Enemigo en la puerta

Naruto despertó, ya que los rayos del sol golpeaba directamente al rostro del Uzumaki. Naruto se levantó de la cama para sentarse en ella, se masajeó la cabeza un poco, para después levantar su mirada y ver la chaos emerald en la mesita. Él las agarro y las miro de una forma casi penetrante. Él suspiro y apoyo la emerald en la cama, para después levantarse de la cama e irse a al baño.

Después de ducharse y, nuevamente, sentarse en la cama y cerró los ojos pensando en la situación en que estaba.

La emerald; los mobians y finalmente Kurama.

" - ¿Cachorro? -"pregunto Kurama, aunque su voz fuese gruesa mostraba preocupación.

"E-Estoy Bien, Kurama-sama" le respondió, acostándose nuevamente en la cama y miraba el techo de un amanera pensativa, como a su vez teniendo la emerald en su pecho.

"- ¿Cómo te encuentras? –" le pregunto nuevamente, aunque en el fondo podía escucharse una leve risa para después escuchar un fuerte golpe.

Naruto siguió mirando el techo, mirándolo de una manera pensativa, para después cerrar los ojos " – No lo sé – respondió no tan seguro en que responder – A-Ayer Descubrí quien soy en realidad…mi soledad – abrió los ojos y levantarse de la cama para sentarse.

Después de esas palabras, nadie le dijo nada, sabiendo que para Naruto, un pequeño niño de cinco años, teniendo respuestas de forma repentina de un solo día, para cualquiera sería muy doloroso, más para Naruto.

Se levantó de la cama y fue hacia la puerta para salir a caminar e ir a comer algo, solo el único lugar que, para su suerte, lo tratan como es.

Un pequeño niño humano.

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El ser de la capa estaba acercándose hacia las puertas de Konoha, viendo las grandes puertas como unos chunins custodiándola. Él giro su cabeza para ver como unos anbus saltaban hacia la dirección donde estuvo su batalla contra esas personas de la colina.

Cuando estaba al frente de la puerta, uno de los chunins lo paro poniéndose en medio entre él y la entrada de Konoha - ¿Qué quieres hacer en Konoha, extranjero? – le pregunto el chunin.

- Solo pasar el rato y, posiblemente, quedarme en Konoha – le respondió.

El chunin, un tanto incrédulo, levanto la ceja mirándolo un tanto sospechoso.

- Bien, pero primero quítate esa capucha – dijo el chunin y el ser asintió.

Puso sus manos en la capucha para después quitrasela de su cabeza. Cuando se lo quito, el chunin pudo ver que el ser era de color de pelo negro; ojos de color rojo, aunque se podía verse ligeramente brillosos; y una piel ligeramente pálida – Muy bien, puedes pasar – el chunin se apartó del camino y el ser camino hacia su objetivo.

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Naruto caminaba a través de las calles, sintiendo como si fuese otro día normal para él. Los adultos que estaban caminando a través de la zona lo miraban con temor como a su vez odió, hasta los ninjas que pasaban por esa zona lo miraban de la misma forma.

"- Estúpidos –" pudo escuchar como susurraba Tails.

Naruto seguía caminando hasta que, al frente suyo, estaba un restaurante llamado Ichiraku, un puesto de ramen que eran los únicos que lo aceptaban y no lo echaban a patadas. Cuando entro, pudo ver que estaba completamente vació, con la excepción de un hombre que estaba preparando unos platos en el fondo y una muchacha, por lo menos unos doce años, poniendo limpiando la barra. Ella levanto al escuchar los pasos de Naruto y ella puso una sonrisa - ¡Naruto-kun! – dijo alegremente la muchacha. La muchacha es de color blanco; ojos negros; cabello un poco largo de color castaño; y traía un vestido de color blanco que tenía un delantal azul oscuro y un pañuelo-que sujetaba su cabello-en su cabeza.

Naruto podía escuchar unos pasos detrás de la muchacha, que era un hombre mayor de piel morena; cabello grisáceo; algunas arrugas pequeñas al lado de sus dos ajos; y un kimono de cocina de color blanco - ¡Naruto-kun, bienvenido! – saludo el hombre, mientras veía como el pequeño niño se montaba en una de las sillas, que era la de su puesto preferido - ¿Lo de siempre? – pregunto, pero puso una sonrisa curiosa al verlo negar con la cabeza.

- ¿Hay algo más? – pregunto Naruto, mientras que el hombre se rascaba el cuello.

- B-Bueno, veraz/¡Aquí esta, Naruto-kun! – dijo alegremente la muchacha, interrumpiendo al hombre, dándole un plato de arroz con una parte de pescado y algunos vegetales.

- A-Arigatou, Ayame-ne – dijo Naruto, agarrando unos palillos y agarraba un poco la comida.

- No entiendo – dijo el hombre muy confundido ante lo que veía en sus ojos, mientras veía a Ayame acariciando la cabeza de Naruto mientras comía - ¿Desde cuándo come otra cosa que no sea ramen? – pregunto, pero su rostro se paralizo levemente ante la mirada un tanto agresiva de su hija.

- Le doy estas comidas para que él crezca ¿o prefieres cargarlo en tus hombros cuando tenga veinte? – pregunto un tanto sarcástica, haciendo reír un poco al hombre un tanto nervioso, ya que aunque su hija decía la verdad, no podía estar sorprendido de que ella le estuviese preparando una comida a su mejor cliente.

- Y ¿yo? – pregunto el hombre un tanto enojado, pero él retrocedió otra vez al ver una sonrisa BASTANTE amable de su hija – C-Creo que se me queman los videos – dijo rápidamente yendo a la cocina.

- ¿L-Le pasa algo? – pregunto levemente nervioso Naruto.

- Claro que no – dijo Ayame con una sonrisa, aun acariciándole su cabello – Solo sigue comiendo está sabrosa comida hecho por tu onee-san – dijo Ayame, sentándose al frente de él mientras lo veía comer su comida.

Cuando Naruto termino, un hombre de capa entro en el restaurante y la actitud que tenía Ayame y Teuchi, aunque felices, pusieron una actitud un poco más sería. El hombre, sin decir nada, se sentó a unas sillas al lado derecho de Naruto. Él agarro un menú.

Naruto vio al hombre de la capa, ya que se sentía, en cierta manera, vigilado por este, como su estuviese vigilado "- Que extraño –" pudo escuchar a Shadow hablar.

" - ¿Qué cosa? – " pregunto Sonic muy curioso.

" – No lo sé, solo sé que esta sensación es…extraña, pero ¿Cómo es posible sentirlo? – " pregunto Shadow un tanto confundido.

" – Es muy simple – " comentó Kurama " – Estás unido a Naruto, y ya que estamos en el mismo cuerpo puedes sentir algunas cosas que Naruto puede o no sentir "

" - ¿No sentir? – " pregunto Amy curiosa.

" – Es muy simple , ya que vosotros tienen algunas capacidades especiales que yo o Naruto no tienen. Ahora que lo hemos resuelto ¿Qué sientes de ese sujeto? – " pregunto Kurama bastante curioso.

" – Es cierto, ya que no conozco a nada de ese ser…¡Espera, como lo sabes! – " grito Sonic muy preocupado.

" – No lo sé – " respondió Shadow, sin prestarle el grito que hizo Sonic " – Es solo que me hace…familiar de alguna forma – "

- ¿Quieres algo, señor? – pregunto Teuchi al hombre, ya que estaba leyendo el menú pero no estaba pidiendo nada, ni siquiera algo para beber.

El hombre levanto la cara para, según Teuchi, mirarlo al rostro – Hai – dijo de una forma un tanto seca – Quiero este ramen de cerdo – pidió y Teuchi, sin decir nada, asintió y se retiró a la cocina.

El ser giro su cabeza levemente hacia Naruto, que este se tensó ante la mirada del hombre de la capa ya que después el jovencito giro su cabeza para verlo y vio que, según lo que veía, era unos ojos de color rojo que brillaban de una forma un tanto sospechosa, como si estuviese analizándolo de alguna u otra forma.

- ¿Pasa algo? – pregunto Ayame un tanto preocupada ante lo que veía, ya que Naruto tenía un tanto vigilado al señor por alguna extraña razón.

- N-No, claro que no – dijo rápidamente Naruto, apartando su mirada al señor para ver a Ayame. Después de verla suspirar aliviada, volvió a mirar al hombre y este no le seguía mirándolo, más bien estaba comiendo el ramen de una forma calmada y tranquila.

" – Naruto ¿pasa algo? Te note bastante nervioso – " pregunto Kurama, no sabiendo lo que paso hace segundos atrás.

En vez de responder, siguió comiendo, hace dudar bastante al gran kitsune de su cabeza. Naruto pudo sentir como él suspiraba para después sentir una leve sensación en su cabeza. Agito, de forma leve, su cabeza y siguió comiendo su almuerzo.

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- ¿Estás seguro que no nos escuchara? – pregunto Blaze al gran kitsune.

- Exactamente – dijo Silver, para después Blaze mirase a Silver entre enojada y curiosa – De alguna forma, Kurama corto la conexión entre nosotros a Naruto ¿verdad? – pregunto, haciendo mirar a todos a Kurama.

- Exactamente – respondió Kurama ante la pregunta de Silver.

- ¿Por qué lo hiciste? – pregunto Tails muy curioso ante lo que hizo Kurama.

- Es una cosa que, hasta el momento, tengo que dejárselo como de sorpresa.

- ¿Sorpresa? – pregunto Shadow interesado ante esa sorpresa que quería hacerle al jovencito.

- Un lugar seguro donde descansar y entrenar.

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Después de que Naruto terminase de almorzar, él se despidió de las únicas personas que lo miraban como un ser humano y no como el "Demonio" que tenía en su interior. Él camino hacia una zona donde, Kurama, le estaba guiándole hacia una sorpresa-aunque él no lo sabía-hacia un destino que él no conocía, aunque no del todo. Siguió caminando hasta subir donde estaban los rostros de los cuatros Kages que fueron líderes de la aldea.

Después de pasar por esa zona turística, o en este caso, ex turística, ya que fue una zona abandona donde la gente de Konoha venía antes para ver la vista y, en cierto punto, ver más de cerca a los rostros de los kages, pero ellos supieron que Naruto pasaba por ahí y dejaron de pasar, aunque por alguna extraña razón-con la excepción de un anbu-unas dos personas femeninas pasaban por ahí, la primera era una mujer que tenía unos colmillos un tanto largos junto con un perro y de que además tenía unas marcas en sus dos cachetes pintadas. Y la otra una mujer que tenía un suéter grande que cubría su cuerpo entero, pero se le podía notarse su figura femenina. Esas dos mujeres eran las únicas que lo miraba y, de vez en cuando, charlaban con él y le daba un almuerzo por esa zona, y de que además a veces lo protegían cuando una turba lo perseguía, aunque no sabían quiénes eran esas dos mujeres, si podía escuchar, a través de la turba, entre "Inuzuka-sama" y "Aburame-sama".

" - ¿Es por aquí? – " pregunto Naruto, atravesando poco a poco la zona boscosa que tenía la montaña. Él no recibió respuesta y le iba a preguntar nuevamente si no los pudo escuchar, pero se detuvo algo por ver adelante suyo. Lo que vio era una mansión, que a sus lados estaban dos cobertizos, aunque el del lado izquierdo era más grande que le de derecho "¿Qué es este lugar?" pensó un tanto impresionado ante lo que veía ante él, ya que era la primera vez que veía esa zona y la mansión delante de él. La mansión era de un color amarrillo opaco, que no sobresalía mucho por la zona boscosa; mientras que los dos cobertizos eran de un color marrón rojizo, aunque el color rojo sobresalía más por algún motivo que él desconocía.

Él avanzo para llegar a la mansión, pensando que era el objetivo de Kurama llevarlo hasta aquí, pero se detuvo para ver que, aunque no muy visible, una especie de pared invisible "¿Qué es esto?" pensó al mirarlo.

" – La pared que estas mirando es una barrera especial, que nadie la puede pasar, y si alguien quisiese pasar se toparía con una pared invisible, pero si alguien lo intenta forzar, morirá entre un tremendo electroshock o será quemado hasta solo quedar cenizas – " Naruto, después de escuchar a Kurama esa ligera advertencia, retrocedió levemente, pero lo voz de Kurama le interrumpió cualquier salida " – Aunque la excepción serás tú"

" - ¿Por qué? –" pregunto Naruto.

" - Por ser la casa de Kushina – " respondió.

Naruto, tragando saliva, avanzó hacia la barrera y, sorprendiéndolo, no le paso nada, ya que lo traspasó de forma limpia. Giro su cabeza para ver ya la traspasada barrera, para después ver la mansión ya con el objetivo de entrar. Cuando llego, pudo ver que, con su presencia, pudo escuchar como un sonido del seguro de la puerta se desbloqueaba, dejándole pasar. Cuando abrió la puerta, pudo ver que adentro, con la excepción de un poco de polvo en algunos muebles cercanos de las ventanas, estaba completamente limpió aunque vació de gente. Se adentró y se sentó en el sofá de la sala, mirando con una sorpresa, y de que además podía ver, encima de la chimenea una foto de una mujer con un vestido de color verde y, lo más sobresaliente, era su cabello de color rojo de un largo un tanto largo que le llegaba a su espalda. Mientras que el otro era un hombre de cabello rubio corto que le llegaba a su mentón puntiagudo, y de que además poseía algo que pocas veces vio a Hiruzen portar, que era un abrigo de color blanco.

" - ¿Quiénes son? – " pregunto al ver a las dos personas que, según pensaba Naruto, eran los dueños de la zona donde él estaba.

" – La mujer es tu oka-san, Kushina Uzumaki – " Naruto abrió los ojos de la sorpresa, acercándose a la chimenea que, de un salto, agarro el marco de la foto para verlos mejor.

" – Pero ¿y el hombre, es un pariente de ella? – " pregunto al ver al hombre de la foto con curiosidad. Después de preguntar, pudo escuchar unos murmuros que estaban teniendo los mobians, pero el único que se había quedado aparto de esos murmuros era Kurama. Después se pudo escuchar un tremendo sonido como si alguien hubiese dado un golpe a un piso de metal, y Naruto sabía que el culpable fue Kurama.

" - …Es tú…oto-san – " después de un largo e incómodo silencio, Kurama hablo, haciendo tragar frio a Naruto, ya que él ya recordó que esa capa era única, ya que solamente alguien poderoso podía portarla, solamente un hombre podía portar esa tal chaqueta que veía en la foro.

- Mi – retrocedió hasta caer sentado en el sofá – Oto-san – apretó fuerte la foto, haciendo fracturar levemente la foto - ¡Es el Hokage! – grito, mientras lagrimas salían de sus ojos y chocaban en el marco de la foto, donde sus padres estaban sonriendo como si no supiesen nada de nada lo que había pasado en realidad.

" - Te…dejaremos solo para que puedas digerirlo – " le dijo Kurama y Naruto sentía esa leve sensación extraña nuevamente en su cabeza.

El apoyo su cabeza en la foto, mirando como su oka-chan sonreía junto con su oto-san. Él volteó el marco para mirarle su parte trasera y después abrirlo para sacar la foto. Después él agarro la foto y lo partió en dos, dejando solamente en su mano derecha la de su oka-chan, y la de su oto-san en el suelo "Oka-chan" cerró los ojos y puso la foto partida de la mujer en su pecho y se acostaba en el sofá.

Después de estar acostado en el sofá varios minutos con la foto de su oka-chan, pregunto a Kurama por qué él estaba en la casa de sus padres.

Y la respuesta fue una gran sorpresa, no solamente para él, sino también para los mobians.

Kurama le respondió que él no podía. Naruto iba a protestar por eso, pero se calmó al instante, ya que si Kurama le decía tal cosa es por una razón y Naruto confiaba en el kitsune, aunque solamente se conocían por solo un día, él le dio más verdares y respuesta que Hiruzen.

Y es por eso que también, en silencio, seguiría el plan hecho por Kurama de no decir nada a Hiruzen.

Pero de por sí, Naruto no confiaba mucho en su, autoclamado, oji-san (abuelo). Pero lo que sí dijo Kurama era que Naruto podría entrenar, sin ninguna interrupción o problema, en este lugar.

Naruto, después de haber iniciado una planificación acerca de su entrenamiento tanto para su entrenamiento ninja y su poder del Chaos en este lugar.

Cuando salió de la mansión, se volteó para, por el resto del día, ver la mansión de sus padres.

Él suspiro y se iba a irse, pero se golpeó con algo. Alzo su mirada y vio que, para su sorpresa y miedo, era el mismo hombre que vio en Ichiraku, con su capa y tenía la cabeza baja mirándolo con sus ojos brillando de color rojo, pero estos brillaban de una forma un tanto terroríficas.

Naruto retrocedió levemente ante el hombre, y sus palabras lo pusieron más nervioso – Te encontré.

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Un hombre anciano de piel morena; ojos de color marrón; pelo de color gris, aunque se le propia verse solo un poco por el sombrero del Hokage; tenía algunas arrugas en su rostro por su vejez; y tenía su ropa de Hokage. Estaba leyendo el informe que los anbus reunieron después de buscar a sus compañeros que se salieron de su zona mientras fumaba una pipa. Y lo que leyó no le gusto.

Según lo que leía en el reporte era, los anbus que se fueron de su zona de vigilancia fueron encontrados casi destrozados, ya que uno de ellos le falto las dos piernas, el otro tenía una parte del torso destrozada, como si un animal grande le hubiese dado un mordisco pero destrozándolo, pero el último le intereso aunque también le asusto, el último cuerpo tenía un hueco del tamaño de un brazo de un hombre y su corazón se encontraba encima de él completamente destrozado.

Hiruzen suspiro entre enojado y asustado, ya que si alguein hubiese hecho eso y tuvo la sangre fría para, no solo matar a seres humanos, sino también por arrancar el corazón de un humano y simplemente tirarlo como si fuese basura. Solamente conocía a un ser humano tan inhumano al hacer eso, aunque puede ser su principal sospechoso, lo tacho, ya que sería bastante bobo para él no llevar a tres cuerpos gratis, como ciertas cosas que no lo vinculaban a ese ser.

"Si no fue él ¿Quién fue?" -¿Encontraron a alguien sospechoso durante su venida y regreso? – pregunto el Hokage a uno de los cuatro anbus que envió a buscar a esos tres, pensando principalmente que se habían tomado un descanso antes de tiempo.

- Hokage-sama, durante nuestra misión, antes de encontrar los cuerpos, cuando salíamos encontramos a una persona con capa, pero sabíamos que no fue él quien causo tal acción – respondió el anbu de mascara de búho, haciendo confundir al Hokage.

- ¿Por qué no lo detuvieron? Un hombre de capa de por si es sospechoso – dijo el Hokage un tanto perplejo, por la acción un tanto boba del anbu. El anbu asintió por las palabras del anciano.

-Es cierto, pero hubo dos razones por nuestra acción ante esa persona – el anciano asintió y el anbu continuo – El primer lugar, la falta el olor de sangre, ese hombre solamente olía a pino, mostrando que había tomado algún atajo del bosque. Y te recuerdo, Hokage-sama, que tenemos a un Inuzuka – uno de los anbus, que tenía la máscara de un halcón, asintió para demostrar que ese anbu era un Inuzuka.

- ¿El segundo?

- El hombre, antes de pasar, se quitó su capa, ese hombre no estaba en el libro bingo si era un criminal.

El anciano suspiro, asintiendo ante las palabras de sus anbus, ya que ellos tenían las razones suficientes para no arrestar a un inocente por ser, simplemente, extraño. Ocurrió una vez y no quería que ocurriese dos veces – Pueden retirarse.

- ¿Hokage-sama? – una de los anbus, que tenía una voz femenina, pregunto, haciendo asentir al anciano para que hablase - ¿Qué haremos si ese criminal, de laguna u otra forma, estuviese en la aldea y nosotros no lo supiéramos? – el Hokage cerró los ojos, asintiendo ante las palabras de su anbu mientras pensaba en una contramedida.

- Lo último que necesitamos es que la gente entre en pánico y alertar a esa persona. Notifiquen en completo secreto al resto de los anbus y a las cabezas de los clanes, para que mantengan un ojo – todos asintieron y se fueron por la ventana de un salto para notificar al resto al resto de los anbus y a los líderes de los clanes.

El anciano suspiro, mientras leía nuevamente el informe, más específicamente el último por el corazón sacado "Si fuese él ¿Por qué no se los llevo? Además" se levantó para ver a la aldea "¿Por qué regreso?"

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Nota 1: espero que les gueste este fic, ya que quise ser un tanto, como se diría ¿dramático? Bueno, como sea, espero que les guste este fic, además de que hay un desafió de pokemon en la bibliografía si les interesa. Sayonara, se despide Hotday