Capitulo uno: ¿Qué es Personalidad disociada?

Ya ha pasado un mes, creo, de seguro más tiempo. Se pierde la noción cuando se está encerrado.

Aunque aquí se está tranquilo… nadie me molesta. No hay ojos, no hay nada.

Hoy me dijeron que conocería al psicólogo, no sé cómo se llama, pero de todas formas me dijeron que es una muy buena persona…

—Muy bien señor Goku —Dijo el enfermero, no sé cómo se llama, pero le digo A-17— Lo llevaremos a su consulta, espero que este tranquilo ¿Si? No queremos que pase como la última vez.

¿Ultima vez? ¿Qué tiene de malo? Solo quise jugar con el… el doctor no quiso jugar. El doctor se llenó de un líquido rojo amargo. Me encerraron aquí.

Me llevaron en una camilla hasta una habitación blanca, como las otras, me sentaron y hay quede.

Al cabo de un tiempo entro un señor, tenía un peinado raro… yo no sabría describirlo.

— ¿Quién eres? —Le pregunte al ver como se sentaba en un sillón distante, tras un cristal.

—Mi nombre es Vegeta, seré tu Psicólogo —Dijo anotan todo unas cosas en unos papeles— Creemos que tienes Personalidad disociada, es algo grave…

— ¿Qué es eso? ¿Es algo importante? —Le pregunte, estaba confundido.

—Dígame: ¿Cómo se llama? —El parecía tan tranquilo… tan manipulable.

—Goku… Son Goku —Le conteste.

El me hizo varias preguntas, el me hablo, me interrogo. No sé qué información buscaba, pero parecía paciente yo… yo creo que él podría ser mi amigo.

— ¿Son? ¿Usted tiene familia o amigos? —Me pregunto directamente.

—Mmm… no, no recuerdo eso —La verdad no recuerdo mucho de mi pasado… ni siquiera el por qué estoy aquí.

—Bien… muy bien…—

Estoy un poco angustiado, la verdad no creo que pudiera con todo esto. Después de las preguntas, que no me ayudaron para nada, recuerdo que el señor ese me toco el hombro.

Me hervido la sangre al tacto…

Ahora estoy aquí, en mi habitación blanca, tengo algunas salpicaduras de sangre y un gusto amargo en la boca… yo… yo no sé cómo paso eso.

Espere unos minutos hasta que vino el enfermero, el me llevo hasta la enfermería. Estaba senté en una camilla y hay me lavaron.

Después de eso, entro un hombre verde, era un poco raro, pero me quedo viendo.

— ¿Este es el tipo? —Le pregunto a A-17. No sé qué buscaba.

—Si… pero no ahora —Le contesto en susurros —Créame, no querrá conocerlo.

¿Conocer? ¿Conocer a quién? ¿Acaso será alguien con quien jugar?

El enfermero hizo una reverencia y se fue. El hombre de verde se me acerco, no mucho, pero cerca.

—Escucha esto, mi nombre es Piccolo y no seré tu amigo —Dijo directamente —Mi trabajo es mantenerte sano y eso es lo que hare ¿Alguna duda hasta ahora?

— ¿Por qué eres verde? —Le pregunte. Estoy seguro que ese señor no quiere jugar conmigo.

— ¿Acaso importa? —

Procedió a revisarme, me toqueteo los brazos y el cuello. Tenía unas especies de escabas ásperas en los brazos también en el cuerpo, creo, pero en las manos estas estaban más suaves.

De una puerta pesada de metal, entro el señor de peinado raro, no me acuerdo su nombre.

— ¡Tu! —Grito colérico al entrar— ¡Tu, maldito incesto! ¿¡Por qué me hiciste esto!? —Grito con más rabia, apuntando a su herida en la mejilla. También tenía la ropa rasgada…

— ¿Eh? No sé de qué habla —Le dije intentando calmarlo, pero eso lo enojo más— Te juro que no te conozco.

— ¿Jurar? ¡Maldita sea, te asesinaría si pudiera! —Grito acercándose de una manera agresiva así a mi— ¡Kakarroto, eres un idiota! ¡Intente ayudarte y no quisiste cooperar!

Vegeta… el señor se llama Vegeta. Pero… ¿Quién es Kakarroto? Acaso… ¿Sera mi nuevo compañero de juego?

— ¿Quién es ese Kakarroto? —Le pregunte confundido.

— ¿y tus ojos? —Me pregunto agarrando mi mentón y observándome — ¿Por qué no son rojos o azules?... son negros ¿Por qué demonios son negros?

— ¿Disculpa? — ¿De qué estaba hablando?... yo no entiendo a este tipo.

— ¡Piccolo! Revísalo, quiero muestras de sangre… de orina ¡De todo! —Grito al señor verde, arrojando violentamente mi mandíbula hacia un costado.

Ahora que lo miro bien, él también tenía sangre en la ropa.

— ¿Esta seguro?—Le pregunto Piccolo.

— ¡Demonios! No preguntes, solo obedece —Grito.

— ¡A mí no me grites, Vegeta! —

Empezaron a discutir. Yo no entendía nada…

¿Quién era ese Kakarroto? ¿Qué era esa supuesta enfermedad? ¿Por qué no recuerdo casi nada?

— ¡Dijiste que tenía la Personalidad disociada! —Grito Piccolo de nuevo golpeando una mesa a mi costado. Era de hierro. Parecía pesada.

Pronto, por el golpe, entro mi enfermero. Lo quiero tanto. Estaba asustado, no sé qué grito… yo no lo alcance a oír.

Simplemente colapse, me desmaye, quizás sea por esa enfermedad… No lo sé.