Disclaimer : Naruto y todo su mundo no me pertenecen , sino al genialisimo Masashi Kishimoto

Advertencia: Para efectos del fic modifique un poco las personalidades de los personajes.

Disfruten del capitulo, nos vemos abajo!


Capítulo 2: La señora perlita

-¡Oh te compré un café pero no sabía que tenías uno!- la suave voz de Hinata la despertó del apacible sueño mental que tenía en uno de los tantos asientos de la universidad.

-No, en serio, necesito el tuyo- recibió el café de la pelimorada mientras tomaba de ambos. La verdad, es que había dormido aproximadamente una hora y su cerebro no asimilaba el examen que tendría en pocos minutos. Con suerte se pudo vestir esa mañana.

-¡Perdón por no ir a la pelea de ayer! Y te felicito, ¡sabía que ganarías!- la Hyuga bajó la cabeza con tristeza. Hinata siempre iba a apoyar a su amiga para las peleas, pero esta vez había sido imposible, ya que necesitaba sacar una excelente nota o sino tendría problemas-de verdad yo quería ir pero...

-¡Hey! Tranquila, no sé porque te disculpas tanto, yo también hubiera hecho lo mismo- Sakura entrecerró los ojos tratando de no molestarse más con su amiga, la quería mucho, pero a veces era demasiado sorprendente que alguien pudiera ser tan tierno y dulce.

Hinata se sentó al lado de la pelirrosa sacando un enorme libro de su bolso y se dispuso a repasar uno de los tantos capítulos que entraban en el examen de patología. Mientras leía suspiraba casi al borde la desesperación, aunque su actitud seguía siendo tan tierna y amable, como siempre.

Hyuga Hinata, es miembro de una larga familia de doctores reconocidos, por lo tanto, realmente exigentes, al punto que siempre le inculcaban el asunto del orgullo familiar y que no era hija legítima de su padre debido a que no había ingresado a la alma mater por excelencia de los Hyuga, la Universidad del País del Fuego. Logrando así que Hinata fuera tímida, asustadiza y solitaria, abriéndose solamente con Sakura e Ino, con las que se hizo amigas durante la primera semana de clases. El único apoyo que tenía fuera de su círculo de amigas era de su hermano mayor, Neji, pero lamentablemente él fue seleccionado para estudiar medicina en la mejor universidad del país y tuvo que trasladarse a otra ciudad, dejando a la morena a merced de los comentarios desdeñosos de sus padres y tíos.

-¡Mierda, reprobaré!- chilló Sakura completamente estresada después de tomarse ambos cafés- reprobaré, me expulsarán y viviré bajo un puente porque nadie querrá contratarme para nada. ¡Examen de mierda, carrera de mierda, todo es una mierda!

-Sakura no seas derrotista. Siempre tienes notas sobre la media del curso, ahora no será diferente. Además, si va a mal en este examen tienes otro para recuperar- Hinata regañó levemente a su amiga sin quitar el dulce tono de su voz- ¿tomaste desayuno? - preguntó.

Hinata suspiró al ver como la Haruno negaba con ojos llorosos. La verdad es que Sakura siempre andaba de mal humor, pero especialmente cuando no tomaba desayuno o no había dormido nada.

-Toma- la de morena le tendió amablemente un dulce para que masticara. Rió levemente al ver como Sakura lo tomaba como si fuera la solución a todos sus problemas y lo devoraba como si fuera lo único había comido desde hace ya muchos años.

El salón quedó en absoluto silencio en cuanto entró el examinador. Sakura le hizo un gesto a Ino, quién se sentó unos puestos alejados de las chicas. Todos nerviosos y con aspecto casi de funeral comenzaron a contestar el temido examen.

Comenzaba así una semana muy difícil.


-El examen estuvo tan fácil, no sé porque exageraban diciéndonos que sería un infierno - dijo la Yamanka sentándose en la mesa del casino de la universidad mientras miraba como sus amigas tenían el aspecto de haber salido de una guerra- por cierto, perdón por no ir a la pelea de ayer -le dijo a Sakura mientras acomodaba su bello cabello rubio.

-Quiero golpearte en la cara- Sakura miró matadoramente a su amiga- ¡cómo puedes decir que fue fácil! Si no tuviera tanto sueño y flojera, te juro que lo haría, te golpearía en la cara.

- Uy si, que amenazante, ¡qué miedo me das!- Ino sacó su celular mientras para responder sus últimos mensajes mientras se reía de lo poco amenazadora que se veía la Haruno.

-No, en serio, a ¿cuántas vírgenes tuviste que sacrificar para poder decir que te fue bien en el examen ? - dijo Sakura mordazmente mientras le robaba comida a Hinata.

Hinata se reía como sus amigas discutían por la actitud de la rubia. Definitivamente esas dos le alegraban el día a cualquiera.

-Sakura me contó que anoche no llegaste al departamento- Hinata le sonrió a Sakura sin que Ino se diera cuenta. Era hora de molestar a la rubia.

-Apuesto que se estuvo tirando a Usui Sai- Sakura puso cara de adolescente enamorada solo para molestar a la rubia- ahora prefiere pasar tiempo con su noviecito en vez de ayudar a su dulce amiga a estudiar para sus exámenes.

-¿Dulce amiga? ¿tú?- Ino levantó una ceja dudosa- además sabes que con Sai kun no es así- dijo entre susurros intentando no llamar la atención de todos los estudiantes que se encontraban a su alrededor. No quería que nadie se enterara de su relación- lo de nosotros es "fácil y rápido" nada de hablar. Solo para liberar tensiones.

-¿Y ya le dices Sai kun? ¿tantas confianzas se tienen? - preguntó inocentemente Hinata - yo pensaba que era algo "fácil y rápido"- la morena terminó riéndose de Ino, se notaba a leguas que la rubia estaba completamente enamorada del ayudante de Patología solo que ella no lo aceptaba o aún no se daba cuenta.

-¿Viste?, hasta Hinata se da cuenta de que te gusta. No te sirve tener un sexfriend, tienes el corazón en la vagina- la pelirrosada levantó los hombros como si hablara del tiempo.

Ino Yamanaka frunció el ceño cambiando rotundamente la expresión de hiperactividad que tenía siempre, lo sorprendente es que seguía pareciendo una muñeca de porcelana. Ella había entrado a la facultad de medicina gracias a una beca que obtuvo gracias a ser porrista en el instituto, lo cual le perjudico un poco porque todos creían era la típica rubia estereotipo de las películas estadounidenses, a veces era insólito, las personas se creaban una imagen errónea de ella pensando que era estúpida y engreída, siendo todo lo contrario.

Ino y Sakura vivían un pequeño departamento junto a Sakura, cerca de la universidad. Ambas jóvenes se repartían los gastos comunes, ya que, como no eran de la ciudad les convenía en sobremanera vivir juntas. Aunque lamentablemente Sakura siempre tenía problemas de dinero, porque sus padres no tenían la mejor situación económica, y la pelirrosa era demasiado orgullosa para dejar que Ino pagara por sus gastos o dejar que Hinata la ayudara cuando tenía problemas.

Las tres amigas se equilibraban perfectamente, Sakura gruñona y estresada por los estudios, Hinata tímida y maternal e Ino relajada y hermosa.

-Debemos irnos ya al hospital- Ino miró la hora mientras Hinata asentía. Hoy era el día de prácticas en el hospital y por nada en el mundo debían llegar tarde.

-¿Quién la despierta?- Ino indicó a Sakura quién estaba durmiendo tranquilamente sobre la mesa. Siempre era muy común ver a la Haruno durmiendo en algún lugar de la universidad durante los tiempos libres.

-Yo lo hago- la pelimorada movió lentamente a Sakura para despertarle- debemos ir al hospital- susurró la Hyuga al ver como su amiga abría los ojos.

Sakura se limpió la baba que corría por su boca en cuanto despertó y siguió a sus amigas en silencio, pensando que quizás podría seguir durmiendo en el camino hasta que llegaran al hospital.


Naruto y Suigetsu miraron a Sasuke como si le hubiera salido una tercera cabeza.

-En serio, me he enamorado- el pelinegro hablaba como si tuviera una revelación divina- ¡necesito saber todo sobre ella!

-En verdad, algo te pasó cuando ella te cayó encima- Naruto habló como si fuera psicólogo- ¡no te puedes enamorar si apenas la conoces!

-¡Necesito saber dónde está!- gritó esta vez Sasuke ignorando a su amigo- ¡Quiero salir con ella!

-Bueno solo debes buscar Haruno Sakura en Facebook y de seguro averiguaras algo de ella - respondió Suigetsu riéndose entre dientes. Era imposible que Sasuke hiciera algo tan loco por una chica.

-¡Buena idea!- dijo Sasuke sacando su laptop e ingresando el nombre de la chica en Facebook - ¡Aquí está! –

Suigetsu y Naruto se acercaron para ver el perfil de la chica.

Sakura tenía toda su información en privado.

-¡Tengo que agregarla como amiga!- Sasuke casi apretó la opción de "agregar amigo"

-¡No se te ocurra hacer eso!- gritó Naruto quitándole la laptopal Uchiha mientras el albino acertaba con la cabeza- ¡primero háblale de frente, después la agregas!

-Después de todo no se puede forzar al amor - Suigetsu colocó una voz en extremo melosa- primero la conoces, la miras fijamente, le indicas el baño más cercano y se van a follar como animales en celo-

-Mierda Suigetsu todo era perfecto, hasta que dijiste "la miras fijamente" - Naruto rio ante las ocurrencias de su amigo.

-Hmp, idiotas -Sasuke frunció el ceño, quizás sus amigos eran unos idiotas, pero tenían razón. No podía agregarla sin antes haber hablado con ella por lo menos una vez - ¿Entonces cómo puedo obtener información de ella?-

-Bueno es simple- Naruto colocó voz de detective- podríamos ir a los registros académicos y pedir su ficha básica de estudiante y así tenemos algunos datos de ella. Por ejemplo, saber que estudia.


-¡Tu auto luce como nuevo Ino!- dijo Sakura con ironía, silbando por lo bajo mirando el auto de su amiga.

Ino tenía un auto blanco, al que de cariño le llamaba "señora perlita". Había sido un regalo de sus padres para cuando cumplió 18 años y se lo compraron de segunda mano, entonces a sus 23 años el auto era un completo desastre. La "señora perlita" tenía la pintura desgastada y muchos vestigios de accidentes porque lamentablemente Ino era la peor conductora y siempre chocaba con postes de electricidad o con otros autos. La Yamanaka era un peligro al volante.

-¡Qué te pasa!, la señora perlita cada día está mejor - le dio una pequeña patada a la puerta delantera- van a tener que entrar por aquí porque las puertas de atrás dejaron de funcionar.

-Deberías venderlo Ino, está bien que te aferres a tu auto- comenzó a hablar la ojiperla intentando convencer a la rubia- pero...

-¡Pero nada!- la chica calló inmediatamente a Hinata - ¡no se atrevan a insultar a Perlita que puede escuchar y después de no quiere andar!.

La Haruno solo maldijo por lo bajo mientras tenía el leve presentimiento de que algo malo pasaría. Dormir durante el viaje no era una buena opción.


-¡Ten cuidado al cruzar la calle!- gritó Suigetsu al ver como Sasuke corría hacia el edificio de registro académico de la universidad.

-Déjalo, quizás lo atropellan y se le recomponen las neuronas - dijo Naruto riéndose a su anchas viendo como su amigo corría como un niño pequeño atrás de un dulce.

Ambos jóvenes comenzaron a reír fuertemente pero sus risas se vieron opacadas al ver como un antiguo y blanco automóvil atropellaba a su amigo haciendo cayera unos metros más adelante.


-¡Mierda lo atropellaste!-gritó Sakura al sentir como Ino frenaba bruscamente cuando un joven de su edad cruzó la calle impulsivamente - ¡sabía que este cacharro era peligroso!.

-¡No insultes a mí perlita! ¡él se cruzó y no pude frenar!- gritó de vuelta la rubia completamente alterada viendo como los amigos del atropellado las miraban fijamente.

-¡Mejor bajémonos!- dijo Hinata un poco más tranquila que sus amigas bajándose del auto- ¡quizás podemos ayudar en algo!

Sasuke yacía en el suelo intentando pararse, agradeciendo a todas las deidades posibles que el auto que lo atropelló no hubiera ido tan fuerte. Se incorporó lentamente escuchando a su alrededor el escándalo que mantenía quizás la dueña del auto.

-¡Por favor no nos denuncien! , haremos cualquier cosa, soy demasiado hermosa como para ir a la cárcel - chillaba una rubia rogándole a Suigetsu mientras hacía un escándalo digno de Hollywood.

-¿Estás bien idiota?, ¿cómo se ocurre cruzar la calle mientras los autos circulan? -El Uchiha sintió como unas suaves manos tomaban su muñeca le medían el pulso. Levantó la cabeza para mirar a la chica que lo ayudaba y quedó completamente sorprendido. Era ella. Era Haruno Sakura.

-Estoy bien ahora que te he visto- dijo antes de caer desmayado en los brazos de la pelirrosa.

-¡Hay que llevarlo al hospital!- gritó Naruto cargando a Sasuke con la ayuda de Suigetsu hacia la "señora perlita"

Porque quizás un brazo fracturado y un par moretones iban a valer la pena…


DIOS MIO! ESTOY TAN EMOCIONADAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! JAMÁS DE LOS JAMASES PENSÉ QUE LES GUSTARÍA ESTE FIC! estoy muy emocionada por sus bellos reviews que me dejaron!

ahora que soy un elfo libre espero poder actualizar más rápido los capitulos, porque lo tengo organizado en mi cabecita y solo me falta escribir!

de verdad muchas , pero muchas gracias por todo :D y espero ver sus comentarios de este capitulo, saber que les pareció y cuales son sus consejos e ideas, son muy importantes para mi.

Les invito a leer otro fic que estoy escribiendo, se llama el ocaso de la hoja, es un poco diferente a este y se trata sobre sarada (AP 3) ojala les guste ese también!

nos vemos, espero que la próxima semana con un nuevo capitulo!

:D