Hola!
Lo prometido es deuda, aquí está el shot que tanto esperaban, conociendo a Burt!
Disfruten :3
"Dios, me va a matar" grito Blaine en medio de la cafetería, ganando miradas de varios clientes. "Me va a ver y me va a matar".
"Tranquilo, todo va a salir bien" aseguro David, siempre fue el más calmado del grupo. Wes quedando segundo por su obsesión con su mazo.
El moreno se abalanzó sobre su la mesa y agarro por el cuello a David. "¡Estoy saliendo con su hijo adolescente, estoy follando a su hijo adolescente!".
Nick y Wes se tiraron encima de Blaine tratando de hacer que suelte al moreno mientras Jeff miraba para cualquier lado menos al disturbio y murmuraba "No los conozco".
La gerente del café fue hasta la mesa y le dijo al rubio. "Lo siento pero les voy a tener que pedir que se vayan y que no vuelvan por un tiempo".
"Si, me lo supuse" dijo el rubio, se dio vuelta y grito "Todos ustedes afuera. Ahora".
Los cuatro adultos bajaron la cabeza y salieron del edificio murmurando disculpas.
Una vez afuera, el ojimiel se sentó debajo de un árbol y apoyo su cabeza entre sus manos. David se sentó al lado y puso su brazo sobre los hombros del moreno.
"No te preocupes, ¿Tú crees que Kurt dejaría que alguien te lastimara?". Blaine tardo unos segundos pero negó. "Exacto, porque él te ama y no dejaría que nada te pase. Aunque fuera su padre".
Blaine levanto la cabeza y vio que todos le sonreían. Bueno, tal vez no moriría…
"Voy a morir, no tengo nada de ropa para llevar a Lima. ¡Nada!" exclamo Kurt. El día siguiente viajarían a Ohio por lo que estaban preparando las maletas.
Bueno, Kurt las preparaba, Blaine estaba acostado con un brazo sobre su cara.
"Lo dice la persona que no tiene que conocer al padre de su novio" refunfuño el moreno.
El castaño suspiro y se sentó al lado del cuerpo de su novio, su mano izquierda vagando por su pecho.
"Blaine, ya te lo dije, todo saldrá bien".
El moreno saco su brazo y el ojiazul pudo ver las lágrimas formándose en sus ojos.
"¿Qué pasa si no le caigo bien? ¿Y si dice que ya no puedes estar conmigo? No quiero perderte, te amo demasiado para perderte".
El corazón de Kurt se rompió en mil pedazos, nunca había visto a su novio tan desprotegido, tan vulnerable.
"Oh cariño" lo tomo entre sus brazos, Blaine hundió su rostro en el hueco del cuello del castaño. "Prometo que todo saldrá bien. Nunca te diré adiós."
Le dio un beso en el pelo. "Te amo".
Estuvieron abrazados unos minutos más y luego fueron a la cocina. Blaine se sentó en el taburete de la mesada mientras Kurt preparaba un poco de café para calmar los nervios del moreno.
El despertador sonó a las seis en punto. El castaño gruñendo lo apago y corrió las sabanas, estirándose como lo haría un gato.
Giro sobre su costado y beso a mejilla del mayor. "Despierta Blaine, hay que prepararse".
Blaine bostezo, estirando su brazo para pasarlo por la cintura del menor y lo acerco para darle un beso en los labios. "Buenos días" murmuro, todavía con los ojos cerrados.
Kurt sonrió y le dio un pico en los labios "Buenos días". Se levanto y fue hacia la puerta de baño, giro su cabeza sobre su hombro. "Apúrate o me bañare solo" dijo.
El ojimiel abrió los ojos y se sentó en la cama, el ojiazul le lanzo un guiño y entro al baño, sus caderas moviéndose más de lo normal.
Blaine en menos de un minuto estaba en el baño uniéndose a Kurt.
Una vez que terminaron de 'ducharse', los chicos desayunaron, huevos revueltos para Blaine y ensalada de frutas y tostadas para Kurt, se dirigieron al aeropuerto.
En el aeropuerto el moreno se encargo de los pasajes y las valijas y el castaño fue a un kiosco a comprar golosinas y la nueva edición de Vogue, ya que es la única forma de tranquilizarlo durante un viaje.
Durante el viaje en sí, el ojiazul se la paso en el regazo del mayor por petición de Blaine. Que el castaño abrazara al ojimiel, dándole uno que otro beso era la única forma que habían encontrado para que el moreno no fuera a la cabina del piloto y cambiara el rumbo del avión.
Unas horas después ambos se encontraban en el aeropuerto buscando sus valijas cuando escucharon un grito.
"¡Kurt!" grito Finn.
El castaño se dio vuelta y fue corriendo hacia donde estaba su hermanastro, lazando sus brazos sobre su cuello y el más alto sobre su cintura.
"Finn, te extrañe tanto" dijo Kurt.
"Y yo a ti pequeño hermano".
"Finn, soy más grande que tu"
"Lo que sea".
El moreno estaba parado detrás de los dos, sin saber que hacer exactamente. El ojiazul se separo y fue a buscar al mayor para introducirlo.
"Finn, el es mi novio Blaine. Blaine es el mi hermano Finn".
Blaine le dio la mano y el otro se la recibió con una sonrisa.
"Un gusto Finn".
"Hola viejo" saludo despreocupadamente. "Apurémonos que mama tiene la comida lista" dijo agarrando una de las maletas y metiéndolas al auto.
El castaño negaba con la cabeza al entrar al auto. Algunas cosas nunca cambian.
Cuando llegaron a la casa de los Hummel-Hudson el estomago de Blaine estaba a punto de estallar.
Finn ya se veía bastante intimidante y ahora hay que agregar a Burt. Genial.
Entraron a la casa y el moreno sonrió. Se notaba que Kurt había vivido ahí.
"¡Mamá! Llegamos" grito el más alto de todos.
"Finn, seré vieja pero no sorda" respondió Carole al entrar al living. "Kurt, como te extrañamos" se acerco y abrazo a su hijastro. El ojiazul respondió el abrazo.
"Y yo a ti Carole" le dio una beso en la mejilla y se alejo. "Carole es el Blaine, mi novio. Blaine, esta maravillosa mujer es Carole".
"Oh cariño" dijo alagada la mujer. Abrazo al moreno y le dio un beso en la mejilla. "Un gusto conocerte cariño".
"El gusto es mío Señora" respondió Blaine.
"Oh dime Carole, por favor".
"Está bien" la mujer sonrió y desapareció junto con Kurt a la cocina.
"Ven Blaine, están pasando un partido, ¿Te gusta el futbol verdad?" pregunto desde el sillón Finn.
"Si, claro" el ojimiel se sentó junto al más alto y logro relajarse por unos minutos.
"Oí que había un partido" dijo la voz desde el pasillo. La relajación duro poco.
De la puerta del living aparecía un hombre mayor, calvo, con una gorra y manchas de aceite en la ropa. Su sonrisa disminuyo cuando vio a Blaine sentado junto a Finn.
"Así que tu eres Blaine…".
El nombrado se paró de inmediato "Si s-señor, yo soy el novio d-de su hijo". ¿Dónde mierda estaba Kurt cuando lo necesita?
Le dio la mano al hombre y este la apretó un poco más fuerte de lo necesario. Ambos se sentaron, Burt en el sillón de en frente, donde tenía una vista perfecta del ojimiel.
Estuvieron unos minutos en silencio viendo el partido cuando Burt hablo.
"¿Qué edad tienes hijo?"
"Treinta y dos, señor" el moreno vio como la mandíbula del señor Hummel se ajustaba, sus ojos penetrándolo con la mirada.
"¿Y sabes qué edad tiene mi hijo, verdad?" pregunto.
"S-si lo sé".
Burt asintió lentamente y se levanto del sillón cuando oyó a Carole llamarlos para ir a almorzar. Finn y Blaine siguiéndolo por detrás.
"Kurt"
"¡Papi!" grito Kurt corriendo a abrazar a su padre.
"Te extrañe, hijo. No es lo mismo sin ti aquí" dijo el viejo en el pelo del menor.
"Yo también te extrañe, mucho" se separaron y todos se sentaron en la mesa para comenzar a comer.
El moreno estaba a punto de sentarse al lado de Kurt pero Burt se adelanto y se sentó primero.
"Papá, sal de ahí" dijo el castaño.
"Hijo, creo que soy capaz de elegir donde me siento".
"Papá, ese es el lugar de Blaine, por eso vas a salir de ahí y sentarte allí" dijo firme el castaño señalando el asiento junto a Carole.
"Está bien…" refunfuño el mayor.
El ojimiel se sentó junto a Kurt quien inmediatamente tomo su mano por debajo de la mesa. El almuerzo fue un poco incomodo, por lo menos para Blaine.
La familia había entablado una conversación sobre Kurt estando en Nueva York. Carole se apiado de él.
"Cuéntame Blaine, ¿de qué trabajas?" pregunto amablemente.
"Soy profesor de música en una secundaria de allí" una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
"Oh, eso debe ser encantador".
"Si, en verdad me encanta trabajar con adolescentes" explico.
"Como mi hijo…" murmuro Burt.
"Papá"
"Burt" dijeron al unísono Carole y Kurt.
"Okay, me callo…" dijo Burt levantando las manos al aire.
El almuerzo siguió sin ningún problema pero Burt no dejaba de mandarle miradas cuando podía.
Cuando terminaron la pareja se fue a la antigua habitación del castaño. Ambos se sentaron en la cama, el moreno llevando su cabeza a sus manos.
"Me odia" murmuro.
El ojiazul lo abrazo por atrás.
"Claro que no, es solo muy protector. A cualquier chico que saliera conmigo lo trataría así" dijo calmado, dándole pequeños picos en la espalda y nuca.
"Espero que tengas razón" dijo sacando la cabeza de sus manos y abrazando por la cintura al menor, ambos tumbándose en la cama.
"Siempre tengo razón".
Por suerte para Blaine, Burt trabajaba durante la tarde y Finn lo ayudaba por lo que pudo andar libre por la casa. El ojiazul aprovecho y le mostro fotografías de cuando era pequeño, contando con cada cual una pequeña historia.
Estaban sentados en el piso del living, con sus espaldas apoyadas en el sillón y el álbum de fotografías en el regazo de ambos.
"Esta de aquí es de unos días antes de que mamá muriera" dijo el pequeño conteniendo algunas lágrimas.
El ojimiel lo tomo por la cintura y lo puso en su regazo, donde el castaño se aferro a su cuello, escondiendo su cabeza y dejando que las lagrimas cayeran.
El moreno lo abrazo con un brazo por la cintura y el otro en el cuello de Kurt, susurraba palabras reconfortantes en el oído del castaño.
Burt estaba asomado por el umbral de la puerta, viendo la escena. Carole fue por detrás y puso una mano en su hombro.
"En verdad se aman" dijo suavemente.
"Si, eso parece" respondió. Tal vez había sido demasiado duro.
Para la cena Burt trato de incluir más a Blaine en las conversaciones, preguntándole cosas de su vida y del trabajo.
Kurt miro a Carole quien solamente le sonrió.
Burt en verdad estaba tratando pero de ninguna manera iba a permitir que su hijo y su novio duerman en la misma cama.
"Papá…" dijo el castaño.
"Mi casa, mis reglas, hijo. Blaine dormirá en el sofá, ¿o no?" pregunto mirando al moreno quien trago audiblemente.
"C-claro". El ojiazul se golpeo la cara con la mano.
Antes de irse a dormir, el castaño se escabullo al living y le dio un beso en los labios a su novio.
"Te amo"
"Y yo a ti".
Eran las tres de la mañana y Blaine no podía dormirse, ya se había acostumbrado a tener el calor del cuerpo del menor a su lado.
Fue a la cocina y se sentó en una de las sillas con un vaso de agua que ni siquiera había tocado.
Levanto su vista y vio a Burt Hummel en la puerta.
"No podía dormir" explico el ojimiel. El hombre asintió.
"Yo vengo por un poco de leche" dijo Burt mientras sacaba un vaso de cristal del gabinete y la leche de la heladera. "¿Quieres?"
"No gracias".
Estuvieron unos minutos en silencio. "Amo a su hijo".
"Lo sé".
"Nunca lo dañaría o haría algo para lastimarlo".
"Lo sé".
"¿Entonces por qué me odia?" pregunto el moreno y Burt asegura que es como mirar a un cachorro debajo de la lluvia.
El hombre suspiro. "No te odio… Pero, es- yo solo quiero lo mejor para mi hijo. No es que tú no lo seas pero… mira, ya ha sufrido con la muerte de su madre y yo no sé cuantos años mas viviré. ¿Qué pasa si dentro de unas semanas, meses o años tu- que Dios no lo permita- pero que pasa si tú te enfermas y mueres?".
El ojimiel permaneció en silencio.
"¿Entiendes? Yo solo quiero evitarlo más posible el dolor para mi hijo". El moreno sonrió ligeramente y asintió.
"Mire, yo no le puedo asegurar que en unos años, mierda, que en algunos días yo no moriré. Pero si le puedo asegurar que con todo el tiempo que me queda lo usare para hacerlo feliz. Ya sea acompañándolo de compras o yendo con él a un espectáculo de Broadway, cualquier cosa que lo haga feliz".
Burt dudo unos minutos pero sonrió. "Está bien, tienes mi bendición".
"¿En serio?" pregunto emocionado.
"Si, puedes salir con Kurt".
"Gracias señor" dijo levantándose de la silla.
"Dime Burt, chico".
"Burt" asintió Blaine.
El moreno estaba por salir de la habitación cuando Burt lo llamo.
"Y chico"
"¿Si?"
"Puedes ir a la habitación de Kurt pero acuérdate que tengo un arma" dijo serio Burt.
El ojimiel rio entre dientes. "No te preocupes Burt. Buenas noches"
"Buenas noches niño".
Blaine bajo las escaleras hacia la habitación del castaño. Entro sigilosamente y vio que el niño estaba de espaldas, entro a la cama, pasando un brazo por la cintura del menor.
"¿Blaine?"
"Si bebe"
"¿Qué haces aquí?"
"Mañana te explico, tu duerme" beso la parte de atrás de la cabeza del ojiazul.
"M'kay… Adiós"
"Hasta mañana bebe".
Está bien, no se ustedes pero a mí me encanto toda la charla entre Burt y Blaine, la venia soñando hace días y tenía que escribirlo. Espero que les guste :3
Luego subiré otro shot, si no me equivoco el próximo es conociendo a Cooper! :D
