Capitulo 2: "Molestias"

-Oye Félix, tienes más camembert.

-Creo que ya te comiste la ración del mes Plagg, así que ahora te aguantas por que no pienso comprarte más hasta el próximo mes.

-No te las desquites conmigo por lo que viste, yo no tengo la culpa que Bridgette haya decidió olvidarse de ti y formar una nueva familia.

Félix miro al gato negro de forma casi asesina lo que provoco que el kwami entrar de nuevo a la cajuela. Manejaba apretando el timón de su carro como si fuese a destruirlo, en su mente aun quedaba grabada la escena de Bridgette con un bebé en brazos. Él había seguido en su auto a Kim hasta la casa de los padres de la pelinegra, logrando ver a un niño correr hacia ella y abrazarla, se miraba tan hermosa con ese niño en brazos. Ella, Kim y el bebé parecían una familia, dentro de él nació la envidia, la familia que jamás tendría. Observo la calle y noto que se encontraba cerca de la casa de Nino, giro hacia la izquierda para llegar, no pasaban de las 9:00 pm, se estaciono frente a una pequeña casa con un jardín mediano a lado derecho y un perro salchicha que salía de su casa para ladrarle y mover su cola.

-Creo que me detecto.

-Cállate Plagg, mejor entra al saco o te dejo dentro de la cajuela.

El pequeño kwami negro ingreso a su escondite no muy a gusto, toco el timbre y al abrirse la puerta salió Alya cargando a una bebé de seis meses.

-Hola Aly…

La puerta fue cerrada en su cara de golpe, sabía que Alya al igual que Bridgette no le habían perdonado el desplante de hace tres años, la puerta fue abierta nuevamente dejando ver a su amigo de juventud, quien lo recibió con una sonrisa y un abrazo, el cual el acepto. Si alguien podía jactarse de conocer una faceta más humana de Félix ese era Nino Lahiffe, quien conocía al modelo estrella mejor que nadie. Entraron a la sala adornada por muebles de tela egipcia y una esquinera adornada de fotografías de los esposos, desde su matrimonio hasta las enormes barrigas de Alya, los nacimientos de Zac y Maddie, hasta una imagen de Bridgette cargando a la pequeña Maddie y Alya a un pequeño rubio de ojos verdes con el cual sintió una pequeña conexión. Alya era una reconocida periodista y columnista en uno de los periódicos mas famosos de Francia, mientras Nino había alcanzado su sueño de ser un gran productor de cine, prueba de ello era su primer cortometraje que fue todo un éxito y el que le dio un óscar, pero ellos deseaban vivir como un matrimonio normal, sin lujos mas que lo básico.

-Que sorpresa viejo, ¿Cuándo volviste?

-Hace una semana. Chloe quería venir a la semana de la moda aquí en Paris, además yo también tendré que modelar para mi padre y la casa Armani.

-Alya, espera.

Félix miro a la morena quien ingresaba a la cocina junto al pequeño Zac, quien soltado la mano de su mamá corrió hacia los brazos de su padre para ver al extraño que lo acompañaba. El niño tenía los mimos ojos de su padre y el cabello ondulado como el de su madre, su ceño fruncido y sus brazos a la altura de su pecho indicaban que tenía el fuerte carácter de su mamá.

-Zac, él es Félix. Lo recuerdas.

El pequeño ladeo su cabeza hacia un lado y una sonrisa se formo al recordarlo.

-Zac, ven es hora de dormir ya.

-Alya.

-No Félix- dijo colocando su mano como barrera.

-¿Alguna vez me perdonaras?

-No es fácil perdonar al que le rompió el corazón a mi mejor amiga. ¿Sabes cuantas veces te espero y se durmió con sus ojos llenos de lágrimas? Como me pides perdonarte cuando fuiste el causante de lo que ahora es ella.

Félix la miro extraño, ¿Lo que ahora es ella? Tanto había cambiado en todo este tiempo. Alya no cambio su expresión y tomo en brazos a su hijo quien bostezo y comenzó a tallar sus ojos con sus manitas.

-Discúlpala Félix, tú sabes como es ella.

-No te preocupes, la entiendo. Merezco todo su odio, como el de Bridgette. Nino, necesito hacerte unas preguntas.

-Yo también necesito hacerte unas, pero empieza primero, sabia que algo querías preguntar, de querer verme no hubieras venido.- dijo acomodando sus lentes.

-Es… es sobre Bridgette, ¿Sabes si ella se caso?

-No Félix, ella no esta casada, ni tiene ninguna relación con nadie.

-¿Y Kim?

-Kim, ¿Qué con él?

-Hoy los vi salir de la empresa de mi padre.

-Con que ya la viste.

El chico soltó un pesado suspiro y froto sus manos, su amigo se coloco en pie y lleno dos vasos con un líquido ámbar el cual entrego a su amigo y bebió de un trago.

-Si, hoy por la mañana, sigue igual de hermosa, no ha cambiado para nada, quizás su aspecto. Pero sigue igual de hermosa.

-Félix, ella ya no es la misma chica dulce y risueña que tu conociste. Ella ya no es la Bridgette de la cual te enamoraste.

-Explícate mejor.

-Ella se volvió una chica muy solitaria, se dedica en cuerpo y alma a su trabajo, creo que vive para él, ya no sonríe como antes, su carisma desapareció. Rechaza toda invitación, las únicas que acepta son las de Alya para salir al parque con los niños o estar aquí en casa.

El rubio sintió como si un enorme peso cayera sobre sus hombros, todo este tiempo ella había sufrido por culpa de su cobardía, por culpa de su falta de carácter, ella había pagado por los miedos que prevalecieron en su adolescencia.

-La seguí hasta la casa de sus padres y vi que cargaba a un niño, aunque no pude ver su rostro. Ese niño… ¿Es de ella?

Aquella pregunta tenso a Nino quien tomo de golpe lo que quedaba del whisky, tenso su mandíbula, había prometido no decir nada, a guardarles el secreto a su esposa y a su amiga, él no sería capaz de traicionar a su mejor amigo pero… ella también era su mejor amiga, ¿Qué hacer?

-Si-dijo el chico-pero no sé quien sea el padre.

Los ojos azul grisáceos de Félix se tornaron oscuros al saber que otro hombre había tocado el cuerpo de Bridgette, pensarlo solo le causaban unos deseos por golpearlo hasta matarlo.

-Mejor dime- cambio de tema Nino- ¿Qué paso con tu amante?

El rubio miro a su amigo quien servía otras dos copas de whisky, se sentó y cruzo sus brazos para escuchar atentamente a su amigo.

-Ya no la soporto. Es un verdadero fastidio, Chloe se entero de mi romance con ella y me armo un espectáculo que salió en las noticias.

-Si lo vimos, Alya me lo dijo, Bridgette estaba con ella cuando lo transmitieron por la televisión.

Otro golpe más para ella. Cerró sus ojos e interiormente se maldecía.

-Nunca me dijiste que esa modelo de Victoria y tú tuvieran algo.

-Fue una decisión que quisimos mantener, solamente cuando yo tuviese deseos de estar con ella. Sin reglas, ni reclamos ni celos. Pero ella se enamoro y comenzó a comportarse como Chloe, entonces ella lo divulgo llegando a los oídos de Chloe. Me chantajeo diciendo estar embarazada pero era una total mentira como toda ella. Me arrepiento una y mil veces haber estado con ella.

-No es la primera vez que engañas a Chloe, anteriormente lo hiciste con una actriz, que por cierto era muy parecida a Bridgette, incluso esta modelo lo es en cuanto a estatura y facciones. Ahora afronta las consecuencias de tus actos hermano.

-Quise ver en otras mujeres a Bridgette, pero ninguna se le compara, pude entregar mi cuerpo a cientos de mujeres pero mi corazón solo se lo entregue a ella, solo a ella.

OOO

En un pequeño apartamento Kim y Bridgette se encontraban cenando la comida favorita de su pequeño Adrien. El pequeño dormía en los brazos de su madre después de cenar y jugar con Kim al que llamaba papá. Adrien se parecía tanto a él, su cabello dorado, sus ojos verdes como los de su abuela Elizabeth Agreste y aquella sonrisa traviesa de un gato negro que vigilaba Paris con ella tiempo atrás. Su carácter parecido al de ella, tan soñador, risueño, amable y gentil. Jugando a ser modelo, Adrien Dupain Cheng era por lo que ella seguía viva, su razón de ser, su secreto mejor guardado.

-Bridgette- dijo Kim sacándola de sus pensamientos- piensas decírselo.

-No- dijo de forma seca- este niño es solo mío. Él no tiene nada que ver.

-Brid, pero él tiene derecho a saberlo; es su padre.

-Dejo de serlo el día que me abandono y se caso con Chloe Kim, desde ese momento el perdió todo derecho. Yo soy padre y madre para mi hijo, aparte el tiene a sus abuelos y a sus tíos. ¿Qué más necesita?

-A su padre- dijo Kim serio- ¿Acaso no ves su cara cuando ve a otros niños con sus padres? No ves como sus ojos se opacan.

-Tu eres un padre para Adrien, él te lo adjudico y a mí no me molesta que te de ese titulo, me haz ayudado desde que supiste lo de mi embarazo.

-Pero no lo soy Bridgette y tarde o temprano él lo sabrá.

-No serás capaz de decírselo.

-Claro que no, porque deseo que seas tú quien lo haga. Me voy, mañana es un día agotador, es la campaña publicitaria de la nueva línea de ropa interior.

El castaño beso la frente de su amiga, quien al igual que ella sufrió en silencio al saber que el amor de su juventud se casaría con uno de sus amigos, él quien le había profesado su amor y admiración a una chica vanidosa sin una pizca de generosidad o buena voluntad, quien lo había humillado mas de una vez pero no le importaba, la seguía amando como cuando la conoció. Kim y Bridgette habían formado un fuerte lazo de amistad, tano que todos creían que ellos dos eran más que simples amigos. Cerró la puerta dejando a Bridgette en el sofá de su sala con su pequeño en brazos que utilizaba su pulgar como biberón, se coloco en pie y llevo a su hijo a su habitación, arropándolo con las sabanas le beso en la frente y antes de salir dejo una lamparita encendida.

-No crees que Kim tiene razón.

Tikki salía de su escondite para llegar hasta donde Marinette, la kwami roja que conocía mejor que nadie el sufrimiento de su dueña.

-Claro que no Tikki, él no tiene nada que ver.

-¡Pero es su padre!

-Un padre ausente.

-Ausente porque se fue sin que tú le dijeras que seria papá. Si el lo hubiese sabido…

-Nada hubiese cambiado, él se hubiese ido, acaso no lo recuerdas; yo no era digna. Entonces mi hijo tampoco lo es para él.

-Bridgette.

-No quiero que mi pequeño Adrien sufra el rechazo de su padre y de su abuelo.

-Pero…

-Pero nada Tikki, aquí muere esta platica, estoy muy cansada y ya escuchaste. Mañana es un día muy pesado. Buenas noches.

Se puso en pie caminando hacia su habitación y se abrazo a si misma, recordó aquella voz grave decir su nombre y su piel se erizo totalmente. Se miro al espejo y su sonrisa triste delataba a la nueva Bridgette, una chica de 24 años de cabello corto, su ojos azules ya no denotaban aquel brillo que una vez tuvo, su parlanchina voz había sido apagada por las lágrimas que aun derramaba por él cada noche, la sociable Bridgette era la que ahora odiaba salir a eventos de su trabajo, los cuales era obligada asistir por su jefe.

"-¿Por qué decidí trabajar allí? Sabias que esa era la empresa del papá de Félix y aun así decidí hacerlo. Tendré que ser demasiado masoquista."

Sacudió su cabeza tratando de no pensar, se ducho y colocando su pijama entro a la cama fría y solitaria. Trato de dormir pero le fue imposible; saber que volvería a verlo le resultaba casi una tortura, quizás lo evitaría enviaría sus trajes con alguien más, trataría de ir lo menos posible a los camerino para verificar que sus diseños eran los que se utilizarían en las sesiones de fotos.

-Mami, ¿puedo dormir contigo?

Una infantil voz hizo que levantara su cabeza, y observar al pequeño rubio con un peluche que abrazaba con fuerza.

-¿Los monstruos de la cama otra vez?

-Si.

-Ven.

El niño camino hacia la cama y abrazo a su madre quedando dormido de inmediato. No pudo evitar sacar una sonrisa, ese era su mayor tesoro, el recuerdo de un amor que creía sincero.

-Jamás sabrás de este hijo Félix. Nunca.

La noche comenzaba a tornarse mas oscura, llego a su casa a las 12:00 de la media noche y antes de poder subir dos escalones unos pasos le advertían que alguien deseaba verlo.

-Hasta que te dignas aparecer. Una semana y no eres digno de decírmelo, hijo desnaturalizado.

-Creo que aprendí de ti, padre desnaturalizado.- escupió el ojiazul mirándolo con el ceño fruncido.

-Félix, mañana se lanzará la nueva campaña de ropa interior para hombre y tu serás el modelo principal, habrá una modelo que te acompañara, te alegrara verla, aunque creo que no a tu esposa. Por que no la conocí antes, de visitar Italia ese día Lila sería tu esposa.

-Me niego a trabajar con ella, no la quiero cerca de mí.

-Y dime, ¿A quien prefieres? A Bridgette acaso.

El rubio camino hacia su padre quien se mostraba tranquilo, algo que exasperaba a su hijo.

-¿Qué hace ella trabajando para ti?

-No te alegra. Bridgette es una de mis mejores diseñadoras, gracias a su creatividad las ventas han incrementado un 70℅ así que la deje trabajando, ¿por qué me ves así?, Cumplí la promesa cierto; sigue viva y cumplió su sueño.

-No mientras padre- le robaste sus ilusiones, su risa, su dulzura... Me la quitaste y eso es algo que no te perdonaré Gabriel Agreste.

-Algún día lo entenderás, todo lo que hago es por tu bien Félix, aunque tú no lo veas en este momento, más adelante me lo agradecerás.

-Claro- dijo sarcástico- te voy agradecer el a verme hecho el hombre mas infeliz del mundo. Giro y subió a su habitación, deseaba golpearlo, molerlo a golpes pero no lo haría era su padre y aunque le guardara rencor lo respetaba.

-Félix…

-Ahora no Plagg, no estoy para tus bromas.

-Solo quería decirte que… nada mejor olvídalo.

El rubio entro al baño y dejo el agua fría recorrer su cuerpo, tratando de bajar su enojo de ese día, eran demasiados corajes.

"-Mentirosa, juraste que me amabas, que nadie ocuparía mi lugar en tu corazón y me voy te embarazas de otro; pero no me importa cuanto me cueste, te volveré a conquistar Brid, volverás a ser mía y me darás una explicación."

Continuara….

Hola chicos, veo que el primer capitulo gusto mucho, espero que este segundo sea igual. También agradezco a los que me dejan sugerencias como Sou quien me sugirió un Kim x Alix y, ¿Por qué no? Claro que habrá una parejita para este personaje… bien y díganme que les pareció este capitulo, déjenme sus reviews que me gustan así también agradezco a mis lectores silenciosos que tienen esta historia como favorita, hasta la próxima actualización

Agatha