Buenas a todos los users de . Hacia mucho tiempo que no escribia, habia dejado este agradable hobby por cuestiones personales, pero lo he retomado con esta historia que espero sea de su total agrado. Como notaran es una version alterna de la historia que todos conocemos, por ende habra cierto OC en los personajes, pero sera debidamente justificado con el transcurrir de la historia. No habra harem, no es de mi gusto hacer ese tipo de historias. Quiza si halla alguna pareja pero no creo tratar alguna pareja oficial del manga, sera diferente por asi decirlo. Sin mas, espero que lo disfruten. Saludos a todos.

Disclaimer: Los personajes de Naruto son obra y propiedad de Masashi Kishimoto.

El contenido de esta obra es totalmente ficticio, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Capítulo 01.

Uzushio.

Habían pasado algunos días después de que Minato y compañía abandonaron a Konoha. El consejo se enteró por Danzou y reclamaron fuertemente a Hiruzen quien volvió a tomar el puesto de Hokage para encargarse de la aldea por segunda vez. Los viejos del consejo temían por la seguridad de Konoha, habían perdido un gran poder militar, ni siquiera podían darse el lujo de enviar a los ANBU a perseguir a los traidores, eso diezmaría aún más la seguridad de la aldea. Enojados, frustrados y furiosos solo se tragaron la cólera de no hacer nada para regresarlos a donde pertenecían.

Varios días más tarde, Hiruzen dio la noticia de los acontecimientos por petición explicita del consejo. Todos los habitantes estaban desconcertados, su salvador los había abandonado y no solo eso, se había llevado consigo a un clan poderoso y la mitad de otro. La gente estaba furiosa, olvidaron que Minato los había salvado y simplemente le odiaron. Toda la gente pidió a gritos que su rostro fuera borrado del Monte Hokage, argumentaban que no merecía ese honor.

Hiruzen intento hacerles entrar en razón, pero no fue posible. El consejo prefirió evitar una sublevación de los habitantes y de los ninjas inconformes, por lo cual acepto la petición de sus habitantes ante la tristeza de Hiruzen y de aquellos ninjas que no consideraban a Minato como traidor.

Trece años pasaron desde esos eventos y ahora Konoha recuperada se prepara para recibir los exámenes chunnin en conjunto con otras aldeas…

A varios kilómetros de la aldea de Konoha, fuera de los límites del País del Fuego, frente a sus costas, algunos kilómetros mar adentro, una imponente isla logra visualizarse. La antigua isla del País del Remolino que durante las guerras pasadas fue sede de la Aldea de Uzushio, pero que desafortunadamente fue destruida y sus habitantes se dispersaron por el mundo. Ahora esa isla estaba habitada nuevamente y prosperaba. La isla albergaba muchos pueblos pesqueros en la costa, gente que aprovechaba las generosidades de la madre naturaleza y vivían de ella. Alejados de la costa, isla adentro había mas pueblos pequeños y justo en el centro de la isla una aldea se ubicaba… Uzushio.

Hace apenas un año, la aldea de Uzushio resurgió de entre las cenizas, mucho más grande que en el pasado y al parecer con gran parte de sus habitantes retornando a sus raíces. Había un nuevo Uzukage que se había empeñado en reconstruir su país y darles un lugar de nuevo a todos sus compatriotas. Muchas aldeas no lo tomaron con alegría, pues temían que su reconstrucción fuese con objetivos distintos a la paz. Ninguna aldea tenía información sobre Uzushio, no sabían la capacidad ninja con la que contaba, sus efectivos y su poder destructivo, ni siquiera sabían quién la había hecho resurgir. Todos esos temores existían en todas las aldeas, donde ya de por si las relaciones diplomáticas pendían de un hilo y en cualquier momento podría estallar una guerra entre ellos. Sin embargo, la aparición de Uzushio en el mapa diplomático hizo que las grandes aldeas olvidaran sus conflictos y se enfocaran en uno solo, un objetivo en conjunto: Uzushio. Lo hicieron como en tiempos de guerra, usaron espías para obtener la información, pero fue en vano, no obtuvieron información y ninguno de ellos regreso.

Los más drásticos pensaron en invadir la isla y destruir la supuesta amenaza, pero no obtuvieron la aprobación, entonces una mejor idea se les ocurrió. Los exámenes chunnin organizados por tres naciones estaban a la vuelta de la esquina, invitarlos seria la excusa perfecta para conocerlos. Konoha fue la elegida para enviarles la invitación y así lo hicieron. No esperaban recibir respuesta, pero lo hicieron en el menor tiempo posible. Uzushio enviaría a un solo equipo de ninjas para participar en los exámenes chunnin. Y el mismo Uzukage estaría presente en la fase final de los exámenes. La atención se volcó toda sobre Konoha, los exámenes se volverían más interesantes con la presencia del líder de la nueva aldea…

La tarde caía sobre la ciudad de Konoha. Los pintorescos paisajes y combinación de colores sobre el cielo hacían llamativa esa esplendida tarde. Los últimos rayos de sol bañaban los edificios y casas de la aldea del País del Fuego, en la entrada principal dos sujetos con rostro aburrido recibían y registraban a todos los visitantes a la aldea. Los exámenes chunnin empezaban al día siguiente, tenían que recibir y guiar a los equipos gennin de las aldeas participantes a las casas donde Konoha los hospedaría. Esos dos vigilantes se mantenían en la entrada esperando al último equipo, el equipo que Uzushio enviaría para participar en los exámenes chunnin.

—Parece que ellos ya no vendrán —suspiro uno de los vigilantes, mientras tomaba las hojas de registro—. Vámonos, tenemos que entregar esto al Hokage —señalo, pero su compañero solo tenía su mirada fija hacia el paraje de la entrada hacia el bosque—. Oye, te estoy hablando —recrimino a su compañero, pero al verlo así, el también observo hacia el lugar.

Cuatro siluetas se observaban sobre el camino, recorriéndolo tranquilamente y con unas túnicas blancas. Una de ellas era más alta que la otra, las otras tres de la misma estatura. Los vigilantes no podían ver el rostro, la túnica y el atardecer les proporcionaba cierta sombra que cubría gran parte de su rostro y solo dejaba visible su boca. Tras algunos minutos aquellos extraños llegaron a la entrada, el mayor de ellos se descubrió el rostro…

—El equipo de Uzushio ha llegado, Izumo, Kotetsu —saludo aquel sujeto con alegría y aquellos dos vigilantes se sorprendían.

—¿Nos conoces? —Inquirió uno de los vigilantes con una peculiar venda atravesando su rostro casi a la mitad, Kotetsu.

—¿Kakashi? —Pregunto el segundo vigilante, quitando su cabello para dejar descubierto su ojo derecho.

—Así es —respondió aquel shinobi de Uzushio.

Su cabellera plateada alborotada, su característica mascara que protegía de su boca hasta su cuello dejando libres sus ojos, era algo que ninguno de sus compañeros más cercanos olvidaría. Tanto Izumo como Kotetsu estaban sorprendidos, no imaginaban que Kakashi regresaría a la aldea y menos como shinobi de la nueva aldea de Uzushio.

—Es toda una sorpresa —menciono Kotetsu mientras anotaba en el registro el nombre de Kakashi—. No te veíamos desde que decidiste irte de la aldea —señalo y observo a las tres figuras restantes—. El nombre de tus alumnos —pidió y Kakashi volteo a verlos con tranquilidad.

Las tres siluetas se descubrieron el rostro al tiempo de que cada uno decía su nombre. El primero de ellos, un chico de cabellera castaña larga, piel clara y ojos perlados sin aparente pupila en su interior.

—Hyuuga Neji —hablo con tranquilidad sorprendiendo a Izumo y Kotetsu por el apellido del chico.

El segundo chico de piel clara, cabello y ojos oscuros se quitaba la parte de la túnica que cubría su rostro.

—Uchiha Sasuke. —La sorpresa aumento en ambos vigilantes al escuchar el apellido y ver que el chico se parecía demasiado a el prodigio Uchiha que lograron conocer por poco tiempo.

Y el tercero de ellos, de manera extravagante se quitó toda la túnica lanzándola al aire. Su cabellera rubia en punta ondeo con el viento, su piel clara y sus ojos azules brillaron con cierta intensidad.

—¡Uzumaki Naruto! —Vocifero el chico llamando la atención de los vigilantes y de la gente cercana por su extraña presentación, pero un golpe en seco de Kakashi sobre la cabeza de Naruto calmo su ímpetu.

—Lo siento, es un poco… —Pensó las palabras antes de decirlas.

—Es un idiota y a veces da vergüenza —completo Sasuke suspirando con decepción y Neji solo movía su cabeza en señal de afirmación.

—Eso dolió, Kakashi nii-san… —Recibió otro golpe en la cabeza.

—¡Sensei! —Profirió mientras Naruto se tallaba la cabeza por el dolor provocado.

Mientras Naruto intentaba reclamar, Neji aprovecho la oportunidad para golpearlo y dejarlo inconsciente.

—Lamento el show. —Kakashi se disculpó con todos los curiosos que observaban el raro encuentro.

—No te preocupes —dijo Izumo con tranquilidad—. Un compañero vendrá por ustedes y los llevara al lugar donde se quedarán —menciono, mientras Kakashi agradecía brevemente y volteaba a ver a Naruto inconsciente en el suelo.

—Sasuke, llévalo tú —ordeno Neji con tranquilidad.

—¿Ah? ¿Por qué yo? —Inquirió con molestia.

—Porque yo lo noquee —señalo manteniendo ese semblante tranquilo y relajado.

—Tch… —Sasuke solo se agacho a tomar una de las piernas de Naruto.

—Por aquí, por favor. —El ninja que los guiaría hacia su lugar de descanso había aparecido en una nube de humo y ahora se destinaba a guiarlos hacia ese lugar.

Kakashi se volvió a disculpar por todo el embrollo que habían visto y siguió al ninja, mientras Neji y Sasuke arrastrando a Naruto también le seguían.

Izumo y Kotetsu solo se rieron ante la situación, esperaban un grupo más serio y temible, pero resulto ser todo lo contrario. Sin embargo, el apellido de los tres chicos no era para tomarlo a la ligera, era algo serio y que tenían que reportar al Hokage de inmediato.

Mientras los dos sujetos se apresuraban a informar al Hokage de la situación, aquel equipo caminaba por las calles de Konoha guiados por el shinobi de Konoha y siendo observados con extrañeza por todos los habitantes que los veían pasar, y es que no era normal ver a dos chicos arrastrando a un tercero como si nada sucediera.

—Llamamos mucho la atención. —Neji volteaba a todos lados sintiendo la mirada fija de los habitantes—. Despertemos a Naruto, les parece extraño que lo estemos arrastrando —señalo y tanto su sensei como su compañero de equipo se detuvieron.

Pero para su sorpresa, el cuerpo de Naruto se convirtió en humo blanco causando el enojo en Sasuke mientras que Neji lo ubico con sus ojos en lo alto de un poste de luz.

—¡Sorprendente! ¡Es gigantesca! —Coloco su mano sobre su frente para tratar de observar hasta donde eran los límites de la aldea.

El cielo oscuro y las primeras estrellas ya se dibujaban sobre Konoha que junto con las luces tenues de la villa le regalaban a Naruto un pintoresco paisaje.

—¡Oye, Naruto! ¡Baja de allí! —Pedía su sensei, el hombre de cabello plateado y mascara.

El rubio obedeció, visualizo al shinobi con una mueca de molestia y prefirió no causarle más problemas. Al bajar, recibió un golpe en la cabeza de parte de Sasuke.

—¡¿Y eso porque fue?! —Reclamo el chico rubio sobándose la cabeza.

—¿Desde hace cuánto estaba cargando a tu clon? —Pregunto molesto y Naruto se limitó a no verlo y simular que silbaba para ignorarlo generando más enojo en el azabache—. ¡Oye, Idiota! ¡No me ignores! —Reclamo fuertemente sin obtener respuesta alguna.

Y así continuaron el camino hacia el lugar donde se quedarían, mientras que Kakashi se disculpaba con el shinobi de Konoha por el show de sus alumnos.

A los pies del Monte Hokage, en una parte de la Mansión Hokage, específicamente en la oficina Hokage, aquella oficina redonda con un escritorio cercano a los ventanales que cubrían casi en su totalidad la circunferencia de la misma y algunos muebles para acomodar todo el papeleo que pasaba por esa habitación, de esa oficina salían los dos vigilantes después de haber entregado el reporte de entrada a la aldea y de haber informado lo que sucedió con el equipo de Uzushio.

—Uzumaki, Uchiha y Hyuuga —suspiro el anciano Hokage tallándose las sienes.

Su pensar fue interrumpido al abrirse la puerta de la oficina sin previo aviso. El viejo Danzou, jefe de la Raíz ANBU había llegado y Hiruzen sabía cuál era el asunto a discutir con él.

—Los enviados de Uzushio han llegado a la aldea —pronuncio con seriedad—. Los herederos de los clanes Uzumaki, Uchiha y Hyuuga, guiados por el hijo del Colmillo Blanco —agrego con un toque de molestia en sus palabras.

—Ya lo sé, Danzou —respondió Hiruzen con tranquilidad.

—Si ya lo sabes, ¿Qué es lo que esperas? —Golpeo el suelo con fuerza con su bastón.

—¿Qué quieres decir? —Hiruzen ya imaginaba que es a lo que se refería.

—Son los hijos de los traidores, debes apresarlos y que ellos paguen el castigo que era para sus padres. —Danzou aun guardaba ese rencor contra ellos—. ¿Ya olvidaste el pequeño conflicto con Kumo?

—Eso no fue culpa de ellos, fueron otras circunstancias. —Hiruzen se mantenía tranquilo a pesar de todo.

—Uno de ellos es el jinchuriki del Kyuubi, nuestra arma. —Esas palabras hicieron enfadar a Hiruzen.

—¡¿Qué demonios estas diciendo?!

—Lo que has escuchado Hiruzen, ese chiquillo es el arma que nunca debió de haber salido de la aldea, la recuperaremos y ninguna otra aldea se atreverá a amenazarnos —dijo seguro de sí mismo el anciano Danzou sin importarle la palpable furia de Hiruzen.

—Ni Kushina, ni su hijo eran armas para usar en contra de otras aldeas —reclamaba Danzou—. Y tampoco son propiedades de la aldea.

—El Primer Hokage trajo aquí al Kyuubi, lo hizo nuestra arma para defendernos de las amenazas externas, se fue muchos años y sufrimos el desequilibrio de poder, ahora ha vuelto a nosotros, es nuestro deber mantenerla aquí y no permitir que se vaya nunca —señalo—. Enviare a mis mejores hombres por los cuatro de Uzushio, no importa lo que digas.

—No te lo permitiré. —Hiruzen estaba molesto y se interpuso en el camino de Danzou—. No saldrás de aquí y no darás esa orden —amenazo.

—Es demasiado tarde, mis hombres están en camino. —La mirada de Danzou era altanera y llena de satisfacción, se había adelantado a Hiruzen.

—¡Estás pasando sobre mi autoridad! —Hiruzen estaba a punto de estallar.

—Tu autoridad ha sido endeble desde hace trece años, yo reparare el error que cometiste. —El viejo se mostraba sonriente.

—No si yo acabo con tus hombres. —El anciano se deshacía de sus ropajes de Hokage y se dirigía hacia la puerta para salir a la aldea.

—Detente Hiruzen —La voz de uno de sus consejeros se hizo presente, Homura estaba en la puerta por la que Hiruzen saldría—. Nosotros le hemos dado la autoridad a Danzou, recuperara al Jinchuriki y capturara a los hijos de los traidores —menciono el viejo de lentes.

—Pero eso…

—La decisión ha sido tomada, Hiruzen, no puedes hacer nada, la operación ya se está llevando a cabo —señalo la anciana Koharu—. Deja que Raíz se haga cargo de tu error, si insistes en ayudarles, los tres te someteremos. —Los dos del Consejo y Danzou se ponían en posición ofensiva esperando algún movimiento del anciano Hokage.

—Espero que sus acciones no desencadenen una guerra contra Uzushio —amenazo el viejo—. Una nación de la cual prácticamente no sabemos nada —añadió, pero ni así hizo retroceder a los tres ancianos.

Hiruzen regresaba a la silla de su escritorio para encender su pipa y fumar un poco para intentar tranquilizarse, sabiendo que en ese momento Raíz estaría atacando a unos inocentes por el capricho de unos ancianos decrépitos.