de las que él y Meredy le habían contado muchas veces antes―. No podremos llegar al risco que dijiste. ¿Eso significa qué... se acabó nuestra excursión?
Jellal negó con una sonrisa.
―Este bloqueo tiene un secreto ―Erza le miró curiosa e interesada, una mirada que siempre ponía cuando él le contaba alguna de las anécdotas de Crime Sorcière―. Verás, es más fácil para un grupo de convictos el huir por un camino que parece inexistente ―señaló hacia arriba―. Richard se encargó de que pareciese un derrumbe natural e imposible de cruzar, pero con algo de magia y sabiendo el truco detrás de ese derrumbe, llegar a nuestro destino es fácil ―le extendió una mano―. ¿Vamos?
Erza no lo dudó ni un momento para tomar su mano.
Desde que ambos se habían confesado sus sentimientos, esa era una de las cosas favoritas de Erza, como también lo era el viajar juntos y sin más preocupaciones que encontrar lugares apropiados para colocar sus respectivas tiendas de campaña cuando la noche les caía encima.
Cosa que siempre ocurría pues sus citas eran de días y no solo de horas.
Erza se preguntó si algún día levantarían solo una tienda de campaña para las dos en lugar de una para cada uno, su mente voló un poco más que eso y luego movió su cabeza de lado a lado para evitar los pensamientos que rondaron su mente.
Pensamientos que la asaltaban cada vez más.
Jellal la guió por un par de metros rodeando una parte del derrumbe, su paso era tranquilo y seguro, Erza había aprendido a tomarse los viajes con más tranquilidad gracias a él. Sin prisas, sin horarios ni exceso de equipaje; de hecho, apenas y llevaban equipaje, junto con una impermeable capa de viaje a juego ―que Erza había comprado para ambos y que se emocionó mucho cuando él aceptó usarla encantado con la idea―, llevaban una mochila cada uno, algo que para ella fue difícil adaptarse, pero no había manera de viajar con su carreta de equipaje usual en esos parajes recónditos a los que viajaba con él, igual, no eran cosas que en realidad les hiciesen falta, Jellal sabía ingeniárselas muy bien con pocas cosas, y ella llevaba en su re-equip, junto con sus tiendas de campaña y bolsas de dormir, lo suficiente como para cubrir cualquier necesidad que aconteciese.
¿Y estando juntos, había realmente otra cosa que necesitasen?
Erza miró de soslayo a su apuesto compañero y sonrió.
No, no necesitaba más que a Jellal a su lado.
Luego de un rato de caminar, él se detuvo y señaló hacia arriba.
―Debemos subir unos veinte metros para encontrar una entrada secreta a una red de cuevas que nos llevarán a la cima y al risco en donde crecen esas fresas.
―¡Entonces andando! ―la reina de las hadas estaba a punto de poner un pie en los escombros de la avalancha cuando Jellal la jaló con delicadeza de la mano que aún sostenía.
―Que temeraria, señorita Titania ¿De verdad iba a escalar de esa manera? –negó divertido ante el bochorno de su compañera―. Un paso en falso y provocará un nuevo derrumbe, fue creado así para persuadir a cualquiera que decidiese explorar el lugar.
Erza se cruzó de brazos e hizo un puchero.
―¿Entonces?
―Entonces, ven, tu transporte está esperándote... ―con una de sus más lindas sonrisas, Jellal soltó su mano y abrió sus brazos, Erza entendió de inmediato y no perdió tiempo y se acercó a él, el mago rodeó con sus brazos su cuerpo y ella enredó los suyos alrededor del cuello de él, una luz dorada cálida los envolvió a ambos y comenzaron a ascender lentamente.
Ella recordó otra ocasión en que esa magia la envolvió.
En una noche estrellada, hace ya bastante tiempo.
Erza bien sabía que Jellal podía subir en un par de segundos a la altura que necesitaban, pero sospechaba que al igual que ella, él estaba disfrutando de estar tan cerca uno del otro, así que ella no se quejó de la situación; de hecho, cuando por fin llegaron a su destino, se lamentó de dejar los brazos de él luego de que el antiguo fugitivo utilizase una especie de hechizo de codificación para abrir un túnel en medio del derrumbe.
La entrada se volvió a cerrar detrás de ellos dejándolos en la completa oscuridad.
―¿Puedo hacerte una pregunta? ―dijo ella mientras Jellal volvía a colocar el hechizo en la entrada del túnel.
―Adelante.
―¿Tú subiste a todos los miembros de Crime Sorcière así de abrazados? ―su tono divertido no pudo ocultarlo.
Jellal rió.
―Creo que con Richard hubiese sido muy difícil de hacer y muy divertido de ver ―contestó él haciéndola reír―, pero la verdad es que los demás subían usando los ángeles de Sorano como transporte.
―Eso parece más efectivo ―afirmó Erza aun riendo y Jellal caminó hasta quedar frente a ella, acariciando con exquisita precisión su mejilla a pesar de que ninguno de los dos era capaz de ver al otro en medio de esa oscuridad.
―Mi transporte especial solo es para la persona más importante para mí ―Jellal sintió su corazón latir alegre al sentir la piel de la mejilla de Erza calentarse bajo las yemas de sus dedos y debido a sus palabras, nunca le dejaría de parecer irreal el que él fuese capaz de decir tan libremente esas cosas; y aún más, el lograr esas reacciones en ella.
Erza olvidó como hablar por varios segundos.
―S-si, si no nos apuramos no saldremos de aquí... ―aunque las disfrutaba de corazón, Erza aún no se acostumbraba a recibir esas atenciones de él, por lo que a veces se quedaba paralizada con tantas emociones en su corazón.
Pero vaya que de verdad disfrutaba de esas atenciones.
―Tienes razón ―Erza sintió los labios de Jellal en su frente y se mordió un poco el interno de su mejilla para no hacer ningún vergonzoso ruido por la emoción, cuando esas cosas pasaban entre ellos, la guerrera de temple desaparecía y solo quedaba una chiquilla nerviosa y extasiada con la presencia de él―. Por aquí ―le indicó él tomándola de la mano luego de crear con su magia unas pequeñas esferas doradas para iluminar la cueva un poco, al estar ella a su espalda, Jellal no pudo ver la sonrisa de Erza por el beso y por recuperar su contacto―. Cuidado por donde pisas, hay rocas sueltas por todo lado, es un entramado ascendente de túneles que se conectan a varias de las montañas adyacentes, nos tomará un par de horas salir de ellos.
Erza asintió sin problema alguno.
Pasar horas junto a él le parecía una situación en extremo placentera.
―¿Podremos comer de esas extrañas fresas cuando salgamos de aquí? ―preguntó incapaz de ocultar su gran emoción por esas dichosas fresas―. ¿Es verdad que sus hojas suenan como campanas cuando el viento las mueve? ¿De verdad son casi tan grandes como la cabeza de Erik? ¿De verdad saben tan bien como me contó Meredy?
Jellal aguantó la risa al recordar cuando Meredy le habló de eso a Erza.
En realidad las fresas eran más grandes que la cabeza del dragon slayer, pero a Meredy le gustaba decir esas cosas por lo testarudo ―cabezón― que era Erik a veces.
―Pues... ―Jellal dobló hacia un angosto túnel―, cuando salgamos de estos túneles ya será de noche, así que no podremos ir por ellas, sus hojas se cierran sobre las fresas en las noches y son como de acero, así que no podríamos recolectarlas al menos que usemos mucha fuerza y eso podría destruirlas.
―Ya veo... ―Erza soltó un pequeño suspiro, de verdad esperaba comerlas pronto.
―Pero te prometo que a primera hora de la mañana iremos a recolectarlas ―apretó su mano con cariño y Erza le devolvió el apretón―. Contestando a tus otras preguntas, sus hojas sí suenan a campanas cuando entrechocan y no llegamos a un consenso entre nosotros de si las fresas o la cabeza de Erik eran más grandes, la verdad Erik amenazó con envenenarnos a todos si Macbeth y Sorano continuaban insistiendo en comparar la medida de las fresas y su cabeza.
Ambos rieron hasta llegar a un túnel mucho más ancho.
―Y con respecto a tu última pregunta, no podría decirte, comparar nuestro paladar aficionado con el de una experta en fresas como tú sería una afrenta.
―Que tonterías... ―se sonrojó.
―¿Tonterías? ―Jellal se detuvo y se volteó hacia ella―. Yo he sido testigo de tu capacidad para catar fresas y de cómo puedes saber su procedencia con solo olerlas. Además Mirajane me contó que hace un año te solicitaron en una misión para ser la jueza principal en un concurso de pasteles de fresa en Crocus, dudo que le diesen un cargo tan importante a alguien que no estuviese capacitado como es debido, incluso detectaste todos los pasteles con sabor de fresa artificial, algo que estaba prohibido ―intentó poner su cara de serio pero era imposible contener su sonrisa traviesa cuando Erza lo miraba apenada.
―Mira no tenía que contar eso... ―susurró.
―Es verdad ―Jellal acercó su mano a una de sus sonrojadas mejillas―, aunque debo admitir que le agradezco ya que me gusta saber más de ti cada vez que se presenta la oportunidad, es como... es como recuperar algo del tiempo que... lo siento―se disculpó y calló incapaz de terminar, su intención no era traer malos recuerdos a su tiempo juntos.
―¿El tiempo que perdimos? ―terminó ella por él y Jellal asintió.
―¿Suena tonto?
―No ―Erza llevó la mano de Jellal que estaba entrelazada con la de ella a sus labios y la besó―. Me pasa lo mismo ―sonrió apenada―. Por eso me gusta que me cuentes de tus viajes con Crime Sorcière, es como si pudiese recuperar algo de ese tiempo―bajó la mirada―, por eso estoy tan feliz de que podamos ir de excursión a los lugares en los que estuviste.
―¿Y no preferirías una cita normal en un restaurante o el teatro?
Erza negó y alzó su rostro hacia él, mirándolo llena de seguridad.
―No digo que no disfrutaría de esas citas también, pero nuestra relación nunca ha sido normal ―le cerró un ojo―, creo que la aventura y los sitios que nos permiten sentirnos libres son más adecuados para nosotros.
Jellal no dijo nada, solo la observó a los ojos, como buscando dudas, pero al cabo de un momento se inclinó hacia sus labios, besándola hasta dejarla sin aliento, mientras las pequeñas luces doradas creadas con su magia revoloteaban alrededor de ambos.
Pequeñas luciérnagas en medio de una oscuridad a la que ya ninguno temía.
Sin siquiera detenerse a pensar en cuanto tiempo transcurrió, finalmente sus labios se separaron y formaron una sonrisa.
Erza no pudo evitar reírse.
―¿Y ese beso tan repentino?
Jellal acomodó un mechón de cabello escarlata detrás de su oreja y respondió con una de esas sonrisas que conmovían el corazón de Erza por completo.
―Dijiste que en estos lugares nos sentimos más libres, y cuando pienso en la libertad que más disfruto ahora, es en la libertad de estar contigo, de tenerte a mi lado y de poder convertir mis sentimientos en acciones ―ladeó la cabeza, las luces doradas alrededor de ellos jugaron con el color de sus ojos― ¿O entendí mal lo que quisiste decir y te debo una disculpa? ―alzó una ceja.
Erza rió de nuevo en ese día.
Sus días con Jellal ahora estaban llenos de felicidad, de risas amenas y tontas, de sonrisas de muchas clases, de sentimientos libres de ser emitidos y recibidos.
De simplemente amar y recibir amor de vuelta.
―Lo entendiste perfecto ―soltó su mano de la de Jellal y enredó de nuevo sus brazos alrededor de su cuello.
Jellal no tardó en enredar sus dedos en su cabello escarlata, apegarla a él y volverla a besar.
Afuera de los túneles esperaban su destino de viaje y la noche llena de estrellas.
...Pero sus sentimientos, esos ya nunca más tendrían que esperar...
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¿Reviews?
:D Los reviews hacen que siga escribiendo D:
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Encuesta:
En el próximo capítulo prefieren que sea:
De cómo Erza aprendió a utilizar Gran Chariot de Jellal.
De ambos comprando una mascota.
¡No se olviden de votar!
Rincón De La Escritora En Proceso:
He estado con algunos problemillas y estuvo alejada de todo por un par de meses, por eso ando oxidada en esto de escribir fics, xd Espero les haya gustado, me encanta pensar en sus futuros juntos y libres de amarse. Resistamos juntos la falta de Jerza en la que vivimos. UwU)9 Los quiero...
Agradecimientos:
A vosotros con cuenta os respondo por PM:
Rafaelaprado22
FairyMila
Azulmitla
Bluewater14
Liraz D Nightray
A vosotros sin cuenta os respondo por acá:
Erza PS: Sos una pilla que ama el rated "M" 7v7)r Y bueno, de alguna forma tengo que llenar mi vacio de Jerza, aunque sea inventando historias lo más dulces posibles para superar la pena. QwQ Mil gracias por leer y por tu comentario.
Lily-ana: Ya somos dos quienes suspiramos por el... Aww... Me hace feliz que encontrases esas cualidades de Jellal que te gustan en este fic. NwN Mil gracias por leer y por tu comentario. NwN
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Gracias mil por leer y comentar. QwQ)b
¡Gracias por leer y comentar!
Animan a continuar.
¡Adieu!
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