Hola de nuevo!
Les dejo el segundo capítulo, y espero que les guste, quería agradecerles las review, los alerts y los favorites.
Bueno, acá van a aparecer varias personas del pasado de Rachel y no sé si lo dije antes, pero Shelby formó parte de la vida de Rachel hasta cierta edad y pasaron cosas. Aclaro, me dejé llevar mucho por mi imaginación, a veces ni sé de donde se le ocurren cosas a esa parte de mi.
Glee no me pertenece.
Saludos!
Lore
Causa y efecto
A la mañana siguiente, Rachel manejó hasta el colegio, hablando animadamente con Quinn, quien ni siquiera hizo un intento de alejarse de ella cuando entraron en los pasillos de McKinley.
Puckerman, las esperaba en su casillero y le sonrió a Rachel antes de darle un beso en la mejilla a Quinn y una rosa.
Santana comenzó a seguir a la diva por toda la escuela. No le decía nada pero no se había alejado de ella por dos o tres metros.
"¿Mami?" dijo Santana entrando en su casa la noche anterior.
"En la cocina, San." dijo María López, que estaba preparando la cena. Cuando vió el rostro de su hija, supo que por fin había llegado el momento de hablar.
"¿Qué pasa, hija?¿Por qué has estado llorando?" preguntó abrazandola.
"Mami, creo que soy gay" dijo Santana entre sollozos y queriendo alejarse de su madre. No sabía como ella iba a reaccionar y no quería que le pegara.
"Ya hija, cálmate." dijo acariciando su espalda. "No es tan grave." agregó al sentir que Santana quería escaparse de sus brazos.
"¿Có...Cómo?" preguntó a su madre.
"Hija, te acuestas con muchos hombres, pero no sientes nada por ellos. Y vives hablando de esa chica, Rachel. Todo el tiempo. Incluso cuando estás con Brittany, viendo televisión. Y tienes una cantidad poco normal de posters de mujeres en tu habitación." dijo María guiando a Santana hacia una silla.
"Creo que lo arruiné, mami." dijo Santana antes de volver a llorar.
"Cuéntame." pidió María.
Y cuando Santana se calmó un poco, le contó todo lo relativo a Rachel y a ella. Llorando una vez más al recordar los eventos de la noche anterior y de ese día.
"Santana, amor es amor. Y lo que sientes por esa chica es más que solo un poco de cariño. Si juntaste el coraje suficiente como para decirme que eres gay, espero que puedas juntar el coraje suficiente como para pedirle perdón."
Por esa razón, Santana seguía a Rachel en la escuela. Intentando juntar coraje para pedirle perdón y comenzar a reparar todo el daño que había hecho. Pero la diva, no estuvo ni un momento sola. Puckerman la puso bajo su ala, y junto a Quinn la acompañaron a todos lados. Brittany se unía a ellos cada vez que podía.
La mañana en McKinley había sido relativamente tranquila. Hasta la hora del almuerzo, en donde se desató el caos.
Cuando Karofsky y Azimio fueron a cambiar los libros a sus casilleros, no sospechaban nada de nada. En el momento en que los abrieron todo estuvo bien, pero unos diez segundos después algo explotó dentro de ellos y todas sus pertenencias y ellos mismos, quedaron empapados en un líquido pegajoso de color rojo. Y desde entonces, uno por uno de los alumnos de McKinley, caminaron por los pasillos con ese líquido pegado en el cuerpo y en la ropa. Era más difícil de sacar que un granizado.
Y los profesores, también estaban de color rojo. Cuando todos se reunieron en la sala de profesores a almorzar, las puertas se cerraron automáticamente y ese líquido empezó a surgir del techo. Dejándo a las autoridades de McKinley en un estado mucho peor que el de sus alumnos.
Rachel, acostumbrada a los granizados, era la única que después de las explosiones, estaba completamente limpia. Y Quinn también, quien había recurrido a la diva por ayuda y estaba agradecida de tener un cambio de ropa limpio en su casillero después del último granizado que había recibido meses atrás. Los bolsos habían quedado arruinados, pero ellas por lo menos estaban limpias.
Puckerman, insultaba todo el tiempo, lo cual le llamó la atención a Quinn, pero Rachel ni siquiera pestañeó. Además, estaba pensando, en que Rachel sabía bastante bien que era ese líquido y como sacarlo.
Las Cheerios se paseaban por los pasillos avergonzadas de su apariencia. Parecían una grandes manzanas rojas.
Sue, era la única profesora que no había sido víctima del ataque y observaba de lejos a Puckerman y Berry. Sabía que ellos tenían algo que ver.
Figgins, reunió a todos los profesores en su oficina y pidió que recuenten lo que había sucedido. Preguntándole a Sue una y otra vez como era posible que ella no hubiera estado en la sala de maestros en ese momento. Ella respondía lo mismo: "No tenía ganas de ver la cara de todos uds. y decidí saltarme el almuerzo." Aunque en realidad, Sue había recibido un mensaje de texto advirtiéndole que era mejor que no apareciera por la sala de maestros a la hora del almuerzo.
Schuester lloraba lágrimas rojas y Sue no dejó de sacarle fotos con su celular. Emma, extrañamente estaba tranquila.
Como todo era un caos y todos se quejaban de sus artículos arruinados, Figgins dio por terminado el día escolar, solicitándoles que se lleven a sus hogares todo lo que podían llegar a salvar.
Quinn estaba sorprendida porque a ella no se le había arruinado nada. En el momento en que ese líquido explotó dentro de su casillero, misteriosamente había aparecido una bolsa de naylon que cubrían todas sus pertenencias, (salvo el bolso que contenía su ropa, la cual no se había arruinado porque la ropa dentro del bolso, estaba a su vez dentro de una bolsa de naylon que la había protegido.) Brittany y Becky tampoco habían lamentando pérdidas. Igual que Puckerman y Rachel. Y para mayor sorpresa de Quinn, Santana.
Rachel manejó de nuevo hasta su casa, en donde Puckerman ya las estaba esperando sentado en los escalones de entrada. Sonriente.
Los tres entraron y Puckerman y Quinn se sentaron en la cocina, mientras Rachel preparaba algo para comer. Ninguno de los tres había almorzado.
Cuando se sentaron en la mesa, el timbre sonó por toda la casa y Rachel fue a ver quien era. Volvió con una altiva Sue Sylvester.
"¿Acá es dónde se reúne el clan, Berry?" preguntó mirando a Puckerman y a Quinn.
"¿Quieré comer algo, srta. Sylvester?" preguntó Rachel. "Es algo que balancea perfectamente la cantidad de hidratos de carbono, calorías, proteínas y todo eso." añadió volviendose a sentar.
"No me vendría mal." respondió Sue tomando un lugar en la mesa. Rachel inmediatamente se levantó y le puso un plato, vaso y cubiertos delante y le sirvió un poco de ensalada y dejó que Sue eligiera un pedazo de carne. Había cocinado un poco de carne al horno.
"Bueno, tengo que decir que estoy sorprendida de como llevaron a cabo su pequeña broma." dijo Sue entre mordiscos.
"¿A quién le está hablando, Sue?" preguntó Quinn que no entendía nada.
"Ah, Fabray. Pensé que vos sabías. Estos dos." dijo señalando a Puck y Rachel. "Fueron los que llevaron a cabo esa pequeña broma hoy en McKinley."
Rachel y Noah se miraron sorprendidos y de pronto Rachel se llevó una mano a la frente y dijo:
"¡Cómo me pude olvidar!" a lo cual las otras tres personas la observaban sin decir nada. "Sue dijo el viernes que tenía micrófonos ocultos por todo el colegio, y si tiene micrófonos, estoy segura de que también tiene cámaras. ¿Estoy equivocada, Sue?" preguntó Rachel mirando a la mujer rubia.
"No, Berry."
"¿Por qué no nos acusó directamente?" preguntó Noah considerando esto demasiado extraño.
"Porque Berry, acá presente, fue lo suficientemente inteligente como para advertirme de antemano de que no me apareciera por el salón de profesores a la hora del almuerzo. Ni mis pertenencias, ni yo sufrimos algún tipo de ataque de ese líquido."
"¡Lo sabía!" grito Quinn. "Sabía que Rachel tenía algo que ver o por lo menos sospechaba algo. No podía ser que tuviera en su kit de limpieza, las cosas necesarias para limpiar ese líquido."
"Tampoco es que eran necesarias tantas cosas Quinn. Solo te limpié con un poco de alcohol." dijo Rachel.
"¿Que utilizaron?" preguntó Quinn mirando a Rachel. Puckerman no era tan inteligente.
"Era solamente agua en gel, con un colorante. Lo que se queda pegado en la piel es el colorante. Aunque solo después de dos o tres baños. Si no se lo deja secar y se le pasa alcohol, sale al instante." respondió la diva.
"¿Por qué uds. también fueron víctimas de esa broma?" preguntó Quinn ahora.
"Era mejor, así nadie sospechaba de nosotros. Nadie que no fuera Sue Sylvester, por supuesto." respondió Rachel.
"¿Por qué no le pusiste eso a Brittany y a Santana?" preguntó Puckerman. El día anterior no le había respondido, pero ahora podía ser que sí.
"Brittany nunca me hizo nada malo. Solo siguió órdenes, igual que Becky. Y a Santana porque así no va a estar buscando quién le arruinó su uniforme. Prefiero que no se interese por averiguar quien hizo la broma." respondió Rachel.
"Bueno, Berry. No puedo estar realmente enojada con uds. dos. Me dieron muchas fotos de Schuester y sus rulos como para reírme durante un mes. A cambio, voy a mantener mi silencio. Y si vuelven a hacer otra cosa como ésta, por favor, avisenme de antemano. La comida estuvo muy satisfactoria." dijo Sue levantándose de la mesa y saliendo de la casa, dejando a los 3 adolescentes sorprendidos.
"Eso no fue nada raro." dijo Quinn.
"No, nada raro." afirmó Puckerman
"Tengo ganas de hacer margaritas." dijo Rachel.
"¿Fue Sylvester la que salió recién?" preguntó Santana que había entrado como si fuera su casa, junto a Brittany y ahora estaban paradas en la puerta de la cocina.
"Rach, estoy seguro de que quieres bañarte y descansar un poco. Yo lavo los platos hoy." dijo Noah para que ella pudiera salir de la habitación. No quería que Santana le dijera algo a la diva y menos sobre los padres de ella. Él sabía muy bien que ese era un tema completamente intocable al frente de Rachel y que seguramente había pasado la noche despierta pensando en ellos.
"Gracias Noah." dijo ella levantándose y pasando al lado de las dos porristas.
"¡Espera, Berry!" dijo Santana cuando ya estaba por subir las escaleras. Incluso hizo el intento de agarrar su brazo pero las memorias del sábado a la noche la detuvieron."Quería pedirte perdón. No estuvo bien de mi parte hacer y decir esas cosas, ni ayer ni nunca. Realmente estoy arrepentida y si no lo estuviera, no estaría acá parada pidiéndote perdón al frente de Britt, Quinn y Puck. Por favor, perdóname. Quiero que intentemos ser amigas y si eso no funciona, prometo no volver a mi antiguo yo. Pero no soporto más ver como te lastimo. Me estoy lastimando a mi misma. No puedo decirte las razones de porque hice lo que hice, no por ahora. Pero, ¿me darías una oportunidad?" preguntó Santana, mientras Puckerman, Brittany y Quinn las miraban a ambas, con especial atención, esperando la respuesta de la diva, quien solo miraba a Santana como si no hubiera nadie más.
"Te perdono, Santana" dijo Rachel lo suficientemente alto como para que los otros tres también escucharan.
Santana largó un suspiro, no se había dado cuenta de que había estado conteniendo la respiración.
"Gracias, Rachel." dijo ella sonriendo tímidamente y bajando su mirada.
"Te voy a abrazar, ahora." dijo la diva bajando los escalones y abrazando a Santana despacio, para no tentar la suerte.
Brittany, saltó sobre las dos morenas y procedió a abrazarlas también. Le gustaban los abrazos.
El resto del día, lo pasaron los cinco hablando de todo y de nada, y Santana se sentía orgullosa de haber juntado el coraje necesario para pedirle perdón a Rachel, desde el abrazo, se sentía bien, contenta y sabía que ahora podía no solo reparar lo que hizo, sino también tenía una oportunidad en el futuro con ella. Incluso, le había enviado un mensaje a su mamá, contándole que lo había hecho. Ahora, no se alejaba demasiado del lado de la diva.
Cuando estaba Rachel estaba preparando la cena, ella la ayudó y miró despreciativamente a Puckerman cuando él entró y le preguntó a Rachel si quería que él comprara alcohol.
"¿Puedes comprar tequila?" preguntó Rachel. "Sigo con ganas de hacer margaritas." añadió al ver la cara de su amigo.
"¿Y sabés hacer margaritas?" preguntó Santana mirando a Rachel sorprendida, éste lado de ella no lo conocía.
"Si." respondió Rachel que le dio dinero a Noah. "Ve, mi pequeño saltamontes, después jugaremos al CoD." añadió dándole a Puck unas palmadas en la espalda para que se moviera.
"¿Margaritas, Berry?" volvió a preguntar Santana, levantando su ceja derecha.
"Tengo ganas de tomar margaritas. El viernes con Noah estuvimos tomando cerveza, y aunque me guste, prefiero margaritas el día de hoy." dijo volviendo sus manos a la comida que estaba preparando.
"Realmente tengo que decir que estoy sorprendida." dijo Santana.
"No te sorprendas tanto. Que me guste tomarlas no quiere decir que tenga una alta tolerancia al alcohol." dijo la diva.
"¿Cómo será Berry borracha?" se preguntó Santana en voz alta.
"No sé, realmente nunca llegué al punto de emborracharme frente a personas. Nunca me invitaron a ninguna fiesta. Solo me emborraché dentro de casa." dijo indiferente.
Santana, bajó la mirada avergonzada. Eso, en cierta forma, también lo había hecho ella.
"¡San!" gritó Brittany entrando en la cocina. "Quinn no me quiere contar porque Sylvester estaba hoy al mediodía acá. Lo único que pude descubrir con mis preguntas, es que tiene que ver con esa broma que hicieron en la escuela."
"Le dije que no es mi lugar contar el porque ella estuvo acá. Además, fue todo muy extraño. Si no hubiera estado acá cuando pasó y me lo cuentan mañana, no lo creería." dijo Quinn entrando detrás de Brittany.
"Eso fue algo que nos olvidamos de preguntar. Incluso, cuando salíamos, se decía en el colegio que a Sue le habían advertido que algo iba a pasar y por eso ella no quedó de color rojo." dijo Santana volviendo a mirar a Rachel. Ahora que podía mirarla ya que estaban iniciando una amistad, no le gustaba sacar sus ojos de encima de la diva.
"Estoy segura de que si ella vino hasta acá, es porque sabe quienes fueron." dijo Brittany mirando hacia algún punto. Cuando se ponía así era porque tenía una epifanía. "Entonces, si a Quinn le parecía rara la presencia de Sue, quiere decir que Rachel está involucrada en esa broma, o sabe quien fue el que la hizo. Lo cual quiere decir entonces, que Puck también tiene que ver con ese tema."
Rachel, miraba a la rubia con la boca abierta. Se había olvidado de lo inteligente que podía llegar a ser Brittany cuando estaba rodeada de gente en la que confiaba.
"Oh, no, no, no, no, no, no." dijo Brittany caminando por toda la cocina y sacudiendo la cabeza.
"¿Qué pasa Britt?" preguntaron Quinn y Santana preocupadas.
Brittany, levantó su rostro y clavó sus ojos en la diva. Ahí pudo ver su respuesta. Sus ojos volvieron a ser como antes de la secundaria, de Glee, de la distancia. Se acercó rápidamente a Rachel y puso sus manos en los hombros de ella.
"¿Volvieron?" preguntó mirando a los ojos de la diva.
"¿Quién?" preguntaron Quinn y Santana que no entendían nada.
"Si." respondió Rachel ignorando la pregunta.
Brittany sonrió enormemente y abrazó a la diva, impidiéndole respirar.
"No sé si estar feliz o no. Pero puedo ver ese brillo en tus ojos. El que tenías cuando estábamos en la primaria y hacían alguna travesura con Puck. Con razón yo no fui víctima del líquido rojo hoy. Es porque fueron uds." Soltó a la diva de golpe y llevó una mano a su barbilla. "Aunque creo que tendría que estar aterrorizada."
"¡Hola!" gritaron Santana y Quinn. Querían entender lo que estaba pasando.
"No tenés que preocuparte Britt. No te va a pasar nada." dijo Rachel poniendo una mano sobre el hombro de la rubia para calmarla.
"A mi no. Pero uds. dos juntos no tienen muchos límites." dijo Brittany.
"¿Quién no tiene muchos límites?" preguntó Puck entrando con una bolsa con dos packs de cerveza y otra con dos botellas de tequila y limón.
"Uds. dos." respondió Brittany señalando a los dos judíos. "Todavía recuerdo cuando se metieron en la cocina en la primaria y pusieron laxante en la comida y todos se pasaron el día peleándose por entrar al baño. Y uds. dos, Becky y yo estábamos lo más bien, solo porque Rachel había traído justo ese día comida para los cuatro." Rachel y Puck estallaron en carcajadas ante el recuerdo y Brittany se unió porque le gustaba verlos reír. Además, la risa de Rachel era demasiado contagiosa.
"¿Alguien nos puede explicar qué está pasando?" gritaron Santana y Quinn asustando a los otros tres.
"Brittany." dijo Rachel volviendo a la comida y haciendole una seña de que ella podía hacerlo. Noah se puso a preparar las margaritas en la jarra de la licuadora, y la rubia esperó que él terminara de hacer ruido para empezar a contar, mientras preparaba la mesa.
"Yo los conocí a ellos dos en el jardín de infantes. Todos les decían que eran gemelos. En esa época su altura era la misma. Siempre andaban juntos y hacían bromas. Pero nunca me molestaron a mi o a Becky, que también iba con nosotros. Sino que nos defendían. Los dos. En esa época todavía eran un poco inocentes. Me comencé a dar cuenta que no lo eran, cuando entramos en primaria y comenzaron a pasar cosas raras. Por ejemplo lo del laxante. Aunque nunca nadie los atrapó, yo siempre supe que fueron ellos. Nadie se metía con ellos y por ciertas cosas que habían pasado, nadie se metía con Becky o conmigo. Por ejemplo, una vez uno de los chicos le dijo a Becky "deforme". No le pasó nada hasta la hora del almuerzo, cuando ellos se enteraron. Ellos entraron al aula y escribieron insultos en contra de la maestra en el cuaderno del chico, imitando perfectamente su letra. Después, le pusieron cola de pegar en el asiento. Pero el chico, nunca dijo lo que le pasó, cuando volvió a clases con los dos ojos morados y la maestra le preguntó que le había pasado. Entregó su cuaderno sin mirarlo y se sentó. No se pudo levantar más de ahí, hasta que tuvieron que tirarlo la maestra y el director. Salió del colegio con todo el trasero al aire y en la silla había quedado parte de su pantalón y de calzoncillo."
"Era Finn." añadieron Puck y Rachel sonriendo.
"¿Finn?" preguntó Quinn.
"Si, no era muy inteligente de chico tampoco. Siempre andaba haciendo y diciendo cosas que no correspondían. Además, no tenía porque llamar a Becky deforme." dijo Rachel poniendo la comida en la mesa. Esta vez, había cocinado una lasagna.
"¿Te das cuenta que estás hablando de tu primer amor, Rachel?" preguntó Santana.
"No tanto. Puede ser que haya creído estar enamorada de él, porque fue la primer persona en prestarme atención en McKinley, pero no creo en llamarlo mi primer amor." respondió sentándose la diva.
Pasaron el resto de la noche hablando y tomando alcohol y escuchando las historias de los gemelos Berry y Puckerman. Muchas de las cuales, Brittany no conocía. Esa noche, todos se quedaron en la casa de Rachel y Santana se lo comunicó feliz a su madre, quien le dijo que vaya despacio.
Rachel, había descubierto varias veces a Santana observándola, para mantener la mirada y sonreír antes de desviarla.
Para ser sincera consigo misma, Rachel también sentía cosas por Santana y era por eso, que se había aguantado todas las torturas que la latina le había impuesto. Sabía que algún día iba a entrar en razón.
A la mañana siguiente, tenían Glee antes del primer turno. Schuester, se enojó al ver el rostro de cansancio de Rachel (había dormido poco y había tomado alcohol).
"Rachel, ¿tienes alguna canción preparada para hoy?" preguntó Schuester deteniéndose delante del lugar en donde la diva estaba sentada.
"No, sr. Schuester." respondió ella mirando desafiante a su profesor.
"Tenías una sola tarea, Rachel. Y era traer lista una canción para la clase siguiente. Que no fue ayer debido a lo que todos sabemos." dijo el profesor, mirando hacia arriba, su cabello seguía de color rojo. "Y no lo hiciste. Encima, pareciera que no has dormido absolutamente nada y tienes unas ojeras terribles. Así no vas a llegar a ningún lado en la vida."
"Antes de responderle como debería, voy a ir sola a hablar con Figgins, sr. Schuester." respondió Rachel levantándose de su asiento y dirigiéndose a la salida.
"Rachel, vuelve a tu lugar. Vamos a continuar con la clase. Ahora voy a hacer cantar a alguien que tenga más talento que vos." dijo Schuester cada vez más enojado.
"Sr. Schuester. Si me disculpa. Creo que ud. se está pasando de la raya. La verdad, espero que ese químico que le cayó en la cabeza el día de ayer, no haya arruinado la única neurona que tenía. No puede estar tratando a Berry de esa forma. Y se lo digo yo, que la he tratado de peores maneras." dijo Quinn levantándose también de su asiento. "Como yo tampoco tengo ninguna canción preparada para el día de hoy, acompañaré a Rachel a la oficina del director."
"No, Quinn. El problema no es con vos, es con Rachel. Ella como capitana tiene que dar el ejemplo. Además, quiero que aprenda una lección y que empiece a preparar su solo para las seccionales." dijo Schuester.
"¿No le parece injusto, sr. Schue?" preguntó Santana. "Berry la semana pasada le dijo que quiere que todos tengamos la oportunidad de cantar, ud. dijo que le iba a dar a los demás la oportunidad de cantar para las seccionales, y ahora está diciendo que ella va a cantar el solo."
"No, no me parece injusto. Ella es la capitana de este grupo, Santana. Y ella va a cantar aunque yo tenga que escuchar las patéticas voces de todos uds. Rachel va a cantar con Finn en las seccionales y no hay nada que puedan hacer o decirme para que cambie de idea. Si tengo que escuchar a los demás ladrando como perros en celos para que Rachel vuelva a ser la persona egoísta que siempre fue y no esta forma de patético ser humano compasivo de sus compañeros y que no quiere el escenario, levántense y comiencen a cantar así terminamos con esto." dijo Schuester, prácticamente gritando. Ignorando de que por el pasillo venían caminando Figgins y Sylvester junto a otra mujer, de cabellera negra y ojos marrones.
"Sr. Schuester." dijo Rachel desde la puerta.
"¿Vas a cantar ahora?" preguntó él.
"No sr. Schuester. No voy a cantar más para ud. Llamé su atención para decirle que renuncio. Como profesor es patético y como director del coro es peor. No puede tratar así a sus alumnos y relegarse en el talento de uno solo de ellos y no puede tampoco favorecer a los demás, sobre mi persona."
"¿Ahora tienes conciencia, Rachel?" dijo Schuester "¿Desde cuando tienes conciencia de la existencia de los demás miembros del coro? Además, soy tu profesor y si te digo que saltes, vas a saltar. Y vas a saltar con Finn, porque siempre vas a saltar con Finn."
"Como le dije, Sr. Schuester. Renuncio al coro, renuncio a New Directions." dijo Rachel dando media vuelta y atravesando la puerta. Solo logró hacer unos cuantos pasos y frenó de golpe antes de chocar contra Figgins. Miró al director, después a Sue y por último a la mujer, en donde sus ojos se quedaron estancados.
"Viendo que yo vivo con Rachel, ahora. También renuncio, sr. Schuester." dijo Quinn siguiendo a la diva.
"Como esto es aburrido sin mi hemanita judía, yo también renuncio." dijo Puck levantándose.
"Y porque quiero enmendar errores, yo también renuncio." dijo Santana. "Ah, y Finn, para decir que amas a Rachel, lo demostrás bastante bien. Y no sos muy bueno en la cama. Tené en cuenta que para el futuro, si llegás a eyacular en el primer minuto, es que tenés un problema."
"Como no quiero perderme lo que va a pasar de ahora en más, yo también renuncio." dijo Brittany levantándose junto con Santana y saliendo de la sala del coro.
Dejando a un William Schuester todavía más enojado, pero solo con Rachel Berry.
"Srta. Berry." dijo Figgins mirando a Rachel, que no dejaba de mirar a la otra mujer. "Justo estábamos por ir a buscarla."
"Me encontró, Figgins." respondió Rachel. Detrás de ella había cuatro adolescentes más mirando a la otra mujer.
"Procedamos entonces a ir a mi oficina." dijo Figgins dando media vuelta y comenzando a caminar con Sue.
"Hola, Rachel." dijo la otra mujer.
"Hola, Shelby." respondió la diva.
"¿Shelby? ¿Cómo en Shelby Corcoran, la mamá de Rachel?" preguntó Puck.
"Hola, Noah." dijo Shelby reconociendo al pequeño niño que jugaba con su hija cuando era chica.
"¿Vienen o no?" preguntó Sue gritando desde el final del pasillo.
Rachel salió de la oficina de Figgins casi una hora después. Sus nuevos amigos, la esperaban en el pasillo. Cuando ella los vió, volvió a entrar en la oficina y habló con Sue, para volver a salir con notas autorizando a los cinco chicos a faltar a clases, firmadas por Sue Sylvester.
"Cada vez es más raro todo esto." dijo Puck cuando se sentaron en las tribunas del estadio de football. "¿Qué hace Shelby acá?" preguntó después.
"Sue, después de que se marchó ayer de mi casa, buscó en internet quien era la mejor directora de coros escolares de la nación. Resulta que es Shelby. Fue a verla, mientras ella estaba dirigiendo la práctica de Vocal Adrenaline y le pidió que viniera a McKinley a formar un glee club. Shelby sabía de la existencia de New Directions, pero Sue le dijo que ella estaba dispuesta a dar parte del presupuesto de las porristas al nuevo glee club siempre y cuando lograran que la capitana de New Directions, abandonara su club. Shelby no sabía que yo era la capitana. Cuando se enteró, inmediatamente renunció a Vocal Adrenaline, utilizando una claúsula del contrato para poder dejar su puesto y cambiarse de escuela. Tenía algo que ver con la familia. No entendí. Y cuando ellos estaban yendo al salón del coro para hablar conmigo, escucharon todo lo que Schuester me dijo y lo que yo dije y bueno, ahora soy la capitana del nuevo glee club de McKinley, y podemos competir en las seccionales por no sé que artículo del código coral. Eso siempre y cuando reunamos la cantidad de gente necesaria para competir." dijo la diva.
"Bueno, hobbit. Ya tienes 5 miembros. Faltan 7." dijo Santana sonriendo. Ellos habían hablado y dijeron que si Rachel se unía a otro club, aunque lo tuviera que crear y mantener ella, ellos iban a seguirla.
"Gracias." dijo despacio Rachel.
"¿Qué está haciendo ella acá, Rach, además de dirigir el nuevo coro?¿Por qué estaba en Carmel?" preguntó Puckerman.
"¿Por qué tantas preguntas Puck?" preguntó Santana. Notaba que la diva estaba conflictuada.
"Tengo permiso para faltar el resto del día y quiero irme a casa." dijo Rachel levantándose.
"¿Estás bien, Rach?" preguntó Noah poniendo una de sus manos sobre el brazo de ella.
"No quiero estar sola, Noah" dijo Rachel antes de lanzarse en los brazos de su amigo y largarse a llorar.
Horas después, la casa de los Berry, estaba siendo ocupada por 4 adolescentes ansiosos y uno más que estaba durmiendo. El muchacho, era el único que sabía que le estaba pasando a Rachel y las dos porristas y Quinn no dejaban de hacerle preguntas. Y él solo respondía que se las hicieran a Rachel.
El timbre sonó antes de que Rachel se despertara, para dar paso a una Shelby Corcoran, preocupada por su hija.
"Noah. ¿Dónde están ellos?" preguntó después de un rato. Ella sabía que ellos ya no pasaban tiempo en Lima. No demasiado, por lo menos.
"Fuiste la única que se fue sin explicación, ellos se fueron con excusas." dijo Noah mirando a Shelby fijamente. "Después de que vos desaparecieras, ellos empezaron a viajar y viajar, cada vez más. Mi mamá cuidaba de Rachel, hasta que a los 14 ella dijo que no necesitaba que la cuidaran. Desde entonces, vive sola en esta casa y la mantiene. Yo cometí el error de alejarme de ella hace un año y medio, pero volví. Se nota que no soy el único."
Santana, Quinn y Brittany, escucharon con atención lo que él dijo y se dieron cuenta de que la diva había estado sola hacía mucho tiempo.
"Noah, ellos me echaron. Aparecieron una noche en mi casa y me exigieron que me fuera de Lima. Me negué, recurrí a abogados, hice todo lo posible, hasta que ellos pidieron una orden de restricción. No podía acercarme a ella por esa maldita a orden. Pero no fui de Lima, me fui a Carmel. Y me convertí en la directora de Vocal Adreline. Si Rachel entraba en el coro de su escuela, se podía llegar a enterar de que era yo y acercarse. Si ella se acercaba a mi, la orden dejaba de ser válida."
"¿Y ahora?" preguntó el muchacho. Él siempre sospechó que la desaparición de Shelby no había sido por voluntad propia, sino por algo más.
"Hace un par de años, me enteré que ellos no pasaban mucho tiempo en Lima. Pero tenía que hacer las cosas bien Noah. Estuve tratando con mis abogados todo este tiempo y el viernes la orden fue levantada. Se dieron como 10 fechas para una audiencia y los padres de Rachel nunca aparecieron. Eso hizo que el juez entendiera de que yo no era una mujer loca queriendo recuperar a su hija, sino una madre que se estaba preocupando. Nunca los encontraron, ni pudieron hablar con ellos. Sus abogados mismos pidieron que se levante la orden, dijeron que era obvio que a sus clientes no les importaba si yo me acercaba o no a su hija."
"¿Le vas a contar todo esto a ella?" preguntó él.
"Por supuesto, a eso vine."
"Bueno, voy a preparar algo de comer, estoy seguro que el olor a comida va a despertarla." dijo Puck levantándose. "Y uds. 3 me van a ayudar. Este es un tema entre Rachel y Shelby y no van a involucrarse hasta que mi princesa esté lista para discutirlo." añadió señalando a las tres chicas que seguían sentadas en el medio.
"¿Y por qué vos podés entrometerte?" preguntó Santana.
"Por que él siempre estuvo con Rachel y para Rachel." respondió Shelby.
Rachel descendió las escaleras corriendo, pero no por haber olido la comida, sino porque una idea le había surgido en su cabeza.
"¡Noah!¡Noah!¡Tengo una idea! Y si..." se quedó quieta al ver a Shelby y muda.
"¿Qué idea Rach?" Noah no iba a perderse una idea que iba a ser genial.
"Buenas noches, Rachel." dijo Shelby, quien desde que entró en esa casa se sentía completamente observada por las dos rubias y la morena, quienes no le quitaban la vista de encima.
"Shelby." dijo Rachel.
"¿Podríamos hablar, a solas?" preguntó la madre de la diva, mirando de reojo a las otras chicas.
"Si, podemos ir a la oficina de Leroy. No es que la use mucho." dijo girando sobre sus paso.
"¡Rach! ¿Qué idea?" preguntó Noah antes de desaparecer.
"Haceme acordar después." respondió la diva.
Dentro de la sobria oficina de Leroy Berry, madre e hija se sentaron en el piso, frente a frente.
"Extrañaba esto." dijo Shelby agarrando las manos de Rachel.
"¿Por qué desapareciste?" preguntó ella.
"Me había olvidado por un segundo, que te gusta ir directamente al punto exacto de las conversaciones." dijo Shelby acariciando las pequeñas manos de la diva. "Pero tengo que empezar con la forma en la que fuiste concebida, para poder llegar al día de mi desaparición. Nos puede llevar tiempo."
"Noah nos va a traer comida. Él sabe que no voy a aguantar sin comer."
"¿Conocés la historia de como fuiste concebida?" preguntó Shelby.
"Si, mis padres querían un hijo y contrataron a una mujer, en realidad, alquilaron su vientre. Esa mujer, fuiste vos. Mezclaron sus espermas en el laboratorio y fueron poniéndote inyecciones hasta que uno de ellos fertilizó uno de tus óvulos. Y así comencé a formarme, etc, etc." dijo Rachel. "Parece más un cuento de hadas." agregó.
"Bueno, parte de eso es cierto y parte no. ¿Qué sabes del contrato?" preguntó Shelby.
"Primero iba a hacer una adopción cerrada y vos no ibas a poder acercarte a mí hasta que cumpliera los 18 años y después les pediste que querías formar parte de mi vida e hicieron una adopción abierta." respondió la diva.
"Bien. Entonces paso a contarte la historia como fue. Creo que sos lo suficientemente adulta para entenderlo." dijo Shelby. "Antes de que quedara embarazada, habíamos estado tratando casi un año, ayudando con hormonas. Nada hacía que quedara embarazada y yo pasaba mucho tiempo junto a Hiram, que en esa época trabajaba desde la casa. Una noche, los dos estábamos un poco borrachos y terminamos teniendo sexo. En realidad, los dos estábamos muy borrachos. Pero después, lo hicimos unas cuantas veces más, ambos bien sobrios. Nuetro pequeño affair duró casi un mes, hasta que anuncié que estaba embarazada. Durante ese mes no hice el tratamiento, y el médico, sospechando algo, cambió la fecha de concepción en el informe y dijo que tenía unas cuantas semanas más de las verdaderas. Habías sido concebida en una de esas noches con Hiram. Yo no amaba a Hiram y él no me amaba a mi, pero no quería perderte. Así que les exigí que me dieran la adopción abierta. Y así pude estar a tu lado mientras crecías." Rachel asintió. No lloraba porque ese día, volver a ver a su madre la había hecho llorar mucho. "Para cuando tenías 5 años, recuerdo que Hiram ya viajaba casi todo el tiempo, y Leroy también. Pero te dejaban a mi cargo, así que los dos estaban tranquilos con eso. Cuando tenías 10 años, Leroy descubrió que Hiram siempre pasaba gran parte de sus viajes en una misma ciudad, y vino a pedirme consejo. Yo realmente no sabía que decirle. Leroy contrató a un detective privado y le pagó para que siguiera a Hiram en esa ciudad. Lo que descubrió, dejó a Leroy devastado. Completamente." Shelby inspiró y exhaló profundamente varias veces. No sabía bien como decirle lo siguiente. Los segundos pasaban y Rachel no aguantaba la ansiedad.
"¿Qué descubrió?" preguntó cuando Shelby no daba señas de querer continuar.
"Descubrió que Hiram tenía...tenía..."
"¿Tenía otra familia?" completó Rachel. Ella lo había descubierto cuando tenía 9 años. Había entrado con Noah a la pieza de sus padres y en la maleta de Hiram, descubrió una billetera que no era de él y que tenía fotos de un niño y una niña, parecidos en cierta forma a ella, pero de ojos verdes y piel más clara. Detrás de las fotos, estaban sus nombres, y sus apellidos eran también Berry. Y había un número de teléfono, así que bajó con Noah y llamaron a la casa, para encontrarse con Hiram respondiendo el teléfono. Noah fingiendo voz de adulto, le hizo algunas preguntas y descubrió que Hiram era el jefe del hogar y que tenía dos hijos saludables. Noah cortó el teléfono y le contó a Rachel. Esa noche ella lloró a causa de Hiram por última vez.
"¿Cómo lo supiste?" preguntó Shelby y Rachel le contó.
Cuando terminó, Noah entró en la habitación, sin golpear y les dejó una bandeja con comida y bebida y se marchó.
"Continúa por favor." dijo Rachel mientras comía.
"Cuando Hiram volvió de ese viaje, actuó como siempre y Leroy me pidió que estuviera presente en el momento de la confrontación. Y así lo hice. Pero no salió como Leroy quería, apenas le toco él tema, Hiram empezo a gritar que era todo mentira y que yo había planeado todo para poder obtener tu custodia para mi sola y le contó a Leroy como en realidad habías sido concebida. En ese momento, los dos se aliaron por última vez, en contra mía. Me llevaron a audiencias, tuve que enfrentarme a abogados y a policías en mi casa cada vez que desaparecías, hasta que pusieron una orden de restricción en mi contra después de que yo me negué rotundamente a dejar tu lado y Lima. Pero no podía acercarme a vos en un radio de 500 metros a la redonda. Por lo menos hasta que cumplieras 18 años. Así que fui a Carmel a dar clases. Manteniendo casi todo en mi vieja casa."
"¿Qué cambió?¿Por qué volviste?"
"Hace dos años, estaba haciendo unas compras y me encontré con Sarah."
"¿Sarah? ¿La mamá de Noah?"
"Si. Ella me preguntó si tenía tiempo para un café y me contó como había cuidado de vos desde que yo desaparecí. Como tus padres viajaban por períodos de tiempo cada vez más prolongados y como habías decidido que eras lo suficientemente madura como para quedarte sola en tu casa. Apenas terminé de hablar con ella, fui hacia lo de mis abogados para ver que se podía hacer. Si metíamos en el medio a Servicios Sociales, ni siquiera yo iba a poder quedarme contigo por esa orden judicial. Así que la idea fue sacar esa orden del medio. Pasé dos años peleando Rachel, tus padres no contestaron las llamadas de sus abogados, no se presentaron a las audiencias, nada. La semana pasada, el juez dictó sentencia. Levantaba la orden de restricción en mi contra y yo podía volver a acercarme a ti. Además, recupero todos mis derechos como madre. Incluso la tutoría."
"Sabía que ellos no se interesaban por mí, pero no pensé que fueran tan obvios." dijo la diva despacio.
"Yo me intereso. Cuando Sue Sylvester se apareció ayer en el ensayo de Vocal Adrenaline y me contó, todo, ahí nomás apelé a una claúsula para romper contrato con Carmel y poder volver a Lima." dijo Shelby. "Solo quiero estar a tu lado Rachel. Quiero volver a ser tu mamá. Perdón por haber desaparecido así." Y cuando vio lágrimas de comprensión en los ojos de su hija, comenzó a llorar por los 6 años perdidos y por tener una nueva oportunidad para recuperarlos.
Cuando salieron de la oficina, llevando la bandeja que Puck les había dejado y hablando de varias cosas, Noah les hizo un escándalo porque no habían ni siquiera probado un cuarto de la cocina, a lo cual, recibió un abrazo de esas dos mujeres que después pasaron al living. Y quienes en realidad eran perseguidas todo el tiempo por dos porristas y una mujer embarazada.
"Bueno, Rachel. Nos vemos mañana en la escuela. Tengo que ver como va la mudanza." dijo Shelby.
"¿Mudanza?" preguntó Rachel tensandose un poco, por ahí Shelby en realidad iba a marcharse de Lima. No fue la única, Santana comenzó a hiperventilar sin darse cuenta.
"Si, el viernes cuando me levantaron la orden de restricción pasee por el barrio, y vi que la casa de al lado estaba a la venta. Mis abogados la compraron inmediatamente y hoy contraté una empresa de mudanza. Si todo va bien, mañana cuando termine el día en McKinley, ya estoy viviendo al lado." dijo Shelby. Le dio un abrazo a cada miembro en la casa y especialmente a su hija.
Todos decidieron quedarse esa noche en la casa de Rachel, quien estaba más contenta todavía, después de recuperar a Noah, tenía a su madre.
Mientras todos comenzaban a dormir, Rachel comenzó a escribir la idea que se le había ocurrido y a relajarse en la cama. Igualmente no podía dormir. Había dejado algo al fondo de su mente y estaba segura de que ese algo, iba a volver a torturarla. Siendo ese algo William Schuester.
Como a las dos de la mañana, mientras leía un libro, escuchó un leve golpe en la puerta de su pieza.
"¿Santana"? Susurró al abrir la puerta y ver quien estaba del otro lado.
"Vi que había luz prendida e imaginé que no podías dormir. ¿Estás bien?" preguntó la latina, sin demostrar intenciones de querer entrar en la pieza.
Noah Puckerman caminaba por su habitación. Pensaba en Rachel y en lo que había pasado hace un par de horas en su casa. Sabía, y porque la conocía, que Rachel sentía algo por Santana, pero la latina se estaba haciendo la difícil. También porque la conocía y porque escuchó a Finn hablando con Kurt en los pasillos contándole de que a él le había parecido que Santana había gritado el nombre de la diva cuando llegó al orgasmo. Y Noah, porque conocía a López sabía que a) Santana había fingido el orgasmo; b)Estaba tan concentrada pensando en otra cosa que era más que probable que si hubiera gritado el nombre de Rachel; c) las reacciones que ella tenían con su amiga, eran porque ella no le prestaba atención.
Mientras estaba tirado de espaldas en su cama, mirando al techo, comenzó a escuchar unos golpes en la ventana. Sabía quien podía ser y se levantó rápidamente.
"¿Tienes el valor de acercarte a mi después de lo que hiciste, López?" preguntó Noah al abrir la ventana.
"¿Podemos hablar?" preguntó ella.
"¿Qué quieres?"
"¿Puedo entrar?"
"Por supuesto."
Santana ingresó en la habitación y se sentó en la silla del escritorio de Noah, mientras él volvía a la cama.
"Siento mucho lo que pasó hoy, Noah." dijo después de unos minutos de incómodo silencio.
"No tienes que disculparte conmigo." respondió él.
"Si, primero tengo que disculparme con vos. Aunque no sé porque. ¿Estás saliendo con ella, Puck?"
"No creo que te importe esa respuesta, Satán." dijo Noah mirándola.
"Si me importa. Por favor,¿Estas saliendo con ella?"
"¿Me estás preguntando si nos besamos, tenemos sexo, y esas cosas?" preguntó él.
"Si."
"No podría Santana. Ya lo hicimos y amo a Rachel, la amo de verdad, pero es mi amiga, mi hermana. Nada más." dijo viendo como cada palabra traía una reacción al rostro de la latina hasta quedarse en una sonrisa.
"¿O sea que entre ella y vos no pasa nada?"
"¿Por qué te importa tanto, López?"
Santana suspiró. No estaba segura si confiar en él o no.
"Tuve una conversación con mi mamá, hace un rato. Y le confesé ciertas cosas."
"¿Le contaste que estás enamorada de Rachel?" preguntó Puck.
"¿Cómo lo supiste?"
"Necesitás llamar la atención de la persona que te gusta, y eso es lo que hacés con ella. Además, escuché una conversación entre Kurt y Finn después de tu noche con él."
"Oh."
"¿Qué piensas hacer?"
"Arreglar las cosas con ella. Primero que nada, pedirle perdón. Y tratar de ser su amiga aunque sea."
"Elegiste un buen camino. Rachel no te va a dejar en paz una vez que le pidas perdón."
"¿Qué quieres decir?"
"A Rachel siempre le fascinó la idea de tener amigas. Siempre fuimos nosotros dos y aunque somos un gran equipo, siempre estuvo sola. Eso si, te puedo asegurar, que una vez que te ganes su amistad, no vas a querer dejarla ir, jamás. Es la persona más fiel y honesta, brutalmente honesta, que vas a conocer."
"Quiero acercarme a ella, Puck. Quiero demostrarle que puede confiar en mi."
"Entonces, cada oportunidad que tengas, demostralo. Ella aprecia todos los pequeños esfuerzos."
"¿Quieres pasar? No me siento cómoda hablando en el pasillo y de pronto hay mucha gente en mi casa." dijo Rachel abriendo un poco más la puerta para que la latina entrara.
"¿Dónde quedó la habitación rosa con estrellas por todos lados que Puckerman dijo que tenías cuando estuvieron saliendo?" preguntó Santana al notar que las paredes en realidad eran de un verde agua y no había casi nada de estrellas en el cuarto. El resto de los muebles eran blancos y la ropa de cama combinaba con las paredes.
"Ah, eso lo inventó él."
"¿Nunca te preocupaste en desmentirlo?"
"¿Alguien me hubiera creído?" preguntó Rachel volviendo a la cama.
"Buen punto" dijo la latina acercándose a ella y sentándose a su lado. "Entonces, ¿estás bien?"
"En realidad no lo sé, siento como si estuviera me hubiera despertado en una realidad diferente." dijo y se quedó en silencio. Santana también. Y los minutos pasaban y Santana no sabía que decir o hacer y la sentía a su lado y se ponía cada vez más nerviosa.
"¿No vas a decir nada?" preguntó Rachel mirandola de reojo.
"Estoy esperando."
"¿Qué estás esperando?"
"Que desarrolles una explicación con respecto a lo que dijiste?"
"¿Por qué debería desarrollar una explicación?"
"Punto 1: eres Rachel Berry, tiene que venir una explicación. Punto 2: creo firmemente en que si desarrollas una explicación o hablas del tema con alguien, tal vez no encuentres la respuesta a todas tus preguntas, pero ya no va a parecer que llevas el peso del mundo en tus hombros. Es como si alivianaras la carga."
"Nunca imaginé que Santana López tuviera pensamientos profundos." dijo Rachel acostándose en la cama mirando al techo.
"Hay muchas cosas que no sabes de mi, Berry. Pero eso va a cambiar." dijo Santana imitando a la diva.
"Veamos...una explicación." dijo levantando una de sus manos y comenzando a analizarla. "Desde el viernes a la mañana todo cambió. Antes de ese día, yo era la persona a la que todos odiaban, a la que sus padres habían dejado a su propia suerte en este pueblo de Ohio. Además, era la que siempre peleaba con los solos en Glee aunque nadie se diera cuenta de que no era por mi propio deseo, sino por el de Schuester." bajó su mano y levantó la otra. "Desde el viernes a la mañana llegué a mi punto extremo de paciencia. Primero, Mercedes y Kurt me tiran dos granizados en la cara, creo que solo por existir, acompañados de Azimio y Karofsky. O sea, un total de 8 granizados. Después entro a Glee y cuando comunico algo que me parece que es lo mejor para el club, todos me critican, incluido el sr. Schuester. Después, me encuentro por primera vez en dos años en la oficina del director y me defiende nada más y nada menos que Sue Sylvester, lo hizo dos veces en un día. Para salir y encontrarme con la única persona que alguna vez dio algo por mi. Noah. Y esa parte volvió a lo que era antes. Después, me encuentro ofreciéndole un lugar a Quinn, y de vivir prácticamente sola los últimos dos años, pasé a vivir con quien se consideraba mi enemiga que está embarazada. Al día siguiente, como si nunca hubiera dejado de hacerlo, entro en la casa de los Fabray a robar las pertenencias de la hija a la que echaron vilmente. Para continuar con la ayuda de Judy Fabray y una carta para Quinn. ¿No fue extraño?" preguntó, aunque Santana se dió cuenta de que era retorica. "Para después, ir a Columbus a tocar y tener otro enfrentamiento con vos a la vuelta. Después, despertarme en el medio de la noche, para ir a donde Noah estaba durmiendo y contarle una idea y volver a mi cama. ¿Sabías? Hacía tanto tiempo que no me despertaba a la noche y no estaba sola. Después, el domingo planeando todo y llevandolo a cabo. El lunes y Sue Sylvester almorzando en esta casa, y después ganando dos personas más que pueden llegar a ser mis amigas, Brittany y vos. Y hoy, renunciar a Glee y ver a mi mamá después de 6 años y enterarme de todo lo que pasó y de desaparición." Suspiró y llevó sus dos manos a sus ojos. "Es demasiado, todo es demasiado. Demasiada cantidad de cosas, en tan poca cantidad de días y demasiado equipaje emocional." Terminó de decir.
Santana la miraba y extendió una de sus manos hasta el rostro de la diva, para agarra una de las de ella y entrelazar sus dedos.
"¿Como te sentis ahora?" preguntó casi en un susurro casi diez minutos después.
"Como si ahora pudiera dormir." respondió ella en voz baja.
"Duerme, Frodo." le dijo Santana con una sonrisa e intentando levantarse.
"No me dejes sola." suplicó la diva.
"No lo voy a hacer." respondió la latina ubicándose en el mismo lugar en el que estaba.
Las dos se durmieron un rato después, sin agregar más palabras.
Al día siguiente, cuando Rachel entró en McKinley se encontró con Kurt y Mercedes.
"Rachel." dijo Mercedes secamente.
"Diva." dijo Kurt.
"Mercedes, Kurt. ¿Cómo están hoy?" preguntó Rachel sonriendo.
"Ahora muy bien." dijo Mercedes sacando dos granizados que había mantenido ocultos con las manos detrás de la espalda. Se los tiró a la cara de Rachel y río fuertemente cuando vio que Kurt seguía sus pasos. Y después, sus carcajadas crecieron en volumen cuando unas cuantas porristas, aprovecharon la oportunidad de humillar aún más a Rachel Berry, siguiendo a Kurt y a Mercedes con los granizados.
Rachel contó hasta unos 10, después la insensibilidad de su piel no le dejó contar más. Y unos gritos comenzaron a sonar por el pasillo, haciendo que Mercedes y Kurt parecieran atemorizados (si era temor lo que Rachel podía ver a través de la cascada de granizados que había delante de sus ojos.) para después separarse y alejarse de la diva.
Rachel, no llegó a su casillero a salvo (había evitado quedarse en el lugar de los hechos, porque quería cambiarse inmediatamente) cuando alguien la empujó contra la pared en uno de los pasillos, y la agarró de sus hombros.
"Rachel, sé que acostarme con Santana estuvo mal. Pero por favor, merecemos estar juntos. Yo te amo y se que vos también me amas. Me perseguiste cuando estabas con Quinn." dijo Finn sacudiendo a la diva.
"Finn, sueltame." dijo Rachel
"Vamos, Rachel, di que me amas." dijo Finn masajeando bruscamente los pechos de la diva.
"Finn, por favor sueltame." suplicó Rachel.
"¡No!" respondió el gigante sacando una mano de la diva y comenzando a meterla entre sus pantalones. Pero alguien, de pronto lo arrancó de Rachel y lo empujó contra la otra pared.
"¡Ey! ¡Hudson! ¡Si la dama dice que no, es no!" gritó Karofsky sorprendiendo a todos los estudiantes que habían visto y escuchado lo que estaba pasando.
"¡Vamos Dave!" gritó Finn "¡Sabes que tu también quieres meterte en sus pantalones! Además, no es que seas muy santo que digamos. ¿Cuánto tiempo pasas torturando a Rachel?" Finn trataba de soltarse del agarre que Karofsky tenía sobre él.
"¡Hudson! Sos un llorón patético. Todos los que estamos en este pasillo escuchamos que ella te pidió que la sueltes. Una cosa es tirarle granizados, que por salvarla de tus asquerosas manos no voy a dejar de hacer y otra cosa es tratar de violarla."
"¡No la estaba intentado violar, Dave! Ella me quiere"
"Por la cara de miedo que tiene y de asco porque la estuviste tocando, te quiere ver bien lejos de su pequeña forma." dijo Dave poniendo su antebrazo en el cuello de Finn.
"¡Dave! ¿Qué sucedió?" preguntó Puckerman acercándose y viendo que Rachel se había deslizado hacia el piso y lloraba abrazándose.
"Este tarado, o sea Hudson, se propaso con Berry. Le toco los pechos y ella le pidió que la suelte y Finn intentó meter su mano en la entrepierna de ella." dijo Dave recordando la imagen.
"¿Rachel, estás bien?" preguntó Puckerman agachándose al frente de la diva. Ella asintió y tiró sus brazos alrededor del cuello de su amigo.
"Yo no puedo acompañarte al baño." dijo Noah levantando a la diva y entregándosela a Santana quien había aparecido pocos segundos después que él, y miraba a Finn con furia. "¿Te encargaste de lo otro, López?" preguntó Puck.
"Hummel y Jones pasaron a formar parte de los perdedores de la escuela. Sue vio lo que le hicieron a Rachel, no me preguntes como y les exigió que en 10 minutos entregaran sus uniformes, también las porristas involucradas." dijo Santana ahora mirando el estado de la diva.
"¿Podrías llevarla al baño para que se limpie?" preguntó Puck, sacando suavemente los brazos de Rachel de su cuello y acomodándolos en el de la latina.
"Si, no hay problema" dijo Santana tensandose al sentir el cuerpo de Rachel junto al de ella.
Noah, vio como Rachel y Santana desaparecían rumbo al vestuario de las Cheerios y giró hacia Dave, que todavía tenía atrapado a Finn. Después miró hacia el pasillo y vio que Mike y Matt se acercaban hacia él. Ellos preguntaron que había pasado y sus rostros se transformaron en uno de furia al enterarse. Los tres rodearon a Karofsky y Finn y Puck, poniendo una mano sobre Karofsky, dijo: "Puedes soltarlo."
Karofsky asintió y lo soltó después de mirar hacia atrás. Saltó hacia un costado, para observar como Mike, Matt y Puck golpeaban al mariscal de campo sin ningún tipo de remordimiento. Pudo notar como Finn comenzó a suplicar que se detuvieran y como ante un puño cerrado que iba hacia su rostro, comenzó a orinarse encima. Puck, quien era el que dirigía el puño hacia el rostro de Finn después de 5 minutos de golpiza, tenía buenos reflejos y se frenó a centímetros del rostro de quien alguna vez fuera su amigo.
"Patético Hudson." dijo mirando a los ojos del muchacho. "Basta por ahora." ordenó a sus dos amigos Puck y dejaron que Finn se acurrucara en el piso llorando.
"¿Nos acompañas, Puckerma?" preguntó Mike señalando hacia uno de los finales del pasillo.
"Si." respondió él.
Caminaron hasta la oficina del sr. Schuester y Mike y Matt golpearon la puerta.
"Sr. Schuester." dijo Matt cuando él les permitió entrar, Puck se había quedado del lado de afuera escuchando. "Finn acaba de propasarse con Rachel. ¿Va ud. a hacer algo?"
"Eso es mentira, estoy seguro de que Rachel lo sedujo para que él intentara hacer eso." dijo Schuester.
"Si, creo que debe haberlo seducido cuando iba hacia su casillero a buscar ropa para cambiarse después de que Mercedes y Kurt la bañaran en granizados." dijo Mike irónicamente.
"¿Cómo pueden acusar a sus compañeros de Glee de esas mentiras? Uds. saben que es mentira." dijo Schuester.
"Sr. Schuester. Renunciamos a Glee." dijo Matt dando media vuelta seguido por Mike. Dejando al profesor completamente shockeado. Su coro ahora tenía solo 5 estudiantes y ninguno servía demasiado.
Cuando los tres jugadores de football estaban por dejar el pasillo, Tina y Artie aparecieron y les pidieron que esperaran. Hablaron con Schuester, anunciando su renuncia y se unieron a los jugadores.
Ahora New Directions contaba con solo 3 miembros.
A la hora del almuerzo, los 3 miembros de Glee Club y el sr. Schuester, recibieron el shock de su vida cuando Figgins hizo un anuncio por los parlantes de la escuela.
"Hola. ¿Esto esta encendido Sue?¿Estás segura de que mi alma no va a quedar dentro de este micrófono? No, no me lo pongas tan cerca. Ahh, la srta. Becky me anuncia que se está escuchando...Queridos estudiantes de McKinley, es mi honor, si mi honor Sue, la verdad es muy bueno tener a una profesora como la sra. Corcoran. ¿Que siga con el anuncio? Oh, si claro...Queridos estudiantes de McKinley, es mi honor anunciar que desde el día de la fecha, o sea hoy. Es que no son muy inteligentes, Sue, por lo menos la mayoría. ¿Qué cuando quiera decirte algo suelte el botón del micrófono? De acuerdo Sue. Ah, el anuncio...Queridos estudiantes, es mi honor anunciar que desde el día de la fecha tienen una nueva profesora de música. La sra. Corcoran. O srta, porque no está casada. También, quería anunciarles que están abiertas las audiciones para un nuevo coro que va a ser dirigido por la sra. no, srta. Corcoran, quien llevó a Vocal Adrenaline el coro de Carmel High a 6 campeonatos nacionales. Gracias por escuchar. Ah, la srta. Sue Sylvester quiere hacer un anuncio."
"Este anuncio es para mis porristas." dijo la voz de Sue "todas ellas estan obligadas a audicionar en el coro de la srta. Corcoran, sin intenciones de espionaje, se los aseguro y no va a haber ningún tipo de sabotaje de mi parte contra este coro. Además, los miembros del coro de la srta. Corcoran NO SERAN, repito por si no entendieron mis gritos, NO SERAN tratados como perdedores, lacras, etc. Eso dejenlo para los miembros del coro de Schuester. Gracias."
"Hola alumnos, soy el entrenador Tanaka. Anuncio a mis jugadores en este momento, que al único coro que van a poder unirse es al de la srta. Corcoran. Muchas gracias."
El comedor miraba a la mesa en donde estaba la diva, quien hablaba con Santana entretenida de algo y en un par de mesas hacia la derecha, Mercedes, Kurt y Finn miraban con los ojos entrecerrados la interacción.
Mercedes, observó su bandeja y vio que no había comido nada de lo que se había servido ese día. Se levantó despacio y cuando pasó al frente de Rachel, le tiró los contenidos de su plato, que contaba de un pure y de algo que parecía carne pisada. Kurt siguió los pasos de su amiga y Finn fue detrás.
Rachel estaba agradecida de que Quinn llevaba siempre otra muda de ropa encima, desde que le habían tirado un granizado por primera vez.
Pero ese no era el final de la tortura.
Mercedes, cada vez que pasaba al lado de Rachel, se aseguraba de empujarla con todas sus fuerzas contra la pared o los casilleros. Siempre disimuladamente.
Kurt, no era tan disimulado, y cada vez que la vio, a pesar de que estaba acompañada de Santana, Quinn o Brittany, la agarraba de los hombros y la empujaba, también, contra la pared y los casilleros, para salir corriendo inmediatamente ante de que lo agarren las guardaespaldas dela diva.
Siguieron tirándoles granizados e incluso elevaron la apuesta a las bebidas calientes. Que por suerte se enfriaban antes de llegar a destino.
Finn encontró a Rachel cerca de su casillero antes de que terminara el día escolar. Ella estaba sola, según él. No había notado a una profesora en la punta del pasillo que no quitaba sus ojos de encima de Rachel, o a las dos porristas que estaban unos metros más adelante apoyadas contra los casilleros.
"¿Sabés Rachel?" dijo Finn en voz bien alta, para que todos los que estaban en el pasillo escucharan. "Ahora entiendo porque tus padres nunca están en casa. A pesar de ser un par de hombres patéticos que como no pudieron conseguir nunca a una mujer se conformaron con su mismo sexo, seguramente están cansados de tu forma de ser. Dando órdenes y cantando todo el santo día y diciendo que vas a llegar a Broadway. También entiendo porque tu madre desapareció de golpe. Debes ser realmente insoporta..." Finn no terminó de hablar. Una versión más madura y enojada de Rachel lo había agarrado del cuello.
"Cierra la boca, patética excusa de adolescente popular" dijo Shelby completamente enojada.
Finn, no podía sacar los ojos de los esa mujer. Pero buscó un poco de valentía dentro de si mismo para poder hablar.
"¿A ud. que mierda le importa?" pregunto Finn tratando de sonar ofendido, aunque por dentro temblaba al ver los ojos de la señora.
"Porque yo soy la madre de Rachel y una nueva profesora." dijo Shelby.
"Ah, entonces le doy mis condolencias. Debe ser muy feo ser la madre de una persona como Rachel Berry." dijo Finn con su sonrisa idiota.
Lo que pasó, sucedió muy rápido. Los ojos de Shelby prácticamente se volvieron rojos de la furia que sentía, su mano derecha se levantó y con mucho envión se acercó a gran velocidad a la mejilla de Finn Hudson, quién comenzó a orinarse encima, nuevamente.
Schuester, apareció de pronto y sacó a Finn de las manos de Shelby, llevándoselo hacia el otro lado.
Shelby, se quedó temblando del enojo en el medio del pasillo hasta que Rachel la abrazó.
Después cada uno se marchó a su hogar.
"Bueno, va a ser mejor que nos pongamos en movimiento Noah." dijo Rachel entrando en la cocina, donde su amigo, su compañera de vivienda y las porristas, la estaban esperando.
"¿A dónde van?" preguntó Santana mirando de reojo a Puckerman. Realmente esta relación que ellos tenían no le caían muy bien.
"Rachel, tuvo una idea ayer así que lo mejor es llevarla a cabo." respondió Puck saliendo de la cocina.
"¿Rachel?" preguntó Santana
"Es una sorpresa." respondió la diva sonriendo.
"¿No puedes contarnosla?" preguntó Brittany cuyo rostro se iluminó ante la palabra sorpresa.
"Si la cuento no es sorpresa". Dijo Rachel. "Después nos vemos, no me esperes despierta Quinn y por favor, asegurate de que si te quedas sola, activas la alarma." Y salió de la habitación corriendo con Santana detrás de sus talones.
"Berry, no comiste nada." dijo alcanzandola junto a la camioneta de Puck.
"Comere algo en el camino." dijo Rachel "gracias por preocuparte."
Y subió para que Noah acelerara.
"¿Dónde están? Son las 12 de la noche y no hay ninguna noticia de uds. ¿Comiste algo?" preguntó Santana mirando por la ventana del living de Rachel, esperando que ellos llegaran en algún momento.
"Si, Santana. Paramos a comer en un lugar. Me comi un enorme plato de tallarines con albóndigas. Estamos buscando ciertas cosas. ¿Estás con Quinn?" respondió la diva casi inmediatamente.
"Si están buscando unas cosas, ¿por qué me estás respondiendo tan rápido? Y Brittany y yo decidimos quedarnos a hacerle compañía a Quinn. Ellas están durmiendo. Yo estoy esperando que vuelvas." dijo Santana.
"Oh, las cosas las está buscando Noah. Aunque son cosas fáciles de conseguir, no lo son a esta hora y estamos en un lugar un poco peligroso. Así que me quedé encerrada en la camioneta de Noah. Gracias por quedarse con Quinn. Y no nos esperes despierta, duerme un poco." respondió Rachel.
"No me siento tranquila sabiendo que estas con Puckerman y menos ahora que me dijiste que estás en un lugar que no es muy seguro."
"No te preocupes en serio. Está todo bien. Ahí viene Noah, y volvemos a Lima. Pero no vamos a ir directamente a casa. Tenemos cosas que hacer todavía."
"¿Estás usando protección? No quiero ni imaginar lo que serías embarazada con todas las hormonas sueltas, como Quinn."
"No me hace falta usar protección porque no estoy teniendo sexo con nadie Santana. ¿De dónde salió esa pregunta?"
"Estas con Puckerman. Puckerman solo vive por y para el sexo y si vas a pasar la noche fuera de tu casa en su compañía es porque va a terminar en eso."
"No, no va a terminar en eso. Noah me ve como una hermana y yo lo veo a él como a un hermano."
"Salieron juntos como una semana o algo así."
"Estábamos distanciados de nuestra amistad. Yo estaba confundida."
"¿Confundida?"
"Santana, hablé de eso con vos anoche."
"No recuerdo que me hayas contado del tema de Puckerman."
"Puede ser cierto. Lo nuestro con Noah fue rápido. 1 – no teníamos sentimientos románticos hacia el otro. 2 – yo pensé que si me besaba con él y teníamos una relación, no iba a estar sola. 3 – siempre quise encontrar a alguien con quien compartir esa soledad, pero en ese momento estaba saliendo con Puck no con Noah."
"¿Finn?"
"Creo que ya compartí bastante, Santana."
"Si, lo siento. Es que realmente quiero reparar el daño que te hice."
"Lo estás haciendo."
"¿Qué están haciendo ahora?"
"Noah conduce como un loco, está yendo a gran velocidad. Espero que no nos vea ninguna patrulla y va cantando al ritmo de algo que creo que es Led Zeppelin."
"¿Por qué no le dices que baje la velocidad si te incomoda?"
"¿Rachel? ¿Los detuvo la policía?"
"Jajajajajaja, ¡Santana! Tendrías que haberme visto. Perdón por tardar en contestar. Pero...tendrías que haberme visto! Noah me sacó una foto, después te la muestro. ¡Fue genial! ¡Le estoy pidiendo hacerlo de nuevo!"
"¿Hacer de nuevo qué, Rachel?"
"Noah sacó un bate que tiene escondido detrás del asiento y me hizo pegarle a uno de esos carteles de tránsito. ¡El cuerpo me vibró todo en el impacto Santana! ¡Es genial!"
"¡Envíame la foto!"
"A ver, espera. Noah no sacó una foto, lo filmó. Jajajajajajajajajaja. Allá veo otro!"
"¡Enviame el video!"
"¿Rachel? ¿Estás bien?" Rachel tardó casi media hora en responder.
"Si, si, perdón. Es que no me siento bien. Me duele la espalda. Pero ya estamos llegando a Lima. No golpee más de esos carteles."
"¿Te golpeaste?"
"No, no. Creo que es consecuencia de...no importa. Después de eso, estaba demasiado preocupada indicándole a Noah por donde escapar de la policía. Un patrullero nos vio pasar y nos comenzó a seguir. Logramos meternos en un pueblo y bajamos rápido a cambiar las matrículas."
"¿Y de dónde sacaron matrículas nuevas?¿Puckerman tenía un par?"
"No, estacionamos al lado de un auto y las robamos."
"Berry, me sorprendes."
"¿Te diste cuenta que también te hice cómplice de un delito?"
"¡Maldición, Berry!"
"Lo siento. No fue intención."
"Lo siento mucho yo. Quise que sonara como una broma. Incluso estaba sonriendo cuando lo escribí, pero no se puede hacer mucho para demostrar los sentimientos o las intenciones en un mensaje de texto."
"Bueno, por lo menos no abrevias cada palabra haciendo el mensaje prácticamente inentendible"
"¿Cómo sería eso?"
"No puedo explicarlo. Realmente. La vdd s algo q no ntiendo muy bn. Tnemos q cguir scribndo c nts."
"Menos mal que no sabías explicarlo"
"Santana. No quiero sonar ruda ni nada. Además, me gusta estar escribiendome contigo, pero, ¿no tienes sueño?"
"No me siento tranquila sabiendo que estás ahí afuera haciendo cosas con Puckerman."
"Cosas que parecen ilegales, si puedo aportar una opinión."
"Oh, tu opinión importa. Pero ahora, yo voy a tener que irme. Tengo que empezar a hacer cosas realmente ilegales, las cuales puedo contarte pero si soy atrapada por los oficiales que imparten la ley, me gustaría que alguien me visite el tiempo que esté en prisión."
"¿Por qué eres tan dramática? ¿Y qué cosas ilegales van a hacer?"
"Un par de invasiones a la propiedad ajena. Nada grave."
"Ese mensaje se destruirá en 5 segundos...5...4...3...2...1...¿estabas esperando que pase algo?"
"No, estaba pensado en como pasaste a utilizar una mención de misión imposible. ¿La serie o la película?"
"La serie. No me gusta Tom Cruise. La serie además, es un clásico."
"Tampoco me gusta Tom Cruise, pero vi las películas. Nunca la serie."
"Algún día repararemos ese daño. Ahora si, debo irme Santana. Nos vemos en un rato. Largo."
"Aqui estaré, Berry."
Puckerman y Rachel volvieron a la mañana, cuando las tres chicas estaban preparando el desayuno. Estaban muy cansados, pero tenían una gran sonrisa en el rostro. Se bañaron rápidamente (en baños separados, bajo la vigilancia de Santana que había encontrado una excusa para ir al cuarto de la diva) desayunaron con sus amigas y salieron hacia el colegio.
Santana, llevando a Rachel en su auto, mientras Puckerman llevaba a Quinn y a Brittany.
Ni Rachel, ni Noah perdieron la sonrisa.
