Voltron: Legendary Defender y todos sus personajes pertenecen a sus respectivos autores y son usados aquí con meros fines de entretenimiento.

Día 2 (flores) de la Keith Week, organizada por el grupo Sheith It de FB. Advertencia de insinuaciones Shiro/Keith. Espero les guste.


Centaurea cyanus.

Keith alzó una ceja al escuchar esas palabras, provenientes de la boca de Shiro, quien se encontraba sentado a su lado. Tenía un libro abierto frente a él mientras Keith reposaba la cabeza contra la pared, cansado de otro día de clases. Le urgía un buen baño y dormir, pero había preferido ir a la habitación de Shiro a hacerle una de sus habituales visitas. Le gustaba el lugar, más grande que el cuarto que le habían asignado y con la presencia del mayor que lo dejaba descansar a sus anchas en la cama mientras él se dedicaba a leer en un silencio que no incomodaba a ninguno de los dos. Era una rutina agradable.

—Ahora en un idioma que pueda entender, por favor —dijo Keith. Shiro estaba tan concentrado en su lectura que no se había percatado de lo dicho hasta escucharlo, por lo que le dedicó una avergonzada sonrisa.

—Aciano. Es bonita, ¿verdad? —preguntó, a la par que tendía el libro frente a él y le mostraba la imagen de una flor: el tallo era largo y fuerte, y los pétalos de un color azul intenso, tirándole a morado. Keith ladeó la cabeza con evidente confusión, eso antes de sonreír.

—Pensé que estabas más interesado en lo que hay afuera de la Tierra —respondió, divertido. Por algo estaban ahí, en Garrison, soñando con el momento en que la galaxia se abriese para recibirlos. Shiro apartó el libro y asintió.

—Claro. Pero admito que voy a extrañar algunas cosas cuando no esté aquí —dijo. El rostro de Keith se ensombreció un poco: ya sabía a lo que se refería el mayor, no en vano le había explicado de aquel proyecto que tenía junto a los Holt. Recuperó la compostura segundos después, esperando que el otro no se hubiese percatado de nada.

—Lo sé, pero todo eso es genial, Shiro. Me alegra que cumplas tu sueño.

Shiro asintió, sabía que el menor era sincero. Sin embargo, prefirió desviar el asunto porque sabía lo mucho que le afectaba.

—Las flores tienen su propio lenguaje, ¿sabes? O al menos este libro lo dice —contestó, con buen ánimo. El más joven esbozó una sonrisa.

—¿Sí? ¿Y qué quiere decir esa tal cyanus lo que sea?

Shiro se quedó repentinamente callado. Keith notó que un suave color rojizo cubría sus mejillas y se preocupó, ¿estaría enfermándose? Esperaba que no, porque lo que menos debía hacer era faltar a sus citas con los Holt. Apenas iba a decirle algo cuando el asiático lo miró fijo, con una sonrisa cálida en el rostro.

—Aciano. Lo sabrás después, si te interesa el tema —dijo, y no añadió más: retomó su lectura y Keith decidió no insistir.

Y la verdad es que a Keith jamás le interesaron las flores y su lenguaje, de haberlo hecho se habría dado cuenta de que todas tenían un significado especial. Como el aciano, que con sus pétalos abiertos farfullaba un secreto inconfesable: no me atrevo a decirte lo que siento.


Un día tarde argh, pero tuve examen y todo eso. Para este capítulo estuve leyendo un poco del lenguaje de las flores, y según esto: "el aciano es el mensajero de los sentimientos puros y delicados. También significa: "No me atrevo a confesarte mi amor", la flor perfecta para los tímidos." Y bueno, quería escribir algo de Shiro y Keith asdfghjkl, sentí que les quedaba bien esta flor. Por otra parte, argh, me cuesta mucho trabajo hacer las quinientas palabras exactas, so, los siguientes capítulos quizá sean más larguitos (no mucho lol)

En fin, espero les haya gustado y dejen comentarios. ¡Gracias por leer!