Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima. Este conjunto de drabbles participa en el reto Maratón de Brotps del foro: Cannon Island.

—Bien, repasemos de nuevo lo que harás —dijo la peliblanca, Natsu bostezó aburrido, era la sexta vez que volvían a repasar el plan.

—Lissana, todo saldrá bien, recuerda que soy Natsu Dragneel ¡y no le temo a nada! —alzó un puño mientras hacía una pose de superhéroe, su compañera sonrió burlona.

—Por supuesto, esa debe ser la razón por lo que no le hablas a Lucy —el pelirosa desvió la mirada haciéndose el desentendido. Segundos después, sonrió de la misma forma.

—Me pregunto qué estará haciendo Sting ahora… —la ojiazul se sonrojó por la mención del nombre y le dio un golpe en la cabeza a su amigo.

— ¡Natsu, cállate y ponme atención! —a pesar del dolor en su cabeza, se echó a reír por su reacción — ¡No es gracioso!

—Tranquila, estoy jugando; le estuve hablando maravillas de ti y le dije que tenía mi bendición para invitarte a salir —habló, aunque por dentro se arrepentía de sus acciones, no se sentía listo para abandonar a su niña.

— ¿Te he dicho alguna vez que te amo?

—Sí, pero puedes volver a decírmelo —la chica puso un dedo en su mentón en pose pensativa.

—Nah, ahora ve hacia allá, me has estado evadiendo mucho el tema —se cruzó de brazos ante la mirada lastimera del chico.

—P-P-Pero ¡Lissana! —se quejó y puso su mejor cara de cachorro mientras se abrazaba a sus piernas —Aún no estoy… —antes de que se diera cuenta, había sido pateado por la peliblanca hacia su objetivo que estaba a unos siete metros.

Aterrizó a los pies de una chica rubia que, al notarlo, se agachó a su altura preocupada.

— ¿Estás bien? —en el momento en que la pregunta fue emitida de sus labios, el cerebro del ojijade se desconectó de su cuerpo.

—Eh... pues… verás… —su problema del habla apareció frente a ella ─solo frente a ella─ y sus mejillas se sonrojaron mientras la chica lo miraba entre confundida y preocupada.

Al otro extremo del patio todo era observado por un par de ojos azules, sintió una gran decepción al ver que su plan fracasó y se palmeó la frente con frustración.

—Sabía que debía haberle escrito un guion con todo lo que tenía que decir —se lamentó sin percatarse de la presencia de un muchacho a su lado.

— ¿Qué está haciendo Natsu-san, Lissana? —dio un brinco al escuchar la voz del rubio e inmediatamente su mejillas enrojecieron cuando lo descubrió mirándola.

—Él… bueno… está… —no poder completar ni una oración frente a la persona que te gusta, un aspecto en común de ese par.

— ¡Oe Sting! —gritó levantándose del suelo para encarar al rubio olvidando su vergüenza anterior — ¡que te haya dado mi bendición no significa que puedas coquetearle en mis narices! —ambos rubios no tenían ni la mínima idea de lo que pasaba ahí.

La peliblanca suspiró, ella y su hermano tenían un problema para tratar con rubios.

Oh Dios xD, yo los shippeo pero creo que se ven mejor así, ambos son un amor cuando se trata de amistad ¡Gracias por leer y nos vemos!