EL SHOW DE LOS ASESINATOS (PSICÓPATA DE EQUESTRIA)

Adaptada de un programa de TV, está basada e inspirada en hechos reales. Incluye medio crossover de Un Show Más en algunos personajes.

NOTA: My Little Pony pertenece a Hasbro y sus respectivos autores; idénticamente con Un Show Más que le corresponde a Time Warner vía Cartoon Network.

Capítulo 2: Los primeros crímenes

Era un día de primavera -boreal-, con exactitud un 25 de marzo. En una laguna afluente a un bello parque con un sol radiante, aparece una chica adolescente de piel azulado, cabellos blancos y ojos violeta, era la gran y poderosa Trixie caminando en la orilla del afluente como si estuviera entre la playa y el mar. Al sentarse del concreto, ella siente desolada tras fallar sus infalibles hechizos mágicos, aunque es muy buena guitarrista. Iba sola sin su mochila después de clases en Canterlot High o Escuela Canterlot.

NOMBRE: Trixie Lulamoon
APODO: La gran y poderosa Trixie
EDAD: Entre 13 y 17 años
OCUPACIÓN: Estudiante
DOMICILIO: Canterlot
OBSERVACIONES: Ser maga y líder del grupo de rock "Las Ilusiones"

Entonces llega un automóvil azul en la orilla tocando la bocina pidiendo que la lleve (al contrario). En ella se acerca a la ventanilla del coche.

-Hola chiquita, ¿estás hace mucho rato acá no más? Pregunta el conductor, que aparece en incógnito.

-Sí, aparte hace más calor. Responde Trixie.

-Véngase para acá. Vamos a entretener un rato. Dijo el chofer ofreciéndola subir y ella la concedió.

Trixie subió en el asiento delantero, dirigiendo a un rumbo desconocido, es decir, a unos roqueríos.

Desde un lugar remoto, unos empleados viajan en un bote en otro lago lejano al distrito, en instantes ven en una playa artificial desierta a dos parejas discutiendo.

-Se están picando mucho, vamos al muelle mejor. Dijo uno de ellos al observar a la pareja peleando.

-Miren, en la playa, están agarrando a una chica. Dice otro viendo cómo el hombre ataca dando golpes y puños a la peliblanca cayendo al suelo indefensa.

-Parece que le está dando una golpiza. Decía otro de los trabajadores atónitos.

-Vamos a dar un vistazo. Dijo uno curioso por la pelea.

-Qué se yo, si la chica está ahí porque le gusta. Respondió el primer empleado.

-Vamos. Dijo otro apartando del suceso. El asesino intentó estrangular a Trixie recostada, en una acción sin precedentes le cortó el cuello y el dedo índice dejando fallecer y éste huye de la escena del crimen.

Aquella joven de edad indeterminada, que fue encontrada muerta en la playa artificial de Canterlot el mismo día 25 de marzo, fue considerado como un hecho aislado y circunstancial.

Los trabajadores ("pescadores"), testigos oculares de este crimen, reconocieron el lugar exacto donde posteriormente un guardia de seguridad ciudadana, había encontrado el cuerpo sin vida de la joven. La policía revisó el lugar en repetidas ocasiones; el hallazgo con esta medalla de plata, que seguramente se cortó del cuello del autor, se transformó en la evidencia que conectó a esta víctima, como parte de los crímenes de Equestria.

La señora Zecora -quien era su mentora en el empleo de pócimas y magia, y tutora de la adolescente-, al observar los titulares de la prensa, sólo atinó decir: "Pobre señora" (Pese que la occisa no tenía familiares cercanos).

La portada de un periódico mencionaba: "Chica asesinada en Canterlot", "Fue brutalmente golpeada y abandonada en playa artificial" (encabezado) y "El crimen es similar al de Cloudsdale. El cuerpo está casi desnudo y le falta un dedo índice".

Pero al darse cuenta que su discípula de la misma edad, Trixie Lulamoon llevaba dos días fuera de la casa, acudió a la morgue para cerciorarse de su fatal presentimiento, y aquí descubrió lo increíble… Era ella.

Zecora lamentó con horror y tristeza tras ver el cadáver de la hechicera ejemplar, alumna de Canterlot High.

Según en una investigación posterior y parte de su confesión, antes de ultimarla, el misterioso taxista le ofreció dinero a cambio de sexo. Sin embargo, la verdadera intención de esta joven era robarle, cuando él se percató de esto, la violó, la torturó con un encendedor -pese que él no fumaba- en sus partes pudientes durante el acoso y al tratar de escapar, se resbaló y la golpeó hasta matarla, abandonando el cuerpo en la playa.

Su fallecimiento conmovió a toda la comunidad, especialmente Canterlot High; siempre era una destacada alumna en la preparatoria. Fue velada en el gimnasio de dicha escuela y el cortejo fúnebre fue muy masivo.

Este fue el inicio de los crímenes de toda Equestria, cuyo autor se desconoce hasta ese momento y siguió impune a lo largo de estas masacres.


Equestria, a pesar de las riquezas, y de mayor seguridad ciudadana, continuó creciendo en forma abismante. Cada año su población aumenta en un promedio de 7 mil personas. A comienzos de los 90s, había aquí 5200 habitantes; y veinte años más tarde, se contabilizaron 51200, de los cuales el 35% de ellos, viven en la clase media (sólo 1% habitan en extrema pobreza).

Todos los nuevos inmigrantes que formaron, este suburbio de la gran ciudad sin identificar, provienen fundamentalmente de Europa, Latinoamérica, Medio Oriente, Sudeste Asiático, Oceanía, África, resto de Asia, e incluso de Canadá y México. Con toda esta vorágine de refugios y de familias en situación de mejora de calidad de vida, la alcaldía promovió formas de sustento y "autoconstrucción". Es así como creó una fábrica de conservas de manzanas y producción de heno, y entregaba sin con esto alguno, una porción de ellos quien trajera una pila de forraje.

En el último tiempo, el territorio de Equestria sufrió una desaceleración a causa de la recesión financiera global y el municipio lo declaró técnicamente en quiebra, casi como en Detroit. La mayoría emigraron a Canterlot por mejores oportunidades económicas.

El sol no da tregua en esta zona. Y ya al mediodía la temperatura llega a los 30 grados -en verano y ocasionalmente en primavera-, algunos hombres y mujeres que trabajan lo hace aquí; los desempleados y jubilados, ven en modo de matar el tiempo con dignidad; y las mujeres jóvenes cuando no estudian practican acalorados partidos de fútbol (en césped artificial). Este es una vida distinta, casi una subvida, pero modo alguno está exenta de estos pequeños placeres que resultan inexplicable para los extraños.

Durante las sequías prolongadas, sólo la llegada del camión aljibe con su valioso cargamento, puede enfriar la entretención. Ciertamente la llegada del agua, dos veces por semana, revolucionan los hogares que deben abastecerse de la manera más conveniente. No sólo para superar las altas temperaturas, sino para no perder la oportunidad de contar con este preciado líquido que les permite cocinar, beber y asearse, entre otras cosas.

Tres semanas después del homicidio de Trixie, un fin de semana de abril fue muy calurosa la primavera, ese día jugaban un partido amistoso de soccer como canteras para ser parte del seleccionado club de Canterlot High; gracias a la llegada del elemento vital sustentable, una joven corre hacia Sugarcube Corner, a un kilómetro de la cancha en el complejo deportivo.

-Tía, el agua. Llama una chica de cabellos rosa con el mismo color de su piel y ojos azules claros.

NOMBRE: Pinkamena Diane Pie
APODO: Pinkie Pie
EDAD: Entre 13 y 17 años
OCUPACIÓN: Estudiante
DOMICILIO: Ponyville
OBSERVACIONES: Ser repostera y organizadora de eventos en fiestas

-El agua, …tía. Dice Pinkie a la Sra. Cup Cake quien se encarga de abastecer el llenado del agua, originado de una sequía provocada por un incendio forestal en los alrededores del distrito hace unos días, sumado a un corte del suministro por impago en las cuentas y el local estaba en crisis.

Durante el relleno, y con cierta demora, la señora Cake preparaba la cena con huevos revueltos y pastelillos junto con su esposo Carrot Cake y Pinkie Pie, ésta motivada a celebrar un cumpleaños de unos amigos de los bebés, Pound Cake y Pumpkin Cake, a la que es niñera desde sus nacimientos.

-¿Tú quiere (huevos) revueltos, cariño? Dice Cup Cake cocinando.

-Ya pues. Oye, ¿y Pinkie? Dijo Carrot Cake recién sentado en la mesa.

-Se está cambiándose la ropa porque recién llegó de la escuela.

-Ah. Respondió él. En ella aparece Pinkie Pie con otro atuendo a la que vestía habitualmente.

-Hola tío. Saluda la rosadita contenta y recibe un beso.

-Hola. Oye, podría haberte pasado a buscar. Dijo el señor Cake.

-No, no es que sabía que vas a salir temprano. Mmmm, que rico, por qué no me haces para mí. Decía Pinkie mientras comía huevos revueltos.

-Tienes que decir a su tío que le convide porque no hay más. Aguarda la señora Cake.

-Saca no más si, no tengo tanta hambre. Reiteró él mismo.

-Oye, compré globos y serpentinas para los niños. Anunció Pinkie ovacionada por una fiesta.

-Que es el cumpleaños del amigo, ¿te acordaste? Pregunta la señora Cake.

-Sí, pero no es para mañana. Respondió el señor Cake.

-Sí pues, mañana. Pero le vamos a celebrar el cumpleaños acá. Así que tenemos que comprarle algo. Cuenta Cup Cake.

-Oye, pero si yo compré todos los adornos, incluso me alcanzo para comprar unas galletas y unas bebidas. Señaló Pinkie.

-Oye Pinkie, ¿y de dónde sacaste dinero? Contestaba Carrot Cake.

-Mmmm. Lo que pasa es que algunos días me iba caminando a la preparatoria y ahorré. Indica Pinkie.

-Ja. Mmmm. Sabes qué, ¿Por qué no me vas a buscar del trámite mañana? Añade el señor Cake.

-Ya, pero puede ser como las 12. Porque Cherry Jubilee trae al niño en la tarde y alguien tiene que estar aquí en la casa para recibirlo. Analiza la señora Cake porque también depende de sus hijos.

-Yo voy a estar aquí la tarde así que vaya tranquila, no más. Declara la rosada ojiazul encargada de recibir a los invitados.

-Lo encontramos a la una en el centro (de Canterlot) entonces. ¿Quieres té helado? Determinó Cup Cake.

-No, que me da más calor, les quiero mostrar los gorritos que compré. Espérenme. Concluye Pinkie Pie alejando del comedor.

-Se gastó todo el dinero esta niña. Murmura Cup Cake.

-Está súper entusiasmada. Alaba Carrot Cake.

-Está súper tontita por los niños. Sentencia ella.

UN DÍA DESPUÉS

Era un día martes de abril, Pinkie Pie iba rumbo a la escuela desde su casa, siempre entusiasmada como es típico; solo podía desplazar en transporte público, los Cake empeñaron su globo aerostático que solía viajar antes por dificultades económicas en la pastelería-cafetería, incluso hasta el coche como herramienta de trabajo por culpa de la crisis económica mundial.

Pinkamena Diane Pie cursa en la preparatoria Canterlot High de la ciudad homónima. Es una excelente alumna, muy alegre y sin duda, la regalona de su familia y de los Cake, ya que es la única de las hermanas que siguiera viviendo con ellos. Sus padres y hermanas se encuentran en una zona minera del país, por lo que los dueños de Sugarcube Corner decidieron dar puertas adentro a la última de las hijas Pie a trabajar como niñera de los bebés Cake y, sus patrones la consideran como una progenitora más de la familia encargada de la pastelería. Pinkie vive con Maud Pie en la casa de la última después del trabajo solamente en algunos días hábiles.

Por alguna razón de ajena voluntad, esta adolescente, no alcanzó a tomar el ómnibus que la dejaba en la escuela. Si bien este quedaba a pocas cuadras, si se iba a pie llegaría tarde. De manera de que se hizo la idea de tomar alguno de los taxis "piratas" que cumplen ese recorrido, por poco dinero. Claro está que esto no abundan de modo que robó últimamente que pronto apareciera alguno.

Y justamente aparece desde la esquina el mismo auto azul de la primera vez, asignado como transporte público ilegal, el chofer incógnito ofrece a ella que la trasladara, como única alternativa.

A Pinkie, al principio le pareció extraño que no trajera pasajeros, pero luego que el mismo conductor se ofreciera a llevarla, la tranquilizó y accedió a subir.

Claro está que ignoraba que este sería su último viaje a la escuela, ni mucho menos, que jamás regresaría a su hogar…

HORAS MAS TARDE, EN SUGARCUBE CORNER

La señora Cake, desilusionada, se cansó de esperar; presintió de que su empleada no regresó al trabajo de medio tiempo, mientras tanto el Sr. Cake estaba en un banco para resolver las deudas antes del cierre de la sucursal de dicha entidad y regresa a la cafetería en autobús.

Este hombre, Carrot Cake, pastelero y amigo de Pinkie desconocía que su ayudante del café aún no llegaba al trabajo. Él se imaginaba que la fiesta de cumpleaños de un amigo de sus gemelos estaba en pleno desarrollo. Y qué por lo mismo, en una buena razón para llegar temprano. Este señor, a pesar de ser pacífico, era muy ejemplar con su niñera, y le agradaba que Pinkie fuera un ejemplo para las demás niñas de su edad.

-Hola. ¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara? Pregunta Carrot Cake al llegar del trabajo.

-Es que la niña todavía no ha llegado, amor, mira la hora que es. Insinuó Cup Cake preocupada.

-Ah, bueno, pero seguramente que se quedó en la escuela. Dijo Carrot Cake.

-No lo creo, y era la más entusiasmada con los cumpleaños. A Cherry (Jubilee) se cansó de esperarle y se llevó al niño. Dice Cup Cake.

-Bueno, entonces qué te quiere decir que pasó a su casa de alguna amiga o compañera. Señala él.

-No me había avisado. Ah, no sé qué vamos a hacer, querido. No sé qué la habrá pasado algo. Presiente ella preocupante.

-Haber, ¿pero tú fuiste a la escuela? Contesta el señor Pie.

-Sí, pero está cerrado a esta hora. Respondió la señora Pie.

-Cariño, no será que Pinkie está enamorando. Insinuó él mismo

-Ay no amor, cómo si no la conociera, pero habría contado lo primero que me haya dicho eso. Recalca ella misma.

-Ya, está bien, pero cálmate ya. Pero va a aparecer. Cuenta el señor Cake.

-Ah no sé, cielo. Tengo una sensación de aquí rara. Dijo Cup Cake fuertemente desesperada.

-Mira, dulzura, las noticias malas se saben de inmediato. Hagamos una cosa, me voy a lavar la cara y salimos a buscarla, ya. Tranquila. Le dice Carrot Cake dirigiendo al baño.

Posteriormente, contactaron con Maud Pie, geóloga en rocas y hermana mayor de Pinkie, sobre su desaparición y ella dijo que no llegaba en su hogar; así esta fue, desde la casa donde reside en Canterlot a Sugarcube Corner para aclarar la presunta desgracia y buscarla por todos los lugares.

Y así pasaron las horas, sin aparecer. Los Cake y Maud la buscaban tanto en Equestria, como en Villa Ponyville y Canterlot, día y noche, inclusive la preparatoria. Consultaban algunas compañeras y a sus amigas -específicamente las más queridas- sin éxito. Lo constataron a la policía por posible desaparición y quedó archivada la denuncia; los resultados fueron infructuosos. Los mismos patrones no saben a quién cuidar a los bebés Cake sin Pinkie Pie.

En la escuela, Cup Cake visitaba sala por sala alguna pista del paradero de la niña de las fiestas. Desde uno de los salones, muchos estudiantes charlaban conjuntamente -entre las que están las Cutie Mark Crusaders-, antes de que la maestra Cheerilee entra en escena.

-Ya, atención. A sus puestos, rápido. Ya pues. Ordena la profesora muy clara la disciplina de sus alumnos sentados en sus pupitres.

-Buenas tardes alumnos. Saluda formalmente Cheerilee.

-BUENAS TARDES, SEÑORITA. Lo recibían los jóvenes.

-Bueno, quiero que guarde silencio, me escuchen muy bien lo que voy a preguntar, ya. ¿Algunos de ustedes han visto ayer en la escuela a Pinkie Pie? Contesta tajantemente la maestra mientras Cup Cake estaba detrás de ella.

Los estudiantes negaban que la habían visto.

-Acá está la señora Cake, señora venga para acá. Dijo Cheerilee accediera la representante de Pinkie frente a los chicos con los brazos cruzados.

-La señora Cup Cake es la patrona de Pinkie Pie. Ella vino acá porque quiere pedirles ayuda a ustedes. Pinkie se encuentra desaparecida desde ayer. Así que pongan mucha atención, y escuche los que va a decir. Sra. Cake. Reflexiona la maestra ojiverde.

-Ella salió temprano para acá a la preparatoria, pero no volvió de vuelta a casa. Así que me gustaría que si ustedes saben dónde está, me lo dijeran, se lo agradecería mucho. Explica Cup Cake desgarrada.

-Sra. Cake, tranquila. Alguno de ustedes sabe dónde podría estar Pinkie. Pregunta Cheerilee mientras calma a la representante de Pinkie. Los mismos alumnos no lo saben.

-Nosotros igual dejamos constancia a la policía. Pero si ustedes la ven, ustedes pueden decir que nosotros la estamos esperando en la casa. Aclaró la señora Cake sin perder esperanza de que ella esté viva.

-Sí. Respondían los pupilos.

-Usted quede tranquila, Sra. Cake. Bueno, ya escucharon, verdad.

-Sí, señora. Dijeron los estudiantes atónitos.

-Ya señora Cake. Dijo la profesora retirándose con ella, con mucha tristeza e impotencia.

Pasaron los días, Maud comunicó a su familia de que su hermana menor ha desaparecido extrañamente; los padres y hermanas se dirigían a la ciudad conmovidos por la desgracia que la haya pasado. Tanto los Pie como los Cake sacaron conclusiones de que jamás volvió. Pasaron semanas y meses sin pista alguna, se cansaron la paciencia de encontrar con vida; creen que se escapó de la ciudad para prostituirse o buscar un nuevo empleo en otro estado.

Ambas partes mantuvieron la fe de que la "rosadita" volviera no solo con sus patrones, también a su familia que se establecen en otra parte.

Las fuerzas policiacas y del FBI han intentado dar algún indicio, sin respuestas. Cuando sus padres fueron a la jefatura, un sargento de la unidad le dijo a Cloudy Quartz, madre de Pinkamena, que todo saldría bien y que la llamara a la calma. Su esposo, Igneous Rock, aceptó que le tomara una fotografía con su cónyuge y el oficial en la comisaría, según sus testimonios del matrimonio.

Las restantes hermanas, Limestone Pie y Marble Pie están cabizbajas porque creían que su hermanita "regalona" haya sido secuestrada por unos tipos y la habían atribuido coqueteos con la esclavitud y del proxenetismo.

Hasta sus amigas no la creían al principio, ignorando de que en realidad ya estaría muerta. La razón, en la siguiente columna…

Pinkie Pie no apareció. Todo aconteció para los padres y amigos como si la hubiese tragado la tierra. En aquello momento, ni siquiera la policía, tomaba cartas en el asunto; y todos confabulaban sobre su paradero.

Pero ese taxista del auto azul no la llevó a la escuela, sino que luego de amenazarla con un cuchillo, la condujo cerca del más oscuro del bosque Everfree. Provechándose de la soledad del lugar, procedió a violarla; y cuando ya consumó aquel acto vejatorio la obligó a bajarse del auto.

Posteriormente, con los propios cordones de sus zapatos largos, la amarró.

Y así, en esas condiciones la obligó a caminar entre los cerros hasta llegar a un pique abandonado de nombre "Pozo sin fondo", de unos 200 metros de profundidad.

Ciertamente la joven imploraba -con el pelo alisado- que la soltara; pero ese hombre frío y calculador, la puso en el borde del hoyo, y en un acto que no tiene precedente, ni mucho menos, así de humanidad, la empujó al vacío. Luego que la sintió tocar fondo, se dio media vuelta y se fue sin dejar rastro alguno.

Continuará…