N/A: Hola a todos, aquí les traigo el segundo capítulo de esta loca historia que no estaba planeada pero que aun así pareció captar la atención de varias personas. Bueno, disfrútenlo

Regresó a su hogar, pero nadie se jacto de su llegada. Inusualmente la casa Loud estaba en calma y silencio y no en su típico caos y ruido, ¿y cómo iba ser así cuando la primogénita estaba sufriendo la pérdida de un ser amado? Es verdad que no era un miembro de la familia, pero el lazo afectivo que compartió con Lori y así mismo la amabilidad con la que trato con el resto de la familia ya lo hacían un miembro honorario, quizás por eso es que los niños de la casa Loud acordaron indirectamente hacer silencio en honor al muchacho, después de todo era lo menos que podían hacer. Lincoln estaba subiendo las escaleras y al llegar al segundo piso se dispuso a dirigirse a su cuarto a pensar, pero por instinto desvió la mirada al cuarto de Lori y se encontró con Leni que apenas estaba saliendo de ahí.

-Ah, hola Linky. ¿Cómo estuvo la caminata?

-Estuvo…bien, me ayudo a pensar.

-Que bien.

Un silencio incomodo reino en el pasillo por unos segundos, ninguno sabía que decir para romper el hielo. Hasta que Leni dijo lo primero que se le vino a la mente.

-Entonces, ¿Cómo van las…

-¿Cómo esta Lori?-interrumpió Lincoln. Sabía que no estaba bien pero era preferible tener la opinión de una persona que entiende el estado emocional de una persona.

-¿Ella? Pues…siendo honesta jamás la he visto tan mal como ahora. Desde que llegamos se ha encerrado en su alcoba y apenas habla conmigo, pero aun llora por Bobby.

-…Si, eso temí.

-Yo también lo quería. Llore por él en el funeral, creo que todos allá lo hicieron. Pero Lori, es como si le hubieran quitado un pedazo del alma.

-Lo sé.

El semblante de Lincoln decayó, algo que no pasó desapercibido por la rubia.

-¿Qué tienes, Lincoln? Pareces como triste, pero más que todo culpable.

-¿Ah? No, no es nada es solo que…

Leni lo mira con compasión para ver si de esa forma logra romper el silencio de su hermano y hacer que se desahogue.

-(Suspiro) No dejo de pensar que es mi culpa.

-¿Tu culpa? ¿Pero por qué?

-Yo…no lo sé, siento como que pude haber hecho más. Ya sabes, como si hubiese tenido el poder de salvar a Bobby y no lo aproveche.

Leni estuvo bastante confundida por lo que acababa de decir su hermano, ¿en verdad sentía que era el responsable del accidente que le costó la vida a Bobby? ¿Por qué haría eso? En este momento eso no importaba pues ahora era su deber hacer sentir mejor a su hermanito.

-Lincoln-se hinca en una rodilla para estar a su altura-sabes muy bien que no fue tu culpa, ni de Lori, ni de nadie. Ni siquiera del tipo que causo el choque porque fue un accidente ¿entiendes?-dijo haciendo énfasis en la palabra accidente, de verdad que era un ángel al considerar que el causante del deceso de Bobby era inocente, en cierta forma lo era-En vez de concentrarte en buscar un culpable que no hay deberías ayudar a aquellos que están afectados por esto, como a Lori. Nos necesita. Deja de estar cargando con la culpa siempre Lincoln, debes ahora es enfocarte en una solución, para que nuestra familia sea la de siempre.

Lincoln quedó maravillado por las palabras que le había dedicado Leni, tenía razón en eso de buscar una solución para sanar la herida emocional que tiene su hermana mayor. Pero en lo que se equivocaba era en eso de que no fue su culpa, en su subconsciente estaba bien claro que todo esto fue su culpa pero no podía permitir que se enteraran…al menos no por ahora.

-Tienes razón Leni, hay que hacerlo por Lori.

-Y por Ronnie Anne.

Lincoln quedo perplejo por lo que acababa de oír pero se quedó hasta ahí debido a que Leni continuó.

-Por cierto, ¿Cómo esta ella?

-Pues…también está mal, afligida. Hable con ella, no se siente culpable por lo de Bobby pero se siente mal por como lo trato en vida. Le dije que no era una mala persona y que él sabía que lo amaba, pero que si quería hacer algo por él entonces que luchara por tener una mejor vida y ser mejor persona, como lo quería Bobby.

-Guau Linky, eso fue hermoso.

-Fue lo que necesitaba para que dejara de lado su arrepentimiento.

-En verdad que tiene suerte ella de tenerte como novio-dijo con intención de molestar al albino, quizás era necesario para apaciguar el ambiente depresivo que había en el hogar. Mas sin embargo no logro su cometido, en vez de negar impertinentemente tal afirmación el muchacho esbozo una sonrisa nostálgica y bajo la cabeza. Leni iba a indagar un poco más en el asunto, pero en medio del pasillo del segundo piso en donde se encontraban se escuchó un sollozo proveniente del cuarto de las hermanas mayores lo que hizo a Leni recordar el motivo de su salida.

-Ahm, creo que ya tengo que volver. Lori me pidió que le trajera un vaso de agua.

-Está bien entiendo.

Leni se levantó para empezar a bajar por las escaleras, pero antes le dedico unas últimas palabras a su hermanito.

-Lincoln. Puedes hablar conmigo de lo que quieras cuando sea.

-Lo sé.

Ya sin nada más que decir, Leni bajo las escaleras para cumplir con el pedido de su hermana. Antes de irse a su cuarto, Lincoln se acercó un poco al cuarto de donde salió Leni y de donde aún podía escucharse los lamentos dolorosos que daba su hermana Lori. Y pensar que ella se culpaba de todo, cuando el único culpable era él mismo. Gracias a esto es que se le hacía difícil ayudarla a superar el dolor, pero tendría que hacerse fuerte por ella aunque signifique que la culpa lo consumiese por completo.

-No es tu culpa Lori, sino mía. De verdad que lo siento mucho-fueron las últimas palabras que dijo antes de caminar lentamente a su cuarto. Las dijo más que todo para liberar solo un poco el enorme peso de culpa que cargaba en sus hombros, pero sabía que no se liberaría por completo del peso. No hasta al menos ayudar a Lori y a Ronnie Anne y deshacerse de la peste que tenía encerrado, después podría descansar y empezar a vivir en esa nueva realidad que él había creado. Pero hasta entonces tendría que cargar con sus errores del pasado, un pasado que aparentemente ya no existe.

/

Fue quizás el fin de semana más silencioso que haya habido en años en Royal Woods. Era como si todos en la ciudad le hubieran hecho un homenaje a aquel joven de gran corazón. Pero tampoco se podía permitir que la actividad en la ciudad se detuviese para siempre, lo que significaba que era hora de volver al trabajo o en el caso de los niños de volver a la escuela. Lori no sentía las ganas de volver al instituto, donde había tenido un sinfín de hermosos recuerdos con su amado que en su momento le daba alegría en su corazón, pero ahora esos recuerdos solo le traían un dolor inconsolable en su alma. No obstante por muy difícil que sea tenía que seguir adelante, tal como lo dijo su madre.

Se encontraba en periodo de cambio de clases y estaba en el casillero para cambiar sus libros cuadernos. La mañana había sido muy difícil, ya corrían los rumores de los acontecimientos recientes y los murmuros acerca de su estado no tardaron en llegar, pero ninguno se acercaba al sufrimiento que estaba sometida desde el accidente. Le costaba recordar la clave de su casillero, y cuando lo hizo le costó abrir la compuerta, simplemente ya no le importaba nada. De entre todas las personas que había en la escuela, se acerca una chica rubia a donde estaba Lori. La chica se caracterizaba por usar un conjunto de ropa morada, pero más que todo por su intensa rivalidad que compartía con Lori que rozaba con el odio mutuo. Ya era común encontrar a estas dos discutir con palabras hirientes y estar al borde de los golpes, sobre todo cuando a una de las dos partes le ocurría una desgracia como raspar un examen o no ser elegida como presidenta de la clase. ¿Quería decir que Carol Pingrey estaba por aprovechar el momento de debilidad de Lori para molestarla? Bueno, eso estaba por verse.

-Loud-llamo Carol a su enemiga, pero esta se hundió la cabeza en el casillero tratando de ignorarla. Aunque en el fondo la tristeza se desvanecía para darle paso a la ira, pues el suponer que su enemiga vino hasta acá a molestarla la enfurecía. ¿Acaso esa chica no conoce el concepto del respeto o de la empatía?

Carol por su parte puso su mano en su hombro en un intento de hacer llamar su atención.

-Escúchame Loud, yo…-no pudo seguir ya que algo sorprendente pasó. En un arrebato de furia cerro su casillero con fuerza, tomó del cuello de la camisa a su enemiga, la chocó contra los casilleros y la alzó por los aires para mirarla con cólera.

-¡¿QUE?! ¡¿QUE ES LO QUE QUIERES CAROL?! ¡PORQUE SI VINISTE A DECIR ALGO DILO DE UNA MALDITA VEZ!-después de decir eso el lugar quedo bajo un silencio sepulcral, que fue roto poco después por una Carol temerosa.

-Solo…solo quería decirte que lo siento, lamento mucho tu perdida-Lori quedo anonada por las palabras que empezaba a evocar su némesis-Se lo que se siente perder a alguien que querías mucho, saber que ya no se encontrara aquí contigo. Por eso quería darte mis condolencias y…decirte que…si necesitas hablar con alguien para sentirte mejor…puedes contar conmigo.

Después de escuchar las palabras de Carol, Lori bajó la cabeza y empezó a asentir suave pero a la vez frenéticamente a la vez que las lágrimas se deslizaban por sus mejillas arruinando su maquillaje, pero eso ya no le importa.

-S-sí. G-g-gracias Carol-Lori la baja, pero no deja de lagrimear-Yo…lo…lo siento-Lori siente una gran presión en el pecho y sale corriendo como tratando de escapar de sus problemas.

-¡Lori!-la llamó Carol pero esta la ignoro y siguió corriendo.

Luego de tanta carrera, Lori encontró un baño y se encerró en él. Se sentó dando la espalda a la puerta y se dispuso a reflexionar un poco en lo que estaba pasando: Su novio está muerto y ella no dejaba de pensar que esto no debía pasar, que tal vez haya sido su culpa ya que de no haber sugerido hacer una cena para que finalmente se conozcan las dos familias el no habría viajado solo hasta Great Lake City para cumplir con su deseo y en el camino de ida no hubiera estado involucrado en el accidente que le costó la vida tanto al sujeto del otro carro como a él; como si fuera un chiste de la vida logro conocer a Los Casagrande como tanto había querido...pero en su funeral. Además su archienemiga se había acercado a ella para consolarla, ¿y cómo le agradeció? Agarrándola contra los casilleros haciéndole una amenaza tacita.

Todas estas presiones la estaban volviéndola loca y no pudo aguantar más. Rompió en llanto una vez más tratando de ver si así el dolor se iba, pero no se fue.

/

En la Escuela Primaria de Royal Woods Ronnie Anne pasaba por una situación similar por la que pasaba Lori, pero ella tenía a su lado al peliblanco ayudándola a cargar con el dolor lo que le hacía más fácil, aun así se notaba que estaba como apagada. En la hora del almuerzo Ronnie Anne, Lincoln y Clyde se sentaron juntos. Estos dos les habían avisado a sus otros amigos sobre la situación de la latina y les avisaron que se sentarían aparte con ella para ayudarla a sentirse mejor. Ellos querían unírseles pero Lincoln insistió en que si quería reintegrarla al grupo tenía que avanzar dando pasos pequeño, ellos entendieron y dejaron a los 3 solos sentado en una mesa en medio de la cafetería.

-¡Qué horror tener que volver a la escuela! No soporto a esa maestra Johnson y sus charlas aburridas, tontas y…ehm… ¿torpes?-dijo Clyde tratando de empatizar con la amiga de su amigo.

-Clyde no tienes que fingir que odias la escuela para hablar conmigo, está bien si te gusta-replico Ronnie Anne al comentario del afroamericano.

-Uff que bueno, me sentí sucio al decir eso. Lo cierto es que la clase estuvo súper interesante, jamás creí que los cangrejos de herradura tuvieran la sangre azul. ¡No puedo esperar para la siguiente clase!

Ronnie Anne rodo los ojos por las cosas tan patéticas que dijo Clyde y siguió comiendo su almuerzo. Ella no le gustaba mucho, es cierto que la comida de la cafetería no era de lo mejor pero era comestible, aunque ahora sentía que el poco sabor que tenía era desagradable. Tal vez no era la comida sino ella, tal vez es como dice la gente "le quedo un sabor amargo en la boca." Lincoln noto este pequeño detalle de su amiguita y empezó a investigar.

-Ronnie Anne, ¿te encuentras bien?

-Sí, patético-le dijo con algo de molestia en su tono. Luego cayó en cuenta en su actitud y empezó a disculparse-Ay no, perdón Lincoln. No quise decir eso, yo solo…

-Está bien, no me molesta.

-Sí, pero yo te prometí que sería mejor persona y eso incluía a dejar de molestarte. No creí que fuera tan difícil.

-No lo es, solo tienes que dejar de lado tu parte tosca y ya.

-Lo que digo es ¿no estaría cambiando mi personalidad? ¿Mi forma de ser? ¿Mi identidad?

-No. Lo que haces es sacar más seguido tu más suave, tierno y simpático. Las personas en general no son buenas ni malas, solo simplemente sacan más un lado que el otro. Tú por ejemplo también eres orgullosa e insegura (sin ofender) y hace que se te haga más difícil desenvolverte más pero debes entender que ambas partes tienen que salir de manera equilibrada para mostrar a Ronnie Anne en su máximo esplendor. Y si a alguien no le gusta la verdadera Ronnie Anne…yo me encargare personalmente de decirles a mis hermanas para que lo hagan papilla.

Ronnie Anne no pudo evitar reír con lo dicho por Lincoln, la hizo sentir mejor con respecto a si misma pero aun no sabía cómo controlar su orgullo y agarrar más confianza.

-Gracias tor…digo Lincoln. Pero aun no ser como hare para, ya sabes, ser más amigable.

-Es fácil, cada vez que sientas que vas a hacer un comentario o acción hiriente y fuera de contexto solo debes tomar una bocanada de aire y pensar tranquilamente antes de hacer o decir algo.

-¿Tú crees que eso…?-se vio interrumpida por un chico que se resbalo mientras pasaba por al lado de ella y por desgracia traía su comida en una bandeja, manchando su suéter morado. Nada más ni nada menos que su suéter favorito. El chico resulto ser aquel que era conocido como Chico Jordan quien se encontraba con la piel emblanquecida al ver que había arruinado el suéter favorito de la chica más dura de la escuela.

-Ay dios, Ronnie Anne de verdad lo siento. Yo no quería-trato de explicarse, pero la niña no le dejo terminar y le agarro de la camisa para encararlo y preparar un golpe que lo dejara sin caminar por días. Pero al alzar su puño una mano se posó sobre este y lo detuvo. Ronnie Anne se volteó y contempló a Lincoln, quien la mirada con compasión como suplicando que no lo hiciera. Recordó lo que hace un momento le había dicho, así que inhalo un gran trago de aire y luego exhalo y ya finalizado pudo calmar su temperamento y soltó al Chico Jordan.

-Está bien, no pasa nada. Es solo un suéter después de todo, tengo varios en casa de todos modos. Solo asegúrate de que no vuelva a pasar ¿sí?

Nadie en la cafetería lo podía creer, por primera vez eran testigo de que aquella que se había ganado la reputación de bravucona de la escuela no solo perdono a alguien que la molesto sino que además le hablo de una manera pacífica, algo impropio de ella o al menos era lo que creían.

Sin abusar de su suerte, Chico Jordan salió corriendo para alejarse lo más posible de ese lugar. Ronnie Anne por su parte se sentó nuevamente en la mesa y vio a Lincoln con una sonrisa de orgullo.

-¿Que?

-Nada, pero creo que todos en la escuela van a necesitar que les echen agua en la cara después de ver que fuiste amable por primera vez.

-Jajaja, tienes razón. Pero por desgracia ya este suéter esta arruinado por hoy-Ronnie Anne se quita el suéter y se lo ata a la cintura, quedando cubierta solamente por la camisa que tenía debajo, después continuó comiendo de su almuerzo. Después de unos bocados de su comida nota que Lincoln se le había quedado mirando hasta entonces.

-¿Qué tienes tor…digo Lincoln?

-Nada…es solo que...

-¿Es solo que qué?

Se tomó un par de segundos y luego contesto.

-Te ves bonita sin el suéter-dijo con un rubor en las mejillas. Mismo rubor se le contagio a la latina al oír su respuesta, aun así quería confirmar que había escuchado bien.

-¿Qué dijiste?

-Yo,ahm…nada, dije que…-Lincoln estaba por cambiar lo que había dicho para evitar la vergüenza, pero vio a Ronnie Anne directamente a los ojos y todo el miedo que tenía por quedar humillado se esfumó-que te ves bonita sin el suéter.

El rubor que tenía la morenita se intensifico al ver que el chico repitió lo que había dicho con mucha seguridad, provocando que lanzara unas risitas.

-Dios, deja de decir tonterías-la pelinegra agarro un poco de su comida y se la lanzo en la cara a Lincoln de forma juguetona.

-Oye-por supuesto que él no se quedaría de brazos cruzados y también le lanzo comida en su cara. De esta forma dio inicio una guerra de comida entre los dos llena de risas y parte de la comida en sus prendas, pero a ellos solo le importaba disfrutar el momento. Sin embargo están guerra incomodaba a Clyde debido a que le hacía sentir como un mal tercero, eso y además parte de la comida usada como proyectil llegaba hasta él.

-Yo…creo que mejor los dejo solo-dijo para después levantarse de su asiento y dirigirse a otra mesa con sus otros amigos, aunque ninguno de los otros dos le prestó atención pues seguían concentrados en la guerra. Y así fue hasta que ya no hubo más comida que arrojarse y solo se dedicaron a reírse uno del otro al ver el desastre que estaban hechos.

-*Hum* *Hum*-no obstante el sonido de una voz grave aclarándose la garganta los hizo detenerse súbitamente y voltearse hacia el origen del sonido. Se trataba del director Huggins que estaba parado frente a ellos con los brazos cruzados y un reproche en su mirada. Ambos niños empezaron a reír nerviosamente al ver tan imponente figura.

-Hola director Huggins, ¿no es un lindo día el que tenemos hoy?

-Ciertamente Loud, sí que lo es. Una pena que usted y la señorita Santiago pasarán el resto del día en el salón de castigo.

Ante esto ambos solo pudieron decir una cosa al unísono.

-Rayos.

/

Ya concluida la escuela y su periodo de castigo, los dos "amigos" salieron del establecimiento juntos.

-Bueno hoy me arruinaron mi suéter favorito, me mancharon mi ropa con comida y por si fuera poco pasé la tarde castigada. Parece que tuve un buen día.

-Al menos no te castigaron por golpear a Chico Jordan.

-Mmm si, al menos ya es un cambio. Diría que hasta progreso.

Los dos comparten un momento de risa.

-Oye Lincoln, ya que estamos aquí ¿quisieras acompañarme al arcade a jugar unos juegos?-mientras decía esto ella se sobaba su brazo izquierdo en señal de pena.

-Estupendo, suena fantástico-dijo mostrando entusiasmo, pero este desapareció cuando vio su reloj-vaya, lo siento Ronnie pero no puedo. Tengo que hacer algo urgente ahorita pero mañana más temprano o en la noche si quieres podemos ir.

-Oh, bueno está bien supongo. Entonces hasta mañana-dijo algo desanimada.

-Sí, hasta mañana-se despidió Lincoln y luego salió corriendo a toda prisa a atender cierto asunto pendiente.

/

Lincoln abrió la puerta de aquella fábrica abandonada y se metió adentro. Se acercó a donde estaba la celda transparente que tenía cautivo al muchacho del traje amarillo. Lincoln no era alguien que llegaba a detestar a alguien ni mucho menos tener enemigos, pero ese ser que estaba confinado era sin duda el más despreciable que haya conocido en toda su vida, todavía podía recordar las cosas horribles que le hizo en el pasado, su pasado. Cuando estuvo lo suficientemente cerca de la celda puso su mano en una de las paredes y esta empezó a escanear su mano, una vez terminada la puerta se abrió.

-Hola asesino, ¿Qué tal la escuela? ¿Mataste a alguien más?-dijo con malicia.

Lincoln ignoró lo que dijo.

-Aquí está la comida, también traje un refresco-le pasa al convicto una bolsa con comida y una lata de refresco.

-No tienes ideas de las ganas que tengo de escupirte esta comida en la cara-dijo con desprecio al albino. Pero después abre la bolsa y saca una pierna de pollo-lo haría si no fuera un pollo delicioso-dio un mordisco al pollo.

-Sí, el pollo de Arturo's es el mejor del mundo.

El niño encerrado siguió comiendo de su comido por lo que Lincoln se disponía a retirarse pero este se detuvo cuando su prisionero lo llama.

-Dime Loud, ¿"telefonito" tuvo una recaída cuando vio que en su escuelita no es su Osito Bubu? ¿O se olvidó de él y la muy zorra se fue en los brazos de un proxeneta?

Lincoln detuvo su caminar, en verdad detestaba que hablara así de su hermana aun cuando está destrozada pero no le quiere dar la satisfacción de hacerle saber que le afecta el veneno que escupe. No obstante encontró una manera de ponerlo en su lugar.

-Sabes, estuve pensando en algo últimamente-se voltea para mirarle la cara al prisionero-siempre alardeas que eres el mejor que los demás y aprovechas para hundir a tus enemigos con tus palabras crueles-camina lentamente hacia la celda-pero me doy cuenta que eres solo de palabras. Alardeas que eres el mejor pero aquí estas encerrado en esta celda sin poder escapar-se detiene justo enfrente para mirar al chico que está sentado-Eres patético Thawne, no porque actúas como tal y también como un patán…sino porque te crees más de lo que eres o de lo que jamás serás. No eres nada.

Aquel que al parecer se llama Thawne se levanta rápidamente del suelo y golpea con fuerza la pared transparente justo donde esta Lincoln en un vano intento de romperla para callarlo a golpes. Le mira con fuego en sus ojos y habla.

-Grábate mis palabras Loud, un día cuando menos lo esperes voy a salir de aquí y asesinare lenta y dolorosamente a todas las malditas putas que tienes de hermanas y también a la maldita extranjera ilegal que tienes de novia, y cuando termine te partiré cada uno de tus hueso, cortare cada uno de tus nervios uno por uno y cuando ya no quede nada más por cortar o moler…te romperé el cuello.

A pesar de la tremenda imagen violenta que acaba de señalar el ¿niño? Lincoln no se inmuto por sus palabras.

-No dejare que eso pase. Te repito, estas encerrado en esta cárcel y no hay forma de escapar.

-Eso es lo que tú crees. Ambos sabemos que ningún sistema de seguridad es 100% seguro, todos tienen un defecto incluido este. Tarde o temprano lo hallare y en ese momento será tu fin.

-No le temo a tus amenazas.

-No es una amenaza…es una promesa.

-¡Tu no tocaras a ninguna de mis hermanas o a Ronnie Anne!

El niño se tomó un par de segundos para pensar, y luego respondió.

-Ya lo hice una vez, ¿Qué me detiene de hacerlo una segunda vez?-fue la respuesta contundente que formulo el chico del traje amarillo, después sonríe macabramente a Lincoln quien no encontraba como responder ante eso pues muy en el fondo sabe que no es seguro mantenerlo cautivo hasta el tiempo que sea necesario. Ya empezaba a sentir el miedo correr por sus venas por lo que se dio la media vuelta para retirarse del establecimiento. Al parecer el desgraciado le grito algunas cosas pero no le hizo caso, pues salió de aquel lugar rápidamente.

/

Lincoln entro a su casa y lo primero que pudo sentir fue que todavía carecía de esa chispa de alegría y caos que caracterizaba a la vivienda. Por instinto fue a la sala y se encontró con Lori sentada en el sofá, cubierta por unas sábanas y con un pañuelo en las manos. Vio que además tenía un rastro de lágrimas en la cara y su cabello era un desastre, su hermana no se encontraba bien.

-Lori, ¿Qué paso? ¿Alguien te molesto en la escuela?

Lori negó suavemente con la cabeza gacha.

-No. Yo molesté a alguien.

Lincoln quedo sorprendido por lo que había dicho y pidió más información al respecto. Lori le conto todo: Su tortura mental autoimpuesta por cada recuerdo que tenia de Bobby, lo que paso con Carol, como corrió avergonzada hasta encontrar un baño y encerrarse y lo que paso después.

-Me quede encerrada toda la siguiente hora, hasta que alguien quiso entrar y no se lo permití. Llamo al director de mi escuela, él llamo a mis padres y les dijo sobre lo que pasó, así que me dieron el resto de la semana libre para recuperarme.

Lincoln quedo entristecido por lo que le paso a su hermana, la que antes era un soporte para la familia ahora estaba derrumbada junto a un charco de lágrimas. Lagrimas que ahora mismo estaban saliendo de sus mejillas.

-Lori, en serio cierto lo de Bobby.

-Lo sé, pero no lloro por eso. Lloro porque Carol, a quien consideraba la peor persona del mundo, vino para consolarme y yo por poco le rompo la cara. Lloro porque me di cuenta que la peor persona del mundo resulto ser yo-Lori rompe en llanto una vez más y de forma automática Lincoln la abraza por la cintura para consolarla.

-Ya, ya Lori. Todo está bien, recuerda que tienes suerte de tener una amiga como Carol.

Lo que dijo su hermano le trajo confusión y su llanto se disminuyó lo suficiente para poder hablar.

-¿De que estas hablando? Carol y yo no somos amigas, o no lo éramos.

-Pero Lori, ¿Qué hay del incidente de las selfies que fue lo que las unió?

-¿incidente de selfies? Eso nunca paso, ¿de hablas?

Lincoln la suelta para mirarla a la cara.

-¿No son amigas?

Lori niega lentamente con la cabeza.

-Somos rivales. Y más aún desde que le gane en ser reina del baile escolar.

Lincoln quedo atónito por lo que acababa de oír, ¿ella ganó?

-¿Tú…ganaste?

-Sí, ¿no lo recuerdas?

-…No…digo si…digo, es solo que yo tampoco tuve un buen día y creo que estoy cansado. Será mejor que me acueste a descansar.

-Está bien.

Lincoln se levanta de su asiento y sube por las escaleras, a mitad de trayecto se detiene y gira su cabeza a la izquierda.

-Lori.

Esta le devuelve la mirada.

-Tienes que dejar de sufrir tanto por lo de Bobby, no fue tu culpa.

La mayor le sonríe complacida por la bondad del chico, quien al ver tal acción continua subiendo las escaleras.

-Sino mía-murmuro para sí mismo mientras terminaba de llegar al segundo piso.

/

-¡Lincoln ayúdame!

-¡Detrás de ti!

-¡Tú puedes, Vamos!

Escuchaba las voces dentro de su subconsciente, el muchacho estaba teniendo una pesadilla. Pero en vez de soñar en un monstruo que lo quiere atrapar, un señor que quiere despedazarlo o su familia dejando de quererlo estaba viviendo uno de los peores miedos que puede tener un ser humano…revivir el peor momento de su vida. Se movía constantemente de la cama, reflejando que estaba pasando por un mal momento.

-¡Cuidado!

-¡Qué esperas Loud! ¡Atrápame si puedes!

-¡Sal de ahí! ¡Es una trampa!

-Muy lento Loud

Empezaba a llorar, estaba llegando a la peor parte del sueño.

-Eres un fracaso, creíste poder detenerme pero no fue así. Nadie es mejor que yo y para probarlo…voy a acabar contigo.

Vio una mano amarilla con ciertas partes rojas que empezaba a vibrar y luego la misma mano baja con mucha velocidad. Luego por una fracción de segundo se muestra la imagen de Ronnie Anne acostada en el pasto pero con el suéter manchado de sangre y sus ojos carentes de vida, acompañado de un grito agudo.

Lincoln se despertó sobresaltado, se cubrió la boca con la mano para evitar despertar a sus hermanas y a sus padres. Estaba muy agitado, pudo sentir las mismas sensaciones que había sentido aquella vez como si las estuviera reviviendo y lo peor fue que vio las mismas horribles imágenes, las cuales le trajeron desesperación. Tenía que controlarse si quería mantener un perfil bajo con sus hermanas, no quería que ellas se involucraran y pasara lo mismo que la última vez…o algo peor. Se levantó de su cama, salió de su cuarto y bajo por las escaleras procurando hacer la mínima cantidad de sonido que sea posible en la casa Loud. Se dirigió a la cocina, abrió la nevera y se sirvió un vaso de agua para después beberlo, tratando de ver si esto lo ayudaba a calmar sus nervios y por suerte funcionó. Guardo el vaso y la jarra en la nevera y se propuso a retirarse.

-Saludos hermano mayor.

La voz de una de sus hermanas lo sobresalto tanto que casi pega la cabeza del techo. Creyó que se trataba de su hermana Lucy con su típica costumbre de asustar a la gente, pero resultó ser Lisa que traía su pijama.

-¡Por dios, Lisa! Si sigues así serás peor que Lucy.

-Lamento mucho si te cause algún inconveniente hermano mayor, solo quería saber la circunstancia por la que atraviesas que te motivo a interrumpir tu jornada de recarga de energía y te orillo a esta sección del hogar a estas horas de la madrugada.

Lincoln parpadeo dos veces en señal de no saber a qué se refería. Por su parte Lisa soltó un gruñido de fastidio.

-¿Por qué estas despierto tan tarde?

-Oh, es que tuve una pesadilla. ¿Y tú?

-Termine mis experimentos nocturnos así que vine a tomar un vaso de leche y luego a dormir.

-Bien, pero para la próxima no duermas tan tarde. Recuerda que necesitas descansar.

-Lo tomaré en cuenta-Lisa abrió la nevera y saco un vaso y un cartón de leche.

-No te preocupes Lincoln-se sienta en la mesa y se sirve el vaso-los sueños son los imágenes traídas por el subconsciente desde la memoria, reflejan sensaciones del ser humano pero lo más importante es que no son reales. Ergo tu pesadilla tampoco-al terminar tomo un trago de su vaso de leche.

-Para mí fue muy real-dijo Lincoln susurrando para evitar que Lisa lo oyese. Sin embargo esta no le tomo importancia pues era normal que un niño de 11 años crea que sus pesadillas sean reales. Giro su cabeza por detrás para ver a su hermano a la cara pero vio que a este le temblaba la mano derecha muy fuerte, es más parecía que estaba ¿vibrando?

-Ahh, Lincoln. ¿Te ocurre algo?

-¿Ah?-logra retoma el control de su mano-no, nada. Creo…creo que tome demasiado café y por eso lo de la mano, además de mi insomnio.

-¿Ok?

Al ver que su hermana empezaba a dudar de lo que dijo se vio obligado a retirarse, a pesar de la buena compañía que estaba teniendo con ella.

-Se hace tarde y ya estoy más tranquilo, creo que ya debería volver a la cama. Buenas noches.

Lincoln se va rápidamente a su cuarto, dejando a su hermana sin la oportunidad de despedirse. Luego de esto Lisa siguió bebiendo de su leche, lo que le había pasado al albino era muy raro pero no más raro que cierto detalle que se acaba de percatar.

-¿Desde cuándo él toma café?-dijo al recordar que él aborrecía el café.

N/A: Bueno, como pueden ver este capítulo tuvo más drama que el anterior pues ese era como un prólogo así que este se le pudiera considerar como el primer capítulo. Una cosa que quiero señalar es que muchos tienen la duda de que pasara, les diré que en ambos capítulos deje pistas por doquier tanto en algunos diálogos como en algunos escenarios para que más o menos vayan armando el rompecabezas pues este fic además de un drama será de misterio, o al menos hasta que se revele la verdad que será com capítulos del final. Y ahora el momento que todos esperaban, a contestar reviews.

eltioRob95: Súper, me alegra que te gustara. Me siento feliz que en el prólogo pude transmitir ese sentimiento de pérdida que tanto quería, estuve medio preocupado en un principio pues es la primera vez que trabajo en ello pero que bien que inicie con buen pie.

Marati2011: Si, me dolió hasta a mí que falleciera pero era necesario ya verás por qué.

Charly888: A ti ya te conteste en PM, pero de todos modos gracias por comentar.

J0nas Nagera: Súper, me alegro que te gustara. Mi intención si era jugar con la perspectiva del lector para que creyera que se trataba del funeral de Lincoln, ya sabes para generar algo de sorpresa y debo decir que no fue fácil pero si divertido.

El recluso si es el niño de "asesino de cereal", no le veo el sentido de ocultarlo. Las preguntas se contestaran más adelante, pero si relees los primeros 2 capítulos con más atención notaras ciertos detalles que te darán pistas. Buena suerte resolviendo el misterio, que espero que su resolución te impresione como es mi intención. Saludos.

Muchas gracias a esos 4 que dejaron review, a los 2 que le dieron follow y al único Hasta Ahora que le ha dado fav. Pero sobre todo gracias también a esas personas que se pasaron por acá y les dio pena comentar XD. Nos leemos en la próxima, adiós.