Para Kururu fue curioso el no encontrar ninguna pista sobre Giroro en la mañana a través de las cámaras de seguridad instaladas en todo el hogar Hinata, tanto por dentro como por fuera. No se preocupaba en absolutamente nada de lo que el viejo hiciera, en lo menos, dónde estuviera, sólo fue que en esa casualidad, Keroro había mandado a todos los miembros de la tropa invasora a una reunión en la misma habitación del Líder. Él ya sabía para qué era de antemano, así que lo vio sólo como una pérdida de tiempo.
Pasó las cámaras una por una, y tras la tercera revisada, pudo concluir; Giroro no estaba en casa. La ausencia de éste era más notable que la de la rana azul, Dororo, pero de él era casi normal nunca hacerse notar.
-"Hmmm… ¿qué estará haciendo esa rana gruñona? Kukuku…"-Fue lo único que salió de sus boca, antes de cambiar sus prioridades a buscar por internet alguna cosa que le robara un poco su tiempo, mientras que de fondo, una música extraña sonaba a un volumen considerablemente alto.
Keroro estaba confundido. Sentía algo distinto en la improvisada sala de reuniones en su cuarto, como si algo estuviese faltándole… aunque no sabía lo que era. Giró su silla, apoyando sus manos sobre la mesa de madera, y miró los asientos una vez más.
Frente a sus ojos, estaban Tamama, a su lado un asiento vacío, y siguiendo a éste, un monitor que reflejaba el rostro aburrido de Kururu.
Repasando… Tamama, Kururu… ¡Claro! Faltaba Giroro.
-"Eh… Tamama-nitou, ¿por qué no está Giroro-gochou?"-Pregunta el líder, pasando por alto la expresión de Kururu tras el monitor.
-"No lo sé Gunsou-san, ¡no lo he visto desde que llegué aquí!"-Afirma el joven renacuajo, sus grandes ojos formando una expresión ligeramente triste.
-"Kukuku~ Taichou."-Llama la rana amarilla tras el monitor. Desde su laboratorio, seguía revisando las grabaciones, viendo cómo en la mañana, muy temprano, la imagen de Giroro empezaba a salir de su campaña.-"Al parecer Giroro-gochou ha salido antes que nosotros nos despertáramos. ¡Qué irresponsable~! Sabiendo que hoy tenemos una reunión~."
Keroro interrumpe a Kururu rápidamente.-"No, Giroro no haría algo así. ¡Quizás había algo muy importante que tenía que hacer!"
-"Pero Gunsou-san…"-Habla Tamama.-"Giroro habría avisado que se asusentaría."
Keroro se acomodó en la silla, una expresión ligeramente preocupada surcando su rostro. No se preocupaba de la integridad física de Giroro, ni menos de su seguridad, es sólo… algo no le gustaba. Estaba acostumbrado a siempre estar al tanto de la rana roja, ya que ésta siempre avisaba si tenía algo qué hacer, y ahora que no sabía… como un "amigo", estaba nervioso.-"Dejaremos la reunión para más tarde, ¡vamos a buscar a Giroro!"-Exclama con una sonrisa en el rostro.
-"Kukukuku~ mientras menos trabajo, mejor para mí."-Hizo tronar sus dedos, muy cómodamente apoyando sus pies a un lado de su enorme teclado.-"Desplegaré los drones de espionaje."
-"¡Noooo!"-Exclama Keroro, levantándose de golpe del asiento.-"¡No lo hagas! ¡le quitarás la emoción!"
-"¿La emoción?"-Repite Tamama, mirando extraño a su líder.
-"¡Sí! ¡Será más divertido si lo buscamos como si fuésemos unos espías!"
-"Pero estaríamos espiando a Giroro-gochou, no buscándolo…"
-"¡Da igual~! ¡Vamos!"
Kururu suspiró, apagando la transmisión desde su laboratorio, y se puso de pie con cierta pereza. No le animaba nada la idea de caminar, así que fue a su laboratorio, y construyó en pocos minutos una especie de esfera más grande que él, capaz de hacerse invisible, flotar, entre otras cosas. Y lo infaltable, con un dispensador de curry fabricado por él mismo.
No estaba siguiendo las órdenes de Keroro simplemente por un "sí", sino que lo hacía por propia curiosidad. Creía conocer a la perfección la actitud de Giroro, y su repentina "ida" era algo que no se esperó, y algo que realmente deseaba conocer de él.
