Disclaimer: Los personajes de Twilight pertenecen a Stephenie Meyer, y esta trama a vampiregirl93. Yo solo traduzco con su autorización.

17 de Marzo, 2012

12:38 a.m.

Nuevos Comienzos se está riendo, y creo que es por mí. Ya sea de mí o conmigo, no me importa. Creo que solo quiero hacer reír a esta chica. Ella tiene una sonrisa hermosa y dientes estrechos, y su risa casi suena como música. Música no-country.

No he visto a Emmett todavía, pero creo que me ve hablando con una chica y piensa que me está haciendo un favor al no acercarse.

—¿Sabes a qué universidad quieres ir?

Ella no se pierde la forma en que me congelo y palidezco ante la pregunta. La miro a través de mis pestañas, y tengo que apartar mi cabello de mi rostro. Necesito un corte.

—¿Universidad?

—Oh, vamos. —Golpea mi hombro—. No me digas esa mierda de "No puedo ir a la universidad porque soy idiota y pobre".

Ella no se pierde la forma en que dejo caer mi mandíbula. Me hace reír.

—¿Y si realmente soy idiota y pobre? —Intento dejar de sonreír lo suficiente como para tomar de mi cerveza que ya no necesito.

Ella se encoge de hombros, sonriendo hacia el suelo. Sus mejillas están sonrojadas, y no puedo decir si es por el alcohol o por si algo que dije.

—Bienvenido al club.

—Bella. —Sacudo mi cabeza—. Te he conocido por tres horas, y esta es probablemente la conversación más inteligente que he tenido con otro ser humano en este pueblo.

—Ay. Eso apesta para ti. Pero está bien. —Asiente—. Somos los chicos inteligentes, entonces. Los nerds.

—No lo llevaría tan lejos. —Frunzo mis labios.

Me siento mareado. Me siento ebrio. Me siento confundido.

Pero quiero conocer a esta chica.

—¿Por qué viniste aquí?

Ella suspira.

—Te lo dije, Heidi me trajo.

Todavía no tenía idea de quién mierda es Heidi, pero no estoy seguro que me agrade. Quiero decir, ella obviamente no le importa lo suficiente su amiga como para venir a chequearla. Y si no conozco a Heidi, obviamente ella no me conoce.

—No, no aquí. A este pueblo.

Ojos color marrón tierra se mueven alrededor de la fiesta de adolescentes amantes del country.

—Todavía no has respondido a mi pregunta.

Frunzo el ceño.

—¿Qué?

—Sobre la universidad. ¿Qué quieres hacer? —Bella se acerca hacia delante con sus codos plantados sobre la mesa, como si realmente encontrara este tema interesante.

Así que decido seguirle la corriente.

—¿Qué tal si quiero conducir camiones?

Ella bufa. Es adorable.

—¿Acaso no eres un soñador en grande? Puedo ayudarte con eso, amigo. Conozco algunos camioneros.

—¿Conoces algunos camioneros? —Río sin humor—. Eso suena algo sospechoso.

—Así como querer ser camionero. Sin ofender. Conozco camioneros. Obviamente. Pero… —suspira, soplando sus mejillas—. ¿Has visto Joy Ride?

Frunzo el ceño y contengo mi risa ante el cambio de conversación bizarro.

—Em, ¿eso es una película o algo?

Ella asiente cuidadosamente, notando mi confusión.

—Sí. ¿Por qué? ¿No miras películas?

Sacudo mi cabeza, sosteniendo su mirada.

—No.

Ella finge jadear en sorpresa.

—No. —Lleva su mano sobre su corazón—. Edward, disculpa mi maldito francés, pero vives en el peor pueblo del mundo. ¿Qué rayos haces todo el día cuando no estás no-aprendiendo en el colegio?

No puedo evitarlo, estallo en risas.

Ella también lo hace.

—¿Trabajas en una granja o algo?

Sacudo mi cabeza, aún riéndome.

—Em. —Froto la parte trasera de mi cuello—. Realmente no hago mucho. Reparto periódicos. A veces trabajo en el mercado. Soy empaquetador cuando me necesitan.

—Oh. —Asiente—. Así que, eres aburrido.

Me encojo de hombros, mirando alrededor del claro, dónde las personas están alrededor del fuego. Nadie realmente luce feliz de estar aquí. Excepto quizás Bella.

—¿Quién no es aburrido?

Ella se queda en silencio.

—¿Qué, no eres aburrida? —Río.

La sonrisa tímida de esta chica es la del tipo que puede encender toda un habitación.

—No. No lo soy. Puedo serlo. Solo que no me dejo volver así. La gente se aburre, y se vuelven depresivos y tristes. El tiempo es precioso, ¿sabes? Deberíamos hacer que cada segundo valga lo más posible.

Me quedo mirándola por un momento.

—Eso suena agotador.

—Hey, amigo. —Levanto la mirada y veo a mi hermano con su novia bajo su brazo, sonriendo hacia la mesa de picnic en que estábamos sentados—. Estamos por irnos.

—Okay. —Miro a Bella, y vuelvo mi vista hacia Emmett—. Bella este es mi hermano, Emmett, y ella es Rosalie.

Rose sonríe a Bella.

—Hey. Eres amiga de Heidi, ¿no?

Todavía no tengo idea de quién es Heidi.

Bella asiente.

—Ella es mi prima.

—Probablemente te vaya a obligar a unirte a las porristas o algo.

Bella alza sus cejas, sus labios abriéndose sin hacer sonido.

—¿Hay un equipo de porristas aquí?

Rose asiente, sonriendo.

—Pero no de futbol. ¿Heidi no te dijo que ella era la capitana?

Ella sacude su cabeza lentamente, luciendo confundida.

—Oh, Dios. Eso suena horrible. —Frota su mejilla—. Por favor dime que tienes que pasar unas pruebas o algo.

Rose arruga su nariz, lo que asume significa que no.

—Agh. —Bella entierra su cabeza en sus manos, y me pregunto dónde se fue la chica mira-el-lado-bueno que acabo de ver hacer dos segundos—. Esto va a ser un desastre.

—Hey, siempre puedes decirle que te vas a unir a mi club de fotografía —ofrece Rose.

Bella alza una ceja hacia ella, mirando por entre sus manos.

—¿Tienes un club de fotografía?

Rose sonríe.

—Por lo que ella sabe. Odio ser porrista también. En realidad, cualquier tipo de gimnasia. Una vez al mes, saco fotos por ahí a cosas aleatorias y se las muestro al final de cada mes. Incluso colocaron una foto que saqué en el anuario el año pasado.

Emmett se ríe y besa la frente de Rose.

—Nena, estás loca.

—Oh, gracias a Dios. —Ríe Bella, dejando caer sus manos a su regazo—. Tomaré tantas fotos como quieras, solo no me dejes cerca de eso.

—Sí, no te preocupes. Soy anti-porristas. Es, como, el primer paso al fascismo. —Se ríen juntas, y estoy a punto de gritarle a Rose por robarme a mi Brightside—. No, bromeo. Pero tenemos que irnos, antes que mi papá se dé cuenta que no volví.

—Oh, okay, fue bueno conocerte. —Bella saluda mientras Rose y Emmett se van, no tan rápido para mi gusto. Entonces Brightside suspira, mirándome por entre sus pestañas—. ¿Quieres otro trago?

No creo que vaya a tener tiempo suficiente con esta chica, así que asiento.